Usuarios del tren ven inoperativa la estación del AVE Padrón-Barbanza.

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A punto de cumplirse un año desde la apertura de la estación del AVE Padrón-Barbanza, la zona de Arousa norte continúa tan alejada de la alta velocidad como antes de su puesta en marcha e, incluso, peor comunicada. Sin excepción, los usuarios del tren en la comarca la consideran totalmente inoperativa y cuando quieren moverse en ferrocarril a cualquiera de las grandes ciudades, bien sea hacia A Coruña o con destino a Vigo, prefieren desplazarse a Vilagarcía.

Todos reconocen que la estación tiene unas prestaciones de primera: un amplio aparcamiento gratuito y prácticas instalaciones en un edificio pensado para proporcionar comodidades a los viajeros. El problema radica en que le falla lo principal: frecuencia de paso de trenes, está alejada del entorno urbano, carece de comunicaciones con el transporte público por carretera y, por encima, está mal señalizada. Son tantas las carencias que algunos no dudan en calificar de vergonzosa la situación.

Seis paradas

A lo largo de todo el día solo paran seis trenes, tres en dirección a la capital herculina y otros tantos con destino a la olívica. Los horarios tampoco puede decirse que faciliten su uso. Los que van hasta A Coruña se detienen a las 7.27 horas, 14.29 y 22.24, y el trayecto hasta la última parada es de unos cuarenta minutos. Para cogerlo hacia Vigo hay que ir a las 7.43, 13.43 o 21.45.

Un vecino de Boiro que señala que le gusta viajar en tren por la comodidad que supone, afirma: «Esa estación es un misterio». El arquitecto Carlos Fernández Coto es otro habitual del ferrocarril e indica que ya el emplazamiento es un despropósito.

Tanto el presidente de la FEB, José Romero, con su gerente, Víctor Campaña, son asiduos del servicio férreo, pero Campaña solo en una ocasión utilizó la instalación de A Escravitude. El hecho de que únicamente abra cuando pasa un convoy, unido a la escasa frecuencia, le llevaron a continuar sirviéndose de las que hay en la vecina provincia pontevedresa, que son «más prácticas».

La Voz de Galicia

Carreteras limitará la carga de los camiones que circulan por Padrón.

Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia estudia limitar la carga de los camiones y otros vehículos pesados que circulan por el centro de Padrón y que serían desviados por la nueva variante. Así lo explica el alcalde padronés, Antonio Fernández, quien asegura que el Concello solicitó en distintas reuniones con responsables del organismo de Fomento la restricción de circulación de vehículos pesados por el casco urbano que, casi un año después de la apertura de la variante, se sigue produciendo.

Así, Carreteras se plantea no dejar pasar por el centro de la villa los vehículos de cuatro ejes y si otros camiones de reparto como pueden ser los de supermercados, suministro de gas butano y similares. No obstante, después de Semana Santa habrá una reunión con representantes del organismo de Fomento, del Concello de Padrón y de la Dirección General de Tráfico, a la que también se recabará su opinión, para adoptar cualquier medida de forma coordinada.

La próxima semana se cumple un año de la apertura al tráfico de la llamada variante de Padrón, una vía de algo más de tres kilómetros diseñada para sacar el intenso tráfico de la carretera N-550 a su paso por el centro de la villa.

Así ha sucedido, pero en menor medida de lo esperado, sobre todo en lo que se refiere a vehículos pesados, muchos de los cuales siguen circulando por el casco urbano y por otros núcleos próximos como el de Iria-Flavia, tal y como denuncian los vecinos de uno y otro punto.

El hecho de que para acceder a la variante en Pazos haya que circular por una rotonda y subir un tramo de cuesta muy empinada es la razón que apuntan algunos para explicar la razón por la cual camiones y tráileres siguen optando por pasar por el casco urbano, sobre todo en sentido Pontevedra.

Otros apuntan el hecho de que, para circular por la variante, hay que tomar un desvío y, en cambio, para seguir por la vía N-550 hay que ir recto y de ahí la comodidad para muchos conductores de no dejar esta carretera para desviarse a una segunda.

La Voz de Galicia

Fomento eliminará uno de los puntos negros de la N-550 en Valga.

El Ministerio somete a exposición pública el proyecto para mejorar un cruce de Valga en el que se han registrado accidentes mortales.

