Se sitúa en la carretera N-550, a la altura del consistorio.
Alegan los conductores que no está bien indicado, a causa de otra señal.
Imagen en la que se aprecia una señal tapando a la que anuncia el radar.
En los últimos días han sido muchos los conductores «cazados» por el radar instalado en la carretera Nacional 550, a su paso por Pontecesures, que han querido expresar su malestar no por la existencia de este elemento, sino por la «deficiente» señalización que lo rodea.
Saben los automovilistas que la culpa es suya cuando circulan a una velocidad superior a la permitida, pero también consideran que «no se puede colocar una señal tan pequeña y difícil de ver como la que han puesto».
Esgrimen que «nada tiene que ver con las habituales señales que indican la presencia de radares existentes en otras carreteras de la comarca y de Galicia».
El radar de la polémica.
Citan como ejemplo, sin ir más lejos, la que hay en la propia N-550 a su paso por As Cernadas (Valga), donde se señaliza el radar ubicado en Casal de Eirigo.
Esgrimen los damnificados que «lo que se ha colocado en Pontecesures ha sido una señal raquítica, y por si no fuera suficiente, está parcialmente tapada por otra».
Loq que sucede es que «quien no sabe de la existencia de este radar no puede ver la señal o la ve cuando ya es demasiado tarde».
Quienes así se posicionan piden un cambio de esa señalización para que el radar esté «debidamente anunciado». Se sitúa en el kilómetro 84+150, en las inmediaciones de la casa consistorial de Pontecesures, y «multa a los coches que circulan hacia Padrón».
En una imagen de archivo, la sala de vistas de la Audiencia Provincial en Santiago.
La acusada entró en el centro, dijo a la docente «a ti te tengo ganas yo» y después la empujó haciendo que cayese al suelo
La ley reconoció a los profesores —entre otros colectivos— como autoridad para protegerles de los no infrecuentes ataques que sufrían por parte de los padres de sus alumnos. Casos como el ocurrido en un colegio público de Padrón el 1 de junio del 2021 son buen ejemplo de las situaciones que muchos docentes tienen que afrontar en sus trabajos. Ese día, la madre de un alumno entró a las 9.30 horas en el centro educativo y «con ánimo de menoscabar y atentar contra el principio de autoridad representado por la vicedirectora», según recogen los hechos probados de la sentencia, se dirigió hacia la docente y le dijo «a ti te tengo ganas yo», al tiempo que le propinó un fuerte empujón que hizo que la víctima cayese al suelo.
Las consecuencias de la caída no fueron menores, ya que la profesora sufrió lesiones en el hueso sacro y en el glúteo derecho, aunque no fue necesario que se sometiese a tratamiento médico quirúrgico. Eso sí, tardó 35 días en sanar, de los que 14 fueron de perjuicio moderado y otros 21 básico. No le quedaron secuelas.
La agresión fue investigada por el Juzgado de Instrucción número 1 de Padrón y el asunto acabó en un juicio que se celebró en el Juzgado de lo Penal número 2 de Santiago, que condenó a la madre del alumno a un año y tres meses de prisión por un delito de atentado, así como a una multa de 900 euros por otro delito leve de lesiones. Además, la sentencia fija una indemnización por responsabilidad civil por la que la acusada deberá abonar a la profesora 1.900 euros, más los intereses legales.
En aquella primera sentencia no solo se condenó a la madre, sino también a su esposo, que estaba con ella el día que se produjo la agresión a la docente. La sentencia estima como hecho probado que el hombre intentó provocar al director del colegio padronés diciéndole «pégame, vamos pégame», al tiempo que le daba dos o tres veces con la mano en el pecho «sin fuerza» y «sin causarle lesiones ni daño o dolor y sin que conste un propósito de causárselos».
A él lo condenaron en primera instancia a un año de prisión por un delito de atentado, pero la sección sexta de la Audiencia Provincial, la que tiene su sede en Santiago, le ha absuelto a la hora de resolver el recurso de apelación que interpuso el matrimonio condenado. Y es que los magistrados han entendido que el acusado no impidió ningún acto que pudiera estar realizando o que pretendiera llevar a cabo el director del colegio y que tampoco lo agredió, por lo que no cometió atentado.
No se presentaron al juicio y dijeron no saber quién era la víctima
Cuando presentaron el recurso de apelación ante la Audiencia, el matrimonio pidió que se les absolviese alegando que no habían podido acudir al juicio por carecer de recursos económicos para viajar a Santiago y la mujer dijo también que aquel día estaba nerviosa y que desconocía que la docente a la que empujó fuese la vicedirectora del colegio.
