Más de 22.000 usuarios subieron al tren en Pontecesures, Catoira y Padrón en 2017 y no pagaron el viaje por falta de interventores.

Si con los datos de 2016 la estimación fue de más de 16.000, en 2017 fueron más de 22.000 los viajeros que no pagaron el billete. Según los datos facilitados por Renfe subieron o bajaron en 2017 en las citadas estaciones un total de 93.796 viajeros, pero lo sorprendente es que las bajadas alcanzaron la cifra de 58.097 mientras las subidas fueron 35.699. No cabe duda que la razón está en que bastantes de los trenes no llevan interventor con lo cual nadie le cobra el servicio a los usuarios de los apeaderos de Catoira, Pontecesures y Padrón con las estaciones cerradas y sin despachar billetes. Hay que unir a esto los trenes que sí llevan interventor pero a éste no le da tiempo a cobrar el billete al ser muchos los viajeros que suben. Es completamente imposible esta diferencia abismal en favor de las bajadas. A las cifras hay que añadir otras subidas o bajadas de apeadero a apeadero (Catoira, Pontecesures, Padrón, Arcade, etc..) porque cuando no hay interventor no se computa ni la subida ni la bajada.

Un dato más: las bajadas en 2016 fueron de 56.646 viajeros, con lo cual en 2017 hubo 1.451 más. Sin embargo las subidas bajaron de 40.156 en 2016 a 35.699 en 2017. O sea, 4.457 menos lo cual nos viene a demostrar que el año pasado hubo bastantes más trenes sin interventor.

Por ejemplo, resulta insólito que desde Padrón, Pontecesures y Catoira “solo” subieran para bajar en Santiago de Compostela 4.923, 4.037 y 3.113 viajeros, respectivamente, mientras que procedentes de la capital de Galicia bajaron en dichas villas, 7.378, 8.562 y 4.601 viajeros, respectivamente. O sea, en total 12.073 subidas por 20.541 bajadas con más de 8.000 viajeros de diferencia lo cual es imposible. Llama la atención el caso de Pontecesures con una diferencia de nada menos que de 4.525 viajeros entre bajadas y subidas desde o hacia Santiago de Compostela,.

Incluso las cifras pueden ser mayores pues en los bonos de 10 viajes expedidos por las estaciones no se computan las subidas en estos apeadores pues los interventores (cuando los hay) anotan los viajes de forma manual en las tarjetas sin incidencia luego en las cifras oficiales.

Es indudable que el número de viajeros crece en estos apeaeros siendo un notable éxito la permanencia del servicio ferroviario por la vía convencional pero la falta de interventores hace que los datos recogidos y publicados sean irreales. Hay que tener en cuenta que todos los trenes que circulan por la vía electrificada de alta velocidad A Coruña/ Vigo y viceversa tienen OBLIGATORIAMENTE que llevar interventor y por eso no los hay en los trenes diésel que circulan por la vía convencional. Es evidente que la plantilla actual de interventores no es suficiente para cubrir ambos trayectos.

Con preocupación se recogen estos datos pues, como tantas veces, la estadística nos puede perjudicar y que se pierdan servicios de manera injusta. Conoce Renfe perfectamente lo apuntado y esperemos que transmita esta deficiencia al Ministerio de Fomento.

Por cierto, yo mismo, que viajo muy a menudo en el tren lo hago gratis en algunas ocasiones pues subo en Pontecesures y no pasa el interventor a cobrar y asi me apeo del convoy sin pagar. Presenté varias reclamaciones por este tema pero todo sigue igual. Por ejemplo esta semana viajé gratis desde Pontecesures a Pontevedra en el primer tren de la mañana que sale a las 6:37 horas tres días por falta de interventor.

Resulta imprescindible que haya interventor en todos los trenes (o al menos haya una máquina expendedora de billetes en los apeaderos, como mal menor). También es fundamental que se atienda una vieja demanda: los trenes “cortos” que van únicamente de Vilagarcía a Santiago y viceversa tienen que parar en Catoira. No tiene sentido que precisamente unos trenes de proximidad no paren en dicha localidad.

Ya para concluir, resulta imprescible que el ADIF acondicione los apeaderos de Padrón, Pontecesures y Catoira con toda urgencia. Los jardines abandonados, loas marquesinas dañadas y las pintadas en los edificios de las estaciones son una tónica general. Está bien invertir en las estaciones de las grandes ciudades del corredor pero los vecinos de las pequeñas villas también merecemos subir o bajar del tren en unas instalaciones debidamente acondicionadas. Es lo menos que se puede pedir en estos tiempos.

Luis Ángel Sabariz Rolán
Comisión de Defensa del Tren de Proximidad.

Unas 22.000 personas viajaron gratis por la ausencia de revisor en los trenes.

