Los alumnos del Ullán asisten a jornadas de orientación y empleo, en Valga.

Continúan hoy con intervención del empresario Andrés Quintá.

Alumnos de Valga, Pontecesures y Catoira asistieron ayer a la primera sesión de trabajo de la “Semana de Orientación y Empleo”; una actividad impulsada por la Consellería de Educación en colaboración con el Concello valgués que se lleva a cabo en el instituto de esta última localidad.

El objetivo de este programa no es otro que “divulgar la oferta educativa y orientar, desde los puntos de vista académico y profesional, tanto a los estudiantes de cuarto de ESO como de Bachillerato y ciclos”.

Segunda sesión

Para hoy se anuncia una nueva sesión, esta vez con una mesa de trabajo en la que participa el conocido empresario local Andrés Quintá, que es además presidente de la Asociación de Empresarios do Vales Ulla e Umia (Aevu).

Mañana, por su parte, algunos de los estudiantes implicados en este proyecto viajarán a Santiago para conocer instalaciones como las del Centro Integrado de Formación Profesional; mientras que el jueves otros alumnos, en este caso de Bachillerato, conocerán la universidad compostelana.

Colaboración municipal

En la inauguración de esta actividad el alcalde de Valga, el conservador José María Bello Maneiro, manifestó que este tipo de jornadas sirven para dar a conocer el instituto y su oferta educativa”.

De ahí que el regidor, acompañado de la concejala de Educación y Empleo, Carmen Gómez, ofreciera la colaboración del Concello para seguir desplegando este tipo de propuestas en el futuro.

La mujer en el sector

Acto seguido se desplegaron diversas actividades, como una mesa redonda titulada “la figura de la mujer en el sector profesional de la fabricación mecánica”.

Contó con la intervención de Mercedes Calvelo, profesora de Soldadura y Calderería en el Politécnico de Santiago; Nansi González, exalumna del ciclo superior de Construcciones Metálicas y actualmente empleada en la firma valguesa ODL; y Sara Iglesias, alumna de segundo curso de ciclo medio de Soldadura.

Faro de Vigo

El IES de Valga pone el foco en la falta de mujeres en ciertos ciclos.

Dar a conocer la oferta educativa del centro y orientar a los alumnos de cara a la futura búsqueda de empleo son los dos objetivos que han llevado al instituto de Valga a apostar por la realización de unas jornadas diferentes: una semana dedicada a la orientación y el empleo, destinada al estudiantado de cuarto de la ESO, Bachillerato y ciclos. No solo del instituto de Valga, sino también de otros centros de las cercanías como los CPI de Pontecesures y Catoira, que recorrieron ayer las instalaciones del instituto vecino.

El pistoletazo de salida de estas jornadas puso en la mesa un tema interesante: «A figura da muller no sector profesional da fabricación mecánica». «Neste ámbito, só temos unha alumna matriculada. E animamos as mulleres a que dean un paso adiante porque non hai razóns obxectivas para que teñan tan pouca presenza nun ámbito laboral que é forte na comarca», indica el director del centro, Roberto Barral. Las cifras hablan por si solas: «A nivel Galicia son só un 2,5 % das mulleres as que apostan por este tipo de formación». Dos de esas mujeres son Sara Iglesias, alumna de segundo curso del ciclo medio de Soldadura e Calderería; y Nansi González, exalumna del ciclo superior de Construcións Metálicas. Ambas participaron ayer en la mesa redonda que contó también con el testimonