La Guardia Civil peina la zona de la movida de Padrón en busca de drogas y armas.

La Unidad de Intervención Rápida de la Guardia Civil se desplegó en la madrugada del viernes al sábado en Padrón para realizar controles en la zona de la movida del municipio. Buscaban, sobre todo, drogas y armas y encontraron ambas cosas.

Un buen número de agentes, con perros especialmente entrenados para la localización de estupefacientes, se desplegaron por el municipio. Lo más destacado fue una detención por tráfico de drogas y otras dos actas por posesión, así como otra denuncia por la tenencia de un arma prohibida. Se trató de un puño americano que fue además decomisado a su propietario.

La Guardia Civil también tramitó denuncias por incumplimiento de la Ley de Seguridad Vial, por permitir el consumo de drogas en un local y otra por dejar fumar, así como numerosas por falta de documentación en bares y pubs.

La Voz de Galicia

El temor enraíza en Pontecesures.

Estancom

Butrones, rejas burladas y puertas de bancos vencidas a golpes. En Pontecesures, los ladrones parecen dominar todas las malas artes para adueñarse de lo que no es suyo. Decir que en el Concello se han cansado de esta situación sería como afirmar que llueve sobre mojado: el gobierno que encabeza el nacionalista Álvarez Angueira ha elevado en reiteradas ocasiones sus quejas por la falta de seguridad que impera en el pueblo y que se tradujo, la pasada semana, en que el estanco de la calle San Lois fuese atracado dos veces en veinticuatro horas. En esta ocasión, la reacción municipal no se ha hecho esperar, y ayer el Ayuntamiento envió un escrito a la subdelegación del Gobierno de Pontevedra para solicitar la constitución de una junta local de seguridad que sirva para acabar con la marea de robos que comenzó hace casi un año.

Ahora hay que aguardar respuesta de Pontevedra. Y la espera se puede hacer eterna si los robos continúan al trepidante ritmo de las últimas semanas. Los vecinos están exasperados por todo lo que está ocurriendo, temiendo siempre convertirse en el próximo blanco de algún caco. La inseguridad ha llegado a tal punto, explica la concejala Cecilia Tarela, que cada vez que se funde una bombilla del alumbrado público se recibe una cascada de llamadas de personas que alertan del problema y que solicitan que la avería se arregle de forma urgente, temerosos de que la oscuridad anime a los ladrones.

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El Concello intenta que las averías se corrijan de inmediato. Aunque no siempre es posible. Hace dos meses, cuando una cascada de personas alertaron de que parte de la Avenida de Arousa estaba sin luz, los operarios de la empresa que se encarga del mantenimiento del alumbrado no lograron corregir el problema antes de que llegase la noche: la avería la habían causado unos ladrones que arramplaron con unos 400 metros de cable del alumbrado público. Y más que se habrían llevado si no los hubiesen interrumpido.

Ese robo se produjo en el mismo fin de semana en el que se produjeron cuatro asaltos a cuatro viviendas de la localidad. Y no fue la única vez que coincidieron varios atracos en el tiempo. «Tivemos semanas de cinco roubos», recordaba ayer la concejala Cecilia Tarela. Sin embargo, y a la espera de que la subdelegación del Gobierno revise sus datos, en el mes de febrero el departamento de Antonio Coello calificaba de «normales» los índices de criminalidad que se registran en esta localidad del Baixo Ulla.

Pero con esa afirmación nadie comulga en Pontecesures, donde los robos son una realidad cotidiana. La preocupación aflora en las conversaciones de bar y en las redes sociales. La comparten, también, los tres grupos que conforman el gobierno local (BNG, PSOE y TeGa) y la oposición. Luis Ángel Sabariz salía a la palestra hace unas semanas reclamando que se adoptasen medidas para acabar con la inseguridad en Pontecesures.

La Voz de Galicia

Un estanco de Pontecesures sufre dos robos nocturnos en menos de 24 horas.

ricardo

Con la boca abierta se quedó la dependienta del estanco situado en la calle de San Lois de Pontecesures cuando al llegar a las nueve de la mañana de ayer se encontró la reja cortada y la puerta con señales de haber sido forzada. Ni siquiera entró, avisó directamente a la Guardia Civil. Era el segundo robo que sufría el local de madrugada, en apenas 24 horas. Su interior estaba prácticamente vacío.

«No me imaginaba que hoy iban a repetir la actuación otra vez -explicó el propietario del establecimiento, Ricardo María Magán-. La Policía me dice que probablemente es otro grupo distinto al de ayer. No es fácil seguir la pista en ese aspecto, pero están trabajando en ello y tienen datos».

