Aparatoso accidente, sin victimas, en Cordeiro.

La carretera PO-548 entre Vilagarcía y Pontecesures, fue escenario ayer de un aparatoso accidente de tráfico aunque se ssaldó sin victimas, informó Protección Civil de Valga. Ocurrió en el cruce de Ferreirós, cuando, al parecer, un vehiculo colisionó de forma brutal con otro que trataba de incorporarse a la carretera comarcal desde una vía secundaria.

FARO DE VIGO, 04/09/08

Interior suspende de funciones al guardia civil que mató a la valguesa Mari Luz Pose en Cambados.

También decretó el cese de su destino en el puesto de la localidad

Los trámites burocráticos son lentos, y por eso hubo que esperar varios meses para que el Ministerio de Interior tomase medidas en lo que se refiere a las funciones de Jaime Maiz San Martín como agente del cuartel de la Guardia Civil de Cambados. Así, no fue hasta finales de abril que se hizo pública la situación de suspenso en funciones del guardia que el pasado 16 de diciembre mató de un tiro a la cambadesa Mari Luz Pose dentro del cuartel cuando la mujer trataba de poner una denuncia contra el agente, que había sido en el pasado su compañero sentimental. Un mes después de la suspensión de funciones, el Ministerio de Interior publicó también el cese de destino de Jaime Maiz como guardia civil del puesto cambadés.
Jaime Maiz es natural de Ferrol, pero llevaba varios años ocupando el puesto de guardia civil en Cambados. El pasado 16 de diciembre salió de copas con sus compañeros y se encontró con la que había sido su compañera sentimental, a la que siguió primero hasta su casa y después, hasta la de una amiga. Como en ocasiones anteriores ya habían mantenido desencuentros (la mujer incluso había presentado una denuncia en su contra que luego retiró) Mari Luz Pose se dirigió al cuartel para denunciarlo de nuevo. El agente (que ese día no trabajaba) la siguió hasta allí y trató de convencerla para que no lo denunciase. Como no lo consiguió, subió a su domicilio en el cuartel, cogió su arma reglamentaria y le disparó un tiro a Mari Luz que la dejó muerta en las propias dependencias policiales. Sus compañeros en el cuartel no pudieron hacer nada para disuadirlo ni para salvar la vida de la víctima. Eso sí, tuvieron que detener al guardia civil y realizarle la prueba de alcoholemia, que dio positivo. La víctima, que estaba separada, tenía tres hijos. Fue enterrada días después en Valga, y en la comarca se sucedieron las concentraciones y manifestaciones de condolencia por su muerte.
Aunque en esas fechas Jaime Maiz, de 34 años, estaba trabajando, había tenido problemas de depresión con anterioridad que le llevaron a permanecer de baja durante un año. Ahora está en prisión a la espera de que se celebre el juicio.
De ser acusado, deberá cumplir años de condena por la muerte de la que fuera su compañera sentimental. Cuando por fin abandone la cárcel, ya no podrá ejercer de nuevo como agente de la Guardia Civil, tal y como publicó el Boletín Oficial de la Guardia Civil a finales del mes de abril.

LA VOZ DE GALICIA, 02/09/07

El vecino herido en el incendio de su casa continúa “muy grave” en la UCI del Canalejo.

El vecino herido en el incendio de su casa, en Pontecesures, Marcial L.P., continúa ??muy grave? e ingresado en la UCI del Hospital Canalejo. Por otra parte, su hijo, de dos años de edad, continúa sedado en el Clínico, mientras que su abuela y su tía ya han pasado al centro de Conxo.

El hombre fue la persona más afectada por el trágico incendio que se produjo el pasado martes en su vivienda, el número 1 de la calle Agro do Muíño. Se portó como un auténtico héroe cuando logró rescatar a su hijo, llevarlo hasta el tejado, para evitar que lo alcanzasen las llamas, y no desvanecerse con el dolor que seguro le provocaban sus heridas. Los últimos partes médicos no decían mucho de lo ya sabido tras su ingreso. Mantienen que el padre del pequeño continúa ??muy grave? y es que, según relataron testigos presenciales, el día del accidente, el hombre apareció en la calle con el torso quemado.
Mejor es, si cabe, la situación de la madre del hombre, D. P. M., y de su hermana, C.L.P., que sufrieron quemaduras de primer y segundo grado, pero que ahora evolucionan favorablemente y han sido trasladadas al Hospital de Conxo, después de haber pasado la noche del martes en el Clínico de Santiago. En cuanto al pequeño de la familia (que sufrió importantes quemaduras en las extremidades inferiores) continúa en este último centro bajo pronóstico reservado, sin embargo, fuentes cercanas a la familia indicaron que los médicos mantienen sedado a este menor que cuenta con tan sólo dos años de edad.

