En la comarca de Caldas se registran 373 ERTE y 2.418 trabajadores afectados: Caldas (167-773); Valga (44-909); Cuntis (40-105); Pontecesures (39-90); Moraña (33-375) Catoira (30-68) y Portas (20-98).
El Correo Gallego
En la comarca de Caldas se registran 373 ERTE y 2.418 trabajadores afectados: Caldas (167-773); Valga (44-909); Cuntis (40-105); Pontecesures (39-90); Moraña (33-375) Catoira (30-68) y Portas (20-98).
El Correo Gallego
Las estadísticas de Renfe demuestran que es un servicio muy utilizado entre Vigo y A Coruña. En los apeaderos de Pontecesures y Catoira se nota la ausencia de revisores.
Los usuarios siguen demandando la continuidad del tren de cercanías. Y ahora que con el estado de alarma se eliminaron muchos de ellos, lo que exigen es que una vez superado se retomen las frecuencias de viaje existentes antes de la pandemia.
Así lo hace constar el exconcejal pontecesureño, Luis Sabariz Rolán, que como miembro de la plataforma en defensa del servicio ferroviario de proximidad lleva años aportando datos que avalan la continuidad del mismo.
Y el balance oficial de Renfe referido al año 2019 solo sirve para reforzar sus planteamientos, ya que constata la existencia de una gran cantidad de pasajeros en la línea Vigo-A Coruña, con una importante actividad en las estaciones de ferrocarril tanto de Pontecesures como de Catoira, Padrón y Vilagarcía.
“Esperando que, a medida que se va superando la situación que sufrimos por la pandemia del Covid-19, vuelvan a circular todos los trenes que lo hacían antes de la declaración del estado de alarma”, clama Sabariz, quien al referirse a los datas facilitados por Renfe Comercial sobre los viajes en 2019 en las estaciones citadas concluye que en las Baixo Ulla ” el número total de subidas y bajadas fue de 102.647″.
Al desglosar la cifran sale a relucir un viejo problema, como es la carencia de máquinas expendedoras de billetes en los apeaderos del Ullán, unido a la insuficiencia de interventores, o al poco tiempo que tienen para supervisar los billetes durante los viajes cortos, hace que se produzca un desfase entre subidas y bajadas, estimándose que hay alrededor de 30.000 viajeros que se desplazan gratis a lo largo del año.
Prueba de ello es que el período citado “las bajadas en Pontecesures, Catoira y Padrón fueron 66.703, mientras que, sorprendentemente, las subidas computadas fueron solo de 35.994”, reflexiona.
Para explicar esta desproporción señala que “el número real de subidas fue muy superior al computado, pues como en las tres estaciones del Baixo Ulla no se despachan billetes, la ausencia de interventores en muchos trenes motiva que muchos usuarios viajen en tren gratis”, insiste.
Además, “no se computaron las bajadas en Pontecesures, Catoira y Padrón de viajeros procedentes de otras estaciones del trayecto A Coruña-Vigo en las que no se expiden billetes como las de Cerceda, Ordes, Arcade…, como tampoco las subidas y bajadas de los usuarios que circulan entre las tres poblaciones del Ullán cuando el tren no lleva interventor”.
EL NÚMERO DE USUARIOS SIGUE EN AUMENTO
Luis Sabariz destaca que los usuarios del tren siguen en aumento, pues en 2018 hubo 35.448 subidas y 61.838 bajadas”. Respecto a esto último, en los dos últimos años el número de personas que se apearon del tren en Pontecesures pasó de 18.355 usuarios a 19.047; mientras en Catoira subió de 21.554 a 24.355 usuarios y en Padrón, de 21.929 a 23.301.
A modo de conclusión, Luis Sabariz Rolán, proclama que “los usuarios crecen día a día, de ahí que la potenciación del ferrocarril por la vía convencional es fundamental”. Y esto implica no solo mantener o reforzar las frecuencias de viaje, sino también “instalar paneles informativos en Catoira y en Pontecesures” y “subsanar las deficiencias que presentan los andenes, ya que motivan incomodidades a los usuarios”.
