Ante o elevado número de inscritos na XXIV Carreira Popular de Pontecesures,𝐡𝐚𝐛𝐢𝐥í𝐭𝐚𝐬𝐞 𝐚 𝐨𝐩𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐜𝐨𝐥𝐥𝐞𝐫 𝐨𝐬 𝐝𝐨𝐫𝐬𝐚𝐢𝐬 á𝐬/ó𝐬 𝐢𝐧𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐨𝐬 𝐨 𝐬á𝐛𝐚𝐝𝐨 𝟏 𝐝𝐞 𝐟𝐞𝐛𝐫𝐞𝐢𝐫𝐨 𝐞𝐧 𝐡𝐨𝐫𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝟏𝟕:𝟑𝟎 𝐚 𝟐𝟎:𝟎𝟎 nas instalacións do edificio do Concello.
La localidad arousana, Portas y Moraña inauguran un nuevo obradoiro de empleo para 20 personas
Participantes en el taller de empleo inaugurado ayer.
La directora xeral de Formación de la Xunta, Zeltia Lado, y los alcaldes de Valga, José María Bello Maneiro, Portas y Moraña inauguraron ayer en el Auditorio de Valga una nueva edición del taller de empleo dual Ulla-Umia. Se trata de una formación teórico-práctica de nueve meses que se impartirá a 20 personas desempleadas de los tres municipios. El taller es de carpintería y trabajos forestales, que cuenta con un importante nicho de trabajo. Los participantes recibirán una retribución económica.
La Xunta colabora con esta iniciativa con una aportación de 412.000 euros. Bello Maneiro animó a los alumnos a formarse para trabajar en alguna empresa de la zona o crear la suya propia.
El acto más singular de las fiestas es la procesión de los lacones, el 2 de febrero.
Un momento de la procesión, con los tres santos.
San Paio celebró ayer su fiesta en Valga acompañado de San Roque y San Antón. Los vecinos portaron las tres imágenes durante la mañana de ayer para recorrer los cuatro kilómetros que separan la iglesia de Cordeiro de la ermita de Vilar. Los tres estarán allí hasta el día de la Candelaria, el 2 de febrero, cuando emprenderán el regreso al templo parroquial en la conocida como «procesión dos lacóns».
El grupo de gaitas.
La procesión de ayer salió pasadas las 9.00 horas, con los tres santos llevados a pie por un grupo de vecinos de la parroquia, entre ellos los organizadores de la celebración, los miembros de la asociación vecinal y cultural de Vilarello. La música del grupo de gaitas Brisas do Río Ulla y el lanzamiento de bombas marcaron el paso por los distintos pueblos: Beiro, Ferreirós, Outeiro, As Eiras, Moldes, Vilarello y el destino, Vilar.
Un descanso para tomar dulces.
El desfile sólo hizo dos paradas en Eiras y en Vilarello donde, aunque fueron breves, hubo tiempo para hacer descansos con dulces, churros, chocolate y licores.
Ya con los santos resguardados en la capilla, los gaiteros procesionaron por Vilar y Vilarello hasta que, a las 13.00 horas, se celebró una misa cantada por la Coral Polifónica de Santa Comba.
En los próximos días, hasta el sábado, la novena se celebrará a las 17.00 horas y el domingo los actos de la Candelaria comenzarán a las diez de la mañana, cuando tendrá lugar la bendición de los cirios previo a la salida de la procesión de los lacones, que son llevados por los vecinos -normalmente, son mujeres- en cestas sobre sus cabezas. Se trata de una de las procesiones más singulares de cuantas se celebran en Arousa.
También han iniciado la novena de la Candelaria y San Blas en Cambados, la otra localidad arousana con una devoción especial por este santo, patrono de los males de la garganta. En este caso, los actos religiosos son en la capilla del Hospital.
Es una solución transitoria planteada para los ciclos de Agrojardinería, Composiciones Florales, Jardinería y Floristería
El conselleiro saluda a una alumna.
Sin que casi nadie se lo esperara, el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, anunció ayr la puesta en marcha de nuevas aulas para mejorar la formación que se imparte en el Instituto de Educación Secundaria de Valga.
Más concretamente para dar cabida al alumnado de los ciclos básicos de Agrojardinería y Composiciones Florales y a los del ciclo medio de Jardinería y Floristería.
