Nestlé ya había suprimido 13 puestos de trabajo en su planta de Pontecesures desde el 2024.

De confirmar los 27 anunciados en la fábrica como parte de su ERE en España, eliminará el 19 % de la plantilla en Galicia en poco más de dos años. La factoría de leche condensada del Ulla trabaja a tres turnos de lunes a viernes, y dos meses al año, toda la semana las 24 horas
El anuncio de Nestlé España de concentrar casi uno de cada diez despidos de su expediente de regulación de empleo (ERE) a nivel estatal en la única planta gallega de la multinacional cae como un chaparrón de agua fría sobre el suelo mojado de la fábrica de leche condensada de Pontecesures. Porque los 27 empleados —de un total de 301 en España— de los que pretende prescindir a orillas del Ulla se sumarán, de no cambiar las cosas en la mesa de negociación entre empresa y representantes de las plantillas de los centros de trabajo afectados, a los 13 puestos que desde el 2024 ha eliminado Nestlé en sus instalaciones cesureñas.
Un año antes, en el 2023, la multinacional con sede en Suiza cifraba en 207 las personas que integraban entonces su cuadro de personal. El dato, informan fuentes conocedoras de la materia, bien pudo haber sido el mayor en la historia de una planta que veía salir de su línea de producción su primer bote de leche condensada el 16 de agosto de 1939. Hoy la plantilla de Nestlé en Pontecesures suma 194 asalariados.
El secretario del comité de empresa de la fábrica gallega, Fran Rivas (UGT), explica que las 13 plazas amortizadas desde el 2024 se corresponden a salidas pactadas y jubilaciones. De concretarse los 27 despidos pretendidos por la dirección de Nestlé España, la planta de Cesures verá desaparecer un total de 40 empleos en poco más de dos años, casi uno de cada cinco de los 207 con los que contaba en el 2023, suprimiendo un 19,3 % de su personal en dicho ejercicio.
Desde el comité que representa a los trabajadores gallegos de Nestlé, Fran Rivas niega cualquier razón objetiva que pueda sostener la decisión de la empresa respecto a su planta del Ulla. «Nunca se nos trasladou que sobrara xente», y ello, apunta, encajaría con dos realidades materiales. Por una parte, señala, «a empresa baséase en escalar tarefas comúns, fundamentalmente administrativas e que se poidan eliminar co uso da IA, pero no noso centro hai só unhas dez persoas que fagan ese tipo de tarefas». Por otro lado, la compañía anunció su intención de despedir a 17 obreros de las líneas de fabricación. «A produción do 2024, do 2025 e a prevista para este ano é semellante, dunhas 45.000 toneladas de leite condensado. Se sobrase tanta xente significaría que se levaría anos facendo unha mala xestión de persoal», sostiene el secretario del comité de empresa.
Tres turnos de lunes a viernes, y dos meses al año las 24 horas toda la semana
«O personal está moi nervioso tras saber que o dato de despedimentos é moito maior respecto ao 7,5 % de media en España, aquí é practicamente do dobre», señala Fran Rivas. Y sin más detalles, pendientes de la primera reunión negociadora el día 15, «non atopamos ningunha xustificación», dice, vista la carga de trabajo en la única factoría de leche condensada de Nestlé para Europa, Oriente Medio y Oceanía.
Así, Rivas señala que desde el pico de la pandemia, en Cesures se trabaja todo el año las 24 horas de lunes a viernes, y para abastecer a los países musulmanes en el Ramadán, dos meses al año las 24 horas de los siete días de la semana.
La Voz de Galicia
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