La Irmandade reconoce en esta edición la labor del superior del convento de Herbón, el padre Francisco Honrubia Bonnin.
La Irmandade dos Fillos e Amigos de Padrón celebrará este Domingo de Pascuilla, 16 de abril, su Xuntanza Anual, en la que entregará sus insignias de oro y placas conmemorativas a un grupo de vecinos que destacan por su compromiso con la citada villa.
Como broche a las grandes fiestas de Pascua, el encuentro comenzará con un pasacalles a cargo de la Banda de Música de Padrón y de las agrupaciones folclóricas y bandas de gaitas, al que seguirá, a las 11.00 horas, una misa en la iglesia parroquial en memoria de los fallecidos. Tras la tradicional foto de familia, a las 12.00 horas, tendrá lugar en la Praza dos Fillos e Amigos de Padrón el encuentro con la Corporación municipal.
La Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, a través de la empresa Covsa, está ejecutando la mejora sel firme en la PO-548 (Pontecesures-Vilagarcía) a su paso por Valga. Próximamente se procederá al pintado de la señalización horizontal en la que se producirán cambios que afectarán a las intersecciones de la propia PO-548.
La asociación Apatrigal, de la que forman parte arquitectos y otros expertos en patrimonio, reclama al Ministerio de Transportes una revisión urgente del estado del puente que une Pontecesures con Padrón, ya que aseguran que se encuentra muy deteriorado.
El colectivo se desplazó a la zona ante la alerta surgida en las redes sociales. Además, recabaron datos y, en el punto, pudieron comprobar “el lamentable estado de la citada infraestructura, tanto en el ámbito de la seguridad como el del patrimonio cultural”, señalan en un escrito que enviaron al director general de Carreteras, Juan Pedro Fernández Palomino.
La carta está acompañada de fotografías en las que, señalan, se muestra que “gran parte de sus tajamares”, en referencia al puente, “están en un estado lamentable, con pérdida de sillares de granito, griegas de considerable dimensión y desagregación estructural”.
Tampoco se salva la calzada, con “grandes grietas que coinciden con los tajamares”, señalan desde Apatrigal, que entiende que se trata de una “patología derivada del asentamiento de la plataforma del puente en los puntos críticos, que están perdiendo la necesaria estabilidad”.
Seguridad vial
Una situación de riesgo para la seguridad vial, de la que ya se hicieron eco vecinos de ambos municipios en las redes sociales y que ahora denuncian también desde Apatrigal.
El colectivo defiende que “de haberse llevado a cabo las labores de conservación y mantenimiento que requiere una infraestructura como esta, el puente no estaría tan deteriorado”.
Como no fue así, apuntan desde la asociación de la que forman parte arquitectos e ingenieros, Apatrigal ve necesario ahora una inspección inmediata del puente, por parte de técnicos especializados del Ministerio, “al objeto de conocer al detalle la patología que nosotros le adelantamos”, así como que se proyecte una intervención inmediata.
Importancia histórica
La asociación defiende también la importancia de la infraestructura desde el punto de vista histórico. “Este tramo formaba parte de lo que se considera el puente más largo de Europa durante muchos años, con una longitud de 2.500 metros, que transcurría sobre brañas, por medio de unos sistemas de circulación de agua similares al de un acueducto. Actualmente, solo se pueden apreciar pequeños tramos de esa obra de ingeniería, en lugares puntuales, y el puente en sí tiene un largo de 160 metros”, explican en la carta dirigida a Palomino.
Apatrigal defiende que el puente forma parte de la memoria de los vecinos de ambos municipios, “que han desarrollado sus vidas alrededor del río”. La carta finaliza con una breve historia del nacimiento de Pons Cessuris (Puente de transeúntes), ordenado construir por Trajano en Iria Flavia, por donde pasaba la calzada romana XX Per loca marítima. En el puerto, inciden, estaba el Pedrón, donde amarraban los barcos. La estructura pertenece además a al Nacional 550, que une A Coruña y Tui y que es, por tanto, una vía de comunicación clave para Galicia.
