Una mujer embarazada de Pontecesures fue ingresada con un profundo corte en el abdomen.

La Guardia Civil investiga las circunstancias de un suceso que tuvo lugar a la una de la tarde de ayer en Pontecesures, cuando recibieron un aviso del 112 y acudieron a un piso de dicha localidad en el que se encontraron a una mujer con un profundo corte en el abdomen y que tenía al lado un cuchillo con el que supuestamente se realizaron las lesiones.
Fuentes relacionadas con el caso indicaron que la víctima era M.G.S., una mujer de origen argentino de 28 años que residía desde hace tiempo en un piso alquilado de la localidad, vivienda que compartía con su compañero sentimental y con una hija suya de dos años. Según los testigos, desde hace tiempo sufría trastornos de carácter psicológico. Teniendo en cuenta esos antecedentes y los indicios obtenidos en el lugar del suceso, todo parece indicar que fue ella misma la que se produjo las lesiones, aunque esa es una de las cuestiones que investiga la Guardia Civil.
El accidente provocó un gran revuelo en la localidad, ya que después de que los médicos del 112 llegaran al lugar se solicitó un helicóptero para el traslado de la herida al Clínico de Santiago. Para su aterrizaje en terrenos portuarios se solicitó la colaboración de la Policía Local y de Protección Civil.
Dadas las características del caso, en el hospital no se facilitó información sobre el estado de la víctima.

LA VOZ DE GALICIA, 06/03/10

Juicio contra el detenido por tráfico de drogas en Pontecesures.

Penas de entre tres y cuatro años para quince traficantes de O Vao
Los presuntos suministradores de esta banda, un colombiano y dos arousanos detenidos en Cambados y Pontecesures, se declararon inocentes

Tres de los diecinueve detenidos en el marco de la operación Volusia, una redada que permitió desarticular un importante punto de venta de droga en el poblado de O Vao, aseguraron ayer en la Audiencia de Pontevedra que son inocentes y que no eran los encargados de la distribución de la droga, por lo que serán juzgados mañana por presunto delito contra la salud pública.

Se trata de las tres personas que, según la Fiscalía, proporcionaban la droga a todo este entramado para su posterior venta al menudeo desde el poblado, un colombiano y dos arousanos que habían sido detenidos en Cambados y Pontecesures.

La vista oral de ayer se celebró con rapidez, ya que quince de los acusados, la mayoría mujeres de etnia gitana, vecinas de O Vao, se reconocieron culpables de vender droga, entre ellas Ana María Jiménez, de 46 años, arrestada en su vivienda de Mourente en una intervención que desencadenó la redada que se llevó acabo en junio de 2006. Esta acusada aceptó, al igual que las otras personas que se declararon culpables penas que oscilan entre los 3 y 4 años de prisión.

Además, el Ministerio Fiscal retiró ayer los cargos contra una de las imputadas, una mujer de etnia gitana y edad avanzada.

La Fiscalía solicita penas que oscilan entre cuatro y seis años de prisión para cada uno de los diecinueve presuntos traficantes de drogas que fueron detenidos en el marco de la operación Volusia, un despliegue del Cuerpo Nacional de Policía que se llevó a cabo el 27 de junio de 2006 e incluyó una redada en el poblado de O Vao en la que participaron un centenar de agentes.

La Policía practicó también ocho registros, cinco en el propio poblado, y otros tres en Mourente, Pontecesures y Cambados, durante los que se incautó de 900 gramos de cocaína, 100 de heroína, sustancias utilizadas para cortar los estupefacientes, alrededor de 100.000 euros, 2,5 kilos de joyas, un revólver, una pistola de aire comprimido, una carabina con los cañones recortados y distintas armas blancas, entre otros efectos.

Las investigaciones relativas a esta intervención, activadas en octubre de 2005 por la Policía Local de Pontevedra, comenzaron en Mourente, parroquia en la que se localizó una vivienda en la que, presuntamente, se recibían sustancias estupefacientes que, una vez cortadas, se ponían a la venta, especialmente en el poblado de O Vao.

Como ya publicó en su día este diario, especialistas de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) pudieron constatar posteriormente que la droga llegaba a Mourente procedente de Pontecesures, cuando se trataba de heroína, y Cambados, en el caso de tratarse de cocaína.

