La portavoz del PSOE de Valga, María Ferreirós, denuncia abiertamente que el alcalde de la localidad, José María Bello Maneiro, mintió a ocho pequeñas empresas del municipio que solicitaron ayudas extraordinarias por la pandemia del covid. La socialista expone que fue el 9 de diciembre de 2021 cuando el Concello valgués sacó la convocatoria de ayudas de la que podían beneficiarse firmas del sector de la hostelería, comercio, agencia de viajes y similares. Esas ayudas –dice el PSOE– se financiarían con cargo a un crédito de 17.109 euros preasignado por la Diputación de Pontevedra en el marco del Plan Concellos. Según María Ferreirós el Concello presidido por Bello Maneiro no llegó a solicitar el dinero a la administración municipal.
Eso sí, señala la socialista que seis meses después de la convocatoria (el 27 de junio de este mismo año) el alcalde firmaba la resolución mediante la cual se le denegaba la ayuda a las ocho empresas que la habían solicitado. En este sentido Ferreirós asegura que “na resolución do expediente desaparece toda mención á achega provincial, dado que o Concello non chegou a tramitala”.
Explica Ferreirós que las bases de la convocatoria del Concello de Valga eran idénticas a las publicadas en su día por la Diputación para los concellos interesados. Eso sí, con una diferencia. La convocatoria de la ayuda provincial apuntaba a que las subvenciones concedidas eran totalmente compatibles con las dadas por otras administraciones. Sin embargo en la convocatoria del Concello se optó por declararlas incompatibles. De ahí que en la resolución firmada por Bello Maneiro se utilice este argumento para desestimar las ayudas a las firmas solicitantes.
Ante esta situación la portavoz socialista en Valga exige “explicacións inmediatas” al gobierno local al entender que se encuentra delante de una “cadea de mentiras ao tecido empresarial” de la localidad. Advierte Ferreirós que “o señor alcalde convocou unhas axudas a partir dunha achega da Deputación que non chegou a solicitar e tardou máis de seis meses, nun alarde de axilidade administrativa, en facer unha trapallada de resolución para denegar todas as axudas sen aclararnos se tiña crédito aprobado ou non”. Por otra parte la socialista destaca que el Concello conocía “sobradamente cando publicou a convocatoria que unha trintena de empresas de Valga xa obtiveran axudas da Xunta e que, por tanto, se estas novas axudas ían ser incompatibles, o resultado estaba cantado”.
Es por ello que entiende la socialista que “ao final, oito empresas de Valga que podían ter recibido unha inxección de máis de 17.000 euros que a Deputación lle ofreceu a Valga dando todas as facilidades quedaron a cero”.
La portavoz del PSOE asegura que solicitará todas las declaraciones sobre lo que ella considera un proceder “opaco no que os fundamentos da convocatoria dunhas subvencións non coinciden cos da súa resolución”. Advierte que las empresas solicitantes no recibieron ninguna notificación a día de hoy.
DE AQUEL CARRIL-CORNES al de la actualidad, Vilagarcía- Santiago, ya van 149 años de historia integrado en el Eje Atlántico vertebrador de Galicia. Es por ello que, partiendo de la base de conocer de dónde venimos para tener claro a dónde vamos, queremos recordar nuestro pasado para saber mejor nuestro destino, conociendo nuestras circunstancias y penurias a lo largo de la historia de este ferrocarril, lleno de ilusiones y quiebras, de proyectos frustrados en su tiempo trascurriendo por las distintas vicisitudes, en la que fue configurándose hasta la actualidad muy lentamente. En este trayecto atlántico se encuentran las dos terceras partes de la población gallega, con parámetros de doble vía electrificada y apta para circular a 220 km/h con trenes más confortables de viajeros y mercancías.
