El Concello de Padrón quiere anular todos los contenedores de basura subterráneos.

Ya retiró tres de las instalaciones y está pendiente de suprimir otras tantas: junto a la biblioteca, plazuela Cela y Murgadán.

El Concello de Padrón quiere anular todos los contenedores subterráneos de basura, a causa del alto coste de mantenimiento de los mismos. Tres de las seis instalaciones para el depósito de residuos ya están suprimidas y quedan pendientes otras tres: junto a la biblioteca, en la plazuela Camilo José Cela y en la calle Murgadán.

Así, están anulados y retirados los contenedores subterráneos que había situados junto al parque infantil, en la Rúa Longa; los de la vía N-550 en la avenida de Compostela y los de la plaza Ramón Tojo. En esta última, el Concello repuso, en su lugar, las losas de piedra de la plaza mientras que en la zona junto al parque instaló un banco decorativo y en la N-550 también repuso el firme.

Para anular y retirar los contenedores subterráneos de la calle Murgadán, en los que ya hay un aviso de que dejarán de funcionar en breve, el Concello construyó una base de cemento para crear una isla de recipientes en superficie de lado del río Sar, cerca de la pasarela peatonal que comunica la zona de O Bordel y la de A Barca.

Esta ubicación no gusta a muchos. A unos porque consideran que está «lonxe» de donde están los contenedores subterráneos en los que actualmente depositan la basura y a otros por estar situada de lado del río, de modo que aseguran que hay posibilidad de que los residuos acaben en el cauce. En cuanto a los situados en la plazuela Camilo José Cela, el Ayuntamiento busca una ubicación para los contenedores de superficie, que, un tiempo, estuvieron en el Paseo del Espolón.

Mientras no se anulan del todo en estas tres últimas ubicaciones, los contenedores de superficie están situados delante de los subterráneos, aunque ya hay alguno de estos últimos precintados y no se puede depositar la basura. De acuerdo con el Ayuntamiento, las instalaciones de los contenedores subterráneos dieron siempre problemas, de modo que su mantenimiento y reparación suponía un alto coste, salvo en el período que estuvieron en garantía, del año 2009 al 2011.

La Voz de Galicia

Protección Civil de Cesures asegura ser objeto de una «persecución» por parte del alcalde.

Aseguran que Seage ha maniobrado para dejarlos sin ayudas de la Xunta.

La relación entre Protección Civil de Pontecesures y el Concello está rota. O, más que rota, hecha añicos. Así se desprende del comunicado realizado por los voluntarios, un escrito en el que aseguran que «esta agrupación está, nos derradeiros meses, sendo obxecto dunha persecución e menosprecio sen precedentes por parte da alcaldía». Juan Manuel Vidal Seage, el alcalde, firmaría «varios escritos e actuacións» que han llevado a que el colectivo «non vaia recibir, nos vindeiros anos, axudas públicas por parte da Xunta». Asegura la asociación que, tras veinte años de servicio infatigable, prestado con el apoyo del Concello, «nos derradeiros anos este apoio foi mermando sistemáticamente». Perciben del ayuntamiento 300 euros anuales, siendo la asociación que menos dinero percibe. Uno de sus vehículos fue requisado para el uso de la Policía Local, y hace unas semanas se les requirió que entregasen las llaves del resto de su flota móvil.

Para resolver esta situación, piden una reunión con todos los grupos municipales.

La Voz de Galicia

Protección Civil de Pontecesures denuncia “persecución” y “hostilidad” por parte del alcalde.

La agrupación deja de prestar servicios en emergencias y eventos al no sentirse apoyados.

Sede de la agrupación de voluntarios de Protección Civil de Pontecesures

La Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Pontecesures no está prestando, actualmente, servicios en materia de emergencias ni tampoco de eventos en la localidad. Así lo ha comunicado el presidente del colectivo, Agapito Sánchez, en un escrito dirigido al Concello y en el que se muestra muy duro con el trato recibidio por el alcalde, Juan Manuel Vidal Seage, en los últimos meses. De hecho los voluntarios ponen nombre y apellidos a la situación y hablan de “persecución” y “hostigamiento” y acusan al alcalde popular de perjudicar la labor que el colectivo lleva desarrollando en la localidad cesureña desde hace más de 20 años. “Estes servizos sempre se fixeron de modo voluntario e altruísta, pero sempre contando con apoio loxístico e económico por parte do Concello”, dice. Algo que no ha ocurrido, a su juicio, en los últimos años.

