Logra salvar la vida el conductor de un tractor arrollado por un tren tras saltarse las barreras de un paso a nivel.

El vehículo agrícola quedó tirado en un margen de la vía del tren hasta que, horas después del accidente, fue retirado por un camión con grúa.
La tragedia volvió a rondar las vías del tren en la comarca. Cuando nadie ha podido olvidar todavía la desgracia que sacudió a Valga hace casi cuatro años, en abril de 2007, cuando un convoy se llevó por delante las vidas de tres vecinos del municipio en el paso a nivel de Campaña, de nuevo un cruce ferroviario ha sido protagonista de un accidente, si bien con consecuencias mucho menos dramáticas. Fue en el lugar de Porto, en Pontecesures, donde saltaban todas las alarmas sobre las 17:20 horas de la tarde de ayer. Un motocultor acababa de ser arrollado por un ferrocarril de media distancia que realizaba el trayecto entre Vigo y A Coruña en el paso a nivel situado en el punto kilométrico 68/231 de la línea que une ambas ciudades. Por fortuna, no hubo que lamentar daños personales sino que todo se limitó a un tractor convertido en amasijo de hierros.
Claudio Chenlo Piñero, de 86 años, fue la persona que ayer volvió a nacer. El octogenario, vecino de Porto, se disponía a cruzar el paso a nivel situado en la Praza dos Valeiros en dirección al Camiño dos Mariñeiros. La posición del sol le jugó una mala pasada al cesureño, que quedó momentáneamente cegado. Según explicó minutos después del accidente, fue esto lo que le impidió percatarse de que las barreras del paso a nivel estaban bajadas. Por tanto, el conductor del tractor no se detuvo. Siguió la marcha y se llevó por delante una de las semibarreras del cruce ferroviario, cuyas señales acústicas y luminosas también funcionaron correctamente. Justo cuando la mitad del vehículo agrícola estaba sobre el paso a nivel, Claudio Chenlo se percató de que un convoy se acercaba por su margen izquierdo. Benditos los reflejos del octogenario, porque eso le salvó la vida, sin ninguna duda. También contribuyó al milagro el hecho de que el maquinista hubiese disminuido la velocidad, ya que se acercaba a la estación.

Antes de que el tren llegase a su altura, el hombre consiguió tirarse al suelo desde el asiento de su motocultor. Fue así como evitó una muerte casi segura. Y es que el convoy arrolló drásticamente el tractor, que quedó bastante dañado, tirado en un margen de la vía. El tren, cuyos 49 pasajeros resultaron ilesos, pudo reanudar la marcha apenas unos minutos más tarde, a las 17:48, informaron fuentes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), que tras el accidente abrió una investigación para determinar las causas del mismo. Aunque parece que están bastante claras. El conductor del vehículo agrícola se saltó las barreras y así lo reconocía él mismo tras el suceso, todavía con el susto en el cuerpo y rodeado por un gran número de vecinos que salieron de sus casas para enterarse de lo ocurrido. Muchos se llevaban las manos a la cabeza pensando en las trágicas consecuencias que podría haber tenido el accidente, otros todavía no se creían que los hechos se saldaran sin daños personales. Y es que, lamentablemente, los cesureños ya han visto como las vías del tren ­que cruzan el centro de la villa­ se han cobrado alguna vida. También conocen de sustos, como los fallos que en alguna ocasión se detectaron, precisamente, en las barreras del paso a nivel de Porto. Al menos una vez los operarios del ADIF tuvieron que acudir a revisar el sistema al quedarse bloqueadas las barreras.

DIARIO DE AROUSA, 22/03/11

Diez jueces de paz resuelven en la comarca los conflictos vecinales.

