Los estudiantes y escolares de Padrón se han querido unir a la ola de solidaridad con el sufrimiento que vive el pueblo ucraniano expresando, con una simbólica imagen, su deseo de que llegue cuanto antes la paz y que ésta no se rompa nunca. Así niños, niñas y adolescentes, a través de sus respectivos centros educativos, se han unido para expresar su deseo a través de una misma imágen y en un mismo lugar de exposición. De esta forma en las vallas exteriores de la escuela infantil municipal se han colgado decenas de palomas de la paz que han llegado desde todos los centros educativos padroneses. Así, han participado en la iniciativa la Escuela Infantil Municipal, EII A Arretén; EII de Esclavitude; EII de Exgtramundi; EII de Pontecesures; CEIP Pousada; CEIP Rosalia de Castro; CEIP Flavia; IES Camilo José Cela, y el IES Macías Namorado. S. E.
Cincuenta y cuatro concellos de la provincia de Pontevedra, entre ellos los de las comarcas de Caldas y Deza, han presentado solicitudes para acogerse a las ayudas de la Diputación de Pontevedra para rehabilitar y señalizar el patrimonio histórico de la provincia. De los concellos pontevedreses de Área de Compostela tan sólo han quedado al margen de estos apoyos A Estrada y Pontecesures, que no presentaron proyectos a la convocatoria.
Tras el cierre del plazo de ayudas, las solicitudes presentadas están siendo fiscalizadas por el departamento de Intervención que emitirá un dictamen para precisar si se ajustan a las bases de la convocatoria, que repartirá un total de 400.000 euros. El reparto se regirá por los principios de solidaridad y equilibrio territorial “para permitir levar adiante investimentos e actuacións que non resultarían asumibles para os concellos sen cooperación económica” explica la Diputación.
Lo suyo es sólo mirar para adelante, descifrar cuál deber
ser el siguiente paso, el más seguro, el más veloz; empaparse de la
libertad de lo infinito, sin restricciones de espacio, sin vallas, sin
más norma que perseguir la meta con uno mismo como guía, compañero, como
motivador… y todo eso también lo ha perdido a día de hoy.
Loís
Rodríguez Pachita es corredor de trail, un deporte que se define a sí
mismo como: una carrera pedestre abierta a todos, en un entorno natural
(montañas, desierto, bosque, llanura…), con el mínimo asfalto posible
(no debe superar el 20 % del recorrido total), por un camino que puede
ser variado (caminos, senderos, pistas…) y con una ruta que debe estar
debidamente marcada. Además, idealmente, pero no necesariamente, en
autosuficiencia o en semi autosuficiencia y que se llevará a cabo con
respeto de la ética deportiva, la lealtad, la solidaridad y el medio
ambiente. Y es que solo comprendiendo el qué, se puede entender al
quién.
“Mi vida sin duda como la del resto del planeta ha cambiado
totalmente, deportivamente he pasado de un rutina de entrenamientos de
5-6 días a la semana haciendo unos 100-120 kilómetros, a no poder salir
ni a trotar 2 minutos, por lo que físicamente es algo complicado”,
detalla el padronés.
“Pero lo peor viene en el plano psicológico ya que nadie te prepara
para algo así, para pasar de tenerlo todo a estar encerrado las 24
horas”, lamenta. Su día a día ha variado mucho en el último mes y
medio. “Personalmente mi rutina ahora básicamente se basa en ir a
trabajar, en ver series y pelis, ir a la compra una vez a la semana e
intentar no volverme loco por no poder entrenar ni ver a mi familia y
amigos”, asume.
Hambre de competir. Pachita reitera que “echo mucho de menos
entrenar”. “Ahora mismo sólo puedo hacer elíptica, que me aburre
bastante, pero menos da una piedra. También realizo algo de ejercicios
de core y poco más”, porque lo que realmente extraña este corredor de
trail es “salir por la mañana temprano y echarme 3, 4 o 5 horas por la
montaña, respirar aire puro, escuchar el silencio, disfrutar de tu
propia compañía y despejar la cabeza de todos los problemas del día a
día”.
“Extraño competir, sentir ese nerviosismo la noche antes, la
adrenalina subiendo justo antes del pistoletazo de la salida mientras
hablas con tus compañeros-rivales”, describe.