Ya es una realidad ese eslogan que cita que las distancias no se miden en kilómetros, sino en tiempos. Bien es cierto que con la entrada de la alta velocidad hemos sido todos más puntuales; los trenes llegan y salen todos a su hora dejando sin excusa posible los retrasos y demoras en nuestro quehacer diario, aunque motivado por las medidas de ahorro energético la demanda ha aumentado considerablemente y la ocupación roza el lleno, ante la necesidad de más plazas disponibles. Nos quedan pendientes las obras que permitan la continuidad por el sur hacia la frontera portuguesa, Oporto y Ourense con la construcción del túnel pasante de Vigo y la prolongación hacia Ferrol.
UN POCO DE HISTORIA. El siglo XIX ha estado marcado por la industrialización, las revoluciones y el despegue de ese gran invento que llamamos ferrocarril, impulsor del desarrollo económico, constituyendo el instrumento válido para mejorar las comunicaciones. Gracias a ello en pocos años hemos pasado de los carromatos, diligencias, ómnibus de caballos y mulas al tren, más cómodo, barato y rápido. Los medios de transporte en Galicia a mediados del siglo XIX eran arcaicos, sobre todo los terrestres.
Debido a nuestros orígenes celtas era más fácil relacionarnos por mar con el norte de europa que con el resto de la Península por los puertos del Padornelo, la Canda y O Cebreiro, siendo una de muchas causas del ancestral aislamiento. Por este motivo el tren ha sido y será el símbolo de progreso y desarrollo, teniendo una enorme importancia en la población reclamando a los poderes públicos el paso de los caminos de hierro por sus localidades. Surgen de esta manera los periódicos locales que proliferan entre 1840 y 1890 como el Faro de Vigo fundado en 1853, El Ferrocarril, posteriormente El Ferrocarril Gallego, entre otros. Y todo ello coincide en un momento político convulso con cambios de regímenes y de presidente de Gobierno. Nada más comenzar la década de 1860 la Sociedad Económica de Amigos del País, de Santiago de Compostela, entidad llena de inquietudes, ante la postración económica y social en la que se encontraba Galicia en aquella época, concibe la idea de hacer un tendido ferroviario entre Santiago y la ría de Padrón con el fin de dar salida e intercambio a los productos de la tierra y el mar, y también recibir otros productos necesarios para la incipiente industria Compostelana, tal y como se expresa en la Revista Económica (Jornal agrícola, artístico y comercial) publicación de la Sociedad Económica de Amigos del País.
Este ferrocarril haría realidad el viejo sueño de convertir Santiago en puerto de mar y esto suponía un renacimiento de la riqueza y progreso como la que supuso los comienzos de la era cristiana, con la llegada, también por mar, del cuerpo del Apóstol Santiago. Esa idea era de tal envergadura económica que lo primero que hace la Sociedad Económica de Amigos del País es darla a conocer al Ayuntamiento de Santiago para que en febrero de 1860 se cree una Comisión mixta Concello-Sociedad Económica denominada Junta Encargada del Proyecto de Vía Férrea de Santiago a la Ría de Padrón, presidida por Joaquín Caballero Piñeiro y que formaría parte en ella el insigne geógrafo gallego Domingo Fontán, que se encargaría de todos los trámites que esa gran empresa requerirá a lo largo de los siguientes años. Domingo Fontán corrigió posteriormente el proyecto para que la línea llegase hasta Carril, ya que el río Ulla no era navegable en bajamar, siendo únicamente en pleamar cuando podrían subir desde Carril hasta Pontecesures las barcazas. Esto suponía la duplicación del recorrido y, por lo tanto, de su inversión.
PRIMERA LÍNEA DEL FERROCARRIL GALLEGO. Y por fin, tras once años intermitentes de obras, el 15 de septiembre de 1873 es la fecha de la puesta en servicio del primer ferrocarril gallego. Con gran transcendencia para el progreso y el desarrollo socioeconómico, a las 12.45 horas se forma una batería de 4 locomotoras de vapor de la compañía: ‘Montero Ríos’, ‘Coruña’, ‘Santiago’ y ‘Jerez’, la cual en 1882 cambiaría el nombre por ‘Pontevedra’. Entre el entusiasmo popular se calcula que asistieron unas 1.500 personas. Se pusieron a la venta billetes de 1ª, 2ª y 3ª, y este primer tren comunicaría Cornes, por entonces perteneciente al ayuntamiento de Conxo, y Carril, dependiente del ayuntamiento de Santiago de Carril.
