Saltan las alarmas en Finsa al arder una cinta de caucho para transportar astillas.

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La fábrica de Finsa en Padrón dio el segundo susto del año por un conato de incendio que provocó un tremendo hongo de humo negro al arder una de las cintas transportadoras de uno de los silos.

Al final, el suceso se circunscrinbe en un conato de incendio que se resolvió en menos de dos horas, y los daños afectaron a la propia máquinas, sin afectar a personas.

El fuego se declaró a las 13,36 horas, según el aviso que llegó a los servicios de emergencia, y poco después de las tres de la tarde se daba por extinguido tras la intervención del personal de la propia empresa, los GES de Padrón y Valga, Bombeiros de Boiro, Policía Local y Guardia Civil.

Aunque los daños finalmente fueron de escasa entidad, el fuego provocó una gran alarma tanto en Padrón como en Pontecesures, debido a la espesa nube de humo que salía de la fábrica. De hecho, hasta el tráfico se resintió con tremendos atascos en la entrada a la villa a eso de las dos de la tarde.

Al final, el siniestro quedó en un susto ya que ni los daños materiales son elevados ni tampoco se registraron víctimas.

El fuego se declaró en la cinta transportadora que ardió en su totalidad. Se trata de una larga goma de caucho, de unos 50 metros de longitud y de un metro de ancho que al arder provocó la enorme seta de humo sobre la fábrica, visible desde Caldas de Reis, localidad que se encuentra a unos veinte kilómetros de distancia.

Averiguar qué ha ocurrido va a ser complicado, pues la máquina estaba parada para realizar labores de mantenimiento en la instalación fabril.

En principio, los trabajos que se realizaban en este lugar consistían en labores de conservación de la cinta transportadora para lo que se usaban colas y pegamentos. Al no estar esa cinta en funcionamiento tampoco se observa ninguna fricción que hubiera causado la chispa que hiciera saltar el fuego, como ocurrió hace seis meses cuando se estropéo uno de los rodamientos de la máquina.

En estos momentos, la hipótesis que cobra más fuerza es la del uso de máquinas de reparación, aunque de momento, el origen es absolutamente desconocido.

Con todo, es de destacar la inmediata actuación de los operarios que se encontraban en la fábrica pues ello permitió frenar lo que podría llegar a ser un desastre si el fuego entra en alguna de las naves de producción de la empresa.

Los propios trabajadores lograron frenar la fuerza del fuego, a la espera de la llegada de los servicios antiincendios que en algo más de hora y media pusieron fin al trabajo.

“Aunque no pasó nada, la extinción fue compleja porque el fuego de declaró en una cinta situada a unos diez o doce metros de altura”, explica el responsable de Protección Civil de Padrón. Esa situación complicó los trabajos porque a ello hay que añadir que los vehículos no podían acceder al interior de la nave en la que se almacenan enormes montañas de astillas y virutas de madera.

En Protección Civil se tomaron medidas urgentes derivadas de que se trataba de un incendio industrial que podría conllevar importantes consecuencias. De ahí que incluso se movilizara una ambulancia en prevención de lo que pudiera ocurrir, así como a los agentes de la Policía Local y Guardia Civil de la localidad coruñesa.

Gracias a toda esta coordinación fue posible frenar la espesa y escandalosa humareda en algo más de media hora, pues el resto del tiempo ya se dedicó a la extinción del fuego y a enfriar las instalaciones de la empresa situada a orillas del río Ulla, a tiro de piedra de Pontecesures.

El personal del turno de tarde de la empresa tuvo que retrasar también su entrada al trabajo.

Finsa ha parado este mes la producción para realizar labores obligatorias de mantenimiento en la fábrica, como las que se llevaban a cabo en la cinta transportadora que ardió a mediodía.

Por ello gran parte de los trabajadores están de vacaciones y los que permanecen realizan trabajos de recuperación de cada una de las máquinas que se emplean el proceso de producción.

A pesar de todo ello, el medio centenar de trabajadores que participa en la parada de la fábrica tuvo que cesar en sus actividades y también se retrasó la entrada del turno de tarde, hasta que se dio por extinguido el fuego.

Cabe recordar que en los últimos días, la empresa Finsa-Foresa presentó sus planes de emergencia exterior obligatorios en las fábricas de Caldas de Reis y en los depósitos de Ferrazo.

Fuentes de la empresa subrayan que todos los trabajadores están preparados antes una situación de riesgo como ésta, pues trabajan con grandes cantidades de madera, un material altamente incendiable.

Ayer, explican, fueron los propios trabajadores los que se percataron del fuego y los que inmediatamente procedieron a extinguirlo, tanto que a la llegada de los equipos de emergencias ya no había llama.

