El Belén Artesanal de Valga: parada de moda en los viajes organizados que atraviesan Galicia.

El Belén de Valga ha vivido su mejor año en todos los sentidos. En primer lugar porque ha conseguido la declaración de Festa de Interés Turístico de Galicia y, en segundo, porque ha batido su propio de récord de visitas. La concejala de Cultura y miembro de la asociación que impulsa este montaje, Mari Carmen Castiñeiras, explicaba ayer que todavía no disponen de un recuento oficial, pero podía afirmar que ??foi a edición con máis visitantes sen dúbida. Había colas para entrar todos os días e houbo xornadas nas que pasaron 2.000 persoas?.
La recepción de ese título seguramente haya atraído a nuevos visitantes, sin embargo, la edil considera que tras 18 años de exposición y una espectacularidad única, lo han consolidado como una cita ineludible en la Navidad gallega. Y es que recibe a personas procedentes de las cuatro provincias, que viajan a propósito hasta Valga para verlo. Pero lo más curioso es que el Belén se ha convertido en una de las paradas de viajes organizados por agencias, asociaciones, empresas, etc. ??Un domingo chegamos a ter 14 autobuses e o Día de Reis, que non contas con casi ninguén, porque a xente queda na casa, chegaron dous?, apuntaba Castiñeiras. Estos viajeros atraviesan la comunidad hacia destinos como Santiago u otras ciudades, pero hacen un alto en Cordeiro solo para verlo.
Este extenso y trabajado montaje es único en su especie. Es totalmente artesanal, cuenta con figuras en movimiento, personajes de la actualidad política, social y económica, representaciones de valgueses que se han ganado el corazón de sus convencinos, como ??José do Rato? (incorporado este año) etc. Un compendio de ilusiones, esfuerzo, trabajo y dedicación de los miembros de la asociación Amigos do Belén, que dedicaron la edición de este año a las víctimas de Angrois.
La jornada de ayer fue la última de apertura al público, a partir de ahora y hasta febrero, solo se abrirá para visitas ya concertadas. Los visitantes fueron, en su mayoría, vecinos de la zona que habían esperado hasta el último momento, para evitar las aglomeraciones, o que repetían, para verlo por última vez, porque ahora habrá que esperar todo un año para disfrutarlo.

El personaje secreto
Ellos también fueron testigos de la revelación del secreto mejor guardado: la identidad del personaje secreto, que era Mesi. Su figurita viste una llamativa chaqueta, muy en la línea de los extravagantes diseños que luce el real en eventos de gala. María Vilamayor, de A Pobra, en seguida captó el guiño y dejó constancia en una tarjeta de participación. Su nombre salía ayer de la urna donde los visitantes habían dejado sus apuestas (algunas acertadas y otras no) y como regalo, será una figura del próximo Belén. Se lo comunicaron ayer y ??estaba moi sorprendida e contenta?, indicaba Castiñeiras. Ahora deberá mandar una fotografía para ??copiarla?.  En el otro sorteo el vencedor fue Ismael Soto, de Poio, quien podrá elegir una de las figuras (sin movimiento) y llevársela a su casa.

Diario de Arousa

Las primeras lampreas de Pontecesures salen a la venta por 35 euros la pieza.

FARO AROUSA

Los valeiros regresaron ayer por la mañana al muelle de Pontecesures con una quincena de lampreas, y los que consiguieron venderlas lo hicieron a entre 30 y 35 euros la pieza.

No es un precio muy elevado teniendo en cuenta que las primeras de Herbón -un pueblo del vecino municipio de Padrón- salieron a 50, y que otros años se llegó a pagar por los primeros peces de la campaña hasta 70 euros, pero José Barreiro, directivo de los valeiros, explica que “tenemos clientes que nos compran durante toda la temporada y tampoco queremos vendérselas carísimas solo por el hecho de ser el primer día”.

Los pescadores de Pontecesures largaron los aparejos el viernes, después de que el temporal se lo impidiese el 2 y el 7 de enero. Cuatro de ellos volvieron ayer al muelle para ver que tal habían ido las cosas, y según Barreiro “no estuvo mal teniendo en cuenta que donde más hay es entre las piedras y que no hemos podido echar allí las nasas porque estos días podrían romper”.

