Renfe reanuda el viaje del tren con 108 pasajeros afectado por el atropello en Catoira.

Renfe ha podido reanudar el viaje del tren afectado, con 108 pasajeros a bordo, del tren que arrolló a un hombre de 66 años, vecino de Valga (Pontevedra), a su paso por Catoira.

Renfe ha podido reanudar el viaje del tren afectado, con 108 pasajeros a bordo, del tren que arrolló a un hombre de 66 años, vecino de Valga (Pontevedra), a su paso por Catoira. La marcha del convoi quedó reiniciada a las 15,32 horas.
Fuentes de la Guardia Civil de Pontevedra han confirmado a Europa Press que ha abierto una investigación para esclarecer la muerte del hombre, sin que por ahora se hayan aclarado cuáles son las hipótesis.
Cerca del lugar, se encontraba el vehículo de la víctima, que tenía enganchado un remolque en el que portaba una motosierra.
El punto del accidente, según han confirmado a Europa Press fuentes del Adif, es un paso a nivel sin barrera, pero con señal de atención al tren y de STOP.
PASAJEROS Y TRENES AFECTADOS
Como consecuencia de lo ocurrido, se han visto afectados los 108 pasajeros que viajaban en el tren de Vigo hasta A Coruña, con salida a las 12,30 horas. El siniestro ocurrió sobre las 13,45 horas a su paso por Catoira y provocó varios retrasos más. Reanudó su marcha a las 15,32 horas.
Además, quedaron afectados otros tres trenes. Por un lado, los que viajaban en esa franja horaria entre A Coruña-Vilagarcía y Santiago-Vigo, los cuales fueron desviados a la línea de altas prestaciones.
Por su parte, el tren de primera hora de la tarde entre Vilagarcía y Santiago fue refletado en autobús y los viajeros llegarán por carretera.

Diario de Arousa

Fallece un hombre de Valga atropellado por el tren en un paso a nivel en Catoira.

El hombre transportaba leña a una finca cercana y no reaccionó a tiempo a la llegada del convoy.

La Guardia Civil se desplazó a la zona para investigar las causas del atropello.

Un hombre falleció ayer al mediodía al ser atropellado por un tren en un paso a nivel sin barreras. Se trata de José L., un vecino de Valga pero natural de Santa Baia, en Catoira, que transportaba leña a una finca cercana y no supo reaccionar a tiempo a la llegada de convoy. Los hechos se produjeron sobre las 13:40 horas. El Centro de Atención ás Emerxencias de Galicia recibió una llamada advirtiendo del suceso y movilizó a los Bomberos de Vilagarcía, a Protección Civil de Catoira, a la Guardia Civil y al 061, que envió una ambulancia con efectivos sanitarios que poco pudieron hacer más que certificar el fallecimiento.

El hombre, de 66 años, era vecino de San Miguel, en Valga, aunque había nacido en Santa Baia, donde tenía una finca en la que estaba trabajando. Transportaba leña en un carretillo. La Guardia CIvil investiga ahora las causas del siniestro, aunque las hipótesis que se barajan es que no le diese tiempo a reaccionar al ver el tren o que se quedase enganchado con algo y no pudiese moverse.

Los hechos sucedieron en un paso a nivel situado entre la parroquia de Vilar, en Valga, y Catoira, justo en el límite entre ambos municipios. La víctima era conocido también en el municipio que gobierna José María Bello Maneiro por su activa participación en eventos como la Batalla de Casaldeirigo. El punto del accidente es un paso a nivel sin barrera pero, según confirmaron desde ADIF a Europa Press, cuenta con señal de atención al tren y de STOP. Cerca del lugar del siniestro, la Guardia Civil localizó un vehículo con un remolque enganchado en el que tenía una motosierra.

Interrupción del tráfico
Como consecuencia de lo ocurrido, se vieron afectados los 108 pasajeros que viajaban en el tren de Vigo hasta A Coruña, con salida a las 12,30 horas. El siniestro ocurrió sobre las 13,45 horas a su paso por Catoira y provocó varios retrasos más. Reanudó su marcha a las 15,32 horas.

Además, quedaron afectados otros tres trenes. Por un lado, los que viajaban en esa franja horaria entre A Coruña-Vilagarcía y Santiago-Vigo, los cuales fueron desviados a la línea de altas prestaciones.

Por su parte, el tren de primera hora de la tarde entre Vilagarcía y Santiago fue refletado en autobús y los viajeros llegaron por carretera a sus respectivos destinos. A partir de las cuatro de la tarde, la circulación fue normal.

Diario de Arousa

Una avería en las barreras del tren provoca problemas de tráfico en Pontecesures.

