Multas al alcalde y advertencias de la jueza.

El Juzgado de lo Contensioso Administrativo nº 3 de Pontevedra ha impuesto ya al alcalde de Pontecesures, Luis Álvarez Angueira, dos multas de 1.200 euros cada una por no ejecutar la orden de derribo que pesa sobre la casa de O Rial. En el último año, la jueza marca como plázo máximo para ejecutar la demolición el próximo 30 de septiembre y advierte al regidor de que, en caso de incump0limiento, podría deducir testimonio a la fiscalía a fin de depurar responsabilidaes penales por un delito de desobediencia.

DIARIO DE AROUSA, 01/08/12

Angueira se enfrenta a otra multa y a una acusación del fiscal por no tirar una casa.

El papel que está jugando el Concello de Pontecesures en relación al derribo de una vivienda ilegal situada en el lugar de O Rial puede salirle caro al alcalde Luis Álvarez Angueira, en todos los sentidos. El juzgado de lo contencioso administrativo número 3 de Pontevedra le puso una multa de 1.200 euros por no ejecutar dicho derribo. El alcalde recurrió pero el juzgado acaba de desestimar su demanda y requerir al regidor para que en el plazo de diez días ingrese la multa impuesta. «De lo contrario, se ordenará el embargo de su salario en la cuantía de referencia», según consta en el auto.

A estos 1.200 euros podrían sumarse otros 1.200 euros en caso de que el Concello no ejecute la demolición de la vivienda antes del 30 de septiembre, en cuyo caso, «se deducirá testimonio de particulares a la Fiscalía a fin de depurar responsabilidades penales por un delito de desobediencia».

Preguntado ayer el alcalde respecto a qué va a hacer en relación a este asunto, Álvarez Angueira informó de que todavía no tenía conocimiento oficial del auto y evitó hacer valoraciones.

Más allá de las consecuencias económicas y legales que tenga que afrontar el regidor nacionalista, sigue teniendo pendiente una decisión. Hace más de un año que tenía que haberse definido sobre si va a conceder o no la licencia que permitiría legalizar la vivienda y, por tanto, evitar así el derribo de la misma. Pero desde el Concello dilataron el acuerdo a la espera de que dirimiera el juzgado en este asunto. Pero ya no podrán agarrarse más a este argumento. En el auto se indica taxativamente que esta es una competencia municipal y que la alcaldía tuvo tiempo de sobra para actuar.

«No solo la Administración ha ido dejando transcurrir, sucesivamente, esos plazos, en ocasiones generosos (cuatro meses para la concesión de licencia de legalización o para acudir a la ejecución subsidiaria de derribo) sino que tampoco llegó a recurrir la providencia del 14.09.2010 donde se le otorgaba un último plazo que fenecía en enero de 2011».

Entonces, los propietarios de la vivienda empezaron a presentar en el Concello de Pontecesures toda la documentación requerida con el fin de acreditar que la vivienda se puede legalizar, pero, a día de hoy, siguen esperando a que se resuelva dicho expediente. Entre tanto, la losa del derribo que pesa sobre la familia Carou-Eitor se hace cada día más pesada. La casa incumple la normativa urbanística porque la finca sobre la que se construyó no tiene los doce metros de fachada hacia terreno público que pide la norma.

Según el abogado de la familia, este problema ya se ha resuelto porque consiguieron demostrar que poseen más terreno del que inicialmente pensaban. En todo caso, todo ello se queda en papel mojado si no consiguen la licencia municipal que evitaría la demolición.

LA VOZ DE GALICIA, 11/07/12

Se esclarece un robo en una vivienda de Pontecesures. Detenidos los delincuentes.

Tres nuevos detenidos de un grupo dedicado a robos en domicilios de la provincia de Pontevedra

La operación se cierra con 10 arrestados y 8 delitos esclarecidos en Pontevedra, Vigo, Pontecesures, Mos y Ponteareas

Agentes de la Guardia Civil han detenido en Vigo a tres jóvenes de nacionalidad colombiana y de entre 23 y 26 años, quienes supuestamente formaban parte de un grupo organizado que se dedicaba a perpetrar robos con fuerza en viviendas de la provincia de Pontevedra.

Con la detención, este jueves, de J.D.R.M., de 23 años de edad; J.C.M.L., de 26 años, y N.M.M.C., de 25 años; se da por cerrada la operación ‘Cumaribo’, la cual se salda con un total de 10 personas detenidas, todas ellas de nacionalidad colombiana. Los tres individuos han pasado este viernes a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de O Porriño (Pontevedra).

El grupo de Patrimonio de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Pontevedra comenzó la investigación a mediados del pasado año. La primera fase de la operación se desarrolló a principios de octubre y culminó con la detención de cuatro personas, a las cuales se les atribuye un robo en el interior de un domicilio en Pontecesures.

