En el área de Ulla-Umia, Pontecesures continuó liderando el ránking de la comarca, siendo el municipio con mayor renta por habitante en 2023 con un valor medio de 17.610 euros, cuando en 2020 era de 14.627 euros.
En la cola –y superando la media comarcal de 16.069 euros– le seguían Caldas de Reis con 16.141 euros; Cuntis con 16.678 euros; Portas con 16.136 y Catoira con 16.134. Por su parte, Valga y Moraña se posicionaban por debajo de la media con rentas de 15.586 y 14.981 euros, respectivamente.
Valga, Meis y Meaño encabezan la lista en Arousa, según su población.
El número de residentes en el extranjero vinculados por procedencia directa o antecedentes familiares a los once municipios del sur de Arousa y el interior de O Salnés es de 16.518. La cifra, correspondiente al 1 de enero del presente año, figura en la estadística del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero, el PERE, difundida en marzo por el Instituto Nacional de Estadística. El cruce de los datos del PERE de cada uno de los municipios con los de sus respectivos censos de población interior, esto es, del total de las personas que mantienen registrado su domicilio en el correspondiente término municipal, concluye que el 15,7 % del total de la población de la zona reside fuera de España.
Echando mano del censo a 1 de enero del 2025, el último oficial disponible, los once municipios de la franja noroeste de la provincia de Pontevedra reúnen 104.926 habitantes. De sumarles los 16.518 que figuran en el PERE, estaríamos hablando de un total de 121.444. Con todo, el porcentaje de residentes en el extranjero resultante de dicha operación varía enormemente entre concellos.
Los daos pormenorizados por localidades en Arousa; con Valga, Meis y Meaño a la cabeza.
Valga, Meis y Meaño encabezan, con diferencia, el peso de aquellas personas adscritas a ellos bien por haber nacido allí y emigrado al extranjero, bien por haber heredado de sus progenitores o antepasados la nacionalidad española y la adscripción a su municipio de origen. De los 3.202.002 españoles y 563.303 gallegos que figuran en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero a 1 de enero del 2026, 1.847 están asociados a Valga; sumados a los 5.780 habitantes censados en la localidad a 1 de enero del 2025, dan un total de 7.627, de los que el 24,2 % viven fuera de España. Idéntico porcentaje suponen las 1.494 personas del PERE de Meis respecto a las 6.176 que resultan junto a sus 4.682 censados; siendo del 20,2 % en el caso de Meaño, con 1.331 empadronados viviendo en otros países, por los 5.235 que lo hacen en su término municipal, dando un total de 6.566.La misma relación es del 15,7 % en Ribadumia, con 964 personas registradas en el PERE y 5.171 en su censo interior (6.135 en total), del 14,9 % en Cambados, con 2.421 y 13.863 (16.284), del 13,9 % en O Grove, con 1.759 y 10.877 (12.636), del 13,8 % en Catoira, con 526 y 3.275 (3.801) y del 13,5 % en Vilanova de Arousa, con 1.584 y 10.182 (11.766).
El porcentaje de personas en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero relativo a Vilagarcía respecto al total de la suma de dicho colectivo y el de residentes censados en la capital arousana es del 9,6 %, con 4.030 por un lado y 37.975 por el otro, alcanzando los 42.005 entre ambos grupos de población. También del 9,6 % es el PERE de Pontecesures, con 324 personas fuera del país por sus 3.073 censados y una suma de 3.397. A Illa ofrece otra muestra de su singularidad: por 4.813 censados solo cuenta 238 en el extranjero, un 4,7 % de los 5.051 vecinos que tendría la localidad de vivir todos ellos en su término municipal.
«O 90% dos que nos vamos estamos desexando volver á casa»
El saxofonista y lutier Roi Barros es uno de los muchos valgueses que se fue a vivir fuera para profesionalizar su carrera. Lo hizo entre los años 2016 y 2018 para cursar el Máster de Interpretación Musical en Lausana, Suíza. «Recoméndoo, creo que che da outra perspectiva da vida e que che enriquece como persoa; pero segundo a miña experiencia, o 90% das persoas que nos vamos fóra estamos desexando volver á casa», explica Barros.
El lutier Roi Barros, estuvo dos años profesionalizando su carrera en Suíza, pero regresó a Valga para trabajar.