Causas > Mientras los cuatro miembros de la familia se recuperan, los vecinos de la localidad continúan consternados por el trágico suceso. Por su parte, la Policía Judicial sigue investigando las causas del incendio aunque, testigos presenciales indicaron que las llamas pudieron comenzar por la combustión de un líquido inflamable, algunos hablaban de gasolina, pero será el grupo de investigadores los que determinen las razones.

Cabe recordar que los hechos ocurrieron de manera casi fugaz. Los vecinos de la calle Agro do Muíño señalaron que cuando se dieron cuenta las víctimas ya comenzaban a bajar de la vivienda. Y es que, según sus primeros testimonios, las llamas tardaron pocos minutos en alcanzar sus cuerpos y, aunque intentaron apagarlas, con trapos y echándole agua, no lograron sofocarlas, además de que el intenso humo que se produjo a penas les dejaba respirar ni ver por donde podían salir de la vivienda.

DIARIO DE AROUSA, 28/08/08

Continúa en estado muy grave unos de los heridos en el incendio de una casa en Pontecesures.

Marcial Lorenzo, uno de los heridos en el incendio que el martes se originó en una vivienda de Pontecesures, continúa ingresado e intubado en el Hospital Universitario A Coruña en estado muy grave, según informaron fuentes sanitarias. Mejor suerte corrieron los otros tres miembros de la familia que se quemaron en el incendio. El hijo de Marcial Lorenzo, un pequeño de dos años, se recupera de las quemaduras que sufrió en las dos piernas, mientras que su abuela y su tía han sido trasladadas desde el Clínico de Santiago al Hospital Provincial, donde evolucionan favorablemente.
El suceso tuvo lugar pasadas las dos de la tarde, cuando los vecinos de la calle Agro de Muíño dieron la voz de alarma después de oír una fuerte explosión en una vivienda en cuyo interior había varias personas. Los voluntarios de Protección Civil sofocaron las llamas del inmueble y rescataron a un padre y un niño que permanecían encerrados en el desván. Otros inquilinos de la casa salieron antes del edificio; algunos lo hicieron por la ventana, con la ayuda de los vecinos. Dos mujeres (una madre y su hija) resultaron heridas también en el siniestro.
Las causas
La Guardia Civil sigue investigando las causas que provocaron el incendio, aunque cobra fuerza la versión que dieron inicialmente los vecinos, que sospechaban que había explotado una lata de gasolina que la familia podría estar manipulando para llenar el depósito de la maquinaria que utilizan para limpiar fincas. De hecho, en la vivienda apareció una garrafa de combustible quemada. Los agentes recogieron pruebas en el edificio el día del siniestro, y ahora están a la espera de que la unidad especializada en incendios elabore un informe que permita aclarar cómo se originaron las llamas que provocaron heridas a cuatro personas.
Miembros de la familia reconocieron ayer que sí tenían combustible en la vivienda para el uso de dicha maquinaria, aunque sin desvelar si había sido esa la causa de la explosión que dio lugar al incendio.

LA VOZ DE GALICIA, 28/08/08

Los vecinos oyeron una explosión y en la casa había una garrafa de gasolina.