Este primer ferrocarril gallego sucedía 25 años después de la primera puesta en servicio del primer ferrocarril peninsular entre Barcelona y Mataró, acaecido el 28 de octubre de 1848. Dos años más tarde, el 20 de octubre de 1875, saldría de A Coruña hasta Lugo el primer convoy de la que sería la primera línea que conectaría Galicia con el resto de España, por Monforte-León y Palencia, concluida en 1883. Este primer tramo, de 42 km de hermoso recorrido, bordea la franja lateral de la ría de Arousa y la bella isla de Cortegada, así como los ríos Ulla y Sar, atravesando la vega de Padrón para continuar con las comarcas de O Ullán y Amaia.
Las infraestructuras más destacadas serían los túneles del Faramello y Conxo, así como dos puentes metálicos, uno en Conxo (A Ponte de Ferro) de 40 m de largo y 20 m de altura y otro entre Pontecesures y Padrón límite en A Coruña y Pontevedra sobre el río Ulla, denominado Insua, de 4 tramos de 125 m, sustituido por otro de hormigón en 1935 (actualmente se pueden divisar los antiguos pilotes). Contaba con siete estaciones intermedias que inicialmente fueron construidas en madera.
Cabe señalar la escuela de aprendices de Renfe en las proximidades de Carril (Salgueiral-Bamio), la cual sirvió de escuela de formación profesional durante muchos años y salida a cientos de ferroviarios en Renfe y ADIF en toda la red española. Durante muchos años transportó emigrantes, productos de los puertos, agrícolas, forestales y ganaderos, carbón sal etc. entre la ría arosana y Santiago y viceversa. Fue un tren muy tradicional; allá por donde pasaba le llamaban “el Tren de la lechera”. Existen bellas historias como el denominado Tren de Varela que conducía la locomotora “Caldas de Reyes), que con tanta humanidad paraba el Sr Varela para recoger y dejar las campesinas y lecheras del lugar. Durante el verano, muchos Compostelanos y de las comarcas por donde discurría este ferrocarril, utilizábamos con frecuencia estos trenes para gozar de las playas arosanas de la Concha y Compostela.
En 1880 se hace cargo del compostelano el inglés John Trulock y, en 1886, cambia de nombre la compañía ferroviaria pasando a ser The West Galicia Railway Company, trasladando su sede social y el consejo de Administración a Londres, aunque la Gerencia permanecería siempre en Vilagarcía. El sr. Trulock se establece definitivamente en Padrón, en donde años más tarde nacería su nieto, el literato Premio Nobel Camilo José Cela Trulock. Entre los personajes ilustres precursores de este ferrocarril que tuvieron alguna relación con la obra, aparte del abuelo de Camilo José Cela, destaca Domingo Fontán, matemático, diputado y geógrafo, natural de Portas, autor de la Carta Geométrica de Galicia, sobre la cual se sirvió para la confección de los estudios de los trazados de esta línea en 1860 por el Ingeniero inglés Thomás Rumball. Otro personaje ilustre fue Ramón Valle Inclán Bermúdez, padre de Ramón María del Valle Inclán, una de las mejores plumas de nuestra literatura. Fue secretario del consejo de administración y accionista de esta línea. Dicha línea abarca un importante patrimonio cultural y paisajístico muy próximo a las estaciones y a lo largo de su trazado, destacando la Casa Museo de Rosalía de Castro, el Jardín Botánico, la sede de la Fundación Camilo José Cela en Padrón; en Catoira las Torres del Oeste, muy recordadas todos los años en las fiestas viquingas; las playas de la Concha, Compostela y Bamio en Vilagarcía; el embarcadero fluvial de ruta Xacobea fluvial de peregrinos del Mar de Arousa en Pontecesures, la ermita de A Escravitude y la playa fluvial e área recreativa de Vilarello en Valga, suponiendo todo ello un importante atractivo turístico.