Un mes después, en noviembre, se concluyó la segunda fase, al ser interceptados otros tres integrantes de la organización. A estas personas se les imputó un total de cinco robos en otras tantas viviendas de Vigo y Pontevedra.

OBJETOS RECUPERADOS

En los registros de estos tres detenidos se recuperaron diversos objetos robados, entre los que había ordenadores portátiles, joyas, dinero y aparatos electrónicos. Con las detenciones realizadas este jueves, la Guardia Civil da por finalizada la operación ‘Cumaribo’.

Los 10 detenidos, tienen nacionalidad colombiana y están afincadas en diversos municipios de la provincia. En cuanto a los robos en viviendas, se han esclarecido dos en Pontevedra, tres en Vigo y uno en Pontecesures, Mos y Ponteareas.

EUROPA PRESS, 22/06/12

Digestiva, ligera y gustosa. Referencias del cesureño Daniel Seijas a la época dorada de las gaseosas.

La Pitusa, Troncoso, Feijoo, Mimosa, Arca o Revoltosa son algunas de las marcas viguesas que protagonizaron la era dorada de la gaseosa

Cada mañana, La Pitusa abría las puertas de su fábrica de Coia y sus ruidosos camiones salían a recorrer Vigo. «La mejor gaseosa, la más digestiva, ligera y gustosa», atronaban los altavoces, reproduciendo un jingle que hoy puede cantar de memoria casi cualquier vigués. «¡Blanca, naranja, limón y cola!», era el grito de guerra con que remataba la canción. Hoy se ha extinguido la banda sonora de la era de la gaseosa, una industria pujante que languideció con el siglo XX. Y que tuvo en Vigo una docena de marcas que competían por el próspero mercado de la prehistoria de los refrescos.

«La gaseosa fue una pequeña revolución tecnológica», asegura el historiador Daniel Seijas, autor de un estudio sobre la industria en la provincia de Pontevedra a caballo entre los siglos XIX y XX. «Fue un producto avanzadísimo, que vivió un boom con decenas de fábricas en toda Galicia», explica.

La tecnología para gasificar el agua surge a finales del siglo XVIII y se desarrolla a comienzos del XIX. En 1832, aparece en Nueva York la primera fábrica de bebidas carbonatadas. Y el invento se extiende por el mundo. Hacia 1860, solo había en España diez fábricas de gaseosa, siete de ellas radicadas en Cataluña, que era la vanguardia industrial del Estado. Pero, en 1900, se contaban ya 675 industrias y la cifra siguió creciendo hasta mediados del siglo XX. «Era un producto barato, porque sólo se necesitaba la máquina y una fuente de agua», afirma Seijas, «el valor añadido era inmenso y los emprendedores más audaces enseguida vieron el negocio».

La primera fábrica de Galicia aparece en Santiago en 1874 y, la segunda en 1886, en Cesures. Vigo sigue la moda y, antes del fin de siglo, ya cuenta con media docena de marcas que reparten el producto por la ciudad. «Al principio se usan burros y carros para repartirla, pero el negocio era tan grande que es el primer sector en el que aparecen los camiones», asegura Seijas.

En los anuncios de la época, se reseña los bares y colmados donde se distribuye cada marca. Y se crea el revolucionario sistema de «devolver el casco», algo nunca visto antes. A diferencia de la leche o el vino, la gaseosa obliga a adquirir el producto envasado. Como no puede transportarse en un recipiente propio, aparece el envase retornable, que se devuelve a cambio de una cantidad de dinero.

Bebida sana

Además, se atribuían a la gaseosa virtudes medicinales. Era digestiva y facilitaba la circulación sanguínea, según la publicidad de los primeros tiempos. «También fue un éxito porque era una bebida sana, sin contaminar», asegura Seijas, «la gente bebía vino porque, durante la fermentación, se purificaba y eliminaba bacterias, mientras que la contaminación del agua era una constante, incluso en Galicia».

En Vigo, hubo epidemias de cólera por infecciones de fuentes públicas incluso a comienzos del siglo XX. Así que la gaseosa se vendía como un refresco sano.

Entre las marcas históricas de la comarca de Vigo están Arca (que pertenecía a la familia del que fue concejal de Vías y Obras Agustín Arca), Troncoso, Feijoo, Revoltosa, Estévez, Mimosa, Franco y, sobre todo, La Pitusa, con su popular emblema con una niña con trenzas, que comenzó a distribuirse en 1956.

«Otra característica de la industria de la gaseosa fue su publicidad», afirma el historiador Daniel Seijas, «al principio, los anuncios reflejaban sus presuntas virtudes medicinales, pero luego transmitían alegría, con chistes, canciones…»

Los sabores llegaron a mediados del siglo XX. Comenzaron a incorporarse a la gaseosa siropes de limón o naranja, «básicamente, como competencia a los refrescos que comenzaban a entrar en España», asegura Seijas.