Sobre las causas del incendio penden muchas hipótesis. La Guardia Civil no tardó en llegar al lugar para recoger pruebas e investigar así el origen del suceso. De momento, están a la espera de que la unidad especialista en incendios se haga cargo de la investigación, por eso se evita aventurar ninguna hipótesis. Lo único que se dijo oficialmente era que el fuego no parecía intencionado y que dentro de la vivienda se encontró una garrafa de gasolina.
Los vecinos de las víctimas, que conocen mejor a la familia y sus andares, tenían su propia versión de lo ocurrido. Se trata de personas muy humildes que viven de alquiler en el primer piso del número uno de la calle Agro do Muíño, un callejón en el centro de la villa. Allí residen la madre, María Dolores Pardal Moure, tres de sus hijos (alguno con su cónyuge) y dos nietos. Según los vecinos, la familia se dedica a la limpieza de fincas, y en el momento del suceso se encontraba manipulando la maquinaria para cortar la hierba en el interior de la vivienda. «Tiñan unha garrafa de gasolina, e ao mellor estaban fumando, ou prendeu lume por calquera cousa e queimáronse».
Lo cierto es que más que ver fuego, los vecinos oyeron una deflagración, por lo que todo indica que la lata de gasolina explotó y quemó a las cuatro personas que se encontraban en ese momento en el inmueble, que eran María Dolores Pardal, sus hijos Cristina y Marcial, y el hijo de este último. Algunos testigos aseguran que en la casa había más gente en ese momento, pero que estaban en otro lugar y salieron ilesos. Los cuatro afectados huyeron de la habitación en la que se originó el fuego y, al parecer, la abuela pudo salir por la puerta, mientras que su hija Cristina lo hizo por una ventana. Su hijo Marcial, con el pequeño en brazos, huyó hacia el desván, donde más tarde fueron rescatados. Son, en principio, los que se llevaron la peor parte.
Una hora después del suceso y de que fuesen evacuadas los heridos, llegó al lugar otro hijo de María Dolores Pardal, un albañil que volvía del trabajo y que era arropado por sus vecinos y familiares a la vez que le informaban de lo sucedido.
Escasos medios
La rápida actuación de Protección Civil de Pontecesures evitó, posiblemente, que el fuego se propagase por otras habitaciones de la humilde vivienda. El pequeño municipio pontevedrés, con algo más de tres mil habitantes, no dispone de más equipos de emergencias que una agrupación de voluntarios que colabora cuando sus ocupaciones se lo permiten. «No tenemos ni motobomba, si pasa algo llamamos a los de Valga o Padrón, que sí que tienen vehículos contraincendios (explicaba ayer Luis Ángel Sabariz, concejal de Relacións Institucionais), aunque ahora nos concedieron una subvención para un pick up , que por lo menos es algo». Al menos, las agrupaciones vecinas están siempre dispuestas a echar una mano, y en caso de gravedad se recurre a los bomberos de Vilagarcía, aunque ayer no se consideró necesario.

LA VOZ DE GALICIA, 27/08/08

Un incendio en una vivienda de Pontecesures provoca heridas a cuatro miembros de una familia.

Cuatro miembros de una familia tuvieron que ser ingresados ayer con quemaduras de diversa consideración tras ser víctimas de un incendio en su casa de Pontecesures. Ocurrió pasadas las dos de la tarde, cuando vecinos de la calle Agro do Muíño dieron la voz de alarma, advirtiendo al 112 de que en una casa que estaba ardiendo había varias personas atrapadas. Todo indica que las heridas fueron causadas por la explosión de una lata de gasolina.
No tardaron en llegar al lugar del suceso los voluntarios de la agrupación local de Protección Civil, que entraron en el primer piso de la vivienda, de donde salía el humo, y procedieron a apagar el fuego, dado que no vieron ninguna persona en la zona afectada. «En realidad tampoco había mucho fuego (indicaron después), más bien los restos de una deflagración. Lo único que ardía era una puerta». Por eso, cuando llegaron los refuerzos de otras agrupaciones de Padrón y Valga ya no había llamas. Con un extintor se sofocó el fuego que había quemado la puerta de la cocina, que es donde se supone que se originó el incendio.
Fue entonces cuando los voluntarios oyeron cómo alguien pedía auxilio desde el piso de arriba, donde está el desván de la casa. Los socorristas se hicieron con una escalera y subieron para rescatar a un hombre y a un niño pequeño, de tres o cuatro años, que sufrían quemaduras, aparentemente de carácter grave. «El niño, de cintura para abajo, estaba totalmente quemado», recordaban los voluntarios tras el rescate. «Luego nos enteramos de que otras dos personas habían salido de la casa antes de que llegáramos, una incluso saltó por la ventana».
Tres de los heridos fueron trasladados al Clínico de Santiago, y el cuarto (un varón adulto, que era el que se encontraba más grave) en helicóptero a la unidad de quemados del Hospital Universitario da Coruña. Son cuatro miembros de una familia: María Dolores Pardal, de 46 años, sus hijos Cristina y Marcial Lorenzo (el más grave de todos ellos) y su nieto de corta edad, hijo de Marcial. En la casa viven al menos otras dos personas.

LA VOZ DE GALICIA, 27/08/08