El exedil de Pontecesures, Luis Sabariz, remitió ayer un escrito al diputado del BNG, Néstor Rego, solicitándole que en los acuerdos que esta formación alcanzó para espaldar al Gobierno de coalición del Estado, incluya la electrificación de las vías convencionales. En su caso, el exedil la reclama para el tramo de vía convencional que une Angueira de Suso, en Padrón, con Vilagarcía de Arousa para convertir el servicio en competitivo. Recuerda Sabariz que se trata del tramo ferroviario con estaciones en Padrón, Catoira y Pontecesures, que cuenta con un buen número de usuarios, pero en el que en la actualidad circulan trenes diésel.
CON DECEPCIÓN recibimos la noticia de que fue suprimido el servicio
de venta, por ventanilla, de billetes en varias estaciones gallegas y
que nos recuerda lo sucedido hace muchos años con el cierre de las
estaciones de Padrón, Catoira y Pontecesures. Un paso más que nos indica
que parece que solo interesa potenciar el uso del ferrocarril en las
grandes ciudades dejando abandonados a los usuarios de las otras
ciudades y de las pequeñas villas.
Resulta
curioso que no se indique que los viajeros van a poder retirar los
billetes por internet, en máquinas a colocar en las estaciones, en
Correos o a través del interventor a bordo del tren. ¿Cómo van a
utilizar los usua-rios en el Eje Atlántico las tres primeras opciones?
Lógicamente subirán al convoy y como la mayoría de los trenes que
circulan por la vía convencional no llevan interventor pues viajarán
gratis y punto. Yo mismo llevo prácticamente viajando gratis mucho
tiempo en el primer tren que sale de Pontecesures con dirección a Vigo.
Desde el verano pasado el tren solo trae interventor un día o dos a
la semana. Pero esto sucede en la mayoría de los trenes que circulan por
la vía convencional y después nos dicen que no tenemos viajeros
suficientes. Cómo van a constar en las cifras oficiales si no se
alcanzan a computar.
En fin, que seguimos en Padrón, Catoira y Pontecesures con las
estaciones descuidadas, sin baños para poder utilizar, con maleza y
suciedad en la zona de jardines y andenes, con escaso mobiliario urbano y
con megafonía y señalización alfanumérica solo en la primera.
Pasa el tiempo y sin mesas de diálogo o consultas,
se toman decisiones unilaterales que son auténticos recortes por mucho
que se quieran disfrazar. Mucho defender la España vaciada y las
convenciones del cambio climático pero en realidad se perjudica a los
poblaciones más pequeñas y no se potencia el uso del ferrocarril, que es
medio de transporte menos contaminante.
(*) El autor, usuario habitual del tren, fue edil en Pontecesures
Uno de los ejemplares falleció. El que apareció en las Torres do Oeste tuvo mejor suerte gracias a un operativo en el que participaron los bomberos y protección civil.
Que los delfines se dejen ver por la ría de Arousa es algo habitual.
Lo que es del todo improbable es encontrarlos río arriba, en aguas del
Ulla. Ocurrió esta tarde en Catoira y en Pontecesures,
y no fueron los únicos. Se localizaron otros ejemplares desorientados
en las proximidades de Vilagarcía y de Boiro, uno de los cuales
falleció. En la Coordinadora para o estudo dos mamíferos mariños (Cemma)
siguieron muy de cerca este episodio, al que todavía no le encuentran
explicación. Alguna razón propició que los animales entraran en la ría,
perdieran el rumbo y cogieran caminos distintos, según explica el
portavoz Alfredo López.
A la caída del sol, algunos ejemplares
permanecían varados, a la espera de la pleamar, y otros lograron salir a
flote, aunque con destino incierto. Es el caso del delfín que apareció
en Catoira. Una mujer que estaba paseando por las proximidades de las
Torres de Oeste lo vio varado en las marismas y enseguida se puso en
marcha un dispositivo de rescate en el que participaron los Bombeiros do
Salnés, Protección Civil de Catoira y efectivos municipales. Incluso el
alcalde, Xan Castaño, se trasladó al lugar para supervisar el operativo
antes de acudir al Concello a recibir a los Reyes Magos.
Siguiendo el asesoramiento del Cemma, los bomberos se pusieron manos a la obra para mantener con vida al animal, que presentaba heridas y parecía exhausto, y trasladarlo después, en camión, a la playa fluvial, donde el delfín pudo alcanzar aguas más profundas. La operación fue un éxito pero, para sorpresa de los presentes, el cetáceo volvió río arriba, hacia Padrón, en vez de dirigirse hacia el mar. Ojalá que encuentre el buen camino.
El médico Alfonso Solar Boga cumplirá 42 años como rey Melchor en la cabalgata de Padrón.