Circular por Pontecesures esta tarde fue más complicado de lo habitual. Las barreras del paso a nivel situado en la calle San Lois, en el centro pueblo, se estropearon de modo que, por seguridad, Adif optó por mantenerlas bajadas. En consecuencia, los coches que pretendían cruzar la calle fueron desviados por la policía local hacia la calle Míguez Parrado, situación que provocó pequeñas retenciones. Para autobuses y vehículos pesados se optó por levantar las barreras manualmente con el fin de no entorpecer más la circulación. La avería se prolongó desde las cuatro menos cuarto a las seis y media de la tarde.

La Voz de Galicia

Estaciones sin avisos en los tiempos de las telecomunicaciones.

Al lavado de cara que se llevará a cabo le faltan dos grandes reclamos: los paneles digitales y la megafonía que alertan de posibles retrasos.

Salta a la vista. Poco o nada tienen que ver la estación de Vilagarcía con la de Catoira y Pontecesures, que fueron relegadas a la categoría de apeaderos con la creación de la nueva vía. Siguen funcionando, de puertas para afuera. Los trenes, para satisfacción de la plataforma de Defensa del tren de proximidad Vilagarcía/Santiago y de sus usuarios, continúan circulando por ambas; pero las estaciones cerraron a cal y canto. Eso, vuelve a saltar a la vista, ha repercutido en ambos espacios. Solo en la parada de Catoira se mantiene una pequeña sala de espera, pero casi se agradece más el techo que cubre el andén en la de Pontecesures. Javier Pérez espera al tren de las 13.30 horas desde el exterior. Llovizna, pero no lo suficiente para correr a resguardarse. «La estación necesita ser acondicionada», señala, a la espera del tren que le llevará a Santiago. De ahí, partirá a Madrid, donde trabaja. Vuelve al municipio vikingo siempre que puede: su apuesta para todo el trayecto es el tren. Tiene bien estudiadas las frecuencias.

Si en el interior de la sala de espera de Catoira pueden verse pintadas como «canto polvo e eu a dos velas», el exterior no está mejor cuidado. Falta la puerta que lleva a la sala, que cuenta con un pequeño banco y no resulta nada acogedora para quien tenga que hacer tiempo. Sobre si se le dará una nueva cara, Adif anunció un plan de mejoras para diversas estaciones y apeadores en Galicia, tanto en uso como en desuso. El alcalde del municipio, Alberto García, señala «es una petición que se realiza cada cierto tiempo pero no tengo constancia de que se vayan a hacer».

En la vecina Pontecesures el número de pintadas es menor. Los trabajos de mantenimiento, tal y como señalan tanto el alcalde, Juan Manuel Vidal Seage; como desde Defensa del tren, ya han comenzado y la fachada ha recuperado su color: falta borrar las pintadas sobre las puertas verdes y otras obras «de acondicionamiento». Es Luís Ángel Sabariz quien indica que «se espera que se pongan solución a las goteras de la marquesina, la zona de jardines y el segundo andén, cuya marquesina presenta un total estado de abandono».

Aunque desde Defensa del tren de proximidad señalan que «estas actuaciones siempre impulsan un poco más» la utilización de este transporte, lo más importante es equiparar los apeaderos de Catoira y Pontecesures al de padrón. ¿Cómo hacerlo?. «Con la instalación de megafonía y señalización alfanumérica». Si bien cuentan con un cartel con los horarios actualizados, a fecha de 22 de junio de este año, no hay forma de enterarse de los cambios de vía o de si los trenes vienen con retraso. También añadirían alguna frecuencia más: echan en falta el tren que salía a las ocho de la mañana de Pontecesures hacia Vilagarcía. «Desde las 06.37 hasta las 10.36 no hay ninguno y hay mucha gente que necesita ir a primera hora para hacer trámites», señalan. Además, muchos de los trenes que van desde Santiago a la capital arousana, lamentan, «no paran en Catoira».

Seage coincide con la plataforma al señalar que las estadísticas de Adif no se corresponden con la realidad. La prueba: se registran más bajadas en ambas estaciones del Baixo Ulla que subidas. «Al no haber taquillas y darse la opción de coger el billete en el tren, las veces que no pasa el revisor no cuentan como viajes realizados», indica el alcalde.

Pasos a nivel

En Catoira no hay este problema, pero en Pontecesures los pasos a nivel se ven tanto en la estación como en el pueblo. «Nuestra principal preocupación es la situación de Porto, entre la avenidad dos Namorados y la calle Fontaíña, hay que mejorar ese paso a nivel», señala el alcalde. En cuanto a la estación, aunque Emma Jamardo y otros de los vecinos que bajan habitualmente en el tren que llega al municipio a las 14.17 horas desde Santiago señalan que «suelen llegar a la vía tres, pegada la apeadero»; la forma de cruzar de un lado a otro es el paso a nivel que está situado a la altura de Alfolí y que cuenta con las barreras elevadas oportunas. El que está justo enfrente a la estación, por su parte, estás supuestamente inutilizado por no contar con las medidas de seguridad oportunas.

La Voz de Galicia