El alcalde de Pontecesures considera el trapicheo de drogas otro foco de contagio.

Una policía local pide el alta médica para reincorporarse y poder colaborar.

Desinfección de calles en Pontecesures.

El alcalde de Pontecesures, Juan Manuel Vidal Seage, destaca el “enorme acto de solidaridad” que están realizando sus vecinos al respetar la cuarentena y quedarse en sus casas. Pero tanto aquí como en otros municipios, “siempre hay excepciones”.

Entre ellas las protagonizadas por un colectivo que puede pasar desapercibido, como es el formado por aquellos que se dedican a trapichear con drogas, que también pueden contagiarse o propagar el coronavirus.

El regidor pontecesureño sabe de la presencia de estos “camellos” en las calles, a veces paseándose tranquilamente en busca de clientes o proveedores en los que reabastecerse de sustancias estupefacientes.

Faro de Vigo

Los pueblos de Rianxo y Pontecesures, unidos contra “la violencia ciega e injustificable”.

Además de decretar tres días de luto oficial, el pleno de la Corporación de Pontecesures emitió una declaración institucional “contra la violencia ciega e injustificable” que “ha segado la vida de dos jóvenes de nuestra villa”, rompiendo así “el más importante e inquebrantable pilar de la democracia, que es el derecho a la vida”.

Este planteamiento, tras la muerte de María González Vicente y Alberto Chaves Gómez, se hacía también, casi al mismo tiempo, en Rianxo, de donde era natural el joven asesinado en Sri Lanka.

De este modo Rianxo y Pontecesures se unían en un mismo sentimiento de dolor y duelo, al tiempo que mostraban su “enérgica repulsa” al terrorismo y ofrecían “consuelo y apoyo absoluto” a las familias de la pareja arousana, reforzando en ambos casos el compromiso “con los valores democráticos y las libertades individuales”.

Juan Manuel Vidal Seage, el alcalde conservador de Pontecesures, fue el encargado de leer la declaración institucional en la que se condenaba “sin paliativos” la masacre terrorista de Sri Lanka, definida como “un ataque a la democracia, la convivencia y al sistema de valores en el que creemos y con el que buscamos un futuro mejor para generaciones venideras”.

A su vez, el alcalde nacionalista de Rianxo, Adolfo Muíños, se encargó de poner voz al sentimiento de los rianxeiros e insistió en el dolor que une a estos dos pueblos arousanos en un momento así.

Tras confirmar que también en esta villa se decretaron tres días de luto oficial, y bajo las banderas del consistorio que ondeaban a media asta mientras se guardaba un emotivo minuto de silencio, el regidor expresó “tanto el rechazo al terrorismo como el cariño y solidaridad para con las familias de Rianxo y Pontecesures que están pasando este calvario”.

Faro de Vigo

“Deterioro del Estado en España”, artículo del cesureño Victorio Magariños en El Mundo.

El Estado, institución que organiza la vida social en un territorio con el fin de que la convivencia sea pacífica, tiene como eje el Derecho y como sustrato la nación. El ámbito territorial del Estado nación es el resultado de una evolución histórica que ha costado siglos en cuajar, después de confrontaciones y ajustes. Resultado que ha dado lugar a un ámbito de solidaridad enriquecedora, al espacio más amplio de convivencia pacífica y justicia hasta ahora logrado.

El Estado es en esencia el Derecho que ampara a las personas que nacen bajo su manto o protección; las cuales a su vez, aunque de modo indirecto y muy filtrado, controlan el ejercicio del poder, ínsito a la organización estatal. Pero es la nación, es decir, las personas unidas al Estado por vínculo de nacimiento, base de la soberanía a la que alude el artículo 1 de la Constitución, la que da vida y emoción al Estado.

Dentro del territorio del Estado existen diferencias que han podido ser importantes en otras épocas, en las que la realidad social y económica era distinta y la comunicación difícil. Hoy, sin embargo, han quedado reducidas a ciertas, pocas, peculiaridades, en especial la del idioma. Pese a ello, en los últimos años, se ha forzado, recalcado y amplificado la especial identidad de las regiones; potenciando, paralelamente, el poder de las mismas. Hasta tal punto que se habla de Estado plurinacional, Nación de naciones, Estado federal; abandonado el término autonomía.

El origen de esta evolución política, terminológica y conceptual, que es causa de incertidumbre para entender la estructura del Estado, viene de lejos. Pero la causa inmediata está en la Constitución, cuando habla de la indisoluble unidad de la nación española y a la vez reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran. Mezclando los términos nacionalidad, autonomía y región, en lugar de referir la nacionalidad a la cualidad de las personas que nacen bajo la protección del Estado, como lo hace el Código Civil. La Constitución agrava la confusión al no fijar claramente las competencias del Estado y permitir que éste pueda transferir a las Comunidades Autónomas facultades relativas a materias de titularidad estatal; dotándolas de instituciones equivalentes a las de un Estado: Asamblea Legislativa, Consejo de Gobierno, Presidente, Tribunal Superior de Justicia.

