Roubos, furtos, accidentes de tráfico, incendios, inundacións, rescates, actuacións policiais ou da Garda Civil, xuízos, detencións e calquera feito delituoso ou accidental. PRIORITARIA sobre Medio ambiente cando hai danos, feridos ou intervención de emerxencias.
El cuerpo corresponde al de un hombre de entre 40 y 50 años, y llevaba puesto un casco de ciclismo.
Efectivos de emergencias cubren el cuerpo aparecido en el Ulla.
La Guardia Civil investiga en estos momentos la aparición de un cadáver en el río Ulla, en las inmediaciones de Padrón y Pontecesures. Se trata de un varón de entre 40 y 50 años, y aún se desconoce su identidad, pues no llevaba documentación. La única pista que ha trascendido hasta el momento es que llevaba puesto un casco de ciclismo.
En
el lugar de los hechos se presentó el alcalde de Padrón y miembros del
gobierno pontecesureño, pero nadie reconoció al varón, por lo que se
cree que no reside en ninguna de estas dos localidades, y que estaba
haciendo deporte en alguna población del curso medio o alto del río
cuando se precipitó al río por las razones que todavía se están
investigando.
El
cuerpo fue localizado flotando en el río poco después de mediodía, y
tras ser rescatado por una lancha lo llevaron hasta el muelle de Padrón,
donde se procedió al levantamiento del cadáver poco antes de las cuatro
de la tarde.
En el operativo participaron miembros del Grupo de Emerxencias Supramunicipal (GES) de Padrón, de la Policía Local de Padrón y de la Guardia Civil.
El cadáver fue retirado de las aguas hacia el margen de Padrón (a pocos metros de la entrada antigua de Finsa) y allí permanece a estas horas para el levantamiento por la autoridad judicial y la policía científica.
No fue indentificado todavía. Se trata de un hombre de entre 40 y 50 años que llevaba puesto un casco de ciclista.
Permanecen en la zona los equipos de emergencia, la Guardia Civil, la Policía Local de Padrón así como corporativos de Padrón y de Pontecesures.
El fuego llegó cerca de las casas de Monte de Porto, pero no llegó a afectar a las viviendas, y las labores de extinción se prolongaron durante casi tres horas.
La noche de San Xoán transcurrió de forma tranquila
en la comarca. El fuego no se desmadró en ningún punto ni constan a esta
hora incidencias importantes, con la única excepción de Pontecesures, donde las llamas asolaron la zona de Monte de Porto.
El fuego afectó a una superficie de monte bajo y se acercó a las casas,
pero se atajó a tiempo y no llegó a alcanzar a ninguna edificación. Se
desconoce si esta incendio tuvo su origen en alguna hoguera de San Xoán o
se originó por otros motivos. Las alarmas saltaron a las 3.30 horas y las labores de extinción se prolongaron hasta las 6,
aproximadamente. Intervinieron el GES de Padrón, Protección Civil de
Valga, la policía de Pontecesures y efectivos contraincendios de la
Xunta.
Protección Civil de Valga también tuvo que actuar para apagar un pequeño fuego que afectó al interior de una rotonda de la carretera de Campaña.
El conductor del vehículo, además, obtuvo positivo indiciario en el test de drogas.
Radar móvil de la Guardia Civil en Pontecesures.
La Guardia Civil interceptó el pasado fin de semana en la localidad
de Pontecesures a un vecino del municipio de Ribeira cuando circulaba a 129 kilómetros por hora en una zona limitada a 50.
Además, su desplazamiento no respetaba las restricciones de movilidad
de la orden de confinamiento debida a la crisis sanitaria.
Según
ha informado el Instituto Armado, los hechos se produjeron el pasado
viernes, sobre las 16,30 horas, en el kilómetro 85,500 de la carretera
N-550, “un punto especialmente peligroso para la seguridad vial”,
ha matizado, situado en las proximidades del casco urbano de la
localidad de Pontecesures, en el transcurso de un control de velocidad
establecido por efectivos del Destacamento de Tráfico de Pontevedra.
El
vehículo que, “por razones de seguridad” no pudo ser interceptado por
en el punto de notificación avanzado “debido al notorio exceso de
velocidad”, han destacado las mismas fuentes, fue alcanzado momentos
después en el casco urbano de Pontecesures.