Llevan el registro civil, tramitan conciliaciones y celebran juicios de faltas

Los juzgados de la comarca, como casi todos los juzgados españoles, están colapsados. A estas alturas ya nadie se sorprende si tiene que esperar diez años por un juicio. Pero esa demora podría ser todavía mayor de no ser por los jueces de paz, una figura a medio camino entre el reconocimiento social y la carrera judicial que se encarga de todos los trámites del registro civil y los conflictos vecinales en aquellas localidades pequeñas que carecen de juzgados. Su labor, escasamente reconocida, impide que esa saturación de las salas ordinarias llegue a cifras insostenibles.
En la comarca hay diez jueces de paz. Ejercen esa labor vecinos o expertos en leyes que trabajan en dependencias municipales o en locales cedidos para esa función. Los hay en Vilanova, A Illa, O Grove, Meis, Ribadumia, Meaño, Sanxenxo, Catoira, Valga y Pontecesures. El primero, a cargo en la actualidad de Pablo Ventoso, es el más antiguo de la comarca.
Su funcionamiento lo regula la Ley de Enjuiciamiento del año 1855. Desde esa fecha, con altibajos, hubo jueces de paz en muchos ayuntamientos gallegos. Las dificultades que antaño tenían los vecinos para desplazarse a los escasos juzgados y la necesidad, en el presente, de acercar la justicia al ciudadano, y a la vez quitar carga de trabajo a las salas ordinarias, justifican que siga en pie una institución que data de mediados del siglo XIX.

Elegidos por la corporación
Es la corporación municipal la que elige al juez de paz. Tradicionalmente era un vecino muy respetado, alguien que contaba con el reconocimiento de sus parroquianos. Ahora sigue siendo así en muchos casos, aunque cada vez más son personas con conocimientos en leyes, licenciados en Derecho, procuradores o abogados que adquieren así una valiosa experiencia para el posterior ejercicio de su profesión.
Su principal misión es el registro de los matrimonios, nacimientos y defunciones que se producen en el municipio en el que ejercen su labor. Pero también se encargan de actos de conciliación, es decir, de mediar entre los vecinos para evitar que sus diferencias acaben en los juzgados. No siempre lo logran, pero al menos en A Illa, donde Pablo Iglesias es juez de paz desde hace ocho años, el 65% de los casos se resuelven satisfactoriamente.
También se celebran juicios de faltas, aquellos estipulados por el Código Penal con sanciones que van de los 4 a los 400 euros por persona y día. Generalmente son por conflictos vecinales, casi siempre por calumnias e insultos, aunque también se pueden juzgar pequeños hurtos.

LA VOZ DE GALICIA, 20/03/11

Los niños del Ferro Couselo, de Valga, entrevistan a su alcalde.

El agua es el tema central del programa Voz Natura de este año y en el colegio Ferro Couselo de Valga han puesto en marcha varios proyectos relacionados con ello. El último de ellos está vinculado con otro empeño de este centro educativo: el de que los escolares conozcan su entorno para aprender a respetarlo y, en el futuro, ayudar a mejorarlo.
Y como pocas personas hay que conozcan mejor los municipios que sus alcaldes, el colegio pidió al regidor valgués, José María Bello Maneiro, que acudiese al centro para dejarse entrevistar por los alumnos. Ayer fue la cita. A las diez de la mañana Bello estaba en el colegio de Cordeiro para participar en esta charla con los niños de sexto curso.
El tema central, por supuesto, el agua. El alcalde respondió a las preguntas de los alumnos, que se interesaron por la traída y la depuración del agua y también por las fuentes y los ríos.
Durante ese interesante intercambio se habló también de la riqueza piscícola de Valga y de las actividades relacionadas con ello, como es la captura de la anguila, que se traduce en una fiesta gastronómica a finales de agosto.
El Ecomuseo es otra de las iniciativas de este municipio de Baixo Ulla en la que el agua está muy presente. No hay que olvidar que algunos de los parajes que incluye, como las Fervenzas de Parafita, Mina Mercedes o la playa fluvial de Vilarello, dependen directamente del agua.
También se trataron algunos problemas que todavía existen. El alcalde, por ejemplo, reconoció que en las zonas altas del municipio aún hay problemas de suministro durante el verano, un problema que espera solucionar próximamente. Bello Maneiro les habló de algunos proyectos que quiere impulsar y también recordó las utilidades que el río tenía en el pasado y los cambios con respecto a la actualidad.
Al final de la visita, los alumnos de sexto le entregaron al alcalde un calendario y un recuerdo de la campaña de ayuda al Sáhara en la que están participando. Por su parte, el regidor animó a los escolares a prepararse para el futuro y les habló de lo importante que es su formación.