De ahí que no dude de que “en cuanto me suelten la correa me calzaré
mis zapatillas, llenaré mi mochila y me perderé todo un día por el
Barbanza o por donde sea, pero lejos de esta pesadilla”. “Estamos en
contacto los traileros por las redes sociales e incluso a través de GZ
Trail se están llevando a cabo entrevistas a diferentes corredores y
organizadores de carreras del panorama gallego”, aporta.
Solidaridad. Sin embargo, aunque con pena por no poder salir a
correr, acepta las razones del confinamiento: “En cuanto al deporte en
general creo que las medidas adoptadas son las adecuadas ya que hay un
riesgo enorme de contagio en cualquier disciplina. Hay deportistas que
no lo entienden y presionan (como en el fútbol) para no perder dinero
sin ser conscientes de que por encima de todo está la vida humana y es
lo único que no se puede recuperar. El dinero sí”.
De ahí su mayor lamento: “Bajo mi punta de vista la insolidaridad que
está mostrando parte de la población hace que la situación esté lejos
de mejorar. Los escraches a sanitarios o personal de supermercados son
algo deleznable y que deja en evidencia la sociedad en la que vivimos.
Si a ello le sumamos la desastrosa gestión del Gobierno y oposición deja
bien claro que lo que mal empieza, mal acaba y ahí están las cifras de
muertes que no mienten”.
“Desde aquí insto a todo el mundo a que tenga más empatía y que sea más solidaria”, redunda… “pero sobre todo QUEDAOS EN CASA”.
Una policía local pide el alta médica para reincorporarse y poder colaborar.
El alcalde de Pontecesures, Juan Manuel Vidal Seage, destaca el «enorme acto de solidaridad» que están realizando sus vecinos al respetar la cuarentena y quedarse en sus casas. Pero tanto aquí como en otros municipios, «siempre hay excepciones».
Entre ellas las protagonizadas por un colectivo que puede pasar desapercibido, como es el formado por aquellos que se dedican a trapichear con drogas, que también pueden contagiarse o propagar el coronavirus.
El regidor pontecesureño sabe de la presencia de estos «camellos» en las calles, a veces paseándose tranquilamente en busca de clientes o proveedores en los que reabastecerse de sustancias estupefacientes.
La carrera popular de Pontecesures recaudó más de 3.000 euros para los hijos de Sandra Boquete.
En lo más crudo del crudo invierno, más de seiscientas personas se
calzaron este domingo las zapatillas de correr para participar en la
carrera popular de Pontecesures. La prueba tiene solera: ha cumplido
veinte años. Y, quizás para demostrar su madurez, desde esta edición al
componente puramente deportivo se suma otro: el solidario. Asociada a la
popular se ha realizado este año una recogida de fondos entre
participantes y empresas que permitió reunir 3.250 euros para los dos
niños de Valga a los que un asesinato machista dejó sin madre, sin tía y
sin abuela.
Fue Miguel Antonio Dasilva, durante años
compañero de trabajo de la madre de los rapaces, el encargado de recoger
el cheque. Acudía en representación de una familia que, dijo, sigue
destrozada, intentando recomponerse de los tres golpes mortales
recibidos el pasado mes de septiembre. Ese proceso de reconstrucción es
tan duro como íntimo. Aún así, un grupo de personas próximas a las
víctimas llevan desde el primer momento intentando «hacer todo lo
posible» para evitar a la familia quebraderos y quebrantos económicos.
Hace unos meses, el comité de empresa de STAC, la firma en la que
trabajaba Sandra, realizó una cuestación que permitió recaudar 20.495
euros que serán entregados en pagos anuales, a partes iguales, a los dos
rapaces. A esa cantidad se sumarán los 3.250 euros recaudados ahora: un
euro por cada inscripción en la carrera más las aportaciones realizadas
por las empresas que apadrinaron la prueba. Y se siguen buscando
alternativas que permitan hacer crecer los números de la solidaridad.
«Hay que darle el mérito que tienen a todas las
personas que participan en este tipo de pruebas solidarias», señalaba
Miguel. Hablaba en medio de una marea de corredores, muchos de ellos
vestidos con la camiseta morada de la carrera. También él, y quienes con
él forman ese grupo de apoyo, merecen su reconocimiento.