Protección Civil pone datos sobre la mesa y señala que es la agrupación con la ayuda municipal más pequeña con 300 euros al año. Ante esto el colectivo considera que “nen sequera teriamos que pasar por este proceso, senón que os gastos da nosa agrupación terían que estar refletidos nos orzamentos municipais cunha asignación anual acorde cos servizos que se prestan”. Hay más. Denuncian que hace dos años el Concello les “requisó” uno de sus vehículos para uso de la Policía Local. “Estos vehículos son entregados aos concellos pola Xunta só unicamente para uso de protección civil”, advierten en el escrito. Señalan a mayores que hace unas semanas fueron notificados por el propio Concello para que entregasen las llaves de los vehículos en las oficinas municipales.

Ante esta situación que ellos califican de “menosprecio” el presidente de Protección Civil pide que se convoque una reunión con  todos los grupos de la Corporación para tratar la situación actual.

Diario de Arousa

Pontecesures recaba apoyos para salvaguardiar el río Ulla.

La ampliación del club náutico y la expansión de Nestlé son otros asuntos expuestos por el alcalde Seage al presidente de la Xunta.

El alcalde de Pontecesures, Juan Manuel Vidal Seage, se entrevistó con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo para “abordar las distintas problemáticas” que preocupan al regidor, especialmente en lo referido a la preservación del río Ulla y su proyección como plataforma de promoción turística y cultural.

En relación con esto, el primer edil abundó en la contaminación del cauce fluvial y la necesidad de combatir los vertidos y de castigar a quienes los provocan, aprovechando la ocasión para reivindicar nuevamente la transformación de la fachada protuaria.

Lo cierto es que, explican en el tripartito, “el Ulla y su entorno” fueron “el eje central” de la conversación entre el regidor y el presidente autonómico. Buena parte de ese encuentro giró en torno a “un tema tan sensible como la calidad de las aguas del Ulla”.

Seage reconoció que los esfuerzos que realiza el Concello son insuficientes y crece la preocupación por el aumento de vertidos. Lo que pretende con esto el primer edil es que la Xunta afronte “un plan de choque para terminar de una vez por todas con estos vertidos”

Al hilo de esto, el alcalde ya brinda toda su colaboración “ante la posibilidad de que la Xunta impulse una empresa pública para gestionar el ciclo del agua”. Una colaboración que puede producirse inicialmente en “una auditoría de la situación actual de Pontecesures” en cuanto a canalizaciones de fecales y pluviales antes de proceder a “la eliminación de vertidos al cauce fluvial”.

Sin abandonar el Ulla, Seage habló a Feijóo de los usos portuarios y del tan demandado pantalán de pasaje, “para el que ya existe consignación y que depende de informes de Medio Ambiente”.

Esta instalación, incide el alcalde, “ayudará enormemente a la promoción turística del Concello, ya que mejorará las condiciones en las que atracan los barcos de pasaje que todos los días llegan a nuestro muelle”.

De igual modo, planeó la ampliación del pantalán ya existente para dar servicio a los usuarios del Náutico de Pontecesures y aprovechó la ocasión para transmitir a Feijóo la vieja demanda de ampliación de las instalaciones de la entidad deportiva.

Este proyecto, aclara, “está pendiente de la autorización de Portos para ocupar los terrenos y de la Secretaría Xeral para o Deporte”, que colaborará en la redacción del mismo.

Por último, Vidal Seage transmitió al mandatario autonómico la necesidad de seguir apostando por el tejido industrial de la localidad. Y para ello reivindicó la necesaria ampliación de las instalaciones de la factoría Nestlé. “pues su expansión contribuirá a potenciar la actividad económica del munnicipio y generará nuevos puestos de trabajo”.

Faro de vigo

La asistencia de niños a las capeas de Valga puede costar 30.000 euros al Concello.

La plataforma Galicia Mellor Sen Touradas y la Asociación Animalista Libera, que desde hace años persiguen la erradicación de la suelta de vaquillas que se realizada cada verano en el Concello de Valga, aseguran que “puede convertirse en la primera administración denunciada y sancionada por el artículo 16 de la Ley de Espectáculos Públicos de Galicia”.