Los magistrados rechazan sus argumentos. En cuanto a que estuviese nerviosa, explican que eso podría atenuar su pena, pero no llevar a la absolución. Y, en todo caso, recuerdan que la condena impuesta está en la mitad inferior a la que prevé el Código Penal, por lo que la ven proporcionada. Respecto a que no supiese quién era la víctima, la resolución del tribunal provincial señala que la frase que le dijo a la profesora, «a ti te tengo ganas yo», «permite deducir que conocía a quién se dirigía» y que, además, el hecho de que se presentase en el centro educativo para pedir explicaciones por la sanción que había recibido su hijo indica que pretendía hablar con el personal y que actuó contra la vicedirectora como represalia y sabiendo que era docente y, por tanto, autoridad.
A Miryam Vidal, que regenta la peluquería Fetén, siempre le gustó escribir y ahora ve publicado el que es su relato más personal
Del puño de aquella niña con mucha imaginación, que ya entonces escribía «frases en cadernos vellos», a la que el gusto por la lectura la llevó a amar la escritura tanto que de adolescente empezó a escribir relatos cortos, sale el manuscrito del libro «Romeo y yo», que acaba de publicar Miryam Vidal, una vecina de Padrón de 39 años que, además, regenta en el pueblo la peluquería Fetén. La novela es para su autora «o proxecto máis persoal de todo o que teño escrito», por el momento vital que reflejó en el papel: su divorcio. Fue entonces cuando retomó la escritura, después de unos años de sequía tras la adolescencia, en los que reconoce que el devenir de la vida diaria la dejó «sen ideas» y hasta «sen gañas de escribir». Con el divorcio, revela, «paseino tan mal que volvín a escribir como unha vía de escape, para non pensar no que me estaba pasando nese momento, e así naceu este libro», cuenta su autora. En él, relata la historia de una escritora viuda y un cantante de fama mundial, quienes se enamoran en una relación de segundas oportunidades, desafíos y miedos. Un relato con el que la autora quiso ahondar en si es posible «volver a sentir amor despois dunha decepción tan grande como a que eu tiña tras o meu divorcio». Y el libro fue premonitorio y acabó convirtiéndose en realidad, de modo que Miryam pudo sentir de nuevo ese amor y encontró a su Romeo. La versión inicial de la novela era larguísima y, por consejo de su amiga filóloga Beatriz Vázquez, una de las personas a las que se lo dejó leer y que la animó a enviarlo a una editorial, lo acortó. Cabe la posibilidad de publicar una segunda parte de la historia, y así se lo hizo saber la editora, Avant Editorial, pero Miryam quiere ser prudente y asegura que «hai que esperar a ver como funciona o libro». Al mismo tiempo, la peluquera tiene en marcha un segundo proyecto en su perfil de las redes sociales, titulado «Radio Patio», en el que, cada martes, publica un capítulo de la historia de la señora Carmela, Mela, una mujer de aldea de los años 80 que «sabe os contos todos» y los va desgranando, pero «sen facer dano a ninguén». Va por el capítulo diez y la historia solo está en su cabeza, de modo que cada semana «é un reto porque teño que enlazar o relato co escrito a semana anterior e pensar tamén no seguinte capítulo». Miryam Vidal presentó su libro en el auditorio municipal de Padrón ante un centenar de personas y el martes fue recibida en el Concello por el alcalde, Anxo Arca, quien la animó a seguir escribiendo. Además, le agradeció la donación de tres ejemplares a la biblioteca municipal. «Como padronesa, é un orgullo para min poder ver a miña obra na biblioteca do meu pobo», asegura Miryam Vidal.
Este accidente se registró por la mañana en un tramo sobre el que el cuerpo local de seguridad lleva años alertando de su peligrosidad
Cinco personas han sido trasladadas esta mañana al hospital después de colisionar dos vehículos en Padrón, concretamente en el kilómetro cero de la autovía AG-11, una vez pasado el tramo sobre la vía N-550, a la altura de la salida hacia la localidad padronesa. El 112 Galicia ha recibido la primera llamada por este suceso poco antes de las diez y media de la mañana, en la que se alertaba de la colisión entre dos vehículos, uno que circulaba en dirección a Barbanza y otro en sentido a Santiago. Como resultado, cuatro personas de un mismo vehículo han resultado heridas, además de una quinta que viajaba en el otro turismo implicado. Las cinco tuvieron que ser trasladadas.
Hasta el lugar se han desplazado, movilizados por los gestores del 112 Galicia, el Servicio de Urgencias Sanitarias de Galicia-061, el GES de Padrón, la Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local de Padrón. Precisamente, el accidente se ha registrado en un tramo sobre el que el cuerpo local de seguridad lleva años alertando de su peligrosidad, en parte por la nula visibilidad de noche y en días grises o lluviosos como el de hoy.
