Ethel Vázquez recrimina al presidente de Renfe la insuficiente e «intolerable» reposición de servicios ferroviarios.

El tren hotel de Barcelona en la estación de Lugo

La Xunta teme que se aproveche la crisis sanitaria para deteriorar aún más la calidad del ferrocarril gallego.

Tras múltiples peticiones del director xeral de Mobilidade al representante de Renfe en Galicia, la conselleira de Infraestruturas y Mobilidade, Ethel Vázquez, ha dado un golpe sobre la mesa ante la reposición de servicios de la operadora en la comunidad, que considera insuficiente y que, en su opinión, ha generado una situación intolerable entre los usuarios. En la misiva, la conselleira muestra su «enorme preocupación por la falta de reposición de los servicios ferroviarios en Galicia por parte de la compañía que presides, servicios que ya antes de la crisis sanitaria eran deficientes, pero cuya situación se ha agravado de forma extrema en los últimos meses hasta volverse intolerable». La consellería asume que las frecuencias que están vigentes a día de hoy «no responden a las necesidades de desplazamiento de los ciudadanos y no garantizan su derecho a la movilidad».

Ethel Vázquez insiste en que el director xeral de Mobilidade, Ignacio Maestro, remitió hasta siete escritos al representante de Renfe en Galicia. Pero, pasado el tiempo, el Gobierno gallego asume que sus demandas de soluciones y de mejoras «no son atendidas». La responsable del transporte de competencia autonómica recuerda que el estado de alarma «ya no está vigente y, salvo excepciones territoriales puntuales, se han superado las restricciones de la movilidad, pero esa evolución no se ha visto acompañada de la progresiva -y obligada- reposición de servicios públicos ferroviarios». Se trata, en su opinión, de una «merma» de los derechos de movilidad de los gallegos que cree que no se corresponde «ni con la evolución de la situación sanitaria ni con el espíritu de las disposiciones normativas. En este sentido, el Gobierno gallego no quiere que la crisis del covid-19 «sea usada como una excusa para amparar un deterioro y una merma de los servicios ferroviarios en nuestra comunidad».

Mientras, el Consejo de Ministros aprobó ayer un real decreto en materia de transporte por un importe total de 1.770 millones de euros, en el que se incluye la ampliación de la capacidad de endeudamiento de Renfe hasta los 1.000 millones para compensar la caída de demanda.

La Voz de Galicia

Renfe se escuda en una demanda del 36 % para no reponer trenes suprimidos en el eje atlántico.

Un tren circulando por el viaducto del Ulla, en el eje atlántico

La normalidad tarda más en llegar en algunos ámbitos. Si la reducción de la movilidad fue clave para controlar la expansión del covid-19, en la desescalada y en las primeras semanas después del fin del estado de alarma las circulaciones ferroviarias aún no han recuperado ni mucho menos el nivel previo a la crisis sanitaria, a pesar de que Renfe ha aumentado moderadamente las frecuencias. La situación no es grata para algunos usuarios, que se pusieron en contacto con La Voz para denunciar que no pueden coger el tren para ir al trabajo, como hacían antes, pues el que utilizaban para poder llegar a tiempo a su puesto fue retirado durante el estado de alarma y no ha sido repuesto. Tampoco los sindicatos están de acuerdo con esta política comercial de Renfe, y tanto CC.OO. como la CGT reclamaron en varias cartas a la dirección de Renfe Viajeros que se repongan los servicios suprimidos o, al menos, los que son necesarios para la conciliación laboral de los usuarios.

Fuentes de la operadora pública explican que la empresa ha ido aumentando progresivamente sus servicios -en general, un 50 % más de trenes con respecto a los que funcionaban durante el confinamiento- a medida que se iban relajando las medidas de contención de la movilidad para evitar contagios. Así, cuando Galicia fue la primera comunidad en salir del estado de alarma se añadieron seis trenes a los que ya circulaban. Y cuando lo hizo el resto del país, fueron 12 las conexiones que se retomaron. El 26 de junio, con la previsión de que se reabriera la línea a Madrid entre Zamora y Ourense -finalmente fue el domingo 28-, las frecuencias por sentido pasaron de una a tres.

