Aparece el cadáver de una mujer en el río Ulla a su paso por Padrón.

El cuerpo sin vida de una mujer, de 59 años de edad, fue hallado en la mañana de ayer en el cauce del río Ulla, a su paso por el municipio de Padrón. Según la información facilitada por el operativo de emergencias, fue un pescador de lamprea que faenaba en ese momento en el río quien encontró el cadáver sobre las 10.00 horas. Tras dar aviso al 112, al lugar se desplazaron los servicios sanitarios, el GES de Padrón y agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil.

En el momento de los hechos se desconocía la identidad de la fallecida, que no portaba documentación en el momento de ser encontrada en el río, a la altura de Aduana, en el lugar de A Ponte (Padrón). Según ha podido saber este diario, se trata de Rosa María Ríos Doce (11-04-1960), residía en Valencia y tenía familiares, en concreto una hermana, en Pontecesures, su localidad natal.

La fallecida, separada y con al menos un hijo, llevaba más de una semana, desde el día 13, alojada en un hotel de Padrón, y anunció que se marcharía hoy, martes. Había venido estos días a vender un terreno de una herencia. Ayer por la mañana salió a las 9.05 horas del establecimiento hotelero andando y menos de una hora después su cuerpo aparecía sin vida en las aguas del Ulla.

Fuentes del operativo indicaron que el cadáver no mostraba signos de violencia, pero que hasta que no se practique la autopsia no se podrá determinar cuál fue la causa de la muerte. Además se realizan diligencias para intentar esclarecer el suceso. Algunas fuentes consideran que podría tratarse de un suicidio ya que apuntan a que la mujer padecía algún tipo de trastorno psiquiátrico.

El Correo Gallego

Localizan el cadáver de una mujer de 59 años en el río Ulla.

El cuerpo apareció entre el municipio coruñés de Padrón y el de Pontecesures.

El cuerpo sin vida de una mujer apareció tendido sobre el lecho fluvial del río Ulla, a la altura del Concello de Padrón. Tenía 59 años de edad y residía en Valencia, aunque tiene familia en Pontecesures, donde nació, y estaba alojada en un hotel de Padrón.

Se trata de M. R. R. D., cuyo cadáver fue localizado al filo de las 10 de la mañana, efectuándose el levantamiento del mismo al filo de las 11.30 horas. 

Carecía de cualquier tipo de documento identificativo y tampoco existían denuncias previas por desaparición, lo cual retrasó su identificación durante unas horas. 

La Guardia Civil tomó huellas digitales, para tratar de identificarla, y constató que, aparentemente, no presentaba signos de violencia. La autopsia podrá concretar la causa exacta de la muerte, aunque inicialmente se baraja la posibilidad de que se debiera a causas naturales o bien a un suicidio, pues algunas fuentes sostienen que padecía problemas pisquiátricos que podrían haberla llevado a arrojarse al cauce fluvial.

También se baraja la posibilidad de que la muerte se produjera apenas unos minutos antes, ya que el cuerpo no presentaba un estado de rigidez avanzado. Tanto es así que en un primer momento incluso se le practicaron maniobras de reanimación, aunque sin éxito.

Arrastrada río abajo

Todo indica que el cadáver flotaba en el agua y la corriente lo arrastraba río abajo. Cuando se encontraba entre Padrón y Pontecesures, fue visto por los pescadores del colectivo de valeiros que se encontraban en el lugar, donde se dedican a la captura de lamprea.

Al ver el cuerpo flotando, con la cabeza fuera del agua, los tripulantes de la lancha “Eu”, patroneada por Ramón Barreiro, que no es la primera vez que rescata un cadáver, optaron por recogerlo y acercarlo a la orilla. 

Al lugar se desplazaron efectivos de la Guardia Civil, Policía Local y Servicio de Emergencias de Padrón, además de un coche fúnebre y numerosos ciudadanos que observaron la escena desde tierra firme.

El cuerpo de la mujer se situó frente al puerto de Pontecesures, muy cerca del puente interprovincial que une esta localidad pontevedresa con Padrón.

Faro de Vigo

Un extraño incendio afecta de madrugada a seis vehículos de un taller de Pontecesures.

Los Bomberos sofocaron sin problema el fuego, pero los daños materiales fueron bastante grandes.

Un extraño incendio afectó durante la madrugada de ayer a seis vehículos que se encontraban estacionados en un taller de Pontecesures. Los Bomberos, apoyados por el GES de Valga, sofocaron sin problema el fuego que, sin embargo, ya había causado daños importantes en varios de los vehículos.

El suceso, que no provocó sin embargo daños de tipo personal ya que a esa hora no había nadie en el establecimiento, se originó a las dos y media de la madrugada del viernes. El taller se encuentra en el lugar de Redondo, y está especializado en autocaravanas. Precisamente los seis vehículos que ardieron son de este tipo. El Centro de Atención ás Emerxencias de Galicia movilizó hasta la zona a los Bomberos del parque de Vilagarcía, que recibieron apoyo del GES de Valga y que sofocaron el fuego sin mayor incidencias. Sin embargo, fue imposible evitar que el incendio afectase a seis de las autocaravanas, algunas de las cuales quedaron seriamente dañadas en el interior y en el exterior, llegando incluso a reventar por el calor las cristaleras. Los hechos fueron puestos en conocimiento de la Guardia Civil, que investiga el extraño suceso que tuvo lugar de madrugada. Sin embargo, son varios los indicios que apuntan hacia un fuego intencionado.

Diario de Arousa