Fuera de España, de Galicia en concreto, tienen otra forma de vivir: «Eu fixen amizades, había outros galegos estudando, como a violinista Sara Areal coa que compartín experiencia, pero o certo é que viven distinto, teñen outros horarios, outras costumes…», expone el lutier. En su caso, vio la posibilidad de volver a su tierra natal y trabajar aquí, por eso regresó. Hoy, además de impartir cursos por toda España, se dedica al arreglo de saxofones: «Foi algo co que xa empecei cando estaba en Suíza e unha vez aquí foi o camiño que tomei», explica.
Por su experiencia, Barros considera que la gente que sigue fuera de Galicia es porque no ve que haya posibilidades de desarrollo profesional aquí: «No meu sector en concreto é complicado, pero á primeira que xorde unha oportunidade a maioría de xente volve sen dubidalo», explica. En su caso, no solo regresó a Galicia, sino a su tierra natal, Valga: «Creo que a calidade de vida dos lugares pequenos coma este é moi superior, e grazas ás tecnoloxías e ao teletraballo é cada vez máis fácil asentarse».
El presidente Luis López hizo un balance de las obras que fueron posibles gracias a fondos provinciales.
El presidente de la Diputación de Pontevedra, Luis López, hizo balance de las inversiones realizadas en las comarcas arousanas.
Unas inversiones “históricas” tanto para la comarca de O Salnés como para la de Ulla-Umia. El presidente de la Diputación de Pontevedra, Luis López, hizo balance en Vilagarcía de los fondos que la administración que preside ha destinado a los diferentes concellos para que fuesen ellos mismos los que eligiesen su finalidad concreta. López empezó por un análisis global de los 61 municipios de la provincia para irse poco a poco a lo más local. Destacó que en estos tres años de mandato la suma de todas las inversiones alcanzó casi los 275 millones de euros. “Nunca antes a Deputación investira unha cifra tan elevada”, subrayó.
A nivel de las comarcas arousanas declaró que en el presente mandato se han invertido en 16 concellos un total de 69,1 millones divididos entre los diferentes planes activos como son el +Provincia, el Plan Extraordinario de Infraestruturas Deportivas y el Plan Extra. A ello se suman también las cantidades de otros planes de cooperación o las inversiones en mantenimiento y seguridad en las carreteras de titularidad provincial y para las que se destinaron 14 millones de euros en las dos comarcas.
Por concellos
Luis López repasó uno a uno los concellos beneficiados de los diferentes planes provinciales. Destacó que Vilagarcía es “o concello que máis recibe. En tres anos investimos máis de nove millóns de euros que permitiron, entre outras cuestións, melloras en Fontecarmoa”. En el caso de Cambados la localidad se benefició de una cuantía global de 4,95 millones destinados, entre otras actuaciones, a la rehabilitación del Pazo de Torrado; O Grove por su parte recibió 5,08 millones que posibilitaron proyectos como la reforma del pabellón de Comeniño, mientras que Meaño recibió 4,16 millones para llevar a cabo actuaciones como mejoras en la pista deportiva de Dena; en Meis la Diputación aprobó 3,6 millones para, por ejemplo, humanizar la zona de la Rúa Igrexa, mientras que en A Illa son 2,96 millones para rehabilitar las viviendas de los maestros en el colegio Torre-Illa.
Ribadumia recibió por su parte 3,87 millones para mejoras en parques infantiles y Sanxenxo 7,9 para realizar proyectos de humanización en Baltar y Dorrón entre otros. Vilanova se benefició de los diferentes planes con 5,04 millones de euros. Estos facilitarán proyectos como de mejora de caminos y de instalaciones deportivas.
