Pontecesures cumple cien años dispuesta a redescubrir su historia.

Los actos de celebración de los 90 años del ayuntamiento, siendo alcaldesa Cecilia Tarela

Los actos de celebración de los 90 años del ayuntamiento, siendo alcaldesa Cecilia Tarela.

El Concello dedicará cada mes de este 2025 a divulgar algunos de los hitos de la localidad, que fueron muchos

El 2025 será un año especial en Pontecesures: el municipio celebra su centenario. El 9 de octubre de 1925, la entonces parroquia de Requeixo se convirtió en un ayuntamiento independiente de Valga. Los trámites del divorcio no se habían demorado bastante tiempo, la relación se había ido deteriorando a lo largo de los años, pero la separación se resolvió en un plazo de solo siete meses. Así Pontecesures acabó el 2025 siendo ayuntamiento independiente, con apenas «2.645 habitantes de de heho y 1.911 de derecho», según consigna José Piñeiro Ares en su historia de la localidad. Tenía el nuevo término municipal «una extensión 671 hectáreas, 7 áreas y 50 centiáreas» y disponía de un presupuesto de gastos de 20.500 Pesetas ((123,21 €).

Aquella Pontecesures ilusionada, era también, un Pontecesures cosmopolita, en la que el mundo de la cultura gallega se daba la mano con grandes emprendedores. Nacieron así proyectos como la Cerámica Celta o la primera Feria del Automóvil de Ocasión. Era una localidad vibrante, llena de ideas, de sueños y de gente dispuesta a llevarlas a cabo. Sin embargo, la grandeza de aquel pequeño pueblo ha ido quedando atrás, tapada por el tiempo y el declive económico. Ahora, aprovechando el centenario de la independencia, el ayuntamiento quiere poner en valor la historia de un pueblo que marcó tendencia. El objetivo del equipo que encabeza la nacionalista Maite Tocino (BNG) es loable en la era del individualismo. Pontecesures quiere sacar a la luz y mostrar a sus vecinos de hoy, aquellos elementos que contribuyeron a dar forma a su identidad que condujeron a su independencia y que alimentaron su imaginario.

Para ello se ha decidido dedicar cada mes a un aspecto de la historia de Pontecesures. «Queremos poñer en valor aqueles elementos, aquelas iniciativas, aquela xente que contribuíron a facer do noso pobo o que hoxe «, explica Tocino. Y quieren hacerlo desde una doble perspectiva. Así, en cada ocasión se elegirá una temática y alrededor de ella se desplegarán, por un lado, una mesa redonda en la que personas expertas en la materia compartirán conocimientos con el público, Y es que el conocimiento compartido siempre vale más. Por otro lado, se intentará ofrecer una visión más lúdica sobre esa misma temática, organizando talleres, rutas u otro tipo de actividades que permitan acercar la historia de la localidad de una forma más desenfadada.

Veamos como ejemplo, lo que se está cocinando en el. Dentro de una Concello de Pontecesures para enero. Dentro de unas semanas se hablará en la localidad de la Cerámica Celta, una empresa que rompió moldes y para la que trabajaron algunos de los mejores artistas gallegos. Entre ellos, Castelao, de cuya muerte se cumplen 75 años. Por ello, su figura tendrá también un peso especial en este primer encuentros alrededor de la historia cesureña. Un panel de expertos hablará sobre la innovadora propuesta que realizó en su día Ramón Diéguez y de forma paralela, se prepara un taller de manualidades.

«Aínda estamos pechando o programa, pero a nosa intención é que cada mes se centre nun tema de interese da nosa historia» explica la alcaldesa nacionalista, que observa como el pasado común, ese que contribuye a creer la identidad de los pueblos, se diluye las pantallas y el ruido de la globalización.

La Voz de Galicia


Pontecesures organiza un taller para fomentar el reciclaje.

El Concello de Pontecesures en colaboración con la asociación ecologista Adega, organiza el próximo lunes, 23 de diciembre, un obradoiro para fomentar el reciclaje entre los más pequeños a través de diferentes juegos. Será en el anexo del pabellón y los interesados se pueden inscribir en el número de teléfono 986/557125.

En cuanto a la programación festiva, arranca mañana con un obradoiro de coronas y centros de Navidad. Los más pequeños tendrán también una cita con el mago Martín Camiña, en el Centro Social, a las 21 horas y el día 24, la villa recibirá la visita de Papá Noel, que recorrerá los puntos del municipio hasta su llega a la Plazuela sobre las 13:30 horas.

Diario de Arousa

Empresas de aluminio y de carpintería metálica de Padrón y de su entorno sufren reiterados robos de material.