CLAVES ECOLÓGICAS, ECONÓMICAS Y DE SEGURIDAD
A juicio de Luis Sabariz “desde las administraciones públicas se debe apoyar con decisión el uso del tren de proximidad por razones ecológicas, económicas y de seguridad, de ahí que deseemos todos que la anunciada electrificación de este tramo de vía convencional, fundamental para la continuidad del servicio, no se quede solo en buenas palabras”.
Faro de Vigo
Según los datos facilitados por Renfe Comercial sobre los viajeros en 2019 en las tres estaciones, resulta que el número total de subidas y bajadas fue de 102.647. Las bajadas fueron 66.703 mientras que, sorprendentemente, las subidas computadas fueron solo de 35.994.
Obviamente, es imposible esta desproporción y el número real de subidas fue muy superior al facilitado. Como en las tres estaciones no se despachan billetes, la ausencia de interventores en muchos trenes motiva que, en muchas ocasiones, los usuarios que subieron al tren lo hicieron gratis. Además hay que añadir que tampoco se computaron las bajadas en Pontecesures, Catoira y Padrón de viajeros procedentes de otras estaciones del trayecto A Coruña/Vigo en las que no se expiden billetes (Cerceda, Órdenes, Arcade…) ni tampoco las subidas y bajadas de los usuarios que circulan entre las tres poblaciones cuando el tren no trae interventor.
Por ejemplo: Es imposible que en en Pontecesures bajen procedentes de Vilagarcía 4.574 viajeros y solo suban para dicha ciudad 2.073. Tampoco es posible que bajen procedentes de Santiago 9.687 viajeros y sólo suban para la capital de Galicia 3.439.
Con todo, los usuarios crecen. En 2018 hubo un total de 97.286 subidas y bajadas (35.448 y 61.838, respectivamente). Resaltamos el número de bajadas por ser el más representativo. En Pontecesures pasamos de 18.355 a 19.047; en Catoira de 21.554 a 24.355 y en Padrón de 21.929 a 23.301. No obstante, el dato reflejado de las subidas nos perjudica desde el punto de vista estadístico y por eso es necesario recordarlo siempre ante la opinión pública.
Podemos concluir que los usuarios crecen día a a día (habría que añadir los bonos mensuales y los bonos 10 tambien utilizados por viajeros de estas villas) y que la potenciación del ferrocarril por la vía convencional es fundamental. Todo ello a pesar de contar con deficiencias en los andenes, que motivan incomodidades a los usuarios, y de la ausencia de paneles informativos en Catoira y en Pontecesures.
Consideramos que desde las administraciones se debe apoyar con decisión el uso del tren de proximidad por razones económicas, ecológicas y se seguridad. Esperemos que la anunciada electrificación de este tramo de vía convencional, fundamental para la continuidad del servicio, no se quede solo en buenas palabras.
Por último, decir que esperamos que, a medida que se va superando la situación que sufrimos por la pandemia del COVID-19, vuelvan a circular TODOS los trenes que circulaban pora la vía convencional antes de la declaración del estado de alarma.
Luis Ángel Sabariz Rolán
Exconcejal de Pontecesures
A Xunta, a través da Delegación Territorial de Pontevedra, leva entregadas aos quince concellos das comarca de Deza, Tabeirós e Caldas 65. 900 unidades de protección individual nos distintos envíos que se veñen de efectuar dende a plataforma loxística dende o inicio do decreto do estado de alarma. Desde esa data, en total, a Xunta repartiu entre os concellos da provincia máis de 419.324 unidades de protección para loitar contra a pandemia.
Segundo informou o delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, a comarca de Caldas enviáronse un total de 20.020 luvas, 14.200 máscaras, 776 batas e traxes de protección e 298 produtos de desinfección, entre outros elementos.
Por concellos os envíos feitos nesta comarca foron como sigue: Caldas recibiu un total de 4.984 unidades; Catoira 3.831; Cuntis 3.413; Moraña 4.166; Portas, 3.682; Pontecesures 3.931, e Valga un total de 5.686.
