Fenossa achaca a una nave en mal estado los cortes de suministro eléctrico en varios puntos de Pontecesures.

El pasado viernes, coincidiendo con el grueso del temporal de lluvia y viento, los vecinos del lugar de Porto, en Pontecesures, se quedaron sin luz. Permanecieron así, sin suministro, hasta pasado el mediodía del sábado. La duración de ese corte hizo que muchos vecinos perdiesen la paciencia, y con ellos el Concello, desde donde enviaron varios requerimientos a Fenosa para que subsanase el problema de forma inmediata.
Desde la compañía eléctrica les han querido dar una explicación de lo ocurrido. «Unión Fenosa informa al Concello de que, en su mayor parte, los cortes de suministro de Porto de Arriba son causados por la nave de una empresa en malas condiciones», explicaba el gobierno local a través de un comunicado. «Esta es la razón dada para justificar las explosiones en la torreta de la rúa Caldeirón de Arriba -se funden fusibles, co un ruido considerable- y los numerosos cortes de suministro en la zona», señalaba Luis Ángel Sabariz. «Parece ser que la nave de una empresa en el muelle de Pontecesures tiene el techo completamente deteriorado y por él se filtra gran cantidad de agua, que es la causante de estas incidencias».
Como medida cautelar, dice Sabariz remitiéndose a las explicaciones dadas por Fenosa, esta empresa tomó «la decisión provisional de dejar sin suministro a la nave en cuestión hasta que se corrijan las deficiencias». Una medida que satisface al gobierno local cesureño, quien se congratuló de que «se tomen todo tipo de medidas para que los problemas de suministro de los abonados de Porto de Arriba se solucionen de una vez por todas».
Por otra parte, el Concello de Pontecesures explicó que en las próximas horas Unión Fenosa «sustituirá con carácter definitivo el viejo poste de madera derribado con el temporal en la Rúa dos Namorados, también en Porto».

LA VOZ DE GALICIA, 18/11/09

Niños padroneses se acercan a la cultura saharaui.

El movimiento Solidariedade Internacional de Galicia presenta hoy en el auditorio municipal de Padrón, a partir de las once y cuarto de la mañana, el libro de cuentos en gallego Irene no Sahara, a través de una actuación de títeres a la que asistirán alumnos del primer ciclo de Educación Primaria de los colegios padroneses. Con este libro de cuentos, Solidariedade Internacional de Galicia pretende sensibilizar a la población infantil favoreciendo el conocimiento de otras culturas, en especial, la del pueblo saharaui.

LA VOZ DE GALICIA, 18/11/09

El Ayuntamiento de Padrón afirma que no tiene capacidad para abrir una perrera.

Desde el Concello de Padrón, el alcalde en funciones, Eloy Rodríguez (Camilo Forján está de baja médica debido a las lesiones sufridas por la caída de la rama de un árbol) informó a última hora de la tarde que el dueño de los perros, Rafael Gómez Portas, se había hecho cargo de ellos, de modo que recogió siete grandes y tres pequeños, a los que llevó a una finca de su titularidad.
Eloy Rodríguez explicó que el Ayuntamiento no podía entregar los canes a una protectora de animales porque tenían dueño conocido y que, por tanto, eran responsabilidad de este último. No obstante, el alcalde en funciones también recordó que el dueño, que es la persona que tenía la chatarrería que acabó ardida, había recibido una notificación del Concello conforme se le abría un expediente sancionador por la situación de los perros. Eloy Rodríguez también precisó que el Ayuntamiento no tiene perrera ni capacidad financiera para poner en marcha y mantener el servicio de una perrera, de modo que instó a la Xunta a que facilite a los Concellos «algún tipo de medida para solucionar casos como éste».
La solución urgía dado el estado de abandono de los perros y su peligrosidad, agravada por el hecho de que no tenían comida, algo que quedó demostrada con el ataque a las ovejas. «Os cans estaban famentos e botábanse a xente», dice José Magán quien, probablemente, se quedó sin rebaño dada la gravedad de las ovejas que ayer aún estaban vivas.

LA VOZ DE GALICIA, 18/11/09

Los perros que están sueltos en la depuradora de Padrón matan a dos ovejas y hieren a otras cuatro.