Más de 22.000 personas viajaron gratis en los trenes de Renfe durante el pasado año desde las estaciones de Padrón, Pontecesures y Catoira. Ese es el cómputo realizado por los usuarios que reclaman la contratación de interventores para todos los trenes, según los datos que le sha facilitado la propia Renfe. Luis Sabariz, uno de los máximos impulsores de este colectivo, lamenta la ausencia de estos interventores, porque al no computarse de forma adecuada el número de viajeros, es muy probable que Renfe decida cerrar estas tres estaciones, cuando se trata de una negligencia de la propia entidad. La estadística puede acabar perjudicándonos y acabar perdiendo servicios de manera injusta”, explican. Las 22.000 suponen un importante incremento con respecto a 2016, donde esa cifra fue de 16.000.

Para el colectivo resulta imprescindible que haya interventor en todos los trenes, o al menos, una máquina expendedora de billetes en los apeaderos. Además, reclaman un mejor servicio de cercanías, al considerar que los trenes cortos, que van únicamente de Vilagarcía a Santiago y viceversa, deben tener parada en Catoira.

Faro de Vigo

Roban en una misma noche en las iglesias parroquiales de Santa Baia y Setecoros.

A la larga lista de robos en iglesias que lleva produciendo en la comarca en los últimos meses, hay que sumarle dos nuevas víctimas: la madrugada del martes al miércoles fue aprovechada por los ladrones para forzar las puertas de las iglesias de Santa Baia (Catoira) y Setecoros (Valga) y robar lo que había en su interior. El botín fue pequeño: unos sesenta euros en cada iglesia asaltada. Lo peor son los daños: no se destrozó su interior, pero las cerraduras quedaron inservibles.

La Voz de Galicia

Vecinos de Pontecesures denuncian el absoluto abandono de la estación de tren.

Las marquesinas filtran agua “a chorros” si llueve con cierta intensidad.

Luis Sabariz, un vecino de Pontecesures que participa en la asociación que defiende la potenciación de las líneas de tren de cercanías, ha trasladado a ADIF una queja sobre el lamentable estado de las marquesinas en la estación, muy deterioradas por la falta absoluta de mantenimiento.

Explica que en la correspondiente al andén principal “las goteras son enormes”, tanto que cuando llueve de forma intensa “el agua cae a chorros por la fachada del edificio de la estación”.

La situación se agravó en los últimos meses debido a que también se han soltado piezas “que están a punto de caer” lo que, sin duda, “supone un importante riesgo para los usuarios del ferrocarril o para los vecinos en general pues la estación se encuentra en el centro de la villa de Pontecesures y es, por tanto, un lugar concurrido”.

Explica que la marquesina del segundo andén “está tan destartalada que los laterales están a punto de caerse y la maleza invade todo el entorno”, lo que conlleva una pésima imagen de la localidad a cualquier viajero que se asome a la ventana del tren.

Señala Sabariz que “poco o nada se invierte en la conservación de estos apeaderos como demuestra el hecho de que el techo de la marquesina se renovó hace quince años”.

Como usuario subraya que esta situación es parecida en las estaciones de Padrón y Catoira, que también precisan mantenimiento.

Faro de Vigo

Las marquesinas de la Estación de Pontecesures presentan un estado lamentable.

Ya se trasladó la queja al ADIF en varias ocasiones pero no se acomete la reparación, y las marquesinas cada vez se deterioran más. En la del andén principal las goteras son considerables e incluso, cuando llueve con intensidad, baja el agua a chorros por la fachada del edificio de la estación. Ahora, como se aprecia en la fotografía, hay algún material a punto de caer suponiendo un riesgo para los usuarios del ferrocarril, o para los vecinos en general pues la estación de Pontecesures está en el centro de la villa.

Las marquesina del segundo andén esta destartalada con los laterales cayéndose, invadida por la maleza y totalmente decolorada. La imagen que se transmite de la villa a cualquier viajero es realmente triste.

Poco o nada se invierte en la conservación de estos apeaderos (el techo interior actual de la marquesina principal fue instalado hace más de 15 años) y así los usuarios del tren en Pontecesures nos consideramos injustamente tratados.

Esperemos que de una vez por todas se preste atención al mantenimiento de las estaciones de Padrón, Pontecesures y Catoira. Aumentan los viajeros, sí, pero no anima nada subir o bajarse del tren en un espacio con este nivel de deterioro. Para potenciar el servicio de proximidades es fundamental el mantenimiento de las estaciones.

Luis Ángel Sabariz Rolán

Denuncian la falta de interventores en los trenes.