Aunque de momento no se sabe la causa del fuego, por el hecho de que las máquinas estuvieran paradas y que se cortase la línea de tensión eléctrica, en distintas fuentes indican que lo más probable es que haya sido consecuencia de la acción de un soplete o algún aparato similar.

Faro de Vigo

Informática exprés para los valeiros de Cesures.

Mar les entregará un ordenador y una impresora para que expidan sus etiquetas.

Se acerca la campaña de la lamprea. En cuanto arranque enero, a no ser que la burocracia lo impida, los valeiros de Pontecesures podrán lanzar sus butrones al río para intentar capturar un pescado apreciado desde la época de los romanos. Este año, la captura de esta especie está sujeta a novedades: la Xunta decidió poner orden en este particular mundo, a caballo entre el mar y el río, y organizar un sistema para controlar las ventas de este producto.

La primera intención de la Administración era conseguir que los valeiros llevasen sus capturas a la lonja de Carril. Sin embargo, esa posibilidad se reveló desde un principio poco viable. ¿La razón? «Se levamos a lamprea á lonxa non vai ter compradores», explica Antonio Pesado, el presidente de la asociación de profesionales que trabajan en el Ulla. Los clientes de esta flota son los restaurantes y particulares afincados en las orillas del río.

Así que se buscó una solución alternativa. Para que la lamprea pueda ser convenientemente etiquetada y dotada con guías, y la facturación por primera venta quede registrada, la Xunta aceptó habilitar un punto de expedición en Pontecesures. El lugar es una sala anexa a la plaza de abastos, un local municipal que el Concello, explicaban ayer los valeiros, ha cedido para su uso durante los meses de campaña.

Allí se instalará un ordenador y una impresora que los propios profesionales tendrán que manejar para emitir la documentación que se les exige. La operación no debería ser complicada. «Se fose como os ordenadores das lonxas, que son de pantalla táctil, sería fácil. O problema é que parece ser que nos van mandar un ordenador normal cunha impresora… A ver se nos apañamos entre nós», explicaba ayer, con cierta sorna, el presidente de los valeiros.

Confiando en ser capaces «entre todos» de superar los problemas que pueda plantear la tecnología, los pescadores cesureños están pendientes de que la Consellería de Medio Ambiente emita las autorizaciones que les permitan hacerse al río cuando el año 2015 esté aún amaneciendo. Es lo habitual, y este año la Xunta les ha dicho que la campaña seguirá «máis ou menos coma sempre». Los cálculos que manejan es poder echar los butrones al agua el viernes día dos de enero, y con ese horizonte prepararán las nasas, revisarán las mallas y pondrán los precintos.

La Voz de Galicia

Incertidumbre en el Ulla ante la próxima campaña de la lamprea.

El colectivo de pescadores profesionales de Pontecesures, los valeiros, están ultimando la construcción del nuevo punto de venta autorizado para poder comercializar durante la campaña de 2015 las capturas de lamprea del Ulla, requisito impuesto por la nueva normativa que entró en vigor en abril pasado y que prohibe la venta directa a particulares. Sin embargo, desde el colectivo aseguran que todos son dudas este año. Desde el inicio de la campaña hasta cómo se van a gestionar las ventas y cómo se van a tramitar las transacciones y el papeleo. Además, otra cuestión a tener en cuenta es cómo se van a controlar, por ejemplo, las capturas que se realizan en las pesqueiras tradicionales del Ulla y dónde facturarán quienes las trabajen, un sector, por otra parte, no profesional.

Y es que hasta ahora, en estas pesqueiras tradicionales las ventas eran eminentemente de carácter privado, contribuyendo muchas veces los emolumentos a engrosar durante los tres meses que dura la campaña la economía sumergida de las familias.

El Correo Gallego

Alarma por el estado de un hombre que dormía en un cajero de Pontecesures.

Los servicios de emergencias del 112 recibieron ayer por la tarde una llamada que alertaba de que una persona estaba inconsciente en un cajero automático de la localidad de Pontecesures. Hasta el lugar no tardó en trasladarse una ambulancia, cuya presencia en la principal vía de esta villa del Baixo Ulla no pasó desapercibida. De hecho, no tardó en circular el rumor de que en la calle San Lois, frente a la Plazuela, había aparecido muerta una persona. Afortunadamente el rumor era eso, un simple comentario sin base real: el hombre que estaba en el interior del cajero no estaba muerto, simplemente estaba durmiendo.

El individuo en cuestión, que parecía presentar síntomas de embriaguez, no era vecino de la localidad. Ayer llegó hasta Pontecesures y buscó en el cajero un lugar en el que descansar resguardado del intenso frío de la jornada.

Su sueño fue interrumpido por los servicios de emergencias. Los sanitarios instaron al varón a salir del rincón en el que había buscado cobijo para realizarle un reconocimiento médico, pero el hombre se negó en redondo a hacer caso a sus recomendaciones y los instó a que lo dejasen descansar. Un rato después, el hombre se dejó ver en la iglesia parroquial de Pontecesures, donde se celebraba un certamen de corales.