Fue «un regalo que el conselleiro trajo bajo el brazo» cuando acudió a los actos conmemorativos del 25 aniversario de dicho centro formativo.
Falta de espacio
El titular de Educación se comprometió a «adoptar medidas para paliar la falta de espacio» en los citados ciclos formativos.
El IES Plurilingüe de Valga cumple 25 años.
Y fue entonces cuando anunció esta «solución provisional» consistente en instalar «un módulo de aulas móviles en los terrenos del viejo campo de fútbol de Baño, que en su día fueron cedidos por el Concello a la Xunta de Galicia para este fin», destacan en el gobierno local.
El alcalde, José María Bello Maneiro, agradeció el anuncio realizado por el conselleiro en la visita al IES Plurilingüe de Valga, donde estuvo acompañado del jefe territorial de Educación y la concejala de Educación, Carmen Gómez.
Demostración de robótica
Además de recorrer las instalaciones asistieron a una demostración de robótica en la que se mostraron artilugios autónomos «pensados fundamentalmente para emplear en departamentos de logística de empresas, para transportar materiales desde el almacén hasta las líneas de producción».
La demostración de robótica.
Durante la visita, el conselleiro, el alcalde y demás autoridades «también pudieron comprobar el funcionamiento de un guante sensorizado con aplicaciones ergonómicas», explican en el Concello.
Donde también destacan que en el adecentamiento exterior del IES, provisto de la iluminación inaugurada por el propio conselleiro, «participaron alumnos de cuatro módulos de Formación Profesional, como fueron el básico de Agrojardinería, el medio de Jardinería, el ciclo medio de Mantenimiento y el superior de Mecatrónica Industrial».
Así las cosas, el alumnado de la rama agraria se ocupó de acondicionar los jardines y plantar un árbol «como símbolo de sabiduría».
También se colocaron tubos led en la cubierta de la entrada y un letrero luminoso en el que se lee: «IES Plurilingüe de Valga. 25 aniversario, 2000-2025».
Actos de mañana y tarde
Como ya se avanzaba ayer en la edición digital de FARO, el IES de Valga celebró los actos centrales de su 25 aniversario con «discursos, música y la plantación de un árbol que simboliza la sabiduría y la resiliencia».
Se hizo tanto con la citada visita del conselleiro como en sesión matinal, en presencia del director xeral de Centros, Jesús Álvarez Bértolo, del alcalde valgués, su homóloga pontecesureña, Maite Tocino, y del teniente alcalde de Catoira, Raúl Gómez, antes de un almuerzo de confraternidad abierto a todo el personal que pasó por el centro.
Fue al caer la noche cuando se inauguró la iluminación que elaboraron para la fachada del centro los alumnos y profesores de Instalación y Mantenimiento.
Fueen ese acto donde el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, felicitó a la comunidad educativa por este cuarto de siglo de servicio público «dotando a los jóvenes de habilidades humanas y conocimientos para forjar su futuro».
El titular de Educación alabó igualmente la implicación del instituto en el día a día del concello y la disposición de la comunidad educativa a la hora de colaborar con los diferentes agentes sociales, culturales y empresariales de Valga y toda la comarca.
Una actuación musical durante el acto conmemorativo.
En los actos desplegados se recordó que el IES Plurilingüe de Valga cuenta con más de 400 alumnos de ESO, Bachillerato y FP.
También se hizo hincapié en que oferta ciclos como los de Agrojardinería y Composiciones florales, Soldadura y calderería y de Mantenimiento Electromecánico o Mecatrónica Industrial.
Asimismo, «desde 2015 participa en proyectos de FP Dual intensiva, que en el presente curso cuenta con 46 alumnos, duplicando la cifra del curso académico anterior», proclaman en la Consellería de Educación.
Es, en definitiva, «un centro pequeño en dimensiones pero pionero y ejemplar en innovación, fomentando la creatividad y el espíritu crítico», sentencia la Xunta.
El alcalde de Valga recordó que fueron necesarios años de gestiones, nueve meses de obras y 3,5 millones de euros para hacer realidad el IES.
Fue el propio Bello Maneiro quien en 1996 lo solicitó al entonces presidente autonómico, Manuel Fraga, aprovechando la inauguración de la Casa da Cultura de Pontevalga y del pabellón de deportes de Baño.
