Jornada de cara y cruz para el Extrugasa Río Ulla de Pontecesures.

Resultados dispares para los equipos del Club Baloncesto Extrugasa Río Ulla de Pontecesures en la jornada del pasado fin de semana.
El equipo sénior en la Tercera División Gallega sumó un importante triunfo en su pista ante el Doce A10 Servicios, por 69-63, lo que significa que se consolida en la cuarta posición de la división y puede seguir optando a las posiciones de privilegio de la categoría.
En el capítulo de anotadores cabe reseñar a Dani (15 puntos) y Pepi (12) jugando y anotando también Peñaño (11), Fabián (12), Fran, Víctor Sánchez (6), Pedrito, Víctor Caldas, Santi, Brais (10) y Juanjo (1).
En lo que respecta a las categorías base, jornada de cara y cruz. Mientras que los cadetes ganaron al Estudiantes por 51-59, los júniors fallaron en su cita con el Monster Studio EDM Estradense de A Estrada en pista dezana, por 61-49.
En el partido de cadetes, en la formación de Pontecesures jugaron y anotaron Abalo (16), David Vieites (2), Pedro Tourís (3), Raúl Piñeiro (1), Sergio Martínez (17), Samuel González, Uxío Beiro (8) y Yago Llerena (12). En el duelo de los júniors, en lo que respecta al blooque cesureño, jugaron y anotaron: Yago Magariños (3), David López (11), J.A. Domínguez (3), Sergio Jamardo (5), Pablo Vázquez. Fran Bragado (15), Martín Abalo (6) y Yago Llerena (6).
En definitiva, una jornada marcada por todo tipo de resultados y sensaciones.

DIARIO DE PONTEVEDRA, 15/02/12

El plan de aprovechamiento de la anguila en el Ulla dificulta el trabajo de los barcos naseiros.

La agrupación de Carril amenaza con encierros si Medio Ambiente no rectifica los artículos más conflictivos del nuevo programa

Tras golpear ya varias puertas de la Administración autonómica para buscar una solución al problema creado con la nueva normativa del plan de aprovechamiento de la anguila en el río Ulla para 2012, los naseiros de Carril decidieron acudir a la Consellería de Medio Ambiente como última opción antes de iniciar medidas drásticas de presión. El nuevo programa de trabajo ordenado por el departamento de Conservación da Natureza dificulta la labor de los barcos naseiros en la cuenca fluvial y choca con el de la Consellería do Mar para la misma pesca en la desembocadura del río.
El presidente de la agrupación de naseiros, Antonio Pesado explica que el horario de cuatro horas planteado en este plan de Conservación da Natureza es inviable, en primer lugar por la distancia que hay desde Carril a Catoira, que es de aproximadamente siete millas, por lo que no es posible estar en las tres subzonas al mismo tiempo y coordinar los barcos.
El naseiro puntualiza que al estar en una de las zonas más lejanas, que es la de la Consellería do Mar se puede producir una distancia de 20 millas, además de los imprevistos, lo que provoca que la recogida de las nasas lleve más tiempo del razonable, siendo imposible llegar a la hora establecida. También puntualiza que el horario de trabajo varía en función de las mareas, puesto que las nasas deben largarse en bajamar.
En cuanto al tope de capturas y la exigencia de acreditar el 50% de los días trabajados en el área dependiente de la licencia de Conservación da Natureza, Pesado Romay considera que no es viable establecer un número de días, así como unas capturas mínimas porque este sector lo que busca es la rentabilidad.
“Si por cuestiones climatológicas no hay pesca la gente no se puede desplazar a trabajar, además de que sería absurdo porque el combustible está muy caro y se perdería dinero. En mareas vivas hay zonas en las que no se puede trabajar porque las corrientes son muy fuertes y llevan a rastras las nasas. No se puede poner un tope diario porque como no se trabajan todos los días, en los que hay actividad se deben compensar por los otros”, explica el presidente de los naseiros.
Por otra parte, dos plagas afectan el trabajo de los naseiros, según denuncia la agrupación. Por un lado están los ladrones de nasas que aprovechan la noche para hacerse con los productos de la pesca y con las artes de los naseiros. Como ejemplo, la agrupación dependiente de la cofradía de pescadores “Santiago Apóstol” de Carril, indica que ya han sufrido en la “zona do Cebal” el robo de 180 butrones.
El otro problema es una plaga de cormoranes que cada vez que se sumergen en el agua salen con una anguila en la boca, según los naseiros quienes piden que se tomen medidas contra ellos para evitar que se perjudique la pesca de la anguila por parte de este sector.
Antonio Pesado expone que todas estas cuestiones se plantearon a la Consellería do Mar y con el área de Conservación da Natureza (antes perteneciente a Medio Rural y ahora de Medio Ambiente). Mar respetó los acuerdos pero el departamento que se ocupa de la pesca fluvial no lo hizo e impuso unas normas perjudiciales para el sector de los naseiros. Por este motivo solicitaron una reunión con el director xeral de Conservación da Natureza el 22 de diciembre de la que aún no han tenido respuesta. Si el lunes no hay encuentro con el sector, los naseiros se encerrarán en la cofradía.