«Para nós, esta é unha moi boa noticia». El alcalde de Valga, José María Bello Maneiro (PP), valoraba de esta manera la salida a exposición pública del proyecto de seguridad vial que se va a desarrollar en la N-500 a su paso por este municipio. La actuación se llevará a cabo en el cruce de O Pino, en cuyo entorno se han registrado un rosario de accidentes, varios de ellos mortales, y un lugar que también es utilizado por los peregrinos para cruzar la carretera nacional.

«Las actuaciones que se plantean tienen como finalidad la mejora de la intersección mediante carriles centrales de espera y los correspondientes carriles o cuñas de cambio de velocidad, canalizándose los movimientos y mejorando las condiciones de seguridad vial», según explica el Ministerio de Fomento en un comunicado de prensa. El alcalde ahonda en esta cuestión y apunta que lo que se pretende es acortar el carril para vehículos lentos que existe en la zona, y reconvertirlo en espacios que permitan maniobrar con seguridad a los que entren o salgan del cruce en cuestión. En la actualidad, los coches que viajan en dirección a Pontevedra no pueden salir por ese punto de la carretera principal, y los que pretenden acceder a esta desde el cruce tampoco pueden hacerlo si quieren tomar dirección a Pontevedra.

Otra actuación pendiente

Según los datos facilitados por el Ministerio de Fomento, la obra que se va a realizar en Valga supondrá una inversión de más de medio millón de euros, en concreto 615.690. Una cantidad que deberá complementarse en el futuro, cuando se aborde la construcción de una pasarela peatonal en las inmediaciones de ese cruce. «Esa é unha obra de menor contía económica pero que tamén temos reclamado en varias ocasións», aseguraba ayer el alcalde de Valga.

Las dos actuaciones se realizarán en los kilómetros negros de Valga: un tramo no demasiado largo de la N-550, pero en el que se han sucedido, a lo largo de los años, siniestros de una especial gravedad.

La Voz de Galicia

Portos pavimentará el tramo final del puerto de Pontecesures donde el firme se hunde.

El presidente de Portos de Galicia, José Juan Durán, ha visitado Pontecesures para conocer, de primera mano, las carencias de la zona portuaria de esta localidad, de las que tenía constancia a través de los escritos de queja enviados por la alcaldesa Cecilia Tarela (BNG). Tras recorrer la zona, Durán anunció que su departamento va a solucionar uno de los principales problemas detectados: el hundimiento de parte del firme en el tramo final del vial portuario. Con ese objetivo, se pavimentarán unos 300 metros cuadrados, según anunció el máximo responsable de Portos de Galicia. Tras «comprobar sobre o terreno o punto no que se levarán a cabo as obras de pavimentación», José Juan Durán «comprobou o estado das instalacións para as que a alcaldesa solicitou algunhas reparacións, coma a revisión dalgunhas caixas de distribución de electricidade, alumeados e limpeza», explican desde el ente autónomo. Añaden desde esta entidad, que «o custo estimado das obras de pavimentado, e doutras pequenas reparacións, é de arredor de dez mil euros».

Durante su visita a Pontecesures, José Juan Durán estuvo acompañado por la alcaldesa Cecilia Tarela y por el portavoz del PP en este municipio, Juan Vidal Seage.

la Voz de Galicia

Piden que se mejore la seguridad peatonal en N-550 hasta A Ponte.

El grupo independiente de Padrón defenderá en el pleno ordinario de este mes una moción para que se adopte un acuerdo y que el Concello se dirija al organismo de Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia para que «se actúe prioritariamente no quilómetro de inseguridade viaria dende o casco urbano ata o lugar de A Ponte e se recupere o proxecto de urbanización» de la zona. Este grupo explica que toda la avenida de Pontecesures, en un tramo de un kilómetro, desde el paso de peatón del Punto de Atención Continuada hasta el lugar de A Ponte «carece de beirarrúas coas que garantila seguridade dos peóns». Una situación, añade CIPa, que «se prolonga no tempo sen que se lle procure unha solución axeitada», pese a la peligrosidad de todo el tramo para los viandantes.

La moción también pide que, mientras Fomento no actúe sobre el tramo, el Ayuntamiento pueda tapar los baches del arcén, que «no inverno se enchen de auga e impiden o paso de persoas discapacitadas, coches de bebés ou carros da compra».

La Voz de Galicia