Una padronesa rompe el tobillo al meterlo en un bache en San Roque.

Marisa Castelao está indignada y presentará una reclamación en el Ayuntamiento.

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Uno de los múltiples baches de la ciudad de Santiago llevó a una vecina de Extramundi, en Padrón, al hospital. Marisa Castelao Silva, de 55 años, iba «toda animada» el domingo por la tarde a la feria del Libro Antiguo de Compostela, pero acabó en el Hospital Clínico después de doblar un pie en un bache de la calle San Roque. La mujer cruzaba un paso de peatón cuando, sin darse cuenta, metió el zapato en el agujero, dobló el pie y ya notó «un golpe forte». No llegó a caer al suelo pero, como resultado, tiene una rotura de un hueso en el pie izquierdo, según el informe médico.

Con la pierna en alto, Marisa Castelao explicó ayer que «a fochanca era moi grande; se chega a pasar a unha persoa maior, mátase». Tiene previsto presentar una reclamación en el Concello de Santiago, pero también quiere hacerlo público «para que tomen medidas e non volva a pasar. O meu xa non ten volta atrás, pero que non lle pase a ninguén máis», dice.

Después de ocurrirle el incidente, la vecina de Padrón fue a un bar para poner hielo en el pie, antes de ir al hospital. Sacó el zapato, pero ya no fue capaz a volver a ponerlo, con el dolor, explica. «Non hai dereito a que pase isto por estar unha rúa en mal estado; mellor dito por estar as rúas como están», señalaba ayer la afectada, muy indignada por lo sucedido hasta el punto de que aseguró que «xa se está vendo que pagas impostos para mantelos a eles», en alusión a los gobernantes.

Marisa Castelao opina que la ciudad de Santiago «dá pena» y más cuando recibe a tantos peregrinos y turistas que, en su opinión, deben pensar que «está esquecida da man de Deus». En este sentido, añade que «tanta xente como ten Santiago e está todo desfeito, tanto ten que vaias en coche ou a pe».

Relata que, con el vehículo, «pasas por algunha fochanca na que xa case che queda o coche alí» y ahora, además, a pie, «onde menos te esperas, caes». Ella necesitará, al menos, seis semanas de recuperación y sin poder apoyar el pie porque, cuenta, «se o fago vexo as estrelas coa dor». Dentro de diez días tendrá que volver al hospital para cambiar la férula por el yeso definitivo.

«Agora xa está, o meu que cure ben e que non lle volva a pasar a ninguén», dice esta mujer, que pasa «a ser dependiente» y más en su casa de Extramundi, en la que, según afirma, tiene escaleras por todos los lados. La vecina de Padrón presentará la reclamación en el Concello, pero sospecha que «non van facer nada».

La Voz de Galicia

Abren expedientes por servir alcohol a menores de Padrón.

La verbena nocturna celebrada el viernes en Padrón, con orquestas que no pudieron actuar en Pascua, acabó mal o con susto para algunos menores de edad que acudieron a la cita. Agentes de la Policía Autonómica, vestidos de paisano, se acercaron a la capital del Sar para controlar el consumo de alcohol entre menores de edad, en base a las consumiciones que portaban.

Algunos padres incluso alertaron a la Policía Local de que unos individuos trataban de meterse con sus hijos mostrando una placa «falsa», que no lo era, pensando que se trataba de un malentendido, broma o algo similar, que tampoco lo era.

Al parecer, los agentes de la Policía Autonómica, que preguntaban a los jóvenes que estaban tomando e incluso olían el contenido de los vasos, llegaron a abrir expediente a algún menor de edad presente en la fiesta por el consumo de alcohol, lo que acarrearía sanción económica.

La Voz de Galicia

Entran en la piscina padronesa y tiran material al vaso de agua.

La piscina cubierta del campo del Souto Padrón volvió a ser asaltada el domingo, después de que entraran tras romper la puerta de la parte trasera, la de emergencia. No obstante, en esta ocasión no faltó nada y las personas que entraron se dedicaron a tirar material deportivo de la instalación, alguno incluso al interior del vaso de la piscina, según confirmó el Concello y la Policía Local. Los hechos fueron descubiertos en la tarde del domingo y el Ayuntamiento tiene previsto reforzar la seguridad de la puerta de atrás. No es la primera vez que acceden a la piscina tras forzar esa misma puerta. En anteriores ocasiones, los vándalos provocaron daños en las instalaciones, aunque fueron identificados por la Policía Local.

La Voz de Galicia

Valga invita esta tarde a los niños a conmemorar la fiesta del «Show de los Payasos».

La organización, en la que colabora el Concello, anuncia que la entrada es gratuita.

La plaza Irmáns Dios Mosquera, en Valga, se convierte esta tarde en un circo muy especial. El Show de los Payasos conmemora su 15 aniversario con una fiesta que se inicia a las 16 horas para concluir, por la noche, con la actuación de las orquestas Charleston, Big Band, Tango y Stelares. La organización, en la que colabora el Concello, anuncia que la entrada es gratuita e incluye colchonetas, pintacaras, pitufolandia, el propio espectáculo de los payasos y la posibilidad de hacerse fotos con los personajes de Star Wars. María Chenlo Xacobe, Fisherman y otros artistas invitados amenizarán una celebración pensada para grandes y pequeños.

La Voz de Galicia

«Cela en público decía barbaridades, pero en privado era educadísimo».

Trillo descubre el lado más íntimo del escritor universal nacido hace 100 años.

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Trillo, a la izquierda, en la presentación del busto de Cela, en presencia del escritor, el 8 de junio del 98.

Natural de A Ameixenda (Cee) y vecino de Fisterra de pleno derecho ahora instalado en Bertamiráns, el abogado y escritor Benjamín Trillo Trillo fue amigo de Camilo José Cela hasta su muerte y ejerció de anfitrión del nobel, del que ahora se cumplen 100 años de su nacimiento, durante los cinco veranos que pasó en la Costa da Morte.

«Participé en todo lo que hacía. Me invitaba como su abogado, aunque no era su abogado ni nada, para que pudiese estar en los sitios a los que él iba. Le llevaba con mi coche por toda la zona de la Costa da Morte, donde grabó un documental con su hijo y él de guionista, centrado particularmente en el Cementerio de los Ingleses», recuerda Trillo. Ya lo había conocido brevemente años antes en la residencia universitaria del Colegio de Huérfanos de Periodistas en el que estaba instalado mientras cursaba Derecho en la Complutense.

A raíz de un artículo publicado en el que Cela decía que le gustaría que quemasen su cadáver y esparciesen las cenizas por el cabo Fisterra, el abogado, que entonces era concejal, y el alcalde, Valentín Castreje, le enviaron una invitación. Para su sorpresa, «vino con su mujer a pasar una semana y se alojó en el Cabo Fisterra», durante aquella Semana Santa.

Ya para el verano, la suegra de Trillo le ofreció la casa de la playa a la que se llega por la hoy llamada Corredoira de Don Camilo y donde está por deseo suyo el busto de piedra que él mismo trajo. Ahí se forjó la amistad a través de la cual pudo descubrir la verdadera identidad del autor de Madera de Boj, lo que iba a ser un relato familiar y acabó impregnado de Fisterra y de la Costa da Morte.

«Cela tenía dos caras y cada vez que veía un periodista delante cambiaba rotundamente de personalidad. En público era un botarate que decía barbaridades para llamar la atención y hacerse propaganda. En privado era educadísimo, más bien tímido, de una gran sensibilidad y muy amigo de sus amigos», resume el que fue su anfitrión durante cinco veranos, y que guarda en la memoria infinidad de anécdotas. «Paraba en el Cabo Fisterra, donde escribía toda la semana. Una vez una periodista joven me dijo si se lo presentaba. Accedí pero le adelanté: ‘no se fíe de lo que haga’. Tan pronto le dije que era periodista casi la echa de allí a patadas», relata el amigo del escritor, para quien, en cierta medida, esto era una necesidad porque Cela necesitaba promocionarse ya que «no era rico y vivía de su literatura». De hecho, considera que, después de Salvador Dalí, fue quien mejor supo aprovechar los medios en este sentido.