La pesca final rondó una quincena de ejemplares, de entre 1,4 y 1,6 kilos y un metro de longitud de media, y la mayoría fueron adquiridas por vendedores de la plaza de abastos de Padrón. Más adelante, cuando el número de capturas aumente, muchas lampreas del Ulla irán a parar a restaurantes tanto de las proximidades -los hay con mucha tradición en Catoira o Dodro- como de Santiago de Compostela o A Coruña.

De todos modos, ayer no se vendieron todas. Los valeiros dejaron unas cuantas vivas fondeadas en los aparejos, a la espera de que aparezca comprador. En este sentido, José Barreiro manifestó hace unos días que por el momento no se nota la demanda de lamprea de otros años, aunque también lo atribuye a que muchos hosteleros e intermediarios estaban esperando a que empezase la campaña para llamar a los valeiros.

Se espera que el número de peces aumente mucho en cuanto se estabilice la meteorología, ya que hay más de una docena de valeiros que todavía no han echado las nasas a la espera de que el río baje de caudal.

Una nueva borrasca

La pesca se desarrolló sin incidentes, aunque con los gajes típicos del oficio. Hubo nasas que se engancharon al fondo y que no había manera de levantar, hasta el extremo de que tuvieron que hacerlo entre los pescadores de dos embarcaciones. Y también hubo aparejos rotos, que fue necesario coser en tierra nada más atracar la planeadora.

Después de levantar las nasas se volvieron a depositar en el río, aunque éstas no se levantarán hasta el lunes. José Barreiro está preocupado por el tiempo, habida cuenta de que las previsiones meteorológicas anuncian para hoy domingo la entrada en Galicia de una nueva borrasca.

Si esto frustra la jornada de mañana -por la crecida del río o por si éste vuelve a ponerse peligroso para la navegación- podría no haber lamprea de Pontecesures en los mercados hasta media semana, puesto que el martes es día de descanso en lo que a capturas se refiere.

Solo se puede pescar en la mitad sur del río.

Faro de Vigo

Campaña ??saca brillo? a las pinturas de su iglesia, que datan del siglo XVI.

iglesia /

 

Desde hace mes y medio se desarrollan en la iglesia de Santa Cristina de Campaña (Valga) trabajos de restauración de las pinturas murales que decoran la cabecera del templo y que constituyen ??un conxunto artístico de incalculable valor?, destaca la empresa Esteo Técnica na Conservación e Restauración S.L., encargada de ejecutar las tareas para devolver el esplendor al fresco, originario del segundo cuarto del siglo XVI.
Las pinturas se descubrieron entre los años 1968 y 1969, durante unas obras en la iglesia parroquial. ??Retiráronse os retablos e detrás do maior apareceron?, explica el sacerdote Manuel Míguez Lodeiros. Su estado era de ??bastante deterioro? a consecuencia de las humedades, ya que la antigua cubierta del templo era de madera y favorecía las filtraciones de agua. Por eso, en el año 1991, se llevó a cabo una primera restauración en la que se invirtió más de un millón de pesetas y que corrió a cargo de las empresas CRC de Tui y la madrileña Murice. ??Foi unha restauración moi leve, máis ben unha limpeza?, indica Charo López Díaz, restauradora de la compañía Esteo centrada desde hace semanas en la recuperación del conjunto pictórico de Campaña.
Aquel proyecto de los años 90 no logró frenar el desgaste del mural, también afectado por la polución al situarse el templo de Santa Cristina justo al lado de una carretera. ??As pinturas evidencian un estado de conservación non aceptable?, concluye el  informe elaborado por Esteo. Manchas oscuras de diversa índole, suciedad superficial (en forma de polvo y grasa) sobre todo el fresco, desadherencia al soporte, brechas, fisuras, o falta de cohesión con levantamiento del sustrato y la policromía son algunos de los problemas de los que adolece el conjunto.
Charo López detalla algunas de las actuaciones que englobará la restauración, advirtiendo que se trata de ??un traballo lento, que precisa tempo?. Además de la limpieza, que ??xa fai que se vexan moitísimo mellor as cores?, se procederá a retirar los morteros antiguos, que ??estropean a policromía? al aportar sales que acaban creando un velo blanquecino sobre las pinturas, desvirtuando completamente su aspecto. Estas sales pueden provocar, con el paso del tiempo, ??que deixe de verse? el mural e incluso ??a caída da pintura?. Por este mismo motivo se retiró también el cemento de la ventana emplazada en el centro del conjunto pictórico.
En las zonas más degradadas ??nas que se ve a pedra?, los restauradores aplicarán mortero de cal hidráulica ??para que quede todo liso e teña unha mellor visibilidade?. Algunos de estos puntos ??reintegraranse con policromía para que non queden tan chamativos, porque o morteiro é de cor branca?, añade Charo López, que desde 1996 realiza trabajos de restauración en toda Galicia con la compañía Esteo, de la que también es socio el cambadés José Manuel Rey Aguiño, presidente de la Asociación de Profesionales y Empresas de Restauración de Galicia (CRG).