En concreto, sugieren que el Ayuntamiento se enfrenta a una sanción de hasta 30.000 euros por permitir la presencia de niños en las capeas que se desarrollan en el coso taurino situado en la playa fluvial de Vilarello.

De acuerdo con la citada legislación, la cual establece “medidas de protección de las personas menores de edad”, la jefatura territorial de la Consellería de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza parece haber incoado un expediente sancionador por el festejo taurino celebrado en julio.

Como parte de la investigación previa dicho órgano habría solicitado tomar declaración al propio Concello y a los encargados del festejo taurino, así como al comandante de la Guardia Civil de Valga, determinando de este modo la incoación del expediente sancionador por una posible infracción grave de la Ley de Espectáculos Públicos de Galicia.

Así lo aseguran los animalistas antes de incidir en que “se soltaron varias vaquillas de corta edad para disfrute del público, entre el que había una importante presencia de niños, tanto en el graderío como en las vallas que rodeaban el recinto taurino”, lo cual motivó la denuncia administrativa de animalistas y abolicionistas.

Insisten, de este modo, en que “el acceso de personas menores de 12 años a eventos taurinos de cualquier tipo en los considerados recintos cerrados, excluyendo cualquier sanción por su presencia en actividades como la ‘Festa do Boi’ de Allariz, puede dar lugar a sanciones de entre 301 y 30.000 euros, por considerarse una infracción de carácter grave”.

De igual manera, la plataforma Galicia Mellor Sen Touradas y la asociación animalista Libera sostienen que “el catálogo de infracciones de la normativa gallega faculta a la Xunta para inhabilitar al Concello ‘para la organización o promoción de espectáculos públicos y actividades recreativas por un periodo máximo de un año’, o incluso para determinar una ‘suspensión o prohibición de la actividad’ por el mismo periodo”.

Visiblemente satisfechos por la apertura de este expediente, los animalistas aseguran que “en la propia localidad se restaba importancia al cumplimiento de la norma autonómica, y según algunos rumores las familias incluso habrían firmado un documento exculpando al propio gobierno local”.

Sin embargo, advierten de que “es una práctica también irregular, pues la Ley de Espectáculos Públicos está para cumplirse, no para ‘estirar’ su articulado a gusto de una minoría taurina”.

Hay que recordar que la suelta de vaquillas de Valga es un espectáculo en el que se “juega” con varios animales en el ruedo, donde también se ofrece un espectáculo equino. Los astados no son sacrificados en la plaza de Vilarello, sino que se les da muerte una vez finalizada la capea, vendiéndose su carne.

Faro de Vigo

Los socialistas de Ulla-Umia denuncian el “caos” que sufren los centros de salud

El candidato al Senado, Daniel Chenlo, se reúne con los secretarios generales locales.

Los socialistas de la comarca de Ulla-Umia critican el abandono de un territorio, a caballo entre Pontevedra y el Salnés, que padece la marginación por parte de la Xunta de Galicia, sometido a una total falta de inversiones y a la dejadez más absoluta en el ejercicio de las competencias autonómicas. El candidato del PSdeG-PSOE al Senado, Daniel Chenlo, mantuvo una reunión en Caldas de Reis con los secretarios generales locales de esta localidad, además de los de Barro, Valga, Catoira, Cuntis, Moraña, A Estrada, Puertas y Pontecesures. Del encuentro salió un diagnóstico que conformará la agenda de reivindicaciones de este territorio no solo de cara a las próximas elecciones del 10 de noviembre , sino también a las autonómicas de 2020.

El caos en la atención sanitaria en la comarca centró buena parte del encuentro, pues los problemas en los centros de salud son comunes y especialmente graves en Caldas de Reis, Cuntis, Caldas, Moraña y Barro. El Concello de Caldas de Reis se ve maltratado por la Xunta, que tardó 7 años en rechazar la parcela ofrecida en la Tafona para la construcción del nuevo Centro de Salud. Tras esta decisión llegó a ofrecer cuatro parcelas distintas, sin que la Consellería de Sanidad diera una respuesta definitiva, lo que suponen un desprecio al vecindario. En Cuntis, Caldas y Moraña critican que solo disponen de un médico, cuando debían tener dos, y que el pediatra es, en realidad, un médico de familia que carece de la experiencia necesaria. Son habituales los episodios de centros que quedan desatendidos porque surge una urgencia que obliga a desplazarse al único médico.

Faro de Vigo