LA VOZ DE GALICIA, 18/03/11

El PSOE insiste en atribuirle a Bello Maneiro un supuesto trato de favor a una constructora.

El PSdeG-PSOE de Valga insistió ayer en una denuncia que planteó semanas atrás relacionada con el supuesto trato de favor a una empresa constructora por parte del Concello a la hora de adjudicar las obras. Este extremo ya lo negó el alcalde José María Bello Maneiro y argumentó que uno de los baremos que se utilizan para contratar a las empresas es que empleen a vecinos del municipio. «En Valga hai varias empresas de construción, tanto ou máis cualificadas para facer as obras, e calquera delas contrataría parados de Valga se vostede lles dera obras, polo que se non quere que tanto este partido como os veciños o tachen de favoritismo na adxudicación, deixe de darlle as obras ao mesmo e reparta as obras entre as empresas existentes», señala el grupo socialista en alusión al alcalde.
No es la única cuestión que quiere puntualizar el PSOE. Acusan a José María Bello Maneiro de «mentir» en relación a sus declaraciones sobre la situación del pago de las expropiaciones de los terrenos ocupados por las obras de seguridad vial de Campaña. Los socialistas abrieron el debate al denunciar los retrasos que acumulaban los pagos a parte de los afectados. A continuación, el alcalde afirmó que sí se había interesado en la Xunta sobre esta cuestión y que, según sus noticias, la consellería estaba trabajando en el tema, pero los socialistas no dan por buenas estas explicaciones.
La portavoz del PSOE, Carmen Coto, también quiso dejar claro que si no acudió al acto de inauguración de la biblioteca Padre Isorna fue porque en la invitación que le remitió el Concello solo se hacía alusión a la visita del presidente de la Xunta, Núñez Feijoo, que acudió a los actos de ese día.

LA VOZ DE GALICIA, 17/03/11

El Concello de Valga recurrirá el fallo del caso del hombre incapacitado.

El alcalde de Valga, José María Bello Maneiro, anunció ayer que el Concello recurrirá la sentencia que lo condena a indemnizar a una vecina del municipio tras haber declarado nula la venta que el padre de esta realizó al Ayuntamiento de unos terrenos situados en Coto, y que se utilizaron en la construcción de una rotonda dentro del proyecto de seguridad vial de los los pasos a nivel del municipio.
Los asesores legales del Concello están ahora estudiando en qué términos se va a plantear este recurso pero, en todo caso, el alcalde avanzó que no se trata de discutir el fondo de la cuestión, es decir la legalidad de la compraventa, sino la cuantía que el Ayuntamiento debe pagar a la demandante. Esta quedó fijada en 5.043 euros, que ya fueron abonados, pero en el Concello consideran que ha habido «erros» y que la Audiencia Provincial calculó una indemnización demasiado elevada, de ahí que ahora traten de recuperar parte de esta cantidad.

Nulidad del contrato
El alcalde cree que si la hija del propietario de los terrenos, Elena López, hace pública ahora esta sentencia a través de los medios de comunicación es porque se le ha comunicado ya verbalmente las intenciones del Ayuntamiento, pues de otro modo, no se explica por qué salta ahora la noticia cuando la sentencia es del mes de octubre.
En esta se declaraba nulo el contrato de compraventa de una finca de 114 metros cuadrados por los cuales el Concello pagó 783 euros, a razón de de seis euros metro cuadrado. La nulidad viene dada porque, según establece el fallo, queda probado que el propietario no estaba capacitado mentalmente para realizar esta operación en el momento de firmar el documento, que asignó con su huella dactilar.
José María Bello Maneiro prefirió ayer no entrar en los detalles que rodean al caso -que calificó de «desagradable»- pero sí lanzó una pregunta al aire. «Se din que non coñecía os cartos, eu pregunto: ¿quen cobrou os 700 euros que se lle pagaron cun cheque que foi a seu nome?, ¿se estaba incapacitado, como cobrou?».
Según el informe forense al que alude la sentencia, el hombre en cuestión, que ya falleció, sufría un padecimiento que determinaba un estado de desorientación en el tiempo y el espacio, falta de memoria y déficit cognitivo.

LA VOZ DE GALICIA, 16/03/11