FARO DE VIGO, 15/12/02

Los problemas con la lamprea y la anguila van en aumento.

Los pescadores se reúnen esta tarde para acordar medidas de presión contra la Xunta.

El bajo caudal del río Ulla hace que la lamprea brille por su ausencia. Cada día salen a faenar apenas media docena de embarcaciones que regresan a tierra con solo dos o tres ejmplares de ese preciado pez cartilaginoso que necesita del agua dulce para remontar el curso fluvial y desovar.
Las escasas o casi nulas precipitaciones de las últimas semanas preocupan al colectivo de valeiros, que operan en Pontecesures como puerto base y que tras el primer mes de actividad hablan de un “fracaso absoluto” en la campaña de la lamprea. Sostienen que “no es rentable” y temen que la temporace avance igual de mal en las próximas semanas. Evidentemente, parece que la Xunta poco o nada puede hacer ante este problema derivado del bajo caudal y la escasez de lampreas. “Pero si puede hacer mucho en cuanto a la anguila”, que es un recurso que, a la postre, pescan prácticamente los mismos marineros. Pertenecen a la cofradía de Carril, en la que van a reunirse de nuevo esta tarde para decidir las medidas de presión a ejercer para hacerse oír ante lo que consideran “falta de apoyo” de la Administración. Sostienen los pescadores que “cinco meses de inactividad son demasiados”, y exigen que se les deje pescar anguila en el Ulla cuante antes y en condiciones de trabajo “dignas” y “rentables”.

FARO DE VIGO, 13/02/12

Miguéns, Agrasar o Sumay, un patrimonio en peligro.

Que García está bien asentado en las comarcas de O Salnés y el Baixo Ulla queda perfectamente claro a la luz de los datos del Instituto Galego de Estatística. Junto a ellos, perviven un buen puñado de apellidos característicos que parecen tenerlo bastante peor de cara al futuro. Sobre todo aquellos que, por figurar en segundo lugar o ser el primero en el caso de las mujeres, se perderán en la siguiente generación a no ser que quienes los porten modifiquen la costumbre de apellidar a los recién nacidos dando preeminencia al antroponímico que se hereda del padre frente al de la madre.

Aguín, Gondar, Vieites, Trigo, Varela, Chaves, Señoráns, Pouso, Cacabelos, Buceta, Fariña, Outeda, Sineiro o Coira pelean entre las aguas en ascenso y descenso por ganar un lugar en el futuro de la comarca. Como curiosidad, puede comprobarse que apellidos que en algunos municipios demuestran estar en plena forma, en otros se ven condenados al vagón de cola. Así, Suárez, que en A Illa ocupa el tercer lugar, se convierte en el penúltimo de Vilagarcía.

Aunque García domina también su podio, Catoira posee una serie muy característica de apellidos. Así, Coira, Sumay, Isorna, González o Castaño. También Pontecesures, territorio de García, exhibe antroponímicos como Miguéns, Agrasar u Oliveira. En su caso son, sin embargo, los que cierran el listado, los menos frecuentes.

Los apellidos con menos apariciones son, por municipios, Sobrino (Catoira), Oliveira (Cesures), Domínguez (Vilagarcía), Noya (Ribadumia), Piñeiro (Meis), Meis (Meaño), Pouso (A Illa), Abal (Vilanova), Charlín (Cambados), Garrido (O Grove), Prieto (Sanxenxo) y, por último, Ferreirós (Valga).