El sector lamenta la situación cuando los autores «están perfectamente identificados por las fuerzas del orden y por el juzgado»

Varias empresas importantes del sector del aluminio y la carpintería metálica del municipio de Padrón y de su entorno llevan un tiempo largo sufriendo continuos robos de material. Firmas como Cortizo, Stac o Extrugasa, esta última en Valga, tienen varias denuncias presentadas por los robos, sin contar alguna más que prefiere no hacerlo público. Así, por ejemplo, Cortizo ya ha presentado nueve denuncias ante la Guardia Civil, la última el lunes pasado por un robo registrado en la tarde del viernes y la mañana del sábado y que ya colma la paciencia de esta empresa y de las demás.

En esta ocasión, los ladrones entraron dos veces en instalaciones de la multinacional en Padrón para robar el material de la empresa encargada de montar la carpa para la fiesta de Navidad de Cortizo. Así, lo sustraído es esencial para el montaje de la estructura y su valor asciende a 25.000 euros. Desde 2022, la firma padronesa ha sufrido nueve robos, desde aluminio a hierro, chatarra, cable de acero y material de construcción. En septiembre de este año sufrió tres y en el primero de toda la serie, ocurrido en enero de 2022, le sustrajeron 854 kilogramos de aluminio. De forma increíble, el juicio por esos hechos aún está fijado para abril del próximo año.

En los dos últimos meses, la empresa sufrió cinco entradas, además de siete tentativas de robo en las que los ladrones no consiguieron llevarse nada. En el caso de los robos, se produjeron con violencia, según señalan desde la firma, e incluyeron amenazas de apuñalamiento a los trabajadores que intentaron evitar la sustracción del material, así como intentos de atropello. Así, para perpetrar los robos, los ladrones condujeron de forma temeraria y rompieron ventanas y verjas, según tiene denunciado la empresa.

Desde esta lamentan que el sector tenga que ser víctima de robos cuando los autores «están perfectamente identificados por las fuerzas del orden y por el juzgado». Así, según tiene acreditado, el autor principal de los robos cuenta con decenas de antecedentes penales y entradas en la cárcel. Tiene, además, numerosos procedimientos abiertos en juzgados de Padrón y Santiago y, pese a todo ello, las empresas del sector tienen que lamentar robos y trabajar con un problema de seguridad. Por ello, se preguntan si tiene que pasar algo grave para que las autoridades se decidan a actuar y acabar con la impunidad que parecen tener para cometer estos robos, incluso a plena luz del día y a menudo usando vehículos, tipo furgonetas, de alquiler.

Además, un taller de venta y reparación de Padrón, situado junto una carretera, denunció el intento de robo de dos vehículos y la sustracción de gasoil.

La Voz de Galicia

Moraña y Valga cierran el taller Ulla-Umia VII y animan a los alumnos a insertarse en el mercado

Moraña y Valga cierran el taller Ulla-Umia VII y animan a los alumnos a insertarse en el mercado
Participantes y representantes políticos en el acto de clausura.

El Obradoiro de Empleo Ulla-Umia VII llegó a su fin. El Auditorio de Moraña acogió ayer el acto de clausura, al que asistieron el alcalde valgués, José María Bello Maneiro; su homólogo morañés, Sito Gómez, y el delegado de la Xunta, Agustín Reguera.

Este proyecto, la séptima edición que comparten los ayuntamientos de Valga y Moraña, formó durante un año a veinte personas desempleadas en las especialidades de carpintería y forestales. Los alcaldes agradecieron a los aprendices su implicación y los animaron a insertarse en el mercado laboral.

Asimismo, durante el periodo formativo, realizaron obras como el acondicionamiento de varias zonas verdes y espacios de ocio de Valga o la colocación de pérgolas y un columpio en la Mina Mercedes, en Valga; o labores de limpieza y acondicionamiento de las sendas de A Bouza, la Albergueríak la Barosela, y el entorno de la piscina municipal, en Moraña; entre otros.

Adems de los políticos, también intervino, en nombre de los alumnos, Vanesa López, que destacó que “durante o último ano aprendemos a ser mellores profesionais, a valorar os nosos montes e a natureza (en el caso de los aprendices de forestales) e a traballar en equipo”.

Diario de Arousa

Falleció Manolo Loureiro, muy vinculado a la antigua Casa Castaño.

Manuel Loureiro

El ribeirense Manuel Reinaldo fundó en 1995 Conservas Lou en Castiñeiras

«Fue un maestro para todos, nunca tuvo secretos para nadie y siempre intentó ayudar a todo el mundo». Estas son algunas de las frases más repetidas al hablar de Manuel Reinaldo Loureiro Pérez (Ribeira, 1943), el empresario que puso en marcha Conservas y Ahumados Lou en la parroquia de Castiñeiras y vio como este «pequeño taller», como él lo llamaba, comenzó a ser pionero en muchos mercados, como en la venta de ortigas en lata.