La Voz de Galicia

Los trabajadores de Valga murieron cuando colocaban la red de seguridad.

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El joven de Cuntis fallecido José García Vázquez.

Un gran golpe, un «impacto brutal». Ese fue el primer síntoma de la tragedia que ayer, a las doce y veinte del mediodía, se empezaba a escribir en una de las naves de la empresa Extrugasa, en el municipio pontevedrés de Valga. Una grúa de 16 toneladas acababa de desplomarse sobre el suelo. Los dos trabajadores que trabajaban sobre ella, a unos ocho metros de altura, fueron arrastrados en la caída «e golpeados contra o chan», según explicaban ayer fuentes de la empresa. Aunque cuando fueron descubiertos «aínda estaban con vida», según apuntaron testigos presenciales, para cuando llegaron los servicios médicos ya habían entrado en parada cardiorrespiratoria. De nada sirvió que hasta el lugar volase un helicóptero del 061, ni los esfuerzos de los médicos y los efectivos de emergencias de Valga que se desplazaron hasta el lugar. Eran casi las tres en punto de la tarde cuando los restos mortales de Jesús Vejo y José García abandonaban el recinto rumbo a Pontevedra, donde se les iba a practicar la autopsia.

Los dos fallecidos trabajaban para la empresa Gama e Hijos, situada en Pontecesures, a apenas dos kilómetros del lugar en el que se produjo el fatal accidente. Esta había sido contratada para cambiar una cubierta en mal estado de Extrugasa. «Empezaron a traballar esta semana. Xa sacaran as chapas que estaban mal e hoxe estaban poñendo a rede de seguridade antes de empezar a colocar as novas», explicaba ayer Román Castro, jefe de mantenimiento de Extrugasa. ?l, junto a representantes de la propiedad de la empresa y por el jefe de personal de la misma, comparecieron ante los medios para intentar explicar lo que el propio Román Castro calificaba de «inexplicable». «? unha plataforma de 18 toneladas de peso e cun brazo que pode chegar aos 28 metros de alto e que estaba só a oito metros… Non sabemos que puido pasar», señala Castro. Ni siquiera las cámaras de seguridad instaladas en el interior de la nave permiten despejar las dudas: «Xusto non collen ese ángulo». Mientras la investigación no aclare lo ocurrido, las familias de las dos víctimas, que ayer se trasladaron a Valga, mastican su dolor.

Este se extendió ayer por todos los municipios de la desembocadura del Ulla. Jesús Vejo Trigo, de 43 años, vivía desde hace unos años en el lugar de Fachán (Rianxo), donde se había instalado tras contraer matrimonio. Tenía dos hijos, gemelos, de nueve años de edad, según informa Marta Gómez. Pero este trabajador era natural de Valga, en concreto de Sete Coros. «Aquí quédalle unha irmá, os seus pais tamén faltan», narraba ayer un vecino.

José García Vázquez tenía 22 años, era natural de Cuntis y es sobrino del dueño de la empresa para la que trabajaba en el momento de encontrar la muerte. Este joven, hijo único, se formó en el instituto de Valga, donde se ofertan ciclos de calderería y estructuras metálicas. Informa Cristina Barral que, quienes lo conocían, aseguran que «estudió hasta que se cansó». Hace tres años, el joven sufrió un grave accidente de tráfico. Quedó malherido y llegó a temerse por su vida. «Pero recuperouse» y siguió con una vida a la que ayer, en Valga, el destino puso el punto y final.

La Voz de Galicia

El Ulla CF apuesta por la formación para padres y niños.

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Los cursos se harán en dependencias del Concello

El Ulla Club de Futbol ha decidido apostar por la formación para padres y niños inscritos en la entidad. Con esta premisa, ha programado la celebración de varias charlas educativas que se desarrollarán en el semisótano del Concello  a lo largo de este mes de diciembre.
La primera cita será hoy mismo, a partir de las ocho y media de la tarde, con una actividad titulada ??O Uso de Internet e as Novas Tecnoloxías entre os Adolescentes: Claves para Entender e Previr?. Será impartida por dos psicólogos y tocará una materia especialmente sensible entre los más jóvenes, para ayudar a prevenir conductas de acoso a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería y apoyar a los padres en el conocimiento y control de estas.
El 12 de diciembre, a la misma hora, se abordará ??A Educación en Valores e Habilidades da Vida como Ferramenta para a Prevención do Consumo de Drogas entre a Mocidade?, impartida por una psicóloga y terapeuta familiar. El día 19 será turno de ??Os Pais Tamén Xogan, Acompaña ao Teu Fillo no Deporte?.
Ya en enero, se reforzarán todos estos contenidos con nuevos talleres.

Diario de Arousa