Aunque la operadora ferroviaria pública se compromete a ir reponiendo los trenes suprimidos cuando detecten que aumenta la ocupación, fuentes de la empresa aclaran que la demanda durante el mes de junio en media distancia «ha sido del 36 % en relación con la del mismo mes del año pasado». «Esto quiere decir -añaden estas mismas fuentes- que estamos muy lejos todavía de mover a los viajeros que teníamos antes de la pandemia».

Por esa misma línea argumental transitó el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, cuando se le preguntó el martes por la reducida oferta de Renfe tras el fin del estado de alarma. «Lo que no va a hacer la compañía ferroviaria pública es sacar trenes vacíos y sin viajeros», aseguró. Los trenes suprimidos se irán recuperando «a un ritmo acomodado a la demanda», añadió.

Quejas de viajeros

Los usuarios, sin embargo, notan las carencias. Begoña Besteiro se puso en contacto con este periódico para denunciar que Renfe eliminó los dos primeros trenes de la mañana en Santiago: «El regional que hacía el trayecto Vigo-A Coruña (que salía de Santiago a las 6.48 horas) y el Avant Ourense-A Coruña (con parada en Santiago a las 7.25). Ahora el primer tren que ofrecen para viajar desde Santiago a A Coruña llega a esta ciudad a las 8.13 horas», dice. «Esto provoca -añade- que todas las personas que viajaban habitualmente en alguno de estos dos trenes, mayoritariamente trabajadores, no disponen de ningún tren si entran a trabajar a las ocho de la mañana».

En el asunto de los trenes matinales también incidió la CGT en su carta a los responsables de Renfe Viajeros, destacando que no hay ninguno que llegue a A Coruña o a Vigo antes de las ocho de la mañana. O que entre Santiago y A Coruña, tras el tren de las 14.05 horas, no hay otro hasta las 16.10. Tampoco en A Coruña y Vigo, denuncian, hay conexiones para cubrir la salida de los turnos de tarde.

El ADIF arreglará trincheras y taludes en líneas convencionales

El Consejo de Administración del ADIF aprobó en su última reunión la licitación del contrato para la adecuación de taludes y trincheras en el ámbito de la red ferroviaria convencional y de ancho métrico de la zona noroeste.

El contrato, con un presupuesto de licitación de 7.018.000 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución de 24 meses, incluye actuaciones en la red ferroviaria a su paso por Galicia, las provincias de León, Zamora y Salamanca y parte de las de Ávila, Valladolid y Palencia.

La licitación servirá para proteger los taludes y erradicar la vegetación presente en la traza ferroviaria propiedad del ADIF y también de los árboles que, no siendo de su propiedad, pueden afectar al desarrollo de las circulaciones si se produce una caída sobre las instalaciones, algo relativamente habitual cuando hay temporales. El contrato también incluye los habituales tratamientos herbicidas.

La Voz de Galicia

Catoira reivindica que se mantengan en el Ullán los servicios ferroviarios que había antes de la pandemia.

García presidió ayer el primer pleno de su nueva etapa. García presidió ayer el lunes el primer pleno de su nueva etapa.

Alberto García presidió ayer su primer pleno desde que recuperó el bastón de mando de Catoira. Y aprovechó la sesión para sacar adelante el primer acuerdo trascendente de esta nueva etapa, como es una reivindicación dirigida a Renfe, al Estado central, la Xunta y a todo organismo que tenga algo que decir en la materia, para que se garantice el mantenimiento de los servicios ferroviarios.

En concreto, se quiere que se respeten la periodicidad y frecuencia de los trenes que utilizaban antes de la pandemia no solo los catoirenses, sino también los ciudadanos de Pontecesures y Padrón -con apeaderos propios- y, en general, los de comarcas como Caldas, O Sar y Barbanza.

Lo que hizo el alcalde vikingo fue incluir esta reivindicación en el orden del día a modo de Resolución de Alcaldía, pero sometiéndola a votación para que la Corporación le diera más fuerza tomando el acuerdo de reivindicar ese mantenimiento de los servicios ferroviarios, ya que con el estado de alarma por el coronavirus bajaron de 10 a 4 diarios, en cada sentido, y se teme que no vayan a recuperarse.