LA VOZ DE GALICIA, 08/02/12

El PSOE encauza la petición de un Centro de Día comarcal a través de la Mancomunidad Ulla Umia.

El Centro de Día de Valga es uno de los dos que existen en la comarca.

La iniciativa para construir un Centro de Día comarcal anexo al Centro Ocupacional de O Saiar, que el PSOE está trasladando a los plenos en todos los municipios del Ulla-Umia y algunos de O Salnés, se trasladó el martes a la reunión de la Comisión Ejecutiva de la Mancomunidad. El vicepresidente de la entidad y concejal de Caldas, Manuel González, instó a Roberto Vázquez a que aproveche la reunión que ya tiene concertada con el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, para plantearle este proyecto, aunque ??sabemos? que ??non vai ser inmediato?. La idea gusta a algunos pero no acaba de convencer a otros. Así, en las filas del BNG el cuntiense Serafín Escariz calificó de ??importante? el Centro de Día e instó a Vázquez a priorizar esta gestión antes que las relacionadas con la perrera. ??O primeiro son as persoas e despois os animais?, dijo.
Los mayores matices se oyeron entre los representantes del PP. El caldense Jesús Goldar indicó que ??sería ideal? contar con esta infraestructura ??pero el problema es la realidad económica?. Así, ??es prácticamente imposible que la Xunta lo construya y habría que saber la capacidad que tienen los concellos para mantenerlo?, advirtió. En esto último coincidió también el presidente, Roberto Vázquez, al afirmar que ??o Centro de Día ten un problema grande? que en Portas conocen bien al contar con uno en el recinto de la Azucarera. Se refiere al elevado coste que supone mantenerlo. Explicó que, en el caso de Portas, el Concello tiene que sufragar el 33% de los gastos, cuando ??só cinco persoas de 45 son do municipio. ? un coste que aplasta a un e por iso eu estou protestando? ante la Xunta de Galicia para intentar rebajarlo. Una alternativa que propuso Vázquez para abaratar el proyecto es la ampliación del Centro de Día de la Azucarera, ya que el recinto cuenta con ??máis de 1.000 metros? libres a los que ??só habería que botar o piso?. Eso sí, siempre y cuando ??haxa demanda? y calculando con exactitud qué costes acarrearía a los concellos. Roberto Vázquez aseguró que el número de plazas con las que cuenta el Centro de Día de su municipio es suficiente para cubrir toda la demanda. Jesús Goldar, por su parte, afirmó que los datos que maneja la Xunta de Galicia confirmarían que no hay demanda, sino todo lo contrario, existe un superávit de plazas a bastantes años vista.

El cesureño Roque Araújo aportó también su punto de vista al indicar que lo que revestiría gran importancia sería ??mellorar a prestación de axuda a domicilio, que si que é moi demandada?.

Cabe recordar, que en la comarca están actualmente en funcionamiento dos centros de día (los de Valga y Portas) de la red del Consorcio Galego de Igualdade e Benestar. Un tercero, en Cuntis, está construido desde hace más de dos años, pero sigue sin entrar en servicio ante los problemas para dotarlo de acceso y de servicios como el saneamiento y suministro eléctrico.

DIARIO DE AROUSA, 03/02/12

Una casa de Valga en la que todo el mundo está a gusto.

María lleva toda la vida entre fogones. Desde hace 42 años está al frente de Casa José.

Hay una casa en Valga en la que todo el mundo se siente cómodo. Es Casa José, uno de esos restaurantes de los de toda la vida donde los platos se cocinan a su ritmo y donde los postres se preparan con huevos de casa. Al frente de ese negocio encontramos a María Fernández, una mujer de armas tomar, acostumbrada al trabajo duro y a hacer las cosas bien. Su trabajo entre fogones le ha valido muchos premios: reconocimientos de los empresarios de la comarca, premios del día de la mujer trabajadora y, ahora, el Álvaro Cunqueiro, un premio concedido por el Concello de Lalín, la Secretaría xeral de Turismo y con las asociaciones gastronómicas de Galicia.