Este es un reportaje no apto para leer los niños porque desvela uno
de los grandes secretos de la tradicional Cabalgata de Reyes de Padrón:
la identidad de una de sus majestades. En cambio, sí es de lectura
recomendable para padres, tíos y hasta abuelos que, seguramente de
pequeños, la noche del 5 de enero le dieron un beso al Rey Melchor y,
más concretamente, a Alfonso Solar Boga. El prestigioso médico de 62
años, afincado profesionalmente en A Coruña pero natural de Padrón, a
donde regresa cada fin de semana, cumplirá hoy 42 años vistiendo las
ropas del Rey Melchor, solo interrumpidos durante dos Navidades en las
que no se celebró la cita a causa de las inundaciones.
Hablar con Alfonso Solar de su papel como Rey
Melchor es hacerlo de la historia de la cabalgata de Padrón, pero
también de sus gentes y de su amor declarado a la villa: «Soy muy
afortunado. Puedo presumir de que se me acerquen abuelos que vinieron a
junto de mí de niños, en las primeras cabalgatas, y eso hay que
valorarlo como una suerte». «Nadie le ha dado tantos besos a los vecinos
del pueblo que uno quiere y eso es un privilegio».
Son algunas de
las confesiones que hace Alfonso Solar cuando mira hacia atrás y habla
de sus vivencias en la cabalgata, que se remontan a 1978. Todo empezó de
una manera un tanto peculiar, cuando varios jóvenes unidos por el
hockey, como Masito Beiró Martínez, José Ángel González Piñeiro, Jesús
Fraiz Calvo, Ramón Garea Rodríguez, y Totono y Cleto Barreiro Sorribas,
se plantearon celebrar la cabalgata de Reyes, que en Padrón no había
desde que quedara sin pagar el alquiler de las ropas de otra cita
anterior. Los jóvenes no tenían dinero pero en su ingenuidad pensaron
que tampoco costaría tanto celebrarla: sería cuestión de hacer unos
trajes y comprar unos caramelos. La idea cogió fuerza y hablaron con el
Concello pero el entonces alcalde, Eduardo Otero, les recordó que había
una deuda pendiente y que había que pagarla antes de que el Ayuntamiento
se pudiera implicar en la organización. El grupo lo valoró como
«injusto», pero siguió adelante, limitando la cabalgata a A Matanza,
Extramundi y Rois.
Los trajes de los Reyes los consiguió Masito
Beiró por el trabajo de su padre en la Nestlé; las pelucas eran de
carnaval y las barbas, de estropajo. Ese año, fueron: Gaspar, Mon Garea,
Baltasar, Totono Sorribas, y Melchor, Alfonso Solar. Esa primera
cabalgata, que es el germen de la actual, fue un éxito, pero no gustó en
Padrón, donde según recuerda Alfonso, «nos dieron palos por todas
partes, hasta en el periódico, pese a que éramos buenos chicos».
Rescatados del Sar
A
partir de ese año empezaron a organizarse, a recaudar fondos yendo
puerta por puerta y poco a poco se fueron sumando otros organizadores,
como las amas de casa, entre las que Solar menciona a Mary Lago,
Conchela López, Elena Palén y Angelines Parra. Poco a poco, Padrón
empezó a tener «cabalgatas mejores» porque la gente respondía y los
promotores quisieron dar un salto cualitativo para mejorar la llegada de
los Reyes Magos a la villa.
Si en los primeros tiempos los Magos llegaban a
Padrón en tren, hubo dos años (1981 y 1993) que lo quisieron hacer en
barca por el río Sar, pero en una ocasión «calculamos mal las mareas y
nos tuvieron que rescatar y sacar del río en el colo», recuerda Alfonso
Solar. Para mejorar aún más la llegada, en 1982 se les ocurrió que
podían hacerlo en helicóptero y se fueron a la Diputación de A Coruña a
solicitar uno. El entonces presidente del organismo provincial, Enrique
Marfany, se lo concedió de forma sorprendente pero, una vez llegado el
día, el Rey Gaspar vomitó nada más bajar del helicóptero y poner un pie
en el campo de fútbol. No obstante, esa llegada «fue lo máximo; ya no se
podía superar», dice Solar. También se les ocurrió que la cabalgata
podía empezar por la mañana, con la lectura de un pregón, que en 1983
leyó Pepe Domingo Castaño, y hasta fueron a hablar con el arzobispo
Ángel Suquía para pedirle apoyo económico.
Todo ello hasta que el Concello echó mano de la
organización hace más de veinte años, con la animadora cultural Cruz
Taboada al frente, de modo que cada 5 de enero es un «día sagrado» para
Solar, que tiene una cita ineludible con los niños de Padrón y comarca.
«Cada año me pasan muchas cosas por la cabeza y me trae muchos
recuerdos. Desde que empecé, pasó el tiempo suficiente como para echar
de menos a muchas caras en los balcones de la villa, a través de los que
puedes ver el paso de la vida. Falta gente en ellos pero hay otra
nueva».