Iniciativa vecinal
La restauración de las pinturas está impulsada por la Agrupación Veciñal de Santa Cristina de Campaña, integrada por feligreses y presidida por el párroco, Manuel Míguez. A través de este colectivo se ha gestionado la solicitud de ayudas para poder sufragar el coste del proyecto, que asciende a 15.178,40 euros. El Arzobispado de Santiago de Compostela, además de autorizar las obras, ha comprometido la aportación del 10% del presupuesto (unos 1.500 euros). Pero las mayores partidas correrán a cargo de la Diputación de Pontevedra, que ha concedido a la agrupación vecinal dos subvenciones que rondan, en total, los 10.000 euros. Ramona Otero Tanoira, representante del colectivo vecinal, traslada el agradecimiento de los feligreses de Campaña a la entidad provincial, ya que ??se non fora por estas axudas, as pinturas íanse a perder e sería unha pena?.
Para los reunir los alrededor de 3.500 euros que les faltan para completar el presupuesto están todavía estudiando fórmulas. Llamaron a la puerta de la Comunidad de Montes, pero de forma infructuosa porque ??hai poucos cartos?. Cuando se acometió la restauración de 1991, recuerda Otero, una vecina donó parte del dinero y se hizo una cuestación popular, algo que ahora no contemplan porque ??non é un bo momento? tal y como está la situación económica.

Diario de Arousa

Seis valeiros ´largan´ las nasas para que la lamprea del Ulla llegue hoy a las mesas.

Seis de los 18 valeiros que pescan lamprea en la parte baja del río Ulla largaron ayer finalmente los aparejos, después de haber aplazado el inicio de la campaña desde el 2 de enero por culpa del mal tiempo. Los pescadores, todos ellos de Pontecesures, quedaron en el puerto a media mañana, y tras comprobar que la corriente había bajado de intensidad, y que el agua estaba más clara se animaron a echar las nasas.

De este modo, las primeras lampreas del Ulla de la temporada ya se podrán degustar hoy. Un inicio de campaña que coincide con la intención de la Xunta de Galicia de variar la forma de comercialización de este pez. En la actualidad, cada valeiro cuenta con sus clientes propios (ya sean particulares o hosteleros) o se las venden a intermediarios, que después las reparten a su vez entre los restaurantes de ciudades como Santiago o A Coruña.

Pero la Xunta pretende que haya un punto único de venta, al modo de una lonja. Uno de los directivos de la asociación de valeiros, José Barreiro manifiesta que esa medida les perjudicaría. “En primer lugar porque en Pontecesures no tenemos un punto de venta. Y en segundo, ¿quién va a venir a una subasta de lamprea? Nos quedaremos sin compradores”. Sea como fuere, la asociación tiene que convocar una reunión con los pescadores para abordar esta situación.

En las planeadoras de los valeiros van entre dos y tres pescadores, y tienen autorización para portar ocho nasas por cada tripulante debidamente enrolado. Los aparejos se colocan en la orilla sur del Ulla (en las proximidades de la factoría de Nestlé), pues la otra mitad del río tiene que quedar libre para que las lampreas puedan remontar la corriente sin obstáculos.

Las nasas se colocan en grupos de dos o tres (dependiendo de la fuerza de la corriente), en hileras dispuestas longitudinalmente y sujetas por un ancla y una piedra de unos 15 kilos de peso. Los aparejos se identifican con unas boyas en las que figuran los datos del propietario.