López reconoce estar con las manos atadas en las Pousadas por los contratos en vigor
El presidente de la Diputación reconoció que, a nivel legal, la administración provincial está de momento con las manos atadas a la hora de poder intervenir en las Pousadas do Salnés. Cabe recordar que dos de ellas – la de A Lanzada en O Grove y la de Armenteira en Meis– están en funcionamiento, mientras que la de Meis y la de Ribadumia nunca llegaron a abrir sus puertas. López reconoció que los contratos con las concesionarias todavía no han expirado. “No caso de dúas delas aínda teñen dous anos máis, mentres que nas outras pasa o prazo máis aló do ano 2030”. Eso sí, aseguró que desde la administración provincial están “vixiantes” para que no haya ningún tipo de incumprimento consciente de que los que hubo hasta el momento no son suficientes para romper lo acordado. El responsable provincial también dejó sobre la mesa la posibilidad de que alguna de esas Pousadas pueda tener un uso distinto al hotelero, aunque reconoció que la fórmula que se está aplicando en las que están activas está funcionando por su ubicación estratégica.
En la comarca de Ulla-Umia al Concello de Caldas se le inyectaron 4,76 millones de euros en los diferentes planes, que facilitaron mejoras en el saneamiento de diferentes puntos del rural. Catoira se benefició de 3 millones destinados, entre otras cosas, al campo de As Lombas y al pabellón municipal. En Cuntis lograron financiación de 3,69 millones y en Moraña de 3,13 para el campo de Mirallos o la senda de la carballeira de Santa Lucía. En Pontecesures las cifras son de 2,9 millones para, por ejemplo, mejorar el camino de A Toxa, mientras que en Valga se recibieron 4,58 millones para actuar en zonas como la Lagoa de Porto Piñeiro.
López manifestó que “a colaboración cos concellos e coa veciñanza vai moito máis aló da inxección de recursos de xeito directo” y habló del apoyo a colectivos vecinales y comunidades de aguas con más de cien asociaciones beneficiadas en las dos comarcas. También destacó el apoyo a los festivales como son el Portamérica, Atlantic Fest y Revenidas.
El presidente indicó que “o noso é un compromiso decidido, firme e amplo que xa nos gustaría que fose compartida por outras administracións como o Goberno central” en referencia a la AP-9 o al eje ferroviario.
Seis municipios de Arousa carecen aún de plan contra las inundaciones
Vilagarcía, Vilanova, Ribadumia, Catoira, Valga y Pontecesures deben redactar el documento.
Viñedos cubiertos por el agua a orillas del río Umia, una de las zonas con más riesgo de inundación de O Salnés.
Medio centenar de Ayuntamientos gallegos tienen la obligación de disponer de un plan municipal contra las inundaciones, por encontrarse en zonas especialmente expuestas a estos episodios. Y más de la mitad de ellos todavía no le han entregado sus protocolos a la Xunta de Galicia. En el caso de O Salnés y Ullán, son siete las poblaciones que están obligadas a elaborar el plan ante emergencias por inundaciones, pero solo uno de ellos ha hecho los deberes.
Renfe y Adif han restablecido el servicio ferroviario en la línea convencional de Vilagarcía a Padrón, que permanecía cerrada por motivos de seguridad desde los temporales de principios de este mes de febrero. Los usuarios habituales del tren, sin embargo, han mostrado su enfado, ya que el servicio se restableció «a deshora y sin ningún tipo de información previa provocando la confusión entre los usuarios del ferrocarril».
Los vecinos de localidades como Pontecesures, Catoira o Valga se han sentido muy perjudicados con el prolongado corte del servicio en la línea convencional, hasta el extremo de considerar que «esta comarca fue tratada con desprecio».
«Resulta increíble que en los tiempos que vivimos se tarde más de quince días en reanudar la circulación de trenes por una vía férrea de 27,7 kilómetros», señala el exconcejal pontecesureño Luis Sabariz, firme defensor del tren.
El grupo provincial del Partido Popular ha presentado una propuesta en la que reprueba la labor del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en lo relativo a las infraestructuras. En el caso concreto de O Salnés, le afean los problemas ferroviarios entre Vilagarcía, Catoira y Pontecesures, o el mal estado del pavimento de las carreteras nacionales 640 y 550. Los conservadores también tildan de «terrible» la propuesta para la Variante Oeste de Caldas, que conectaría con Vilagarcía.
Los trenes vuelven a circular por la vía convencional que conecta Vilagarcía con Santiago, pasando por Catoira y Pontecesures.