A todos estos entrañables recuerdos, el médico
añade la única pega que le pone a su condición de Rey Melchor: su hija
casi no recuerda ninguna cabalgata de Padrón ya que se la llevaba su
mujer Begoña a ver la de Vilagarcía. «Para mi hija, ese día yo siempre
estaba de guardia».
«Me gusta ver el 5 de enero el paso del tiempo en mi tierra»
«Mis
primeros recuerdos de la Cabalgata de Reyes en Padrón se remontan a los
años 1962-1964: organizada por la Delegación de Juventudes, salía a
caballo (uno de Picusa, otro de Tejidos Ramos y el tercero de la
Ferretería Francisco García) desde las instalaciones de Fenosa,
precedidos por la banda municipal y escoltados por pajes con antorchas
que recorrían las calles de Padrón para dirigirse al Ayuntamiento»,
recuerda Alfonso Solar, responsable de la unidad de Gastroenterología
Pediátrica del Hospital Materno Infantil Teresa Herrera (Chuac) y que
este año recibió la medalla de oro y brillantes del Colegio Oficial de
Médicos de A Coruña en reconocimiento a su trayectoria profesional y los
valores que transmite durante su ejercicio.
Como compañeros de cabalgata, Solar recuerda que
le acompañaron durante muchos años Ramón, funcionario del Ayuntamiento
jubilado; Eugenio Iglesias Catoira, y últimamente Arturo Reboyras. El
médico padronés insiste en que «es un privilegio» vestir las ropas del
Rey Melchor cada 5 de enero y recuerda que todo empezó hace más de
cuarenta años, «una noche de verano en la que se reunió un grupo de
chavales que tenía muchas ganas de hacer cosas por el pueblo».
«Me gustaría seguir participando en la cabalgata; no me preguntes cuántos años pero, si tengo salud, sí quiero porque me sigue gustando ver el paso del tiempo en mi pueblo la noche del 5 de enero», dice Solar, para quien ese día le sirve para reafirmarse, dice, «en una de las pocas convicciones que tengo: que Padrón es el mejor sitio para estar».
Poco se podía esperar en los concellos de Catoira y de Pontecesures
que iba a ser una formación política aragonesa, Teruel Existe, la que
iba a dar respuesta a una de sus demandas más destacadas en los últimos
años en cuanto a transporte por ferrocarril. El partido político daba a
conocer ayer por la tarde el acuerdo de investidura con el PSOE de Pedro
Sánchez con un punto que paraliza el cierre de la venta de billetes en
estaciones pequeñas. De esta situación vuelve a hacerse eco el exedil en
la localidad, Luis Sabariz, que ha visto como en los últimos meses ni
en Pontecesures ni en Catoira pueden comprarse billetes en ventanilla.
La solución que se les pone sobre la mesa a los viajeros es que compren
sus billetes vía internet o bien que le paguen al revisor cuando pase
por sus asientos. Algo que ocurre, dice Sabariz, en muy contadas
ocasiones. “Como la mayoría de los trenes que circulan por la vía
convencional no llevan interventor pues viajarán gratis y punto. Desde
el verano pasado el tren solo trae interventor un día o dos a la semana y
después nos dicen que no tenemos viajeros suficientes. ¿Cómo van a
constar en las cifras oficiales si no se computan?”, señala Sabariz.
Aunque es ahora Teruel Existe la que pone sobre la mesa de negociación el problema de la “España vacía” y la falta de conexiones en transporte, en Catoira y Cesures llevan años reivindicando un tren de cercanías que los acerque a las ciudades que, como es el caso de la estación de Vilagarcía, vive ajena al descuido de otras muy próximas. “Sin baños, con maleza y suciedad”. El ejemplo, dice Sabariz, de un evidente abandono.
Con decepción recibimos
la noticia de que fue suprimido el servicio de venta, por ventanilla,
de billetes en varias estaciones gallegas y que nos recuerda lo
sucedido hace muchos años con el cierre de las estaciones de Padrón,
Catoira y Pontecesures. Un paso más que nos indica que parece que
solo interesa potenciar el uso del ferrocarril en las grandes
ciudades dejando abandonados a los usuarios de las otras ciudades y
de las pequeñas villas.
Resulta curioso que se diga que los viajeros van a poder retirar los billetes por internet, en máquinas a colocar en las estaciones, en Correos o a través del interventor a bordo del tren. ¿Cómo van a utilizar los usuarios en el Eje Atlántico las tres primeras opciones?. Lógicamente subirán al convoy y como la mayoría de los trenes que circulan por la vía convencional no llevan interventor pues viajarán gratis y punto. Yo mismo llevo prácticamente viajando gratis mucho tiempo en el primer tren que sale de Pontecesures con dirección a Vigo. Desde el verano pasado el tren solo trae interventor un día o dos a la semana . Pero esto sucede en la mayoría de los trenes que circulan por la vía convencional y después nos dicen que no tenemos viajeros suficientes. Cómo van a constar en las cifras oficiales si no se computan.