Aunque su relación con el mundo de las conservas le venía de familia, porque un bisabuelo suyo había levantado en 1880 una fábrica salazonera que él compraría más tarde, Manuel Reinaldo Loureiro no desembarcaría en el sector hasta que casi rondar los 50 años. Estudió Químicas y trabajó primero en una factoría de Nestlé en Suiza para luego hacerlo en los altos hornos de Vizcaya hasta que cerraron. Regresó a su Castiñeiras natal y puso el ojo en las viejas ruinas que habían pertenecido a su familia, y con ayuda de un vecino que era bastante manitas en 1995 se propuso relanzar el negocio. Y vaya si lo hizo.

 Un empresario de la conserva pionero que cede el testigo de la factoría Lou de Ribeira

Comenzó elaborando semiconservas de pescados, y más tarde se atrevió a innovar con ortigas, algas, boquerón, anchoa, salmón, castañas asadas en almíbar, ostras, erizo, truchas, pez espada o caballa y sardinilla ahumada que comercializó con las marcas delicatesen Don Reinaldo y Lou Terra.

Tras 31 años en el sector y sin un relevo en su familia, en el verano del 2021 dejaba la empresa en manos de las emprendedoras Ana y Marta Escurís Pérez, que continúan con el negocio.

Loureiro falleció hoy ayer los 80 años y sus restos mortales serán velados hoy, entre las 16.00 y las 20.00 horas en el tanatorio de Pompas Fúnebres en Xarás, donde a continuación tendrá lugar su incineración en la más estrictas intimidad.

La Voz de Galicia

Dos músicos animan con sus melodías el Camino en la aldea de Vilar, en Padrón.

José Castaño, con la gaita, y Suso Alonso con otros instrumentos sorprenden a los peregrinos, que aplauden sus notas

La ruta portuguesa del Camino de Santiago tiene a su paso por Padrón algunos de los tramos más hermosos, los más distantes a la vía nacional, que permiten caminar por zonas verdes y cruzar núcleos rehabilitados. El Camino es bello a la vista, pero también al oído en Padrón, donde se puede caminar escuchando la música tradicional de la gaita gallega combinada con otra más clásica del chelo, el acordeón, la guitarra e incluso el ukelele.

La música de estos instrumentos suena cada día, de ocho de la mañana a once, a su paso por el lugar de Vilar de A Escravitude, en la parroquia de Cruces, donde un vecino del aldea, Suso Alonso, de 56 años y natural de Zamora, y otro de Urdilde, en Rois, José Castaño, de 77 años, deleitan con sus notas a los peregrinos.

Empezaron a tocar juntos hace unos meses, frente a una carballeira del lugar. Suso Alonso es pianista y profesor particular de música y José Castaño, jubilado, pertenece al grupo Os Sentenarios. Vestidos para la ocasión, cada día reciben con su música a los cientos de peregrinos que pasan por este punto, a veinte kilómetros de Santiago. «Por aquí pasa un río de xente», dice José Castaño sobre el paso continuo de caminantes que no esconden la sorpresa y la alegría por escuchar la música, que se oye en toda la aldea. «Empezamos ás oito da mañá para non molestar a ninguén», explica Suso Alonso.

Si, por un momento, dejan de tocar y pasan peregrinos, estos les piden que sigan tocando, como ocurrió el otro día con una caminante asturiana. Otra, además, al cesar la música les preguntó «¿se les acabó el aire?». Además de los aplausos, ánimos con palabras como «bravo, bravo» y alguna que otra moneda, los peregrinos incluso se atreven con unos pases de baile tradicional gallego y, casi siempre, no siguen el camino sin sacar unas fotografías e incluso hacer vídeos, sin contar que ellos mismos quieren salir en la imagen acompañados de los músicos.

«Non sei a cantos países irán esas fotografías», dice en broma José Castaño. «A xente máis amable non pode ser e non sabes como lles gusta que toquemos», añade el vecino de Rois, quien reconoce que a él también le gusta hacerlo. «Disfruto moito tocando para os peregrinos, senón non o faría», afirma José Castaño quien anda con tres libros con partituras para no repetir pieza.

Dado que el paso de peregrinos es continuo, los músicos poco pueden parar de tocar los instrumentos. «Eu aguanto moito; hai moito pulmón, senón non aguantaba tanto tempo tocando a gaita», asegura el vecino de Rois, a lo que su compañero añade que «tamén ten boa técnica e iso fai que se canse menos». José Castaño corresponde con palabras de admiración hacia Suso Alonso, de quien dice que es «un músico de categoría».

A los halagos de los peregrinos por animarles el camino, los músicos les responden «buen camino». En principio, seguirán con su música hasta acabar la temporada alta del Camino y de buen tiempo y de hecho, los días de lluvia ya no acuden al lugar, según José Castaño que cuenta que empezó a tocar la gaita hace cerca de treinta años. La que maneja actualmente tiene piezas el taller de Seivane y revela que «valeron os seus cartos, pero non me arrepinto porque dá gusto tocar con boa ferramenta».

Les consta que hay otro músico no muy lejos de ellos, en el tramo de O Faramello, en el municipio limítrofe de Rois, así que belleza para la vista y el oído en la última etapa el Camino Portugués.

La Voz de Galicia