Así lo aseguró el exconcejal de Pontecesures, Luis Ángel Sabariz, quien informó que desde este lunes – a última hora- los trenes comenzaron a circular por la vía, eso sí, con retrasos y sin poder asegurar que el servicio esté reestablecido al 100%, ya que se entiende que la vuelta a la normalidad puede ser progresiva. “Esperemos que en día de hoy -por ayer- se restablezcan todos los servicios con normalidad y quede superada una situación muy perjudicial para toda una comarca”, apuntaba Sabariz.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco justificó los cortes en infraestructuras al asegurar que “lo fundamental y prioritario es garantizar la seguridad de las personas”.
El tren llevaba ya más de dos semanas sin circular por esta vía obligando a los usuarios a recurrir a un servicio de autobuses que se habilitó para suplir la falta de comunicación.
La estación de Catoira sigue excluida de los cinco trenes lanzadera diarios que sí hacen escala en Pontecesures y Padrón
De cincuenta minutos que fácilmente se ampliaban a una hora si el autocar llegaba con retraso, algo bastante habitual, a la media hora de rigor que marcan los horarios. Ayer, después de que el lunes por la tarde algunos servicios recorriesen los raíles, Renfe recuperó la circulación de sus trenes por la vía convencional que une Vilagarcía y Santiago. Lo hizo sin cursar previo aviso a sus usuarios. Pero lo hizo, al fin y al cabo, 18 días después de que sus frecuencias fuesen clausuradas a raíz de las inclemencias meteorológicas, tal y como la operadora ferroviaria explicó en su momento. Buena noticia para los viajeros de las estaciones intermedias, a quienes la alternativa en forma de autobuses de sustitución no convencía. Por la sencilla razón de que el tiempo de desplazamiento se duplicaba.
Denís Area, un joven que reside en Santiago, está cursando prácticas en Catoira y el lunes confirmaba que la solución del bus por carretera no era, precisamente, un prodigio de logística, acudió ayer a su cita ferroviaria a la una y media de la tarde. «O servizo das 6.10 horas que teño que coller en Compostela para poder vir traballar xa o fixemos no tren, así que parece que Renfe recobra por fin a normalidade», comentaba a pie de andén, poco antes de tomar la frecuencia de regreso. Nadie lo avisó. Se enteró en primera persona, al llegar a la estación intermodal Daniel Castelao de buena mañana y comprobar que, en lugar del autocar de las dos últimas semanas, el maquinista estaba en su puesto. El regional de vuelta, que procedía de Vigo, Pontevedra y Vilagarcía, llegó a su hora.
Junto a Denís, otras tres personas emplearon el camino de hierro para viajar a mediodía hacia el norte. Si algo critican de esta peculiar experiencia es la falta de información que las ha mantenido en un desconcierto permanente. «Los dos primeros días en los que se cerró la vía ni siquiera tuvimos la opción de ese autobús que Renfe sí puso después, pero es que los mensajes de SMS que nos enviaban llegaban en ocasiones a las cuatro de la tarde. Ya me dirás qué puedes solucionar con esos márgenes».
Asistir a la recuperación del tren convencional en Catoira se rodeas de un poso de justicia poética. Más que nada porque, obviando Osebe, que dispone de servicio ferroviario, pero funciona como un enclave testimonial, la suya es la estación intermedia que un peor trato recibe en este trazado de hierro, el primero que se puso en marcha en Galicia. Por razones que nadie ha explicado, al menos no de forma convincente, está excluida de los trenes lanzadera que comunican exclusivamente Santiago y Vilagarcía y sí se detienen en PontecesuresyPadrón.
Más allá de una pequeña dependencia dotada de un puñado de asientos, no existe aquí prestación adicional alguna. Ni es posible adquirir un billete, siquiera de forma telemática, ni hay un servicio de videoasistencia como el que sí funciona en la estación de Pontecesures. «É curioso, porque durante estas dúas semanas ninguén collía o teléfono en Renfe, aínda que si enviaban mensaxes dicindo que consultásemos co persoal da estación. Non sei a que persoal se referían», se pregunta Denís mientras recorre con la mirada un edificio cerrado a cal y canto. Pese a que este es el verdadero referente ferroviario para los viajeros de O Barbanza, sobre todo estudiantes y trabajadores, su exclusión de los trenes lanzadera priva a Catoira de cinco frecuencias diariasmás, Que se sepa, poner remedio a esta situación no figura en ninguna agenda oficial.