En fin, que seguimos en
Padrón, Catoira y Pontecesures con las estaciones descuidadas, sin
baños para poder utilizar, con maleza y suciedad en la zona de
jardines y andenes, con escaso mobiliario urbano y con megafonía y
señalización alfanumérica solo en la primera.
Pasa el tiempo y sin “mesas de diálogo” o “consultas”, se toman decisiones unilaterales que son auténticos recortes por mucho que se quieran disfrazar. Mucho defender la España vaciada y las convenciones del cambio climático pero en realidad se perjudica a los poblaciones más pequeñas y no se potencia el uso del ferrocarril que es el medio de transporte menos contaminante.
Vicepresidencia de la Xunta anuncia que
la Comisión de Coordinación de los Grupos de Emergencias
Supramunicipales (GES) tomó el acuerdo unánime de proponer la
reubicación del de Valga en el Ayuntamiento de Caldas de Reis.
Esta
propuesta trata de reconducir la situación creada desde que el gobierno
conservador de Valga anunció que el GES, que presta sus servicios en
esta localidad, Pontecesures, Catoira, Caldas y Portas, dejará de funcionar a las doce de la noche del 31 de diciembre.
Esto
quiere decir que, de forma inminente, los citados municipios se
quedarán sin un servicio de intervención que puede resultar vital en
caso de accidente de circulación, incendio o episodios similares.
Es por ello, para agilizar al máximo el proceso de relevo del GES de Valga
y mantener este servicio a disposición de los ciudadanos, la Xunta
apremió la reunión de la comisión que integra junto a las Diputaciones y
la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), tratando así
de “consensuar una nueva sede para el servicio”.
Una
vez estudiadas las diferentes alternativas existentes sobre la mesa,
que tampoco eran demasiadas, se decidió que la mejor opción es el
Ayuntamiento de Caldas de Reis.
En la Xunta recuerdan que los GES comenzaron a funcionar en Galicia en 2013, “complementando un nuevo mapa de emergencias que cubre todo el territorio gallego y ofreciendo una respuesta ágil y eficaz a todos los ciudadanos gallegos ante cualquier incidente”.
La Policía Local de Padrón advierte de la peligrosidad que entraña la
confluencia de varias vías de alta capacidad a la salida de la autovía
del Barbanza, una zona de «visibilidad reducida» de noche y los días de
lluvia y oscuros debido a que la iluminación es nula y la señalización
también.
Así, los conductores que salen de la autovía del Barbanza
en dirección a la variante de Padrón (actualmente denominada N-550) o a
la autopista AP-9 se encuentran con un tramo en el que hay una curva
sin señalizar y, ante la falta de iluminación, algunos siguen de frente,
invaden el carril contrario y hasta llegan a chocar contra el muro de
protección, para acabar cayendo al canal. Afortunadamente, por ahora no
se registró ningún accidente mortal, pero si está habiendo, de acuerdo
con la Policía Local, numerosos incidentes en esta zona a causa de la
falta de iluminación y de señalización. En uno de los últimos se vio
implicada una familia con tres menores.
«De noite, aquí non se ve nada», confirma una conductora de Padrón. La falta de iluminación estaría fácil de solventar con la instalación de una palmera con varios focos de luz, que iluminasen hacia las vías que confluyen en la zona. Una de este estilo ya está colocada en el puente de Catoira, en la provincia de Pontevedra, pero no tiene uso porque ese punto tiene iluminación suficiente por otros medios, según explica la Policía Local. Por ello, se podría aprovechar esa para instalarla en el punto conflictivo de Padrón, en el que hay una pequeña zona verde en la que se podría colocar el poste.
También sería necesario mejorar el muro de protección de la carretera que, de acuerdo con la Policía Local de Padrón, «non cumpre as medidas reglamentarias de altura» de modo que no sirve de freno para los vehículos que siguen de frente y no dan la curva.
En cuanto a la señalización, la confluencia de vías ni siquiera tiene paneles direccionales luminosos, que advertirían a los conductores de la presencia de la curva. Otra señalización horizontal que podría ayudar es ampliar la mediana de la autovía hasta pasar la curva que conduce a la variante de Padrón y a la autopista. Para distinguir bien los carriles de circulación, también valdrían los pivotes verdes e incluso la pintura luminosa aunque, sin duda, la instalación de luces parece los más indicado para incrementar la seguridad en este tramo de gran tránsito diario. Tiempo atrás repintaron las líneas horizontales que, en algún punto, ya estaban borradas.