Una buena puerta de seguridad evita un nuevo robo en Padrón.

El comercio de informática pertenece al presidente de los empresarios del Sar

El comercio del presidente de la Asociación de Empresarios de Padrón, Rois y Dodro tampoco se libra del interés de los amigos de lo ajeno aunque, en su caso, se quedó en un intento de robo después de que la puerta de seguridad se les resistiera a los ladrones. Una vez más los hechos se produjeron de madrugada y, por la mañana, el comerciante encontró la puerta el establecimiento, de venta de material informático, forzada aunque los autores «non deron entrado», según explicó ayer Xaquín Canabal. «Deberon usar unha pata de cabra e dobraron a porta», cuenta el comerciante quien presentó una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Padrón.
«Isto é un descontrol», considera Canabal en alusión no solo a los continuos robos que se producen en la villa de Padrón y su comarca sino también en otros municipios del entorno. En su opinión, cree que los autores de tantos robos, la gran mayoría con fuerza, tienen que ser varias personas a la vista de lo que está sucediendo, especialmente en el casco urbano padronés.
De hecho, los continuos asaltos motivaron que la directiva de la Asociación de Empresarios de Padrón, Rois y Dodro emitiera un comunicado en el que pide, en primer lugar, mayor vigilancia en las calles para lo que requiere más medios. También habla de que es necesaria una «actuación máis contundente da Xustiza», sobre todo en casos de delincuentes reincidentes, aunque se trate de pequeños robos, como sucede en mucho casos en Padrón. La Asociación de Empresarios entregó el comunicado en los Juzgados de Padrón, la Guardia Civil, Policía Local y en el propio Concello.

LA VOZ DE GALICIA, 19/06/10

Maiz sigue en libertad a pesar de ser declarado culpable.

Maiz sale apresurado de la Audiencia Provincial protegido por un agente tras escuchar el veredicto de culpabilidad.

“Intentar explicar a cualquier persona que un hombre que acaba de ser declarado culpable de un asesinato sigue libre es muy difícil”. Esta reflexión la realizaba María Isabel Posse en el vestíbulo de la Audiencia Provincial de Pontevedra justo después de conocer el veredicto que declaraba al guardia civil Jaime Maiz Sanmartín culpable del asesinato de su hermana, María Luz Posse, al dispararle en la cabeza con su arma reglamentaria cuando la víctima, que era su ex pareja, pretendía denunciarlo por acoso en el cuartel de la Guardia Civil de Cambados en diciembre de 2007.
Isabel Posse realizaba estas manifestaciones “satisfecha” por el resultado del juicio pero casi segura de que, pese a la contundente decisión del jurado, el verdugo de su hermana no iba a pasar la noche entre rejas. Y así ocurrió. Tras finalizar el juicio con jurado popular, la magistrada de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial ordenó la celebración inmediata de una vista para estudiar la imposición de nuevas medidas cautelares sobre el acusado, tal y como solicitaban el Ministerio Fiscal y la acusación particular.
Maiz quedó en libertad provisional por un error judicial hace seis meses al no prorrogarse su situación de prisión provisional. Tras ser declarado culpable, la acusación particular solicitó en esta vista posterior al juicio que se ordenase su ingreso en la cárcel de A Lama al considerar que el veredicto del jurado, que aboca al acusado a una larga condena por asesinato, multiplica el riesgo de fuga. No obstante, eran conscientes de que, debido al anterior error judicial que lo dejó en libertad, es difícil que un juez pueda revocar esta decisión hasta que haya sentencia en firme sobre este caso, algo que previsiblemente ocurrirá en apenas unos días. Al menos hasta entonces, Maiz seguirá libre.
También la fiscal especializada en violencia de género, Carmen Novo, era consciente de que el ingreso en prisión provisional del acusado “no era procedente”, aunque sí solicitó la ampliación de las medidas cautelares que ya pesaban sobre Maiz. A la prohibición de que pueda entrar en el municipio de Cambados, la de aproximarse a la familia de la víctima y a la retirada del pasaporte, se amplía ahora el número de comparecencias que deberá realizar ante la autoridad. Si antes debía presentarse una vez al día en el cuartel o en los juzgados de Ferrol, en donde reside, ahora deberá hacerlo tres veces al día (entre las 10 y las 11 horas por la mañana, entre las 15 y las 16 horas por la tarde y entre las 21 y las 22 horas por la noche).
Para el abogado que defiende los intereses de los padres y hermanos de María Luz Posse, Manuel Laureano Barreiro, la ampliación de estas medidas cautelares “nos parece insuficiente, pero las valoramos positivamente al entender que había que intensificarlas tras un veredicto tan contundente” y que, a su juicio, aumenta el riesgo de fuga.
En cualquier caso, anunció que solicitará la celebración de una vista urgente para solicitar el ingreso en prisión del acusado en cuanto la Audiencia de Pontevedra dicte sentencia e imponga la pena a Maiz correspondiente por un delito de asesinato. Una sentencia que, por otra parte, están convencidos de que será recurrida por la defensa del guardia civil, que permanece suspendido desde que se produjo el crimen.