Por su parte, en las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, se han recibido de 21.460 luvas, 13.65 máscaras, 774 batas e traxes de protección e 298 produtos de desinfección, entre outros elementos. Por concellos, os envíos totales de unidades de protección son: Agolada recibiu 3.879; Dozón 2.213; Lalín 5.798; Rodeiro 3.883; Silleda 4.658; Vila de Cruces, 4.868; A Estrada 6.990 e Forcarei que recibiu 3.932.
Todo este material de protección está sendo repartido por persoal dos distintos municipios entre profesionais, locais, empresas e as distintas veciñanzas.
A medida que se apliquen as distintas etapas da desescalada irán recibiendo máis material, informan.
El Correo Gallego
Son siete los concellos de la Ría de Arousa y zona de influencia que se salvan de las franjas horarias para pasear y hacer deporte. Se trata de A Illa y Meis en la comarca de O Salnés y de Portas, Catoira, Moraña, Cuntis y Pontecesures en la de Ulla Umia.
Al tener menos de cinco mil habitantes, conforman la excepción a la regulación establecida por el Gobierno de Pedro Sánchez para evitar aglomeraciones durante el primer día de paseo general, que tendrá lugar hoy.
Diario de Arousa
El alcalde del primer municipio afirma que “no tiene encaje que un padronés pueda viajar hasta A Coruña o hasta Cariño, municipios que quedan a 100 kilómetros, y no puedan cruzar a 200 metros”.

Un vecino de Pontecesures pasa hacia Padrón, al otro lado del puente este jueves. Padrón y Pontecesures son dos municipios gallegos con una gran vida conjunta que están separados por un puente romano sobre el rio Ulla y durante la desescalada, su unidad se podría ver alterada por la división provincial: el primero pertenece a A Coruña y, el segundo, a Pontevedra.
Padrón y Pontecesures son dos municipios gallegos con una gran vida conjunta que están separados por un puente romano situado sobre el río Ulla. En la desescalada, su unidad se podría ver alterada por la división provincial, con consecuencias negativas tanto para el comercio como para sus habitantes, ya que el primero pertenece a A Coruña y el segundo, a Pontevedra.
“Espero que finalmente impere el sentido común y esta medida se eche atrás”, ha declarado a Efe el alcalde de Padrón, Antonio Fernández Angueira, que considera que el municipio es el “centro neurálgico” de la comarca, además de núcleo “comercial, industrial, administrativo y sanitario”.
“No tiene encaje que una persona de Padrón, limítrofe con Pontecesures, pueda viajar hasta A Coruña o hasta Cariño, municipios que quedan a 100 kilómetros, y no puedan cruzar a 200 metros”, explica.
El alcalde considera que habría que establecer otro tipo de áreas, porque en algunos casos “únicamente juega el azar”, ya que depende de si los municipios están situados en el centro de la provincia o en zonas limítrofes.
“No se puede gobernar a 600 kilómetros de distancia y establecer las mismas medidas para todos, porque esa igualdad no deja de ser una discriminación en situaciones distintas”, apunta Fernández Angueira, que señala que, mientras Madrid es uniprovincial, hay comunidades autónomas, como Galicia, que tienen características muy distintas.
Además, esta división supone para el alcalde un lastre en los servicios ciudadanos, pues en Padrón está ubicado el grupo de emergencias supramunicipal, que incluye otros municipios como Valga o Catoira, por lo que ve las áreas sanitarias como una buena medida territorial para la desescalada.
En caso de que la desescalada sea provincial definitivamente, los habitantes de muchos pueblos cercanos a Padrón, pero que están en la provincia de Pontevedra, no podrían realizar sus compras en la localidad coruñesa y, por lo tanto, deberían buscar esos servicios en su provincia, aunque ello suponga recorrer muchos más kilómetros.
“Por un lado se está perjudicando a Padrón económicamente e industrialmente y a los vecinos de otros municipios se les está quitando un servicio que podrían tener a tres kilómetros, además de obligarlos a desplazarse a lo mejor a 60 kilómetros dentro de la misma provincia para tener el mismo resultado”, explica Fernández Angueira.
Así lo ven también los comerciantes del mercado de abastos de la localidad, que piensan que perderán muchos clientes si se corta el tránsito entre Pontecesures y Padrón.
