La Guardia Civil ya está avisada para desalojar el jueves a la familia de Porto.

El Juzgado número 2 de Caldas de Reis ya avisó a la Guardia Civil para que el jueves acuda a Porto para hacer cumplir la orden de desalojo de la vivienda en la que reside Victoria Santiago junto a otros seis miembros de su familia, entre ellos dos niños de 9 y 12 años, según pudo saber la plataforma Stop Desahucios.
Al parecer, ya fue la semana pasada cuando se notificó a las fuerzas del orden para que acompañen a la comisión judicial, en previsión de que la familia no abandone la casa voluntariamente y puedan concentrarse en la zona integrantes de colectivos antideshaucios. Quien no actuará en ningún caso será la Policía Local cesureña, confirma la concejala Cecilia Tarela, que recuerda que está en vigor un acuerdo plenario por el cual los agentes municipales no participan en desahucios. Tarela matiza que, por el momento, la Policía tampoco recibió solicitud alguna por parte del juzgado.
Tras presentar el viernes una solicitud de paralización de la orden de desalojo, se esperaba que ayer hubiera un pronunciamiento por parte del juzgado caldense, pero este no se produjo, lo que hace temer que la jueza decida no dar marcha atrás. En previsión de que eso ocurra, hoy podría elevarse el asunto a los tribunales de la Unión Europea. ??Poderían contestar en dous días e, se a resposta é favorable, suspenderíase o desaloxo?, explica José Manuel Pena, portavoz de Stop Desahucios de O Barbanza.  La plataforma está en ??contacto permanente? con el Valedor do Pobo y también ha solicitado la intervención de la Fiscalía de Menores, para que vele por los derechos de los dos niños que podrían verse en la calle.

Fecha límite.
Los días de angustia por los que está pasando esta familia guardan relación con una disputa por la titularidad de la vivienda, construida hace tres décadas por Victoria Santiago y su exmarido. La casa nunca fue escriturada y no figura en la sentencia de divorcio, por lo que está por aclarar quién es su propietario. Aún así, el exmarido de Victoria, que falleció hace unos dos años, legó el usufructo del inmueble a una mujer con la que mantenía una relación de pareja. Esta reclamó la vivienda y presentó una querella por supuestas amenazas y coacciones. La jueza de Caldas le dio la razón en una sentencia que obliga a Victoria y a su familia a abandonar la casa. La fecha límite para cumplir el mandato judicial es este jueves.

Diario de Arousa

??Estamos vivindo un inferno?.

FAMILIA QUE ESPERA DESAHUCIO EN CESURES /

Cinco miembros de la familia cesureña que tienen que desalojar la casa el jueves.

Victoria Santiago está a punto de perder la vivienda que ella misma ayudó a construir en el Monte de Porto, en Pontecesures, hace tres décadas. El jueves acaba el plazo otorgado por el Juzgado número 2 de Caldas de Reis para que ella y otros seis miembros de su familia (entre ellos dos niños de 9 y 12 años) desalojen el inmueble. ??Estamos vivindo un inferno?, sentencia casi sin dar crédito todavía al mandato judicial. ??Non sabemos que facer, a onde ir. Estamos desconxuntados? por lo que considera ??un erro da xustiza? y que nada tiene que ver con impagos ni ejecuciones hipotecarias. Una denuncia por coacciones y amenazas originó la pesadilla por la que atraviesa esta familia.
La vivienda en cuestión ??fixémola o meu exmarido e máis eu hai trinta anos?. En 2007 se divorciaron y Victoria se fue a vivir de alquiler a Boiro con una de sus hijas, por aquel entonces menor de edad, mientras que su excónyuge permanecía en el domicilio familiar. Hace unos dos años el hombre falleció y Victora y sus hijos optaron entonces por volver a la casa de Pontecesures. ??A metade é miña?, asevera, ??e os meus fillos estaban de acordo? en regresar. Los problemas comenzaron al descubrir que el exmarido había nombrado a su novia usufructuaria de la vivienda.  ??Deulle o usufructo de toda a casa, cando a metade é miña?, defiende esta cesureña. En realidad el inmueble nunca llegó a inscribirse en el registro de la propiedad y no consta en la sentencia de divorcio. ??Está en tierra de nadie?, comenta el abogado Ignacio Delgado, que ha asumido el caso tras contactar con él la plataforma Stop Desahucios de O Barbanza.
Las discrepancias entre Victoria y sus hijos y la pareja de su exmarido desembocaron en la interposición por parte de esta última de una querella por amenazas y coacciones, acusándolos, entre otras cosas, de colocar cadenas para impedir su entrada en la vivienda. El Juzgado de Paz de Pontecesures los absolvió pero el Juzgado de Primera Instancia de Caldas revocó el fallo y condenó a la familia de Victoria Santiago a una multa y a desalojar el inmueble de forma inminente. El jueves es la fecha límite, el día en el que podrían verse en la calle Victoria y su pareja, sus dos hijos, una nuera y dos niños de 9 y 12 años escolarizados en Pontecesures y Padrón respectivamente.
Con la ayuda de Stop Desahucios y el Concello ??estamos mirando que podemos facer? para dejar sin efecto la orden de desalojo: ??Estamos movendo Roma con Santiago? para intentar que ??paren a execución da sentenza polo menos ata que consigamos unha casa para os sete ou ata que acabe a escola? para que los niños puedan finalizar el curso. Ayer mismo se presentó en el Juzgado de Caldas de una cuestión prejudicial solicitando ??como medida cautelarísima que se paralice el procedimiento de desalojo? y que ??se diriman las cuestiones de fondo relativas a la propiedad de la casa?, explica el letrado Ignacio Delgado. El abogado urge al Juzgado caldense una respuesta y, si a comienzos de la semana próxima ??no hay avances, nos veremos en la obligación de elevar el asunto a los tribunales de la Unión Europea?.