“Todo lo que se podía hacer”

Carmen Novo también anunció que la Fiscalía solicitará el ingreso en prisión de Maiz en cuento la Sección Segunda les notifique el fallo. Mientras tanto, la fiscal espera que las medidas cautelares solicitadas por ella misma funcionen ante un eventual intento de fuga: “Seguridad completa nunca hay y de momento esto es lo único que se podía hacer”, dijo.
Durante la vista celebrada ayer también se barajó la posibilidad de implantar al acusado algún sistema de localización como una pulsera con GPS, pero Novo indicó que era una alternativa “muy difícil” de llevar a cabo. A la Audiencia “le llevaría tiempo conseguir uno de estos dispositivos y además sería preciso contar con el consentimiento del acusado para llevar a cabo esta medida dada la situación de libertad en la que está”, señaló.
Así, tras escuchar cómo el portavoz del jurado lo declaraba culpable y que además desestimaba todos los posibles atenuantes que solicitaba su abogado y sí una circunstancia agravante ??la de parentesco ya que la víctima era su ex novia y había mantenido con ella una relación sentimental durante un largo periodo??, Maiz abandonaba sobre las cuatro y media de la tarde la Audiencia Provincial por su propio pie y con destino a su casa de Ferrol. Lo hacía visiblemente más ofuscado que en días anteriores e incluso protagonizó un encontronazo con un compañero de los medios de comunicación que pretendía fotografiarlo a la salida del juzgado al que empujó.
Maiz se mantuvo impasible a lo largo de las tres jornadas que duró el juicio y sólo mostró síntomas de conmoverse al final de la vista oral, cuando hizo uso de su turno de última palabra. Entonces lloró mientras pedía “humilde perdón” a la familia de la víctima. Sin embargo, los hermanos de María Luz no le creyeron, piensan que fue un “paripé” para intentar rebajar la pena.
Ayer se le volvió a ver bastante nervioso mientras el portavoz del jurado daba lectura al contundente veredicto en su contra y lo declaraban “culpable de haber dado muerte de forma intencionada y sin posibilidad de defensa” a María Luz Posse.
“Se trataba de un caso de libro de asesinato”, explicó el abogado Manuel Laureano Barreiro, “ahora lo único que queda por solventar es la situación dantesca de tener a un culpable de asesinato en libertad”, explicó. De las 18 cuestiones que se planteaban en el veredicto, hubo unanimidad en todas menos en una, y en este caso fue una mayoría de 8 a 1.
Ahora a la juez tan sólo le resta dictar sentencia por asesinato y establecer las diferentes indemnizaciones en materia de responsabilidad civil que pudieran corresponderle a la familia y a los tres hijos de la víctima. El Estado ya asumió, aunque con matizaciones, que deberá hacerse cargo de abonar aquellas cuantías que no llegue a cubrir el acusado por haberse cometido el crimen con un arma reglamentaria de la Guardia Civil.

FARO DE VIGO, 19/06/10

Isabel Posse: “Es incomprensible que un culpables se vaya para casa.

Una de las hermanas de la víctima admite que el jueves por la noche llegó a pensar que el jurado absolvería al guardia civil.