El cesureño Sabaríz asegura que esta circunstancia merma la supervivencia de las paradas de Pontecesures y Catoira

La ausencia de interventores en muchos de los trenes que circulan por la vía convencional continúa siendo moneda común, según denuncia Luis Ángel Sabariz, que ha puesto varios reclamaciones ante el centro de atención posventa de Renfe.

Sabariz Rolán expone que, además de las consecuencias recaudatorias negativas para Renfe, el impacto también es perjudicial para las estaciones pequeñas, que no ven computadas en las estadísticas las personas que usan el tren y esto, como apunta el denunciante, podría derivar en la eliminación del servicio. «Espero que se tenga en cuenta esta ausencia de interventores en el cómputo anual de viajeros», subraya.

La Voz de Galicia

Usuarios del tren se quejan de la falta de revisores en la línea A Coruña-Vigo.

Consideran que se está causando un grave perjuicio a las pequeñas estaciones y apeaderos al no computarse sus billetes y el uso del servicio.

Pese a las reiteradas quejas sobre la ausencia de revisores en el tren en la línea que une A Coruña con Vigo, la situación se mantiene. Así lo constató esta misma semana un vecino de Pontecesures que, los días 2, 3 y 4 de abril se subió al ferrocarril a la 6.37 horas, encontrándose con que no había ningún interventor, lo que permitió a los viajeros que subieron en Padrón, Pontecesures y Catoira, cubrir el recorrido totalmente gratis.

Los usuarios consideran que a estos pequeños apeaderos y estaciones se les está causando un perjuicio “enorme a efecto de computar los viajeros”. Además de las consecuencias recaudatorias negativas para Renfe, los usuarios apuntan que “no se tiene en cuenta en las estadísticas el número de viajeros que suben o bajan en los apeaderos, lo que puede acabar provocando la supresión del servicio”. Insisten en que “de poco vale tener más y más usuarios si viajan gratis y no consta en ningún sitio”.

Los vecinos de Pontecesures que critican este tipo de acciones de Renfe, esperan que “se tenga en cuenta esta ausencia de interventores en el cómputo anual de viajeros y que tengamos este personal en todos los trenes que pasan por nuestra estación”. Mantienen que desde “muchos sectores de la sociedad se defiende la potenciación del tren de proximidad por razones económicas, medioambientales y de seguridad; para ello, hay que corregir esta deficiencia de inmediato”.

Las críticas hacia este tipo de situaciones que se registran con demasiada frecuencia llevan denunciándose sin éxito desde hace tiempo.

Faro de Vigo

Implantación de las cercanías ferroviarias.

Corregir la pertinaz discriminación que padecen los usuarios gallegos del ferrocarril frente a los ciudadanos de otras comunidades se sitúa en la base de la iniciativa que el pleno de Vilagarcía adoptó el jueves por unanimidad. Se trata de una moción que, propuesta a debate por el grupo de gobierno, insta a la Xunta a gestionar la creación en Galicia de un tren de cercanías similar a los que funcionan en Andalucía, Asturias, Aragón, Cataluña, el País Vasco, Madrid o Alicante y Murcia. El ámbito que la capital arousana propone para ello es el del eixo atlántico, una de las líneas más rentables de cuantas opera Renfe. La reclamación será planteada ante los grupos parlamentarios del PP, En Marea, PSdeG-PSOE y BNG. Los socialistas, en concreto, anuncian la presentación de una iniciativa en el Parlamento de Galicia.

Independientemente de la vía parlamentaria, la corporación de Vilagarcía pretende poner su petición directamente sobre la mesa de los responsables del operador ferroviario. En último término, son la empresa estatal y el Ministerio de Fomento, que la tutela, los que deben poner en marcha la creación de una jefatura de cercanías para Galicia. Aunque obviamente no tendría demasiado sentido sin una reivindicación explícita de la Xunta.

Hasta un euro más por billete

La ausencia de un cercanías tiene consecuencias directas para los bolsillos de los viajeros gallegos, obligados a pagar hasta un euro más por billete que madrileños, vascos o asturianos por recorridos equivalentes. Claro que este no es el único sinsentido que sobrevuela el ferrocarril gallego, en general, y el servicio que se presta a la ría de Arousa, en particular. Independientemente de las paradas incluidas en el recorrido A Coruña-Vigo, en estos momentos circulan también seis trenes diarios (a razón de tres en cada sentido) que cubren exclusivamente la distancia entre Vilagarcía y Santiago de Compostela. Pues bien, ni siquiera todos ellos hacen escala en Catoira para recoger y depositar pasajeros.

La línea más antigua de Galicia, que todavía permanece operativa, se antoja particularmente propicia para la implantación de un tren de proximidad. Su puesta en marcha permitiría, por ejemplo, establecer apeaderos en Bamio o Valga, además de potenciar las paradas de Catoira y Pontecesures con frecuencias más baratas y numerosas.

La Voz de Galicia