El Concello estudia medidas
El Concello también estudia medidas para ayudar a esta familia, que el lunes mantendrá una reunión con la asistenta social y también con la concejala Cecilia Tarela para ??estudar a situación desta xente, xa que a nivel social non tiñamos contacto ningún con eles?. La edil avanza que el lunes ??imos intentar falar coa xuíza, porque a sentenza é un pouco rara. Nunca vin un desaloxo por un xuízo de faltas, para nós é unha circunstancia totalmente nova?. En virtud de un convenio con la Xunta y los bancos en Pontecesures hay dos pisos a disposición de familias desahuciadas pero solo por motivos económicos.

El primer tren Santiago-Vigo de la mañana sufre el impacto de un tronco.

El tren que parte de la estación de Santiago a las 05.47 con destino Vigo sufrió esta mañana un incidente. Poco antes de llegar a Catoira los pasajeros notaron una breve sacudida. Uno de ellos, Santiago Santos, relata cómo en un primer momento pensaron que habían pasado por encima de algo. Fue poco después, tras frenarse las máquinas, cuando el interventor les relató que habían chocado contra un árbol que estaba suspendido, no a pie de la vía. Tanta debía ser la altura que el propio maquinista se agachó al pensar que el tronco había entrado en la cabina atravesando la ventanilla.

El tren sufrió daños en su parte delantera aunque pudo continuar camino hasta Vigo tras hacer una breve parada en Catoira. El incidente no ocasionó daños personales a ningún viajero.

La Voz de Galicia

Premian a Roberto Freire, exprior del convento de Herbón.

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Roberto Freire, exprior del convento franciscano de Herbón (Padrón) recibió ayer en Santiago el premio Portapaz 2013 que concede el Seminario Galego de Educación para a Paz. Freire recibió el reconocimiento como «un paréntesis del camino recorrido» y también como «un honor, porque parece que abre las puertas del 2014», año conmemorativo de la efeméride de la peregrinación de San Francisco de Asís a Santiago. El presidente del Seminario Galego de Educación para a Paz, Manuel Dios, dijo que el premio reconoce el trabajo «humilde, callado, de paz y de bien» llevado a cabo por Roberto Freire. Del exprior del convento de San Antonio de Herbón, Manuel Dios destacó los valores de la «humildad» y la «concordia».

La Voz de Galicia

Usuarios del tren denuncian que incluso personas de edad avanzada viajan de pie.

Usuarios del corredor ferroviario entre Vigo, Pontevedra, Vilagarcía, Santiago y A Coruña mostraron ayer su malestar por el elevado nivel de saturación de algunos de los trenes que circulan entre estas ciudades los domingos por la tarde. Concretamente, muestran su enfado por el elevado número de pasajeros que tienen que viajar de pie en los convoyes que circulan entre la franja horaria de las siete y las nueve de la tarde.

El último episodio que ha acabado con su paciencia ocurrió este pasado domingo. Usuarios del tren que llega a Vilagarcía y parte hacia Pontevedra en torno a las ocho y media de la tarde aseguraron que el convoy llegó a la capital arousana prácticamente lleno y que cuando partió hacia Pontevedra lo hizo con los pasillos atestados de gente de pie con sus respectivas maletas y casi sin espacio para poder moverse. Tanto es así que estos usuarios explicaron que para que unas personas de avanzada edad pudieran apearse en la ciudad del Lérez fue necesario que un gran número de pasajeros tuvieran que bajar y ayudar a estas dos personas a llegar al andén desde el vagón.

Los usuarios están molestos por la incomodidad que supone viajar en estas condiciones pero especialmente por los problemas de seguridad que supuestamente se plantean con tantos pasajeros de pie en el vagón, dado que esto aumenta el riesgo de lesiones en el caso de que se produzca un percance, por pequeño que sea.