La familia Posse se debatía ayer entre la felicidad por la contundencia del jurado popular, y entre la incertidumbre por el hecho de que Jaime Maiz siga en libertad. Es más, una de las hermanas de la mujer asesinada, Isabel Posse, no ocultaba ayer su temor a que el guardia civil aproveche algún resquicio legal para seguir en la calle aún después de que se haga pública la sentencia de condena.
Isabel Posse manifestaba ayer que ??resulta incomprensible que un jurado popular declare a una persona culpable de asesinato, y que esa misma persona se vaya después para su casa?.
La hermana de la mujer asesinada por Jaime Maiz admite que ??nosotros hasta ahora no hemos tenido mucha suerte con la Justicia, pero es lo que hay y tenemos que acatarlo? y opina que sería ??terrible? que el guardia civil pudiese seguir libre hasta que la sentencia condenatoria fuese firme, algo que aún podría dilatarse un par de años.
Isabel Posse asume que, legalmente, no se podía hacer gran cosa para que Maiz ingresase ayer en prisión (después de conocerse el veredicto de culpabilidad), pero confía en que la situación sea completamente distinta dentro de cinco o seis días, cuando podría darse a conocer la sentencia de la magistrada. En ese mismo momento, los abogados de la familia Posse y el fiscal solicitarán la prisión preventiva para Jaime Maiz.
Pero todavía entonces existe la posibilidad de que la juez no admita la petición, ya que la sentencia que se dará a conocer dentro de unos días se puede recurrir, y eso significa que, en sentido estricto, la condena contra Maiz todavía no será firme.
Por ello, Isabel Posse reconoce que a la familia ??aún nos quedan unos cuantos días de incertidumbre?.
En cuanto a las medidas cautelares impuestas a Maiz (la principal novedad es que a partir de ahora tendrá que presentarse a firmar en el juzgado tres veces al día, en vez de sólo una, como hasta ahora), Isabel Posse se muestra relativamente satisfecha, aunque entiende que ??nunca son suficientes, pero ¿qué le vas a hacer? Entendemos que legalmente no se puede hacer otra cosa?.

Momentos muy duros

Isabel Posse cuenta que desde el martes, que es cuando empezó el juicio, tuvo que afrontar momentos muy duros. Uno de ellos fue cuando se reencontró cara a cara con el asesino de su hermana. Otro fue durante las declaraciones de algunos peritos, como el psicólogo de la Guardia Civil, pues según ella respondió con vaguedades y desgana. No obstante, añade ??me sentí muy aliviada cuando salieron las dos forenses civiles, porque hicieron una declaración muy clara y contundente?.
En cuanto a la intervención final de Jaime Maiz, en la que pidió disculpas y empezó a llorar, Isabel Posse entiende que fue una mera estratagema. ??Ya sabíamos que el acusado iba a llorar, porque tenía que hacer todo lo posible para conseguir una rebaja de la condena?.
Además, está convencida de que el arrepentimiento no es sincero. ??Fueron unas disculpas un poco hipócritas, porque si quisiese disculparse de verdad lo haría mirando a la familia y no al jurado?. La hermana de María Luz Posse también declara que anteayer por la noche se sintió angustiada, debido a la tardanza del veredicto del jurado. ??Ayer por la noche ??por el jueves?? llegó un momento en que el jurado tardaba tanto que empecé a tener dudas y a pensar que había algo que iba mal?.
Sin embargo, al final se mostró maravillada con el veredicto. Destaca que hubo unanimidad en considerar a Maiz culpable del delito de asesinato, y que no sólo no le tuvieron en cuenta ningún atenuante ??como la embriaguez o el supuesto desequilibrio psicológico?? sino que incluso le consideraron como agravante la relación de noviazgo que en su día mantuvo con María Luz Posse.
La hermana de la víctima también tuvo palabras de agradecimiento para la fiscal del caso ??porque se portó muy bien, y estuvo hasta última hora intentando buscar una fórmula para que Maiz ingresase en prisión?.

FARO DE VIGO, 19/06/10

El acusado pide “perdón humilde” a la familia de Mari Luz Posse y dice entre lágrimas “estoy muy arrepentido”.