Al igual que ocurrió en la madrugada del jueves, los ladrones cortaron la reja, forzaron las dos puertas interiores, con el consiguiente estallido de los cristales, y accedieron al interior. «No repusimos nada. Fue lo que quedaba de ayer, por eso a mí me sorprendió», añadió. Magán prefirió no valorar el valor del botín, aunque admitió que fue de «una cuantía un poquito importante» entre los dos robos. Solo en la primera noche los autores de los hechos se llevaron 7.500 euros en tabaco de primeras marcas, las más fáciles de colocar en el mercado negro, además de 200 euros en metálico. A esta cantidad hay que sumar el coste de reparar los destrozos por partida doble.

Falta de seguridad

En la primera ocasión la alarma sonó pasadas las cinco de la madrugada y los ladrones actuaron velozmente, en apenas cinco minutos, porque sonó la alarma. El estanco cuenta con cámaras que disparan fotografías cuando saltan los sistemas de seguridad, unas imágenes que la Guardia Civil ya requirió para comprobar si los asaltantes quedaron registrados.

En la madrugada de ayer, sin embargo, la alarma fue silenciada. «No sabemos si usaron algún inhibidor de frecuencia o qué». Las fuerzas del orden y la empresa de seguridad elaborarán un informe «para ver qué pudo haber pasado». El estanco, que Magán heredó de su madre en 1998, lleva dos años y medio en este local. En el antiguo, junto a la Plazuela, ya había sufrido otro robo. «En Pontecesures está habiendo un día sí y otro también robos, atracos, intimidación a la gente, etcéra. Uno está un poco desesperado y ya no sabe si tomarse la justicia por su mano, si montar guardias vecinales…». Aunque no realizan una vigilancia estricta, los cesureños sí están pendientes por si notan «algo extraño», aunque «es difícil controlar esto».

Estos dos son los últimos de una larga relación de robos, el anterior a apenas unos metros, en la oficina del banco Santander.

La ACP solicitó a la Subdelegación del Gobierno «que se asignen, de una vez por todas, más efectivos policiales para garantizar la seguridad en Pontecesures» y criticó la «pasividad» del alcalde «en un tema tan importante».

Diario de Pontevedra 10/05/13

Sucesión de robos.

La preocupación entre los vecinos y el tejido empresarial de Pontecesures por la proliferación de robos se ha transformado en alarma después de que el estanco de la localidad haya sufrido dos atracos en días consecutivos. Los afectados alegan que se encuentran en una situación de indefensión que es preciso corregir los antes posible. La falta de medios hace prácticamente imposible que las fuerxas de seguridad puedan desarrollar un trabajo todavía más eficaz, por lo que las administraciones competentes deberían dotar de más medios humanos y materiales a los municipios que están siendo víctimas de esta ola de robos.

Diario de Arousa

“Uno ya empieza a desesperarse y no sabe si tomarse la justicia por su mano”.

Rejas en las ventanas y en la puerta, sistema de alarma, un cartel que avisa a los ladrones de que serán grabados en el interior del local…Ninguna de estas medidas de seguridad ha evitado los dos robos consecutivos en el estanco de Pontecesures. Pero su propietario, Ricardo María Magan, es consciente de que la delincuencia es generalizada en Pontecesures. “Un día sí y otor también hay robos, atracos, intimidación…Llega un momento en que uno ya empieza a estar un poco deseperado y no sabe si tomarse la justicia por su mano”. Incluso se le pasa por la cabeza de que sean los propios vecinos o comerciantes los que organicen turnos de vigilancia. ?l, por el momento, ya jtoma algunas precauciones. “Antes, al cerrar, recogía en media hora y me marchaba. Ahora procuro estar una hora u hora y media” para asegurarse de que no entra ningún ladrón y “echar alguna visual”, por si ve alguna persona extraña en el entorno.

Otros comerciantes han optado por pedir a familiares y amigos que les hagan commpañía en el interior de las tiendas para tratar de disuadir a los delincuentes y para no pasar tanto “miedo” durante la jornada laboral, especialmente a última hora de la tarde.

Diario de Arousa

El Concello pide a la Subdelegación una reunión para abordar la elevada delincuencia.

Los datos sobre la delincuencia en Pontecesures no son alarmantes. Esa es la respuesta que casi siempre ha recibido el gobierno local de la Subdelegación del Gobierno cuando le requirió una mayor presencia de la Guardia Civil en el municipio. Lo volverán a hacer en los próximos días, confirma la concejala Cecilia Tarela, que cree que los últimos acontecimientos obligan a celebrar una reunión en la que abordar la constante delincuencia que afecta a la villa. “Os veciños están asustados, e con razón” porque la situación “é un pouco desesperante, xa pasa de castaño escuro”. El Concello, incide Tarela, “non ten medios” para ampliar el servicio de la Policía Local al horario nocturno y, a pesar de que la Guardia Civil sí intensificó las patrullas, “creo que teñen máis controlados os ladróns á Garda Civil” que viceversa.

Diario de Arousa