Abet confesó haber sido el autor de los disparos que acabaron con la vida de las tres mujeres en esta vivienda de Valga
El abogado de la familia de las víctimas añade a su calificación el agravante de parentesco y solicita 500.000 euros de indemnización para los dos niños que presenciaron las tres muertes y 300.000 para su abuelo
Si nada entorpece el proceso, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Caldas de Reis fijará en los próximos días la fecha para el juicio por el triple crimen de Valga. El último paso previo a la apertura de la vista, que se llevará a cabo en la Audiencia Provincial de Pontevedra con la asistencia de un jurado popular, se dio este martes, con la celebración de la audiencia preliminar en la que la jueza convocó a todas las partes implicadas. El autor confeso de las tres muertes, José Luis Abet, compareció a través de videoconferencia desde el penal de Mansilla de las Mulas (León), donde permanece desde octubre del 2019. Más allá de algunos matices, la sesión no encerró ninguna novedad: tanto la Fiscalía como la acusación particular, que el abogado Manuel Martín ejerce en nombre de la familia de las víctimas, y la acusación popular, en la que el letrado Francisco José Lago representa a la fundación Amigos de Galicia, solicitan para Abet la aplicación del régimen de prisión permanente revisable. La defensa, por su parte, se escuda en un problema psíquico para argumentar que el acusado sufre una merma de sus facultades.
El 16 de septiembre del 2019, José Luis Abet se emboscó a las puertas de la vivienda de Valga que había compartido con su exmujer, Sandra Boquete, y sus dos hijos, que entonces tenían cuatro y siete años. Armado con una pistola, descerrajó una quincena de tiros sobre su antigua pareja, su hermana Alba y la madre de ambas, Elena Jamardo, acabando con sus vidas. Lo hizo en presencia de los niños, para a continuación darse a la fuga.
José Luis Abet trabaja la madera y encuaderna libros en prisión
El 16 de septiembre del 2019, José Luis Abet acudió de buena mañana a la vivienda que durante años había compartido en Carracido (Valga) con su exmujer, Sandra Boquete, de 39 años, y sus dos hijos. El hombre le disparó a quemarropa delante de los pequeños. que entonces tenían cuatro y siete años. A continuación hizo lo mismo con su antigua suegra María Elena Jamardo (58 años) y con su excuñada Alba, de 27 años, que murió de un balazo en el pecho. Pocos días antes, había grabado varios videos frente a la misma casa, advirtiendo de lo que estaba a punto de suceder. Incluso recurrió a un brujo africano para que acabase con la vida de su familia política. Cuando concluyó su acometida, Abet les había descerrajado 14 tiros a sus víctimas. Minutos más tarde, compartió varios audios escalofriantes: «Xa as matei, están as tres para enterrar».
Como él mismo confesó en el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción de Caldas de Reis haber sido el autor de los hechos, no existe ninguna duda sobre la identidad de quién apretó el gatillo. Cuestión distinta son los argumentos a los que su defensa puede acudir a la hora de atenuar su responsabilidad sobre lo ocurrido, que en buena lógica tendrán que ver con el ámbito psiquiátrico o psicológico. Todo ello será dirimido en la vista que la Audiencia Provincial de Pontevedra todavía debe convocar. De momento, los informes de los profesionales que lo han tratado no contienen indicios de ningún desequilibrio importante, más allá del peso obvio derivado de haber perpetrado tres muertos y del hecho de hallarse encarcelado.
Abet ingresó en la prisión de A Lama el 17/09/19 tras declarar en el juzgado de Caldas,. Ese mismo día fue visitado por un psicólogo que recomendó su inclusión en el protocolo de prevención de suicidios. En el informe se describía un hombre deprimido, que refería padecer una elevada ansiedad desde que rompió con su expareja. De hecho, el asesino confesó haber acudido en su momento a la consulta de un profesional, aunque poco después abandonó el tratamiento que le había prescrito. No mostraba tendencias suicidas, pero admitía que la idea se le había pasado por la cabeza tras la comisión de los hechos.