Tembloroso, titubeante y con evidentes síntomas de nerviosismo. El ex agente de la Guardia Civil giró por completo en la actitud demostrada desde el inicio del juicio y dejó entrever al final de la vista de ayer una cara muy distinta. La juez que presidía la sala le invitó a ponerse en pie para pronunciarse en último lugar, una opción a la que tiene derecho por ley. Jaime Maíz empezó diciendo que ??es cierto que llevo dos años ya en la cárcel y un tiempo en libertad aunque sabía que este momento iba a llegar?. Su voz no sonó tan firme como el día de su declaración inicial en la que confesó haber matado a Mari Luz Posse y alegaba no recordar nada.
Maiz habló directamente al jurado popular y reconoció que ??voy a salir de esta sala con una condena, bien por asesinato o por homicidio, pero lo cierto es que la condena ya me la he puesto yo, no me la pone nadie?.

Y hay más. El ex agente se dirigió a la acusación de tú a tú replicando que ??dicen ustedes que no estoy arrepentido de lo que he hecho, pero la gente que me conoce y que está cerca mía sabe que me arrepiento mucho de los hechos?. Maiz terminó su alegato con un mensaje hacia la familia y amigos de Mari Luz que estaban presentes en la sala de la sección segunda de la Audiencia Provincial y que se mostraron intranquilos durante todo el tiempo que duró el juicio de ayer. El ex agente pidió ??perdón humilde para la familia y los allegados de Mari Luz? y, justo al acabar, se echó llorar sentándose en la silla que venía ocupando estos tres últimos días.

Indignación y rabia. Las palabras de Maiz en su última oportunidad para expresarse ante el jurado cayeron como una bofetada entre algunos de los presentes, sobre todo entre los amigos y familiares de la víctima que admitieron que ??esperábamos este paripé al final para resultar emotivo?. La hermana de Mari Luz, Isabel Posse, explicó que ??no ha sido humilde nunca, sólo se preocupa por sí mismo y por su yo, por lo que no me creo en absoluto esas lágrimas cuando desde el principio se ha mostrado totalmente frío y tranquilo?. La hermana manifestó convencida que ??estoy segura de que lloró por recomendación del abogado, porque sabe que las pruebas que pesan sobre él son muy fuertes y que no tiene escapatoria?.

Isabel Posse fue, no obstante, una de las únicas familiares que aguantó la compostura durante la lectura de los informes. La otra hermana de la cambadesa, Pilar, no fue capaz de tolerar los argumentos esgrimidos por el abogado de la defensa, Domingo Estarque, y gritó directamente al ex guardia civil ??tú estás ahí y mi hermana está en el cementerio? y también al letrado diciéndole ??vergüenza debería darle sentarse ahí a defender a este?. Estarque apeló a su derecho de ejercer su profesión y, sin perder la compostura, manifestó que ??me encantaría ser Guillermo Tell para poder acertar siempre en la manzana dela cabeza del niño, pero este trabajo tiene estas cosas?.

Pilar Posse no fue la única que abandonó la sala en el medio de las conclusiones. También lo hizo Giovanna Carro, amiga de Mari Luz Posse y testigo presencial del crimen. La mujer no pudo aguantar las embestidas del abogado defensor que insistió hasta el último momento en que su cliente había sido víctima de una ??obcecación o enajenación transitoria? y que ??Mari Luz no le hubiese denunciado por acoso si su amiga no la hubiese presionado?. Giovanna no aguantó más en el momento en que el letrado señaló que ??cuando realizaron la llamada para denunciar por acoso y en la declaración de la testigo en ningún momento se dijo que mi cliente le había pegado o golpeado?.

Giovanna se puso en pie y gritó un ??sólo jodería y váyase a la mierda? y salió llorando de la sala muy afectada.

Ante la intervención de las dos allegadas a Mari Luz Posse, la jueza que presidía la sala tuvo que hacer una llamada al orden advirtiendo que ??si alguna persona siente que no puede aguantar por nervios o por presión este momento debe salir fuera, porque todas las partes tienen derecho por ley a pronunciarse?.

Lo cierto es que la de ayer fue, sin duda, una de las sesiones con mayor tensión tanto entre las partes como entre el público.