La propuesta elevada por García al pleno se basa en la reivindicación que hace días dio a conocer FARO DE VIGO, cuando el exconcejal pontecesureño Luis Sabariz hizo llegar a todos los grupos políticos parlamentarios y a los alcaldes del Bajo Ulla un informe en el que se alerta de esa pérdida de trenes, en perjuicio de la sociedad en general y, muy particularmente, de trabajadores y estudiantes.

“Como también van a salir muy perjudicados, en caso de reducirse el número de trenes, los ciudadanos de toda la comarca de Barbanza que se acercan a nuestras estaciones para utilizar este importante medio de transporte”, advierte el propio García.

“No tiene sentido que se introduzcan nuevos recortes o se mantengan los aplicados a raíz de la pandemia cuando está demostrado que los ciudadanos utilizan el tren en gran número, e incluso que cada año parecen hacerlo más, por eso nos oponemos a la reducción de frecuencias y exigimos que sigan parando en nuestros apeaderos”,” proclama el máximo mandatario catoirense.

Iván Caamaño, portavoz del PP , se ofreció a pedir a la diputada Ana Pastor que ejerza de mediadora en el Congreso y reclamó un frente común de reivindicación participado por los Concellos de Rianxo y Boiro.

Faro de Vigo

Los sindicatos piden que se recupere la normalidad ferroviaria.

C.C.O.O. y otros sindicatos ferroviarios como DGT reclaman a Renfe y Ministerio de Transportes piden que se recuperen todas las conexiones ferroviarias que tenía Galicia antes de la crisis sanitaria a causa del coronavirus.

En el caso de los trenes de media distancia y proximidad, solo se ha recuperado un 40% de los servicios, lamenta C.C.O.O. Distintos usuarios se han quejado en el últimos días porque no se recuperaron distintas frecuencias matinales del eje atlántico. -especialmente en Santiago-, que son cruciales para poder llegar a tiempo a sus puestos de trabajo.

La Voz de Galicia

El GPP pide la comparecencia de Ábalos y la recuperación de todos los servicios que RENFE prestaba hasta el estado de alarma.

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No podría entenderse que el COVID-19 sea excusa para eliminar servicios elementales dentro de su obligación de servicio público

El Grupo Parlamentario Popular ha presentado una Proposición no de Ley en el Congreso en la que se insta al Gobierno “a la recuperación de los servicios ferroviarios que se venían prestando hasta la declaración del estado de alarma por el COVID-19”, una vez que ya ha finalizado dicha declaración.

Asimismo, dicha iniciativa va acompañada de una petición de comparecencia del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, precisamente para “dar cuenta de los motivos por los que distintos servicios ferroviarios no se prevén retomar tras la finalización de las restricciones en materia de movilidad llevadas a cabo con ocasión del estado de alarma por el Covid-19”.

En la exposición de motivos de la Proposición, suscrita por la portavoz del Grupo, Cayetana Álvarez de Toledo, junto al portavoz de Transportes, Andrés Lorite, se destaca que “no podría entenderse que el COVID-19 se haya convertido en la excusa del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para eliminar servicios elementales dentro de su obligación de servicio público”.

HAY QUE RETOMAR LA OFERTA EN TODOS LOS SERVICIOS

La iniciativa recuerda que el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, establecía en su artículo 14 distintas medidas en materia de transportes con el objetivo de restringir la movilidad.

En ese sentido, la norma abordaba la reducción de la oferta total de operaciones en los distintos servicios ferroviarios en ciertos porcentajes, los cuales se han ido modificando posteriormente a través de distintas órdenes del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Tras la expiración del estado de alarma, la proposición subraya que una vez culminada la emergencia sanitaria no hay explicación alguna para que distintos servicios ferroviarios hayan dejado de prestarse. Sin embargo, esta es la situación que se está dando en diferentes trayectos en los que aún no ha retornado la oferta previa al día 14 de marzo. Colectivos y organizaciones de todo el territorio nacional han pedido la reposición de todas estas circulaciones ferroviarias que en estos momentos están suspendidas y contribuyendo así a que estos territorios se encuentren incomunicados.