La situación perjudica directamente a unas 15 familias de la parroquia de Carcacía con niños en el Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Flavia
Unas 15 familias de la parroquia de Carcacía con niños en el Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Flavia de Padrón se ven directamente perjudicadas por el incumplimiento que realiza la empresa de transporte a la hora de recogerlos los martes al finalizar el horario lectivo del colegio, las 15.45 horas de la tarde. De este modo, según denunció ayer la Asociación de Nais e Pais (Anpa) Flavia-Pedrón, desde que comenzó el curso son numerosos los martes en los que los niños tuvieron que esperar en el patio del centro 40 minutos a que el autobús de Monbus los recogiera aunque, precisamente, ayer fue una excepción y el transporte llegó a su hora.
Además del tiempo de espera para los niños tras la jornada lectiva, el retraso perjudica a los alumnos que son recogidos por sus familias, a pie o en coche, una vez que estos escolares no pueden salir del recinto hasta que se marchan los autobuses. Alguna familia ya remitió quejas a la Dirección Xeral de Mobilidade, así como el propio colegio, y ayer la concejala de Educación, Mariló Seco, también trasladó el apoyo del Concello a la reivindicación del Anpa Flavia-Pedrón y de las familias afectadas. «El autobús no viene todos los martes; viene cuando le parece», denunció una madre directamente afectada, quien habló que, con ese incumplimiento del horario de salida, «es muy difícil conciliar». «Es brutal lo que está haciendo la empresa con esta línea de transporte», aseguran desde el Anpa.
A mayores, desde el colectivo relatan situaciones increíbles ocurridas en esa misma ruta, de modo que en una ocasión la empresa subió los niños de Carcacía en un autobús y, a la altura de Herbón, los cambió para otro. Otro día envió un autobús en el que no cabían todos los escolares sentados, por lo que tuvieron que esperar por otro vehículo más grande. Otra vez, en la recta de Carcacía el autobús avisó a las familias para que recogiesen allí a los escolares ya que, por sus dimensiones, no podía acceder a todas las aldeas, según relatan familias afectadas, cansadas e indignadas por lo que está pasando. Piden que Monbus cumpla el horario de salida del centro todos los martes y no de la manera irregular que lo está haciendo.
Pide iluminar el acceso a la AG-11 y la AP-9 desde la N-550
La Policía Local de Padrón insiste una vez más en la necesidad de tomar medidas para reducir el riesgo de que se registre un accidente en el que considera el punto más peligroso de las vías que pasan por el municipio, por afectar a varias de alta capacidad. Se trata del enlace de la autovía del Barbanza (AG-11) con la vía N-550 y la autopista AP-9 y la conocida como variante, una intersección en la que ya se produjeron varios accidentes debido a la nula visibilidad que tiene el tramo de noche, en las horas de menos luz e incluso en los días de lluvia.
Por ello, la Policía Local incide en que urge instalar en este punto una palmera con varios focos de iluminación, para lo que hay espacio «de sobra», señalan desde el cuerpo de seguridad, además de colocar señales verticales luminosas, que adviertan al conductor de las condiciones del tramo.
En su día hubo una mejora del asfalto y de la señalización horizontal, pero para la Policía Local esta medida es insuficiente para reducir la peligrosidad del punto, en el que confluyen vías de distinta competencia, lo que podría explicar la demora en la actuación, a la vista de que en este tramo se produjeron varios accidentes, con la fortuna de que no se registraron víctimas mortales.
«En ese punto no se ve nada; cualquiera otra carretera, incluso de menor entidad, está mucho mejor iluminada y señalizada», asegura el responsable de la Policía Local de Padrón, Jesús Rey. El jefe en funciones del servicio se pregunta si tiene que haber malas estadísticas del tramo para que las autoridades actúen y hagan algo «para cambiar y mejorar la señalización», a lo que contribuiría notablemente dotar el punto de iluminación, añade. «Cualquiera ve lo peligrosa que es esa zona, Tráfico incluido, pero nadie hace nada y ojalá me equivoque y no esperen a tomar medidas cuando haya algún accidente con muertos», explica el responsable de la Policía Local.
Víctimas mortales, no, pero accidentes ya se registraron varios y con importantes daños materiales hasta el punto de que, en una ocasión, un vehículo se salió de la vía y cayó sobre la N-550, una vez que el muro lateral «no tiene la altura reglamentaria», precisa Jesús Rey. Son varias las veces que la Policía Local advirtió de la peligrosidad del tramo.