Esta confusa y errónea regulación, unida a una ley electoral incompatible con una configuración equilibrada del Estado, al permitir que partidos que defienden los intereses de región, que no los generales, contiendan al mismo nivel que los nacionales, ha sido el origen de un proceso de deterioro del Estado, que afecta gravemente a la igualdad y libertad de sus ciudadanos.

Tal error inicial ha sido utilizado por los políticos, que, en ocasiones, por su dificultad para sobresalir en el ámbito nacional, se refugiaron en las regiones, haciendo de ellas verdaderos feudos y un campo abierto para aumentar su cuota de poder. Los políticos potenciaron el sistema autonómico. Lo ensalzaron como un acierto y avance, alentaron su crecimiento, y se sirvieron de él de modo interesado. La crítica del sistema autonómico se consideró herejía.

Los políticos atrincherados en las Comunidades Autónomas, aprovechando la dejación y complicidad de los gobiernos estatales, han desarrollado una especial voracidad legislativa. A ciencia y paciencia de los órganos de control, se han elaborado Estatutos que por su contenido son verdaderas Constituciones. Se han saltado límites al desarrollar los derechos forales, promulgando incluso Códigos civiles, que son el más indicativo signo de una nación. Como el de Cataluña que, sin perjuicio de su perfeccionamiento técnico y su mayor adaptación al tiempo de hoy, ha recogido no sólo sus instituciones peculiares, alguna por cierto inactual pero que marca diferencias, sino también todas las relaciones civiles de carácter general. Además, ante la pereza y desidia estatal, las Comunidades han regulado nuevas situaciones, como las uniones de hecho, por ejemplo, que el Estado ha desatendido, y que debería acoger para su generalización normativa, en aras de una mayor seguridad jurídica.

De este modo, lo que se inició como una construcción política artificial y novedosa en buena parte, ha ido penetrando en la sociedad hasta provocar un sentimiento de nación en cada región. El Estado se ha ido vaciando de competencias necesarias para una construcción armónica y justa de la convivencia, y los ciudadanos perciben que la regulación de las relaciones jurídicas importantes procede de su Comunidad. Con la cual se identifican hasta tal punto que cada vez reconocen menos al Estado de España. Ente que se va diluyendo y se ve en lontananza como algo distante, relacionado con los poco empáticos Fisco, DGT y ejército. En la realidad se han ido forjando pequeños Estados con un sustrato social cada vez más intenso. Por lo que no es descabellado hablar hoy de Naciones para referirse a las Comunidades Autónomas, y de Estado Federal o de Confederación de Estados, si aquel proceso se consolida.

Esta evolución no es un cataclismo, pero sí un grave retroceso. A la vista están ya los daños. Costo económico desorbitado, a causa de la multiplicación de órganos públicos, funcionarios adscritos y edificios oficiales, compitiendo en lujo entre sí y con el Estado; que la economía española no puede soportar. Encerramiento en la propia región, incompatible con la universalidad del saber y la cultura, a causa de una endogamia docente y profesional, de una enseñanza peculiar y reducida. Dificultad para la comunicación y, por tanto, para el entendimiento y la transferencia de saberes y recursos. Amiguismo, clientelismo y un nuevo estilo de caciquismo que aflora a causa de un poder cercano excesivo y desequilibrado; y consecuentemente corrupción. No es casualidad que los casos de corrupción más escandalosos procedan de los gobiernos autonómicos.

La competencia normativa desgajada del Estado para resolver problemas generales, en especial la educación, sobre todo en las regiones con lengua propia, ha originado un desquiciamiento social y una lesión de la libertad. La imposición de una lengua particular a todos los habitantes de la región afecta a la dignidad de las personas, al impedir que los que han elegido un determinado territorio de España para realizar su proyecto vital, puedan desarrollar su personalidad a través de la lengua que han oído desde su nacimiento y que es la de la nación. Imposición excluyente, inmersión forzosa que conduce a un sector de la población a un estrechamiento cultural intolerable en una sociedad avanzada. La cesión de competencia en materia de educación es generalmente reconocida como error letal que conduce a la dilución del Estado.

El proceso político de aislamiento regional llega al colmo cuando se pretende la separación del Estado, como ha sucedido en Cataluña, que ha iniciado un enfrentamiento conflictivo, con ímpetu y caracteres de grave patología social; dejando marginada parte de la población, extraña en su propia tierra. Como si el hecho de habitar un trozo del territorio de España desde hace tiempo pudiera ser fuente de un derecho autónomo y originario a legislar, al modo medieval. En contra del proceso evolutivo de progreso hacia la justicia que supone una ampliación constante de su espacio de aplicación.