A partir de entonces, el acusado fue objeto de un examen psicológico que se repetía, como mínimo, dos veces al mes. Los dos informes siguientes de A Lama constataron una evolución positiva. Al principio no mostró interés por nada, ni siquiera por salir al patio. Eso sí, recibía las visitas de su hermana y de su madre. A comienzos de octubre comenzó a dar algún paseo. Aunque apático, no tuvo enfrentamientos con otros reclusos. «Las expectativas de futuro siguen siendo muy negativas, aunque coherentes con su situación y realistas», subrayaba el terapeuta. El hombre comenzó a tomar medicamentos para estabilizar su estado de ánimo.
Ese mismo mes, Abet fue trasladado al centro penitenciario de León, donde continuaría bajo el mismo protocolo. Su primera consulta allí parece exhaustiva: «Introvertido, inhibido, tendente a la deseabilidad social ante la entrevista, con dificultades para expresar emociones, si bien presenta episodios de descontrol emocional en forma de llanto al rememorar los supuestos hechos probados». Se presentó como una víctima de los «engaños» de su exmujer y enfatizó el apego que le una a su madre. «No refiere antecedentes de suicidio ni de salud mental que precisaran atención psicológica o psiquiátrica».
En noviembre participó ya en las actividades que ofrece la cárcel de León, con marcada preferencia por las tareas de carpintería, su antiguo oficio, y la encuadernación de libros. No tuvo pesadillas ni problemas de convivencia en prisión, pero desconocía las consecuencias judiciales que le aguardaban. Los siguientes informes profundizan en sus sentimientos de fracaso, rabia, resentimiento y frustración, y su tendencia a derivar la responsabilidad hacia sus víctimas, los servicios sociales e, incluso, las normas legales. Uno de los últimos exámenes concluye: «Presenta expectativas realistas respecto a su posible elevada condena futura». Y añade: «No presenta oscilaciones del estado de ánimo, tampoco ansiedad ni problemas en la esfera del sueño y/o del apetito» demás de haberse adaptado al módulo, en el que llega a establecer una cierta relación con otros presos.
Esta evaluación positiva conduce al cese del protocolo para la prevención de un virtual suicidio: «Evolución favorable consolidada, resonancia emocional y buen estado de ánimo. Adaptación favorable a su situación vital. Apoyo afectivo por parte de su madre». Este último informe está fechado el 05%12/19. Ni siquiera había transcurrido tres meses desde la comisión del triple crimen.
El PP europeo participa con una delegación encabezada por el gallego Francisco Millán Mon, presidente del intergrupo Patrimonio cultural europeo, Camino de Santiago y otras rutas culturales europeas, y por la portavoz del PP en la Eurocámara, Dolors Montserrat. También asistieron otros parlamentarios de Croacia, República Checa, Hungría e Italia. Ya por la tarde, se desplazaron hasta Pontecesures, en Pontevedra, para realizar un viaje en barco hasta Vilanova de Arousa y, después, ir en autobús hasta Pontevedra y Sanxenxo.
Las jornadas continuarán hoy con cuatro mesas redondas en el Museo das Peregrinacións. La sesión será inaugurada a las 10.00 horas por el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo; la directora de Turismo de Galicia, Nava Castro; y por Millán Mon, como impulsor de la iniciativa. El domingo se cerrará el evento a partir de las 09.30 horas con una visita a la Catedral, a sus cubiertas, al Pórtico de la Gloria. También asistirán a la Misa del Peregrino. El objetivo de la iniciativa, tal y como destacó el grupo popular en un comunicado, es el de subrayar, especialmente en este segundo Año Santo, el “papel histórico” que tienen para Europa los Caminos de Santiago y abordar su evolución presente y futura, al tiempo que destacar la conveniencia de fomentar el patrimonio y los itinerarios culturales del continente.
Millán Mon celebra que sus “colegas eurodiputados quieran visitar Santiago y algunos de sus Caminos este fin de semana, precisamente en este año Xacobeo tan especial 2021-2022”. Mientras tanto, Montserrat recuerda que estos caminos “constituyen una de las raíces del proceso de integración europeo”, cuyo peregrinaje “es una experiencia que hay que vivir y que te marca de por vida”.