Toda una vida

El premio que le ha llegado a María Fernández es un justo homenaje a toda una vida dedicada a trajinar entre los fogones. Bien ganado se lo tiene, la verdad. Esta mujer, que ahora lleva a sus espaldas ocho décadas de experiencia, es natural de Boiro. Con catorce años cruzó el Ulla para trabajar como cocinera en Casa Castaño. En ello estaba cuando conoció a José Devesa Manteiga, con el que se casó y fundó una familia. Y con el que, además, montó un negocio. «Se llamaba Casa Gina. Era un poco de todo: una mezcla entre tienda ultramarinos, taberna, casa de comidas…», cuenta la hija mayor, María José Devesa. El duro trabajo del matrimonio permitió que, hace 42 años, dejasen aquel primer local y se trasladasen. No tuvieron que moverse mucho: apenas doscientos metros separan lo que era Casa Gina de lo que es Casa José.

Estómagos ilustres

Han pasado muchos años, pero Casa José se mantiene fiel a los principios sobre los que cimentó su éxito. ¿Y cuáles son? En primer lugar, trabajar con productos frescos, del día. «El pescado es de gente de la zona y el que se compra se consume a lo largo de la jornada», explica María José. Y las verduras y las frutas se compran en Padrón, en el mercado, a gente «de por aquí, muchos de Corón». Así, Casa José se convierte en una empresa «pequeñita, familiar, que ayuda a mover un poco la economía de por aquí en unos tiempos tan difíciles como estos», señalaban ayer desde el restaurante. Con una materia prima de primera calidad se preparan unos platos que llevan años conquistando paladares. El mismísimo Álvaro Cunqueiro, el hombre que da nombre al premio que ahora ha recibido María Fernández, se sentó en una de las mesas del comedor para probar un timbal de lamprea, una de las especialidades de la casa. De tan ilustre visita no quedaron pruebas gráficas. «A mis padres no les gustaba nada eso de hacerles fotos a la gente importante que venía a comer», dicen los hijos del matrimonio. La muerte del fundador de la casa, hace dos años, ha hecho que «muchas historias y muchas fechas se hayan perdido porque no nos acordamos de todo». Aún así, la lista de apellidos ilustres de la cultura y la política gallega que se han sentado a la mesa de Casa José es larga, y abarca a todo el espectro ideológico de este país: allí ha comido el padre del actual presidente del Gobierno y Mariano Rajoy en persona. Y allí han disfrutado de la buena mesa, también, Xosé Manuel Beiras y su padre. «Y todos están cómodos aquí, como en casa», señala María José.

Una carta clásica

Junto al timbal de lamprea, un plato típico de la zona que en Casa José bordan, en la carta de este restaurante caben productos de todo tipo. La lamprea, la estrella de esta temporada, se cocina también a la bordelesa, y también de esa guisa conquista paladares. En la época de la anguila, esta pasa a convertirse en la reina de la cocina: allí se guisa, se fríe o se prepara en empanada. Y en el comedor las raciones vuelan. Con pescados de mar se cocinan buenas caldeiradas, y con mariscos se hacen unas croquetas que también se gozan de merecida fama. Si preferimos la carne, también hay variedad. Sobre todo en época de caza, cuando en la cocina del restaurante se gana su propio espacio la perdiz. Pero aún hay más donde elegir. ¿Qué me dicen de unos deliciosos huevos encapotados?

El postre perfecto

Si aún les queda espacio en el estómago, disfruten del postre. A sus ochenta años, María sigue preparando la tarta de almendras, los flanes, las cañas y los brazos de gitano. Cualquiera de ellas es una buena opción, ya que en la elaboración de estos dulces destila la sabiduría de muchos años entre fogones, el cariño que distingue a los buenos cocineros y el empeño por la calidad que se traduce, esta vez, en el uso único y exclusivo de huevos de casa. «Es cosa de mi madre, no cede», dicen los hijos de esta mujer. La que da voz a esta segunda generación es la mayor. «Siempre bromeo diciendo que mis padres trabajaron tanto toda su vida, que a la hora de elegir mi nombre aplicaron la ley del mínimo esfuerzo. Me llamo María como ella y José como él». Sus hermanos menores son Dolores y Jesús. Los tres han hecho sus vidas al otro lado del umbral de Casa José, pero siguen acudiendo todos los días al negocio familiar en el que invirtieron muchas horas a la vuelta del colegio. «Había que echar una mano», recuerdan. Siguen haciéndolo, cada vez más orgullosos de la estirpe a la que pertenecen.

Álvaro Cunqueiro probó en este restaurante el famoso timbal de lamprea

LA VOZ DE GALICIA, 02/02/12