El nerviosismo era palpable entre los últimos bancos de la sala donde estaba la familia de Mari Luz que, justo al final de emitirse los informes, dejaron que se desatase toda la rabia contenida desde el inicio del juicio en el que, salvo contadas excepciones, mantuvieron el tipo sentados a pocos metros del hombre que mató a bocajarro a Mari Luz.

Al final se oyeron gritos de ??cobarde y asesino? o incluso ??tenías que haberte matado tú?.

Jaime Maiz abandonó la sala cabizbajo en compañía de su abogado que intentó hasta el último momento convencer al jurado de que el ex agente no estaba en plenas facultades cuando disparó el arma y que por ello le correspondía la libre absolución.

DIARIO DE AROUSA, 19/06/10

Los peritos declaran que los efectos del alcohol en Maiz eran leves y que “no había perdido el control”.

Una agente judicial muestra al jurado las fotografías del cadáver tomadas en la escena del crimen.

“El sujeto no había perdido el control”. Así resumieron los forenses la influencia que pudo tener la ingesta de bebidas alcohólicas en Jaime Maiz Sanmartín en el momento en el que el guardia civil disparó un tiro certero en la cabeza a su ex compañera sentimental, María Luz Posse, en el vestíbulo del cuartel del Guardia Civil de Cambados cuando esta mujer, acompañada de una amiga, tenía intención de presentar una denuncia contra él por acoso.
Y es que, precisamente, la defensa y el propio acusado alegaron este estado de supuesta embriaguez como eximente para solicitar la libre absolución de Maiz, o subsidiariamente una pena de cinco años de prisión, durante la primera jornada del juicio que se celebra estos días en la Audiencia Provincial.
Las forenses tomaron como referencia los atestados elaborados por la Guardia Civil pero también las entrevistas y los testimonios del propio acusado y de los demás testigos. Pese a que Maiz arrojó una tasa de alcoholemia alta unas tres horas después del crimen (0,86 miligramos de alcohol por litro de aire expirado), según los expertos esta tasa se mueve en unos parámetros en los que es necesario acudir a la sintomatología que presenta cada persona para deducir si sus facultades podrían estar mermadas o no por la ingesta de alcohol. En el caso particular de Maiz, las forenses explican que la manera de actuar del guardia civil así como su propio relato de los hechos indica que, “de estar afectado, estaría lo mínimo”. En la entrevista que mantuvieron con él explican que el procesado recuerda con detalle la conversación que mantuvo con su ex novia, así como gran cantidad de datos de lo sucedido con la excepción del momento en el que apretó el gatillo. Si además “condujo el coche y se da cuenta de que tiene que rectificar el disparo para no herir a un compañero tenemos que llegar a la conclusión de que controla”, explicaron las forenses. “Los reflejos le responden por lo que su afectación por el alcohol sería baja”.
Las peritos incluso mantuvieron esta opinión después de que la defensa leyese un atestado elaborado por la Guardia Civil en el que se describían más síntomas de embriaguez en el acusado que los apuntados inicialmente. Su conclusión, insistieron, es que “tenía capacidad para comprender las consecuencias” de lo que hacía.
La defensa también alega que el acusado estuvo de baja por un trastorno adaptativo meses antes del crimen que podría afectar a su conducta, pero tanto la psiquiatra que lo atendió, como las forenses, aseguran que Maiz estaba curado cuando se produjeron los hechos y que “no tenía alteración de sus facultades mentales, ni de conocimiento, ni de voluntad”. Añaden que se tiene especial cuidado al dar el alta en estos casos en los que el paciente es miembro de los cuerpos de seguridad del Estado y porta un arma.
La sesión de ayer tuvo momentos de especial crudeza para los miembros del jurado quienes tuvieron que examinar las fotos del cadáver mientras los forenses explicaban la naturaleza del disparo que acabó con la vida de María Luz. Fue certero y mortal de necesidad, alcanzó a la víctima en la frente y la bala salió por la parte posterior el cráneo. Se realizó a entre dos y cuatro metros de distancia, explicó un guardia civil. También visionaron el vídeo recogido por las cámaras de seguridad del cuartel de Cambados en el que se ve como Maiz dispara a María Luz Posse. “La víctima cae a plomo tras recibir el impacto”, relató un agente del Instituto Armado.

FARO DE VIGO, 17/06/10