Los perros que están abandonados cerca de la depuradora municipal de Padrón, y que supuestamente quedaron en dicha situación tras el incendio declarado en la chatarrería, entraron ayer en una finca próxima y atacaron a varias ovejas, matando a dos de ellas e hiriendo gravemente a otras cuatro. Los hechos se produjeron ayer sobre las cinco de la tarde. Al parecer, de los 14 canes abandonados que llegó a haber en la zona, ahora quedan unos tres o alguno más, eso sí adultos y, al parecer, hambrientos. Según ha trascendido, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil tiene cursada una denuncia por abandono de los animales, que campan a sus anchas en unos terrenos en el límite entre los municipios de Padrón y Dodro.
El Concello padronés tiene abierto un expediente sancionador al dueño de los perros, pero lo cierto es que los animales están sueltos desde hace meses en una zona en la que, además, pasean a diario un buen número de personas.

LA VOZ DE GALICIA, 17/11/09

Protección Civil de Padrón atendió ayer tres emergencias en solo una hora.

Después de un fin de semana de mucho trabajo debido al mal tiempo, Protección Civil de Padrón tuvo que atender ayer hasta tres intervenciones en solo una hora. La primera de las emergencias requirió su presencia en el Campo do Souto, donde ardió un vehículo que circulaba por la zona. Tras apagar el fuego la Policía Local, con la ayuda de extintores, fue Protección Civil la que acabó de enfriar el vehículo.
A continuación, tuvo que limpiar una mancha de gasoil derramada delante de la plaza de abastos, antes de acudir a una llamada del 112 por un accidente en la autopista. Finalmente, los avisos de los conductores no se correspondían con la realidad y no se trataba de un accidente, sino de un vehículo parado por problemas mecánicos. Protección Civil atendió el pasado viernes un total de 10 avisos de emergencias; el sábado estuvo en uno y el domingo, en siete, casi todos ellos derivados del temporal de lluvia y agua que azotó Galicia.

LA VOZ DE GALICIA, 17/11/09

Las campanas de Campaña sonaron a destiempo.

DMan

Don Manuel, el cura, mostrando el dispositivo de la campanas.

El viernes, a las siete y media de la tarde, las campanas de la iglesia de Santa Cristina de Campaña (Valga) comenzaron a tocar a muerto. Sus tañidos sobresaltaron a todo el mundo: ni nadie había muerto, ni nadie había accionado el mecanismo eléctrico que pone en marcha los badajos. Aunque podría parecer cosa del demonio, la explicación a tan estremecedor suceso es mucho más terrenal, y parece estar ligada a los fuertes vientos que durante toda la tarde soplaron sobre la comarca. Lo cierto es que se produjo una avería en la red eléctrica, el suministro faltó en algunas casas de la zona y en otras la tensión se disparó, averiando electrodomésticos, quemando fusibles y accionando, sin pretenderlo, las campanas de la iglesia.
A Don Manuel, que así se llama el cura de la parroquia, le preocupaba ayer cómo se las va a apañar hasta que alguien acuda a arreglar todos esos desperfectos. En los tiempos que corren, encontrar campanero no es fácil. Ni siquiera en un lugar como Campaña, donde la gente «sigue pendiente de los toques para saber la hora».
Aunque las máquinas que controlan las campanas parecen ser lo que más le preocupa, Don Manuel tendrá que hacer frente a otros desperfectos. Y es que en la casa que ocupa también se dejó sentir la subida de tensión, que dejó inservible un ordenador, un televisor, una radio-despertador y un congelador repleto de provisiones.
La lista es muy parecida a la de objetos dañados en una vivienda próxima, la que ocupa Vanesa con su familia. Esta mujer, madre de dos niños, estaba ayer a mediodía desesperada. «Xa non sei que facer cos rapaces, xa non sei para onde mandalos», decía. Las entrañas de todos los electrodomésticos que tenía en casa se quemaron durante la subida de tensión. Ante semejante panorama, las preocupaciones se agolpaban ayer en la cabeza de esta mujer, que entre llamada y llamada a Fenosa no paraba de buscar acomodo para los alimentos que guardaba en neveras y congeladores.
Con la compañía eléctrica tuvo, durante toda la mañana, sus más y sus menos. Cada vez que intentaba comunicar con ellos se topaba «coa musiquiña» de espera que tanto agota la paciencia de quien llama. Pero finalmente alguien contestó al otro lado de la línea. «Dixéronnos que tanto nós coma o cura temos que facer un escrito de todo o que se queimou e de todo o que sufriu danos e mandarllo o luns», señalaba. Y formulaba un deseo: que la respuesta a ese papel sea veloz.

LA VOZ DE GALICIA, 15/11/09