Blanco se compromete a abordar la red de cercanías.

Balnco

El ministro de Fomento y a la comitiva de autoridades se encontraron ayer en la estación de A Coruña con un recibimiento incómodo. Apostados detrás de pancartas -que los agentes de Policía arrebataron al paso de los políticos- medio centenar de integrantes de la plataforma Salva o Tren protestaban por la eliminación de los servicios de cercanías. Aunque no se paró a hablar con ellos, José Blanco recogió el mensaje. En el acto de finalización de las obras del AVE entre Santiago y A Coruña, el ministro lanzó un compromiso. “Tengo la voluntad de abordar una red de infraestructuras de cercanías”, dijo. Minutos antes el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas también se lo había demandado. “Esperamos que el AVE siga a buen ritmo hasta Portugal y esperamos también el servicio de proximidad en el entorno de las áreas metropolitanas”, reclamó. “Polo tren do pobre”, se podía escuchar las voces de los miembros de Salva o Tren desde la carpa en la que las autoridades daban sus discursos. “Paulatinamente, de forma callada están eliminando todas les estaciones que non son de las grandes ciudades, el rural queda aislado”, protestaba Lucía Latorre, que ejerció de portavoz de la plataforma. “El AVE será entre dos veces y media y tres veces más caro”, recordaba para preguntarse por qué el ministro gallego otorga “8.000 millones de euros para las cercanías de Cataluña y 5.000 millones para las de Madrid” y nada para Galicia”. Salva o Tren considera que el AVE es compatible con las cercanías, pero demanda que no se ponga en marcha hasta que los vecinos del rural tengan una alternativa de transporte público para poder ir al médico o al trabajo. “En Galicia nos están quitando lo poco que tenemos”, subrayó. Esta semana, según Latorre, se han cerrado tres estaciones: la de Vila da Iglesia, Cerceda y Meirama-Picardel. Esta última ha sido sustituida por la nueva Cerceda-Meirama que la portavoz de Salvar o Tren ubicó “en el medio del monte”, por lo que le auguró pocos usuarios. Al construirse el trazado para el AVE, Fomento ha desmantelado las vías que se usaban antes en varios tramos. Salvar o Tren piden que se mantengan y sean usados por los trenes menos rápidos.

EL CORREO GALLEGO, 05/12/09

Blanco plantea impulsar el tren de cercanías con el apoyo de la Xunta.

El ministro insta a las Administraciones a mejorar los desplazamientos a las estaciones

El 21 de diciembre desbloqueará con 282 millones los tres primeros tramos del AVE Lubián-Ourense

El ministro de Fomento, José Blanco, terminó ayer con la indeterminación de su ministerio sobre la posibilidad de instaurar servicios ferroviarios de cercanías en Galicia y se comprometió a impulsarlos en colaboración con la Xunta. Tras realizar un recorrido de prueba por los cuatro nuevos tramos que completan el eje atlántico entre A Coruña y Santiago, Blanco, quizás influido por la protesta organizada ayer en la estación de A Coruña por la plataforma Salva o Tren para reivindicar un tren de proximidad, se saltó el guión de su discurso para referirse a la veintena de manifestantes que lo esperaban en los andenes. «Siempre hay gente que pide más, como la plataforma que está ahí fuera, por lo que anuncio que tengo la voluntad de impulsar el tren de cercanías, para lo que pediré la colaboración de la Xunta», aseguró, recogiendo el guante que previamente le había lanzado el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, que reclamó como asignatura pendiente la creación de un servicio de proximidad en las áreas metropolitanas de A Coruña y Vigo.
Un portavoz de Fomento matizó después que el impulso a las cercanías o a cualquier otro modelo ferroviario que sirva para conectar mejor las áreas metropolitanas dependerá de los resultados que arroje el estudio de viabilidad que se encargará en breve. En paralelo, se negociará con la Xunta el destino que se dará a las vías que quedan en desuso con la apertura progresiva del eje atlántico de alta velocidad. En cualquier caso, existe la voluntad de impulsar un modelo de proximidad que será diseñado en base a las líneas de viabilidad que arrojen los estudios.
Pero el ministro Blanco fue más allá e insistió en la necesidad de organizar «los desplazamientos previos y posteriores a las estaciones de manera cada vez más eficiente. Así como llegar a aquellos lugares donde no puede pasar el tren», para que las nuevas infraestructuras beneficien al mayor número posible de ciudadanos. Para lograr este objetivo, recordó que todas las Administraciones deben arrimar el hombro.
Mientras estos planes a medio plazo se sustancian, el ministro de Fomento quiso demostrar con hechos que la hoja de ruta trazada en el acuerdo del Obradoiro se cumplirá el próximo día 21 de diciembre, cuando se liciten los tres primeros tramos del eje de alta velocidad Lubián-Ourense, la gran obra pendiente del AVE gallego. Blanco desveló que el montante de la contratación se fijará al final en 282 millones de euros, 27 menos que la estimación inicial que se había fijado en el acuerdo con la Xunta. Este hecho permitirá iniciar las obras en el 2010 entre Taboadela y Porto, en Ourense, el único recorrido hasta Lubián que no fue replanteado técnicamente y que puede contratarse este año.
Horas antes, el Consejo de Ministros encomendaba al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) la construcción del acceso de alta velocidad desde Olmedo (Valladolid) a Ourense, para equipararla con las principales líneas del país.

LA VOZ DE GALICIA, 05/12/09