El vial, asfaltado pero sin pintar en su totalidad, acumula accidentes
El 21 de noviembre del año pasado fuentes de la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade aseguraban a preguntas de esta Redacción que los trabajos de pintado de la carretera PO-548, la que une Vilagarcía con Pontecesures se harían en «canto o tempo o permita». El vial ya llevaba varias semanas con su nuevo asfalto y las señales de premarcado estaban sobre la carretera, pero seguía sin pintar. Apenas unos días después, se realizó un primer pintado, pero solo en la línea central, la que divide los carriles. Nada más.
Ayer, cerca de setenta días más tarde de aquella consulta inicial, esta Redacción volvió a preguntar a la Xunta sobre el asunto. Y esta fue su respuesta: «Tal e como xa avanzaramos, estes traballos de pintura tiveron que esperar á chegada do tempo seco, xa que a pintura sobre o firme non se pode executar co asfalto mollado. Agora mesmo xa están con eses traballos e a previsión é que nesta semana quede xa pintado todo o que é o aglomerado novo».
Entre tanto, el vial —uno de los más transitados de la comarca— acumula incidentes. Al menos tres salidas de vía se han producido en las últimas semanas. Un par de ellas, sin consecuencias importantes, más allá de los daños materiales que pudieron haber sufrido los vehículos. El último, sin embargo, pudo haber acabado en desgracia porque el automóvil implicado se cayó por un terraplén de unos tres o cuatro metros de altura. Afortunadamente, cuando los servicios de emergencias llegaron al lugar —más o menos a la altura del asador O Rancho se produjo el accidente— el conductor ya había podido salir del coche por sus propios medios.
Cualquiera que haya conducido su vehículo últimamente por esa carretera es más que probable que se haya llevado algún susto similar porque el vial, además de estar sin pintar, no tiene iluminación en muchos de sus tramos y hay curvas que se acaban cogiendo por puro instinto, sobre todo si a la oscuridad se le añade la lluvia.
La obra fue adjudica en el mes de julio del año pasado a la empresa Construcciones y Obras Taboada Ramos, S. L. U, que tenía seis meses para ejecutarlas. La firma cumplió con los plazos y los trabajos de asfaltado quedaron rematados incluso antes del tiempo establecido. Otra cosa fue lo del pintado de los diecisiete kilómetros de vía, en los que realizaron labores reposición del firme mediante el fresado y, posteriormente, el arreglo de las zonas deterioradas y la aplicación de una nueva capa de rodadura.
En lo que se refiere a las marcas que delimitan el eje de la calzada, se propone la disposición de una doble línea continua en algunos tramos. En otras partes del trayecto, en las cuales —y por diversas cuestiones— lo que se pretende es conseguir una reducción de la velocidad de los vehículos que por allí transitan, el proyecto plantea una clara reducción del ancho de los carriles destinados al tráfico rodado, estableciendo una zona central que será cebreada, anunciaba el gobierno gallego en su momento. Ahora, aprovechando el repintado en el alto de Cordeiro, la Xunta va a modificar la señalización a fin de mejorar la seguridad vial en el cruce que une esta vía principal con el acceso hacia el colegio Ferro Couselo, el pabellón municipal o la iglesia de Cordeiro. El proyecto que ahora se está ejecutando, y cuyo presupuesto rozará los 800.000 euros, lleva aparejada la reordenación del tráfico en la intersección situada a la altura del kilómetro 3,9 de la carretera de Vilagarcía a Pontecesures, en Cordeiro, con el fin de «evitar que os condutores realicen manobras indebidas», según anunciaron los técnicos hace apenas unos días.
Relacionada con la comunicación vial se encuentra la adjudicación, por parte de la Consellería de Infraestruturas, de la mejora del firme en la carretera autonómica PO-548, a su paso por Cesures, Valga, Catoira y Vilagarcía. Las obras las llevará a cabo, por 1.366.104 euros, la empresa Construcciones y Obras Taboada Ramos, S.L.U., y comenzarán, previsiblemente, a finales de agosto, con un plazo de ejecución de seis meses.
Consisten en el acondicionamiento y rehabilitación del firme a lo largo de más de 17 kilómetros de esta vía, con el objetivo de mejorar la seguridad vial. Comprenderán el tramo entre Pontecesures, en el punto kilométrico 0, y el punto 17+250, ya en la glorieta de acceso al puerto de Carril. Las obras contemplan reducir el ancho de carriles en algunas zonas, para disminuir la velocidad.