“Así como gente de Santiago no viene, por los kilómetros, aunque esté en la misma provincia, de Pontecesures tenemos muchos”, explica Mari Carmen, que trabaja en una frutería y que entiende que no puedan ir los de Pontevedra, pero no gente cuya localidad está a poca distancia.
Lo mismo afirma Luis, que asegura que a la carnicería en la que trabaja acude mucha gente de pueblos limítrofes y añade que si se aplica la desescalada por provincias, podrían perder entre un 30 y un 40 % de la clientela.
En Pontecesures, pueblo de no más de 3.000 habitantes y con servicios limitados, opinan igual, pues Ángel, encargado de una librería, asegura que, aunque la mayoría de sus clientes son del lado pontevedrés, podría perder en torno a un 30 % de clientes.
Para el alcalde de esta localidad, Juan Manuel Vidal, el hecho de hacer una división insular o provincial “desbarata un poco la simbiosis que llevamos todos los ayuntamientos del contorno”, por el mero hecho de una división administrativa “sin demasiado buen criterio”.
“Estamos enclavados en la comarca del Ulla, una comarca en la que están solapados muchos servicios y en la que compartimos tradiciones, mercados e infinidad de puntos en común”, afirma, y añade que la situación es “casi cómica” porque vecinos a los que separan 200 metros no podrían casi “ni darse los buenos días” o incluso algunos, para poder bajar al caso urbano, “tendrían que cruzar campo a través” para no cruzar los límites provinciales.
“Lo menos lesivo sería hacer una división comarcal, pero no tirar de divisiones administrativas de principios del siglo XIX”, apunta.
Y es que, tal y como opina el presidente de la Asociación de Empresarios de Padrón, Simón Barreiro, en situaciones como ésta es necesario que todos “arrimen el hombro” y que las empresas y comercios se ayuden los unos a los otros para salir adelante, en lugar de establecer fronteras “sin lógica”.
“Es una rueda en la que si uno deja de empujar, pues nos repercute a todos. Tenemos que ayudarnos unos a otros”, afirma Barreiro, que a pesar de que considera que las decisiones políticas que se toman “no son fáciles”, podría haber más concreción, ya que “sale una medida y según la repercusión que tiene se modifica”, lo que genera “incertidumbre y desconfianza”.
El Correo Gallego
A Xunta de Galicia vén de ingresar aos concellos a partida do mes de marzo e a liquidación de 2018 do Fondo de Cooperación Local (FCL) para contribuír na dotación de liquidez ás facendas locais. No que atañe á área metropolitana de Santiago, o Goberno galego entregou no que vai de ano 7.152.480 euros aos 57 municipios de dito ámbito, que poden destinar a loitar contra o coronavirus, xa que son fondos non finalistas que respectan a autonomía dos concellos.
Estas achegas da Consellería de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza repártense entre todos os municipios da comarca seguindo uns criterios obxectivos pactados coa Federación Galega de Municipios e Provincias.
En concreto, téñense en conta datos como o número de habitantes, persoas maiores de 65 anos, superficie da localidade e a cantidade de núcleos de poboación. Tendo en conta estes criterios obxectivos que foron pactados coa Federación Galega de Municipios e Provincias, os concellos divídense en tres grupos: menores de 15.000 habitantes, entre 15.000 e 50.000 habitantes e máis de 50.000.
Na comarca de Costa da Morte, quince municipios perciben 1.673.199
euros: Cabana (93.725);Camariñas (86.110); Carballo (340.439); Cee
(112.816); Corcubión (38.709); Coristanco (135.296); Dumbría (83.542);
Fisterra (74.880); A Laracha (184.397); Laxe (60.495); Malpica (94.517);
Muxía (105.788); Ponteceso (108.410); Vimianzo (141.900) e Zas
(102.169).
Na de Caldas, sete localidades repártense 686.510 €:
Caldas de Reis (127.971); Catoira (213.431); Cuntis (90.819); Moraña
(74.943); Portas (50.034); Pontecesures (48.871); e Valga (80.437). Na
comarca de Tabeirós-Deza, tres concellos reciben 786.787 €: A Estrada
(319.484); Lalín (333.697) e Silleda (133.606).