Un alcalde corriendo, un hombre descalzo y un ganador de casa
La
carrera popular obligó a cortar al tráfico todo el casco urbano de
Pontecesures. A las once de la mañana salieron los 407 participantes en
la categoría júnior, sénior y máster, que este año han podido optar
entre correr cuatro u ocho kilómetros. En la prueba 4K, acabaron
subiéndose al podio Amador Pena, Alberto dos Reis González y Daniel
Vila, en categoría masculina, y Guadalupe Lodeiro, Sabela Rey y Tamara
Prieto en la femenina. En 8K, el primer puesto en categoría masculina
fue para el cesureño Juan Carlos Mosquera, que llevaba mucho tiempo
acariciando el triunfo. El segundo puesto fue para Manuel Lorenzo y el
tercero lo ocupó Paulino Folgar. En categoría femenina, se subieron al
podio Ángeles Castro, Elena Matalobos y Verónica Calvo.
Pero, aunque no todos los participantes se llevaron premio, hubo muchos más ganadores en la carrera de este domingo en Pontecesures. Se notaba cuando, al cruzar la meta, paraban el cronómetro que casi todos llevaban a la muñeca y comprobaban que habían superado sus propias marcas. El alcalde de Pontecesures, el popular Juan Vidal Seage, también participó en el 4K. Compartió recorrido con un deportista que hizo la prueba descalzo.
La capilla ardiente con los cuerpos de las mujeres asesinadas el lunes se instaló en el edificio público, donde hoy a las 18.30 horas se oficiará el funeral -Recibirán sepultura en Campaña.
Cientos de personas pasaron en la tarde
de ayer por el Auditorio Municipal de Valga, situado en la parroquia de
Cordeiro, para velar los cuerpos sin vida de Elena Jamardo Figueroa, de
58 años, Sandra Boquete Jamardo, de 39, y su hermana Alba, de 27.
Los ataúdes, procedentes del Instituto de Medicina Legal de Pontevedra,
donde se practicó la autopsia a las tres mujeres valguesas, llegaron al
filo de las 15.00 horas a este edificio multiusos situado a apenas un
kilómetro de Carracido, el lugar en el que fueron asesinadas el lunes,
presuntamente a manos del exmarido de Sandra, José Luis Abet Lafuente.
Los
cuerpos fueron depositados en el salón de actos, donde hoy a las 18.30
horas se oficiará el funeral. Los restos mortales serán trasladados al
cementerio parroquial de Santa Cristina de Campaña, donde recibirán
sepultura.
Fue a eso de las
tres y media de la tarde cuando llegaron al edificio multiusos los
primeros familiares, quienes habían mostrado su deseo de estar durante
un rato a solas con sus seres queridos.
Llegados de todas partes
De
ahí que la capilla ardiente no se abriera oficialmente hasta las cinco
de la tarde, registrándose desde ese momento una gran afluencia de
vecinos, tanto del Concello de Valga como de otras localidades cercanas.
La
bisabuela de los niños de 4 y 7 años que perdieron a su madre, Sandra
Boquete; el padre de esta y de su hermana Alba, además de viudo de
Elena; la pareja de la menor de las víctimas y demás familiares cercanos
podían sentir así que no están solos en un momento tan duro como el
actual.
Solidaridad de un pueblo
Pudieron
entender, aunque nunca exista consuelo suficiente para hacer frente a
una tragedia como la que ahora les toca vivir, que sus vecinos y amigos
están a su lado, ahora más que nunca.
Al
mismo tiempo que les brindaban ese apoyo -como a buen seguro volverá a
suceder hoy-, los ciudadanos que ayer se acercaron al Auditorio de
Cordeiro también quisieron dar su último adiós a las víctimas y expresar
su más enérgico rechazo frente a la violencia de género.
Un problema de todos
Una lacra social «que afecta a toda la sociedad»
y que, en consecuencia, «requiere de la respuesta de toda ella», tal y
como indicó ayer María Debén, la coordinadora del Área de Igualdad de la
Delegación del Gobierno en Galicia.
Y es una reflexión sobre la que cabe meditar, sobre todo teniendo en cuenta, como ella misma apuntó, que «en Galicia hay 3.565 casos activos de violencia de género».
Es
por ello que tras animar a las mujeres a denunciar los casos de malos
tratos -en este de Valga, en concreto, no existió denuncia previa-, la
representante del Gobierno de España en la comunidad gallega garantizó
que en el momento en que una víctima del machismo se presenta ante las
fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado «su situación varía
sustancialmente».
De ahí que crea necesario centrar todos los esfuerzos en plantar cara a los agresores, para lo cual es fundamental que el conjunto de la sociedad se implique y se disponga a poner en conocimiento de las administraciones públicas cualquier situación o problemática «que afecte a una mujer o a sus hijos».