Se recogen o “levantan” al día siguiente, y a veces los pescadores dejan las lampreas fondeadas hasta que vayan por allí los compradores a mirarlas. Otras las reparten ellos mismos puerta a puerta, o las llevan los intermediarios a los restaurantes de lujo de las grandes ciudades.

 

Faro de Vigo

Una mujer que iba en tren hasta A Coruña a vender el pez.

La lamprea y su pesca están muy vinculados a la historia de Pontecesures. Evitó que muchas familias pasasen hambre en tiempos difíciles -fue alimento y fuente de recursos económicos-, hasta el extremo de que “lo llevamos en la sangre”, en palabras de José Barreiro.

?l, por ejemplo, explica que al menos hasta su bisabuelo fueron valeiros, y que una abuela “comproba lampreas por todo el río Ulla y luego iba en tren a venderlas a Santiago y A Coruña”.

Por ello, le encanta trabajar en las cercanías del muelle de Pontecesures, y sabe que a los vecinos también les gusta ver a los valeiros.

La unión entre el pueblo y este oficio tradicional se nota tanto en el hecho de que en las fiestas del Carmen -patrona de los marineros- hay un “desfile valeiro” como en el de que la villa consagra su fiesta gastronómica principal a la lamprea. “Al principio va cara y suelen comprarla solo los restaurantes, pero después, cuando anda sobre los 15 euros, la coje mucha gente de Pontecesures para hacer una comida de a diario o de fin de semana”, añade.

La mayoría de los valeiros son de Pontecesures, aunque en los últimos años también se dedican a esta especie pescadores de Rianxo o Carril.

 

Faro de Vigo

Una cerámica hecha para resistir.

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Los herederos de Ramón Diéguez mantienen vivo en Pontecesures un proyecto empresarial y cultural que nació en 1925 y que fue apadrinado por artistas como Asorey o Castelao

 

El taller de cerámica ocupaba una pequeña nave situada en las inmediaciones de los hornos donde se cocía la cal.

Camina erguida, con el cuerpo bien envuelto en ropa para espantar el frío. Lleva la cara arrebolada por el esfuerzo: debe pesar lo suyo el ternero que trae en brazos, sabe Dios desde dónde. No se confundan, el animal no es una mascota mimada: es un tesoro. El tesoro que alimentará a la familia de la joven a la que estamos mirando. Iba camino del mercado de Santiago cuando fue convertida en una imagen de cerámica gracias a la alianza, firmada a principios del siglo veinte, por el maestro de los escultores de Cambados, Francisco Asorey, y la Cerámica Artística de Cesures, convertida poco después en la Cerámica Celta.

La empresa, con casi cien años a cuestas, mantiene un pulso tan suave que muchos pueden creer que ha desaparecido. Pero no es así. Los herederos de aquel sueño artístico, cultural e industrial que nació en 1925, mantienen vivo, aunque a ralentí, «un legado» al que se asoman nombres como el de Asorey, Castelao, Maside, Torres… El peso de esos nombres les obliga, explica Fina, una de las herederas, a dar solo pequeños pasos, a producir sobre pedido, a vender solo en aquellos lugares en los que se respeta el prestigio de la Cerámica Celta, que ahora lleva la apostilla de La Calera para evitar malos entendidos.

 

¿Confusiones?

Y es que malos entendidos, más o menos inocentes, haberlos haylos. Por un lado están todos aquellos que, por desconocimiento, confundían la Cerámica Celta con piezas heredadas de la tradición de los castros. Por otro, estaban los que intentaron apropiarse del buen nombre de la empresa sostenida por Ramón Diéguez. Cuando este murió, allá por los años sesenta, la empresa ya había iniciado su declive. Su agonía aún habría de prolongarse hasta los noventa, cuando la fábrica cerró durante unos años. Resucitó de sus cenizas, y lo hizo con el poder, las formas y los colores que tienen las cosas auténticas. Y gracias a esa fuerza que da la verdad, logró imponerse a los imitadores que habían intentado ocupar su sitio. Ahora, trabajando sin hacer ruidos, siguen los herederos de Ramón Diéguez. Manteniendo vivo un legado que, dicen, nos pertenece a todos.