No ámbito de Noia-Muros a contía é de 515.230 € para catro
municipios: Lousame (77.096); Muros (135.634); Noia (187.263) e Outes
(115.237). Na comarca do Barbanza son seis os que se reparten un total
de 985.750 euros: Boiro (207.562); Carnota (84.196); A Pobra do
Caramiñal (128.659); Porto do Son (144.274); Rianxo (162.601) e Ribeira
(258.458).
Xallas recibe 276.196 euros: 103.523 para Mazaricos e
172.673 para Santa Comba, mentras que a Melide correspóndenlle 119.293. A
comarca arzuá lévase 308.587 €: 109.350 para Arzúa; 101.042 para O Pino
e 98.195 para Touro.
A do Sar disporá de 278.679 €: 56.833 para Dodro; 91.652 para Rois e 130.194 para Padrón. A de Ordes lévase un total de 506.271 €, que se reparten Frades (66.462); Ordes (177.076); Oroso (97.441); Tordoia (87.453) e Trazo (77.839). Na Barcala corresponden 98.379 á Baña e 111.955 a Negreira.
E, finalmente, destínanse 805.644 € ós seis concellos da comarca de Santiago:Ames (241.143); Boqueixón (77.393); Brión (126.613); Teo (189.929); Val do Dubra (74.043) e Vedra (96.523).
En total, no que vai de ano, ao abeiro do Fondo de Cooperación Local,
aos municipios da Delegación da Xunta de Pontevedra correspondéronlles
algo máis de 6 millóns de euros. O delegado territorial da
administración autonómica en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís,
subliñou o esforzo que fixo o Executivo galego, na liña de apoio as
entidades locais, para, ademais de facer efectivo o ingreso de marzo,
axilizar a liquidación correspondente a 2018 para que os gobernos locais
poidan ter máis recursos económicos e así facer fronte á crise
orixinada polo covid-19.
Cores engadiu que “máis que nunca, é
necesario a colaboración institucional e cooperar coas administracións
municipais”. Tamén apuntou que os investimentos non están condicionados
xa que se tratan de fondos non finalistas e respectan a autonomía
municipal polo que os alcaldes poden destinar estas partidas a aquilo
que consideren máis necesario e urxente.
O seu homólogo da delegación territorial da Coruña, Ovidio Rodeiro, apuntou que “ademais de liquidar o mes de marzo en tempo e forma, decidiuse realizar o pago da liquidación pendente de 2018, para que os alcaldes conten neste momento con partidas económicas para todo aquilo que consideren máis necesario e urxente”. “Desde a Xunta entendemos que é o momento de arrimar o ombreiro e de facer un esforzo económico en todos os campos para poder axudar a facer fronte á pandemia”, engadiu.
Na provincia da Coruña a cifra é de 13,8 millóns de euros para un total de 93 concellos, dos cales 10,7 millóns corresponden á transferencia do primeiro trimestre do presente ano 2020 e outros 3,1 millóns á liquidación do exercicio de 2018.
El Correo Gallego

Miguel Piñeiro y el equipo de “Jara y Sedal”, en Noruega.
Natural de Catoira, un vecino más de Pontecesures desde niño y recientemente nombrado “Hijo Adoptivo” de A Pontenova. Es Miguel Piñeiro, un periodista y escritor que conoce a la perfección el río Ulla y el mundo de las lampreas, pero también un experto en todo lo relacionado con la pesca continental. De ahí su fichaje por el programa “Jara y Sedal”, de Televisión Española (TVE). Ya se había anunciado que era el protagonista de un episodio centrado en la pesca de salmón en Noruega, y visto lo visto, una vez emitido el episodio, parece que el arousano también demostró sus habilidades con la caña en el país nórdico. Como se había avanzado durante el rodaje, entre sus espectaculares capturas estuvo un salmón de once kilos y más de un metro de largo que capturó en el río Namsen, utilizando como reclamo “un pez de artesanía gallega elaborado por Quique Veiga”. No menos llamativa fue su actuación en el río Nidelva, donde pescó “seis reos en menos de una hora, uno de un kilo y otro de dos”, en este caso usando como cebo un pez artificial elaborado también de forma artesanal en Galicia.
Faro de Vigo