En otra ocasión, en Malpica, «se metió en una taberna. Yo quedé en el coche, pero al rato empecé a escuchar un montón de ruido y ya lo vi despotricando con los marineros que había allí. De hecho, en Fisterra había un primo de mi mujer, conocido por Manolete, que era muy mal hablado pero muy simpático. Pues Cela decía las mismas barbaridades que él o incluso más», continúa Trillo, que echa por tierra la imagen hosca del escritor o el desprecio que se le atribuye hacia su tierra y hacia el idioma.

«No ser considerado escritor gallego le dolía mucho. Habló conmigo multitud de veces sobre ese tema aunque ya entendía que no tenía salida, porque la personalidad de uno también es la que le hacen los demás. Realmente no escribía en gallego (aunque escribió también en gallego) porque consideraba que no le hacía ningún valor, que no tenía el mismo dominio que del castellano y que no podía hacerlo con la misma categoría: por tanto estaba mutilando su literatura. En esto se comparaba mucho con Valle Inclán», desvela Trillo, quien pone en valor otro detalle respecto al apego del literato con su tierra.

«Casi nos pedía perdón por cambiar la idea que incinerasen sus huesos y los esparciesen por el cabo Fisterra, pero dejó su fundación en Iria Flavia y nos decía: ?Yo nací allí y le debo esto a la gente de Padrón?. Por eso que para nada despreciaba el lugar en el que nació», concluye Trillo, que guarda grandes recuerdos del escritor.

La Voz de Galicia

Doce países ya conocen el vermú St Petroni.

El aperitivo elaborado con albariño de Pazo Arretén ha vendido 200.000 botellas en menos de dos años.

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Vermutería de Galicia: menos de dos años desde su implantación y 200.000 botellas de su vermú St Petroni en el mercado. Con esas cifras y una presencia en el mercado exterior envidiable (Holanda, Bélgica, Alemania, Reino Unido, Portugal, Rusia, Colombia o Japón, entre otros), la firma de Padrón está a punto de presentar al mercado su segundo producto, la variedad blanca de St Petroni, el aperitivo vínico elaborado de manera artesanal a partir del albariño que se produce en las bodegas Pazo Arretén, también de Padrón y bajo la D.O. Rías Baixas.

Las claves de la rápida aceptación del mercado por este vermú gallego radican en su sello de calidad, destaca su creadora Cristina Codesido: «St Petroni surge porque los socios procedemos de dos sectores afines, Pazo Arretén y el hotel Scala, con el respaldo del grupo Tomás Fernández Vigo, que contribuye en la distribución». Pero, Codesido insiste en que el meticuloso proceso de elaboración del aperitivo, «controlado por el consejo regulador» de la D.O. Rías Baixas, se inicia «con una cuidada selección de las mejores uvas de albariño del valle de Padrón hasta la vinificación y clasificación de las hierbas y botánicos, con el destilado final a partir de los alcoholes más puros» y el envasado final, a mano y de seis en seis botellas. El resultado lo ratifican las ventas y la presencia, cada vez mayor, dentro y fuera de España. Desde el punto de vista del empleo, Vermuterías Galicia da trabajo a cinco personas y la facturación ronda el millón de euros.

El hecho de formar parte de una denominación de origen juega a favor de Vermuterías Galicia. Las visitas de importadores que reciben las distintas bodegas de Rías Baixas probaban St Petroni, su mención en la guía Parker y el respaldo social a través de numerosos medios fueron determinantes en difundir la calidad de un producto que quiere convertirse en referente de la coctelería y de los nuevos hábitos de consumo que, según Cristina Codesido, se prevén para el vermú como un aperitivo para diferentes horas del día.

El vermú se envasa a mano y de seis en seis botellas.

La Voz de Galicia