El fenómeno catalán avisa de que el aislamiento entre las diversas Comunidades y la autosuficiencia de éstas ante el Estado es un peligro de evolución regresiva que se cierne sobre todo el territorio de España. Más acusado en las regiones con idioma propio. Si sigue este proceso y la dejación y parálisis del Estado continúa, la dilución de éste podría consumarse. Quedando encerrados sus habitantes en espacios reducidos de libertad y justicia, con grave dificultad para el desarrollo de una convivencia solidaria, compatible y amistosa.

Es necesario y urgente que el Estado de España recupere el timón y fije el rumbo, a fin de restablecer un espacio amplio de justicia en su territorio. Lo que exige reducir los órganos autonómicos y una regulación equilibrada de sus competencias, limitándolas a las necesarias para una descentralización eficiente. Conservando las particularidades civiles regionales de manera ponderada; las cuales, dada la evolución social, son cada vez menores, y en algunos casos más acordes con la realidad actual, y, por tanto, extensibles a toda la nación española.

Esta reconstrucción corresponde en primer lugar a los políticos. Pero también a la sociedad, a través de asociaciones, prensa y demás medios de comunicación. A la espera de que, en su momento, pausada y evolutivamente, se logre otro espacio convivencial de mayor amplitud, un espacio de justicia más extenso, como el que se está gestando, desde hace algún tiempo, en torno a Europa.

Victorio Margariños es notario y académico de la Real Academia Sevillana de Legislación y Jurisprudencia.

Pontecesures ondea sus banderas a media asta por el atentado de Londres.

El alcalde popular explica que es un “acto de solidaridad” con las víctimas y sus familias, entre ellas una madre gallega.

Las banderas de la fachada del Ayuntamiento de Pontecesures ondean desde ayer a media asta. El motivo no es otro que mostrar la solidaridad del pueblo pontecesureño con la tragedia que acaba de asolar a la capital británica -y también a toda Europa-, donde un atentado terrorista acabó con la vida de cinco personas -e hirió a decenas-, entre ellas una mujer de 43 años de origen gallego (hija de una betanceira) que salía de su trabajo en un colegio y caminaba por el viaducto para recoger a sus hijas.

El alcalde del pequeño municipio del Ullán, Juan Manuel Seage, explica que “queremos solidarizarnos” con las víctimas fallecidas en Londres y sus familias. Entre la opción de convocar una concentración con un minuto de silencio y descender las banderas institucionales en señal de duelo, el regidor popular se decantó por esta segunda opción.

En multitud de ciudades y también municipios de menor entidad de distintas partes del territorio español se llevaron a cabo actos semejantes para demostrar el más absoluto rechazo al terrorismo.

No obstante, en las comarcas de O Salnés y Ullán, el de Pontecesures fue de los pocos concellos que decidió mostrar públicamente su solidaridad con la tragedia ocurrida en la ciudad londinense.

Pese a este nuevo atentado, España mantiene el nivel 4 de alerta antiterrorista. Se trata del penúltimo escalón previsto, pues el máximo, el nivel 5, se reserva para casos de atentados ocurridos en territorio nacional y en la práctica implica como diferencia con el nivel previo la presencia de militares en las infraestructuras críticas, nudos de comunicación y lugares de gran acumulación de personas.

Faro de Vigo

El Banco de Libros de Pontecesures recoge por tercer año manuales para las familias con menos recursos.

Por tercer año consecutivo, el Concello de Pontecesures pone en marcha el Banco de Libros, una iniciativa que promueve el préstamo de manuales escolares, “unha vez liquidado o sistema de gratuidade universal” incide el concejal, Roque Araújo.

El Banco de Libros, quiere fomentar la solidaridad en beneficio de las familias con menos recursos económicos, ya que el material pasa de una familia a otra evitando la compra anual e inculcando un uso racional de los recursos didácticos. Las personas que quieran contribuir a este banco donando libros (que deben estar en buen estado) pueden depositarlos para tal fin en el CPI Pontecesures y en la Casa Consistorial.

Iniciativas como esta también sirven para transmitir a los estudiantes el respeto al el medio ambiente mediante la reutilización de los manuales instándolos a cuidar sus libros y a cederlos a otros cuando ya no les sean necesarios o útiles.

Diario de Arousa

De la Biblioteca de Pontecesures hacia América Central.

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La Biblioteca Municipal de Pontecesures albergó una entretenida y formativa actividad en la que alumnos de tercero y cuarto de Educación Primaria pudieron visitar América Central. En realidad no es que se desplazaran al nuevo continente, sino que fue su imaginación la encargada de hacerles cruzar el charco. Los ayudó la ONG Solidaridad Internacional-Galicia, que a través de leyendas y cuentos populares de Guatemala hizo que los niños pontecesureños conocieran un mundo diferente. Y de paso entendieron que “leer cuenta mucho”.

Faro de Vigo