EL CORREO GALLEGO, 03/03/10

O Clínico de Santiago non facilitou información sobre o estado da muller ferida esta mañá con un coitelo.

O Hospital Clínico de Santiago non facilitou información sobre o estado de M.G.S., de nacionalidade arxentina e nada en 1982, que na mañá do venres, 5 de marzo, foi evacuada en helicóptero dende as proximidades da EDAR de Pontecesures ata dito centro sanitario.
O ferida vive no 3ºB do edificio situado no nº 30 da rúa San Lois de Pontecesures e dende alí foi levada en ambulancia, participando no traslado a Policía Local de Pontecesures e voluntarios de Protección Civil tamén desta localidade. Ao parecer a xove, que está embarazada, autolesionouse no abdomen.
O suceso causou un gran impacto na vila, e as forzas da orde seguen coas investigacións sobre o sucedido.

El ADIF invirtió cuatro millones en infraestructuras que pretende cerrar.

Recientemente realizó mejoras en las estaciones de Cesures y Catoira, que quedarán en desuso con el AVE

Carreteras que se desdoblan pocos años después de inaugurarse, juzgados que se quedan obsoletos diez años después de su inauguración, losetas que se caen de edificios recién estrenados sin que la administración pida cuentas a quien los construyó… No hace falta salir de la comarca para encontrar sobrados ejemplos del despilfarro de dinero público, lo que duele todavía más en tiempos de crisis, cuando hay más de cuatro millones de españoles sin empleo.
De ese dispendio acaba de dar un nuevo ejemplo el Administrados de Infraestructuras Ferroviarias, que esta semana anunciaba la inversión de 131.000 euros en pequeñas estaciones de Galicia, entre ellas, las de Catoira y Pontecesures, que supuestamente se van a cerrar cuando entre en funcionamiento el AVE.
En realidad, las obras ya se realizaron hace unos meses. Se eliminaron barreras arquitectónicas, hubo trabajos de mejora de iluminación de las vías, se cambiaron cierres y se hicieron obras de asfaltado. Todo un lavado de cara que tendría sentido de no ser que el nuevo trazado de la línea ferroviaria cruza el río Ulla para continuar hasta Santiago por Dodro, evitando así el paso por Catoira, Valga, Pontecesures y Padrón, que dejarán de tener servicio ferroviario, por lo que la intención del Ministerio de Fomento es cerrar esas estaciones, como se hizo antes en Portas. Lo curioso es que también en esta última estación se hicieron reformas cuando estaba a punto de cerrarse.
En total, el Ministerio de Fomento se acaba de gastar unos 33.000 euros en las estaciones de Catoira y Pontecesures. Es verdad que hay colectivos, concellos y partidos políticos que luchan por la permanencia del trazado, pero aunque así fuese, sería la Xunta de Galicia, a través de la creación de un ente ferroviario propio, la que gestionase la línea, por lo que tampoco sería competencia de Fomento.
La cantidad invertida en la mejora de las estaciones es escasa, pero el presupuesto se dispara si se tiene en cuenta que ya con anterioridad se invirtieron casi cuatro millones de euros en la eliminación de los pasos a nivel en el Concello de Valga. Y aunque esa obra estaba prevista antes de que se diseñara el trazado del AVE, y además Fomento se vio en la obligación de suprimirlos a raíz del accidente de Campaña en el que murieron tres trabajadores, lo cierto es que si por el ministerio fuese, esa inversión caería en saco roto dentro de unos años, porque la vía, en teoría, quedará en desuso.
Como parece que la Xunta se ha tomado en serio lo de poner en marcha un servicio de cercanías autonómico, cada vez hay más posibilidades de que ni se cierren la estaciones ni quede en desuso el tramo de la actual red que va desde Catoira a Padrón. Pero esa contradicción que supone invertir dinero en una infraestructura que no se va a mantener, y esa más que probable descoordinación que lo permite es un argumento más a favor de los que quieren que la vía siga funcionando y las estaciones se mantengan abiertas, ya que el servicio le sigue costando dinero al ciudadano.

LA VOZ DE GALICIA, 05/03/10