Pero esa batalla estaba perdida. En 1959, aparece Bebidas Gaseosas del Noroeste (Begano), que comienza a fabricar Coca Cola en Galicia. Y la gaseosa entra en declive. Además, algunas grandes marcas, como La Casera, adquieren una tras otra las pequeñas fábricas locales. Hoy, La Casera tiene el 60% del mercado nacional y las marcas blancas casi dominan el resto.

Muchas pequeñas fábricas desaparecieron. Otras se reconvirtieron. Y algunas resisten heroicamente frente a las multinacionales del refresco. Apenas queda nada de las 3.000 marcas que llegó a haber en España a mediados de los años 50 del siglo XX.

Pero, en la memoria de los vigueses, quedan aquellas antiguas marcas familiares. Y, este mismo verano, volveremos a la clara y al tinto de verano. Y, de vez en cuando, tararearemos aquel entrañable himno: «La Pitusa: La mejor gaseosa, la más digestiva, ligera y gustosa».

LA VOZ DE GALICIA, 17/06/12

Mayores cesureños pueden disfrutar de sesiones en balnearios.

La Diputación de Pontevedra acaba de convocar el programa de “Termalismo Lúdico 2012” al que se ha adherido el Concello de Pontecesures y del que pueden beneficiarse personas mayores de 50 años o pensionistas que se valgan por sí mismos y no padezcan enfermedades contagiosas ni transtornos mentales. Podrán acudir a diferentes balnearios y SPAs de Galicia (en turnos de cinco tardes) por precios que oscilan entre los 29 y los 69 euros. El plazo de inscripción permanecerá abierto hasta el 29 de junio y las solicitudes tienen que cursarse en las oficinas de Servicios Sociales del Concello los lunes, martes y viernes de 9 a 13:30 horas.

DIARIO DE AROUSA, 07/06/12

El Consejo de Ministros rechaza el indulto del asesino de la valguesa María Luz Posse

El Gobierno de Mariano Rajoy dio carpetazo a la solicitud del ex guardia civil Jaime Maiz Sanmartín en su reunión del 20 de abril pasado

El ex guardia civil Jaime Maiz Sanmartín tampoco ha encontrado apoyo entre los políticos. El Consejo de Ministros acaba de rechazar la petición de indulto que el autor de la muerte de María Luz Posse dirigió el año pasado al Gobierno central.
Algunos de los familiares de la mujer asesinada a mediados de diciembre de 2007 en el cuartel de la Guardia Civil de Cambados acaban de recibir una carta del Ministerio de Justicia, en la que se indica que el Consejo de Ministros acordó en su reunión del 20 de abril de 2012 rechazar el indulto solicitado por Maiz.
Una noticia que ha sido bien recibida en el entorno de la familia Posse, pues si bien estaban prácticamente convencidos de que el Gobierno de Mariano Rajoy no concedería el indulto, “siempre te queda una pequeña duda”, en palabras de uno de los hermanos de la víctima.
Jaime Maiz Sanmartín mató de un disparo en la sien a María Luz Posse, con la que había mantenido una relación sentimental, en la mañana del domingo, 16 de diciembre de 2007. Esa madrugada Maiz y Posse coincidieron en un pub de Cambados, y parece ser que el ex guardia civil intentó convencer a la mujer de que reanudasen una relación sentimental que se había roto unos tres meses antes.
La mujer, sin embargo, se negó, y cuando más tarde se dirigió a su casa de Corbillón y vio que el funcionario la estaba esperando allí se sintió acosada y decidió ir al cuartel de la Guardia Civil a denunciarle por acoso.
Maiz ya estaba en el edificio del instituto armado cuando la mujer llegó. Intentó convencerla de que no pusiese la denuncia, pero Posse quería seguir adelante. Maiz fue entonces a su vivienda, situada en el propio cuartel, cogió su pistola, bajó al vestíbulo y mató a María Luz Posse.
El ex guardia civil alegó en el juicio que el suceso fue fruto de un arrebato emocional, recordó que poco antes había estado de baja médica por una depresión, que la noche de autos había bebido mucho (dio 0,86 en el control del alcoholemia), y que el hecho no había sido en absoluto premeditado. Apelaba también a su hoja de servicios, inmaculada hasta el día del asesinato. Pero sus argumentos cayeron en saco roto. En la Audiencia de Pontevedra le condenaron a 19 años de cárcel por asesinato. El ex guardia recurrió después al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, pero le tumbaron el recurso. Lo intentó más tarde con el Tribunal Supremo, pero tampoco le hicieron caso. En España ya no le quedan más posibilidades.

FARO DE VIGO, 29/05/12