El conductor del vehículo resultó ser un vecino de Ribeira que, además de haber dado positivo indiciario en el consumo de sustancias psicoactivas,
“estaba alterando las restricciones de movilidad establecidas para la
gestión de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, al no
argumentar otra causa que no fuese la de ir a visitar a su novia“, ha subrayado la Guardia Civil.
“La
presencia de alcohol o drogas y el exceso de velocidad son
circunstancias concurrentes en gran parte de los accidentes con heridos
graves o fallecidos en las carreteras de Galicia”, advierte la
Benemérita.
Multas
Por
este motivo, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil compatibiliza
este tipo de controles con los específicos para la vigilancia del
cumplimiento de las medidas adoptadas para la gestión de la crisis
sanitaria.
En este caso el conductor ha sido denunciado por quebrantar el confinamiento establecido por las autoridades sanitarias. Como consecuencia de los hechos el vehículo fue inmovilizado y el individuo retornó a su lugar de origen.
Además, señalan las mismas fuentes, podría enfrentarse a una multa de mil euros si se confirmase el resultado indiciario en drogas por el laboratorio y a otra multa de 600 euros por el exceso de velocidad. Ambas infracciones “de carácter muy grave” tienen aparejada, además, la pérdida de seis puntos del permiso de conducción, concluyen las mismas fuentes.
Las Policías Nacional y Local llevan realizados varios controles conjuntos en las entradas y salidas de Ribeira, como es el caso de la rotonda de Xarás.
Un control de las Policías Local y Nacional en la rotonda de Xarás sorprendió a dos jóvenes de Valga regresando de la casa de un amigo por la carretera de Aguiño en un vehículo que carecía de permiso de circulación, motivo por el que se les denunció y se procedió a inmovilizar y trasladar al depósito municipal el coche. Y se les propondrá para sanción por incumplir el confinamiento.
Agentes por mar y aire rastrearon Catoira, Isorna y una nave de Dodro usada antes por narcos.
El helicóptero de la Guardia Civil en un rastreo de “Lince”.
Los vecinos residentes a orillas del río Ulla
asistieron ayer a un importante despliegue de medios policiales por
tierra, mar y aire desarrollados en el marco de la operación Lince que
evitó la entrada en Galicia de un macroalijo de 3,7 toneladas de
cocaína. Fuentes conocedoras del caso indicaron que el dispositivo tenía
por objetivo dar con el paradero de los lancheros de la embarcación que
logró eludir la persecución policial del pasado sábado, así como a
proceder al registro de inmuebles presuntamente vinculados a la
organización.
Rastreo del cauce
Entre ellos estarían una nave que ya en el pasado fue vinculada al
narcotraficante Manuel Abal Feijóo, Patoco. Sin embargo, no existiría
conexión con el grupo de la operación Lince, pero, en opinión de los
investigadores, la instalación, ubicada en Dodro, pudo ser punto de
partida de los lancheros. No obstante, también se pudo ver a la
embarcación de la Guardia Civil rastreando con atención los fondos del
Ulla en las orillas más próximas a Catoira. Asimismo, un helicóptero
estuvo sobrevolando después del mediodía, y muy bajo en algunos
momentos, la zona de la calle Estación, donde se concentra el principal
núcleo urbano de Catoira, y también el cauce del río.
Los vecinos de este municipio también detectaron la presencia de
vehículos policiales, a parte de los dispositivos de gran calibre
desplegados en los principales accesos a esta localidad; cubriendo todas
las rotondas en todas las direcciones y preguntando exhaustivamente el
destino de cada conductor tras su identificación.
Cabe recordar que la operación Lince estalló el pasado sábado tras meses de investigación por parte de la Udyco de Policía Nacional y el EDOA de Guardia Civil, ambas de Pontevedra, con el apoyo de Vigilancia Aduanera. Continúa abierta y bajo secreto, pero el número de detenidos ya supera la media docena y estos días siete prestaron declaración por videoconferencia en el juzgado número 2 de Cambados, que decretó para ellos prisión provisional y sin fianza como investigados por un delito de tráfico de drogas en notoria cantidad. Entre ellos, están el isleño C.R.R., el vilanovés J.M.P, un hombre de nacionalidad peruana y cuatro vecinos de A Guarda, entre los que estaría el presunto cabecilla.