«Hace ahora 28 años iniciamos las gestiones ante la Xunta, y en aquel momento prácticamente solo el equipo de gobierno local creía que podían tener éxito –rememoró Maneiro–, pero lo conseguimos y logramos cerrar el círculo educativo en nuestro pueblo, permitiendo desde hace 25 años que los niños y adolescentes puedan recibir formación sin salir de Valga».
En las tres poblaciones del Ullán (Pontecesures, Catoira y Valga), el riesgo principal estaría ocasionado por el desbordamiento del río Ulla y de algunos de sus afluentes, como son el Sar, en Padrón, el Catoira, el Louro o el Valga.
Más concretamente, la localidad ribereña abordará propuestas socioculturales que, por ejemplo, permitirán determinar su vinculación con una histórica empresa de la localidad, como es Cerámica Celta.
Hace tres semanas ya se avanzó en FARO DE VIGO que el gobierno de la nacionalista Maite Tocino y el socialista Roque Araújo trabajaba en el diseño de una amplia programación.
Y la primera de las propuestas anunciadas era el Certamen Literario de Relato Curto Oria Moreno, con el que rendir homenaje a la pintora, maestra y ceramista que da nombre al certamen, conocida por su papel como encargada de colorear y retirar las piezas del taller de Cerámica Celta.
Como también por haber sido la autora del óleo conmemorativo de la I Feira do Automóvil de Ocasión de Pontecesures, en 1925.
Desde el ejecutivo se hacía constar entonces que se trata de «una de las representantes de la vida artística y cultural de nuestra villa», además de ser una embajadora del «trabajo anónimo de muchas mujeres que realizaron trabajos de decoración en Cerámica Celta».
Ahora el Concello de Pontecesures añade que su centenario es buen momento para rendir homenaje a una «iniciativa próspera y emergente» como la que supuso Cerámica Celta cuando se propuso elaborar sus artículos «con identidad propia, fuerte y con proyección, siguiendo las nuevas tendencias y avances técnicos».
Un proyecto empresarial «que supuso un escaparate para la cultura gallega que tenía como máximo valor la recuperación del patrimonio cultural gracias a artistas jóvenes y consagrados como Maside, Acuña, Bonome, Sobrino, Torres, Sexto» y el citado Castelao, quien «se implicó artística y personalmente en el proyecto ceramista».
La alcaldesa de Pontecesures.
Esa relación entre Castelao y Cerámica Celta centrará el primer coloquio del programa «100 anos Pontecesures. Anacos da historia», en el que participarán la alcaldesa, Maite Tocino; la nieta del impulsor ceramista Ramón Diéguez, Fina Diéguez; el presidente de la Fundación Castelao, Miguel Anxo Seixas Seoane; el investigador de las fábricas de cerámica y las «telleiras» Alejandro F. Palicio; y la artista local Elena Vidal.
Una propuesta a desplegar el día 31 desde las 20.00 horas, en la Biblioteca Municipal, en la que se pondrá de manifiesto «que fue el médico Víctor García quien puso en contacto a Castelao con Ramón Diéguez Carlés», propietario y director de la Cerámica Celta de Pontecesures desde 1926, cuando fusionó Caleras del Ulla con Cerámica Artística Gallega, además de haber sido presidente de la Sociedad Deportiva Ulla y alcalde de Pontecesures desde el 25 de abril hasta el 5 de junio de 1931.
Falleció en septiembre de 1968 y coincidió con Castelao estudiando Medicina y «compartiendo charlas en la conocida casa de comidas Casa Castaño», explican en el ejecutivo.
Implicación directa
Fue así como Castelao «pasó a tener una implicación directa y personal en Cerámica Celta, dibujando y aconsejando a los jóvenes artesanos, e incluso modelando con sus propias manos la pieza llamada ‘O Cabrito’, además de hacer numerosos diseños».
Lo que pretende el Concello es «aprovechar el año del autor de Rianxo, el 75 aniversario de su fallecimiento y el centenario de Pontecesures» para «poner en valor la historia de nuestra villa y que sea motivo de orgullo para todos», esgrime la alcaldesa.
Imagen antigua de Pontecesures en la que se aprecian la villa, el río, Nestlé y, en la parte baja de la foto, el terreno que ocupabala fábrica de Caleras del Ulla.