De hecho, apeló a estas personas de avanzada edad que tuvieron que circular de pie en este viaje, con el riesgo que supone para ellos cualquier accidente o un mero frenazo. Explican que en algunos tramos se alcanzan los 167 kilómetros por hora. “Tenemos que esperar a que un día ocurra algo grave para tomar medidas”, lamentan, y recuerdan que todavía está en el recuerdo la tragedia de Angrois.

Según explican, la sobresaturación de estos trenes provoca que “a los revisores no se les vea ni el pelo”, debido a la imposibilidad de recorrer el tren de una punta a otra por la presencia de equipaje y viajeros en los pasillos. Esto también conlleva la aparición de la picaresca y de que los trenes se saturen todavía más al utilizarlos con mayor frecuencia personas que no retiran sus billetes conocedores de que la posibilidad de que aparezca el revisor es menor que en otros horarios. Una situación que ya denunció en su día el sindicato CGT e incluso cifró el perjuicio que esta situación causa a la empresa ferroviaria en unos 10.000 euros mensuales.

Estos usuarios aseguran que llevan ya unos dos años presentando de forma reiteradas reclamaciones ante Renfe denunciando estos hechos. En una ocasión obtuvieron como respuesta la ampliación del número de plazas “enganchando” otro tren al que ya viajaba completamente atestado. Sin embargo, con el comienzo del año este segundo tren ha vuelto a desaparecer. Desde Renfe aseguraron ayer que iban a revisar las reclamaciones recibidas aunque señalan que, en todo caso, se trata de situación puntuales con algún tren para el que la demanda de usuarios es mucho mayor que la habitual.

Faro de Vigo

Una bengala de barco perfora un tejado e incendia un trastero en Pontecesures.

Una presunta gamberrada a punto estuvo de causar una desgracia en Pontecesures. Una bengala de las que utilizan los barcos para pedir auxilio penetró sobre las 22,15 horas del domingo por el tejado de una vivienda de la calle San Lois de Pontecesures, causando un pequeño incendio en el ático.

El artefacto se estrelló contra un arcón congelador, pero en la habitación había una caldera y un par de depósitos de gasóleo. La hipótesis con la que trabaja la Guardia Civil es que la bengala fuese arrojada desde un edificio situado a unos 300 metros de distancia, en las proximidades de la carretera nacional.

La casa afectada se encuentra en una de las principales calles del casco urbano de Pontecesures. Consta de bajo, dos plantas y el ático, y en ella reside una única familia, que ocupa los dos pisos. Una de las residentes, Laura Villar, explica que el domingo estaban a punto de irse para cama “cuando escuchamos unas explosiones y unos golpes muy fuertes”.

Al principio creyeron que sería en el segundo piso, pero vieron que allí estaba todo en orden y entonces se asomaron a la puerta del ático, que es donde tienen la caldera del gasóleo, y donde además del congelador usan como trastero y ponen a secar la ropa.

“Entonces vimos por la puerta que salía luz y mucho humo”, relata Laura Villar. “Nos asustamos muchísimo -añade la vecina- porque allí tenemos los depósitos de gasoil para la calefacción”. Se puso tan nerviosa que en el momento de llamar al servicio de emergencias “marqué el número del 061 en vez del 112”. El fuego no era de mucha entidad y logró apagarlo su padre antes de la llegada del Grupo de Emerxencias Supramunicipal (GES) de Padrón. Poco después llegó también una dotación de la Guardia Civil.

Perforó el tejado

En el ático se encontraron restos de un artefacto que se identificó como una de las bengalas que utilizan los barcos de pesca para marcar su posición cuando están en apuros. Había hecho un pequeño agujero en el tejado y se estrelló contra el congelador, hasta el extremo de que lo desplazó unos centímetros. A pocos metros de distancia del arcón se encuentran la caldera y los depósitos de combustible.

La primera hipótesis con la que trabaja la Guardia Civil es la de que fuese un acto vandálico, y que la bengala procediese de un edificio situado a unos 300 metros de distancia, junto a la carretera nacional de Vigo a Santiago de Compostela.

Por la trayectoria y la forma de entrar en el tejado, en diagonal, se cree que fue lanzado desde una zona alta. “No creemos que haya sido intencionado contra nosotros porque no tenemos problemas con nadie”, añade Laura Villar. Eso sí, no oculta el temor pasado. “Fue una suerte que no tocara la caldera. Se quedó en un susto tremendo, pero pudimos haber salido volando todos”, afirma.

Al llegar el equipo de extinción se procedió a ventilar el edificio. Durante ese trabajo la familia esperó en la calle, pero regresó al inmueble sobre medianoche. El incidente no causó daños en más muebles ni en la ropa, y aunque inicialmente se les dijo que iría al trastero un equipo de la Policía Judicial para tomar pruebas, parece ser que al final no ha sido así.

El incidente generó una gran expectación, ya que el despliegue fue poco antes de medianoche en una de las calles más importantes de Pontecesures. El operativo duró algo menos de una hora, y la actuación de los servicios de emergencia fue rápida, según los afectados.

Faro de Vigo