Grupo parlamentario del Partido Popular

Clamor en el Ullán ante el temor a perder seis trenes diarios en sus apeaderos.

Los servicios ferroviarios se redujeron durante el estado de alarma y ahora cabe la posibilidad de que ya no se restablezcan – De diez al día en cada sentido podrían pasar a solo cuatro.

Un tren, a su paso por el centro de Pontecesures.

Un tren, a su paso por el centro de Pontecesures.

Preocupación e indignación. Es lo que sienten los vecinos de localidades como Pontecesures, Catoira y Padrón ante la posibilidad de que se vea notablemente reducido el número de servicios ferroviarios que se prestan en ellas.

Ya se hizo, por cuestiones obvias, durante el estado de alarma propiciado por el coronavirus. Pero ahora parece que ya nunca volverá a ser lo mismo. Todo indica que de diez servicios diarios se pasará a solo cuatro, lo cual limita considerablemente las posibilidades de desplazamiento en el territorio del Ullán.

Esta hipótesis, y la preocupación existente al respecto, ya son de conocimiento del presidente de la Xunta y los líderes de todos los grupos políticos con representación parlamentaria. Al igual que son conscientes de ello los alcaldes de Catoira, Alberto García; Pontecesures, Juan Manuel Vidal Seage; y Padrón, Antonio Fernández Angueira.

Lógicamente, las quejas de los vecinos también han sido puestas en conocimiento de Renfe y del Gobierno de España, con la esperanza de que se mantengan operativos el mayor número de trenes de cercanías posible y se garantice que seguirán deteniéndose, al menos como hicieron hasta la pandemia, en los apeaderos del Baixo Ulla.

El temor radica en que a partir de ahora “en lugar de tener diez, solo vamos a contar en Catoira, Padrón y Pontecesures con cuatro servicios en cada sentido, eliminándose, por ejemplo, los trenes de primera hora de la mañana”, de tal forma que los más madrugadores “partirán sobre las 11.00 horas”. Asimismo, el último, procedente de Santiago, “saldrá antes de las 20.00 horas de la capital gallega”.

Así lo explican los denunciantes de la situación, abanderados siempre por Luis Sabariz, exconcejal pontecesureño y exmiembro de la plataforma en defensa del tren de proximidad.

Consideran que el citado recorte, y más aún si se produce en horarios considerados “esenciales”, resulta del todo “inconcebible” , pues advierten de que “va a impedir el uso del ferrocarril a trabajadores, estudiantes universitarios, pacientes de hospitales y un largo etcétera de usuarios”.

Ni que decir tiene, argumentan los defensores del tren de cercanías que piden la implicación de todos los partidos políticos en esta causa, que reducir la frecuencia de los trenes “va a afectar muy negativamente a la actividad económica de toda la zona”.

Por si fuera poco, “los trenes regionales en todo el eje A Coruña-Vigo se quedan solo en cuatro, suprimiéndose los que salían desde Santiago, A Coruña, Vilagarcía y Pontevedra, lo cual supone un golpe definitivo a las cercanías ferroviarias o trenes de proximidad”.

En resumen, que “nunca se puso en marcha en Galicia un servicio de cercanías como tal, pero es que ahora los pocos tramos que tenemos con algo parecido se pretenden eliminar”, explica Sabariz a los representantes políticos y a Renfe.

Todo esto le lleva a decir que “resulta descorazonador que se aproveche una tragedia sanitaria para acometer un recorte tan brutal y se tomen este tipo de decisiones en contra del medio de transporte más ecológico, económico y seguro”.

Por cierto, que la amenaza que pesa sobre la presencia del tren y su vinculación con el Ullán sigue latente a pesar de que el balance oficial de Renfe referido a 2019 deja patente la existencia de una gran cantidad de pasajeros en la línea Vigo-A Coruña, con una muy importante actividad en sus estaciones, donde el número total de subidas y bajadas fue de 102.647.

Puede decirse, además que en Pontecesures se apearon 18.355 personas en 2018 y 19.047 en 2019; en Catoira pasaron de 21.554 a 24.355 usuarios; y en Padrón la cifra subió de 21.929 a 23.301 pasajeros.

Faro de Vigo