Al mismo tiempo, anuncia para el 1 de febrero un taller de artes plásticas para que los pontecesureños puedan «conectar con su creatividad».
Estará igualmente vinculado a la historia da Cerámica Celta y la obra de los artistas que participaron en esa empresa «inspirándonos con sus creaciones».
Caleras del Ulla
Buen momento para recordar que hace poco más de un siglo nacía Caleras del Ulla, una fábrica de cal que fue el germen de Cerámicas Celta.
Fue en 1923 cuando Ramón Diéguez Carlés puso en marcha esa calera que se situaba en la zona de Porto, a orillas del Ulla y a escasos metros del lugar que, en 1939, ocuparía la fábrica de Nestlé.
Según cuentan en la asociación cultural Os Penoucos en su proyecto «Obaixoulla.gal: Patrimonio, territorio e paisaxes», la solicitud de licencia de construcción de la fábrica hacía alusión a la puesta en marcha de dos hornos, uno de cocción de baldosa y artículos análogos y otro para calcinar cuarzo pedernal y carbonato cálcico.
La materia prima llegaba en naves que descargaban inicialmente en el puerto de Cesures (Pontecesures), hasta que posteriormente se construyó un pequeño embarcadero de piedra más próximo a la fábrica y sus hornos.
Una foto de los años cincuenta en la que se aprecian Nestlé y el puerto en el que se cargaban y descargaban mercancías.
El promotor quería acelerar y facilitar así la descarga de las piedras calcáreas y de los materiales necesarios en el proceso de calcinación.
Novo y Sierra
En Obaixoulla.gal se resalta también que en aquella época ya estaba en funcionamiento la Cerámica de Campaña, en el municipio vecino de Valga, conocida con el paso del tiempo como Novo y Sierra.
En 1925, «apenas dos años después de abrir la Cerámica de Campaña, el empresario Eugenio Escuredo Lastra puso en funcionamiento en el lugar de O Cantiño –en el llamado Camiño de San Xulián–, un taller de cerámica artística inspirado en el modelo que había conocido en Sargadelos, y al que iba a llamar Cerámica Artística Gallega».
Al parecer «contrató a un artesano portugués y entró en contacto con el artista Francisco Asorey, que realizó los diseños de los primeros moldes que salieron de esta cerámica: ‘Os tesouros’, el ‘Pórtico da Gloria’, ‘A Naiciña’ y el ‘Sepulcro del Apóstol».
Según Os Penoucos, entidad creada en el Concello de Valga en 2006 para contribuir a la difusión de la cultura y la lengua gallegas a partir de la promoción y preservación de los valores patrimoniales del Baixo Ulla, las primeras producciones llegaron a venderse en Inglaterra, Cuba y Argentina.
Pero «la calidad del barro empleado era baja para ese tipo de cerámica», por lo que «Escuredo abandonó la experiencia y, en 1927, vendió los moldes de las figuras al industrial Ramón Diéguez Carlés, que trasladó la producción del taller de cerámica a las instalaciones de la Calera del Ulla, fundando allí, ese mismo año, Cerámica Celta».
La historia continuó forjándose cuando Ramón Diéguez, «decidió emplear el barro de sus minas de feldespato de Valga e introducir la técnica del vidriado en las piezas que había heredado de Cerámica Artística Gallega, dándoles un nuevo impulso».
Así las cosas, «además de seguir contando con la colaboración de Asorey, contrató a un artesano de Buño», mientras que «el médico Víctor García García-Lozano, un gran entusiasta de la cerámica, introdujo a su colega Alfonso Daniel Rodríguez Castelao en el taller», siendo el insigne artista rianxeiro el que más se interesó por la cerámica de Diéguez y el que más influyó en ella.
Como ahora apunta el Concello de Pontecesures, el rianxeiro «preparó numerosos diseños y bocetos que servirían de guía para la realización de piezas como ‘A Cabuxiña’, inspirada en una obra del alemán Willy Züguel», resalta Os Penoucos.
Para añadir que «Francisco Asorey, José María Acuña, Carlos Maside, Santiago Bonone, Carlos Sobrino, Manuel Torres y Carlos Bóveda aportaron también sus diseños a Cerámica Celta», donde «se elaboró durante casi cuarenta años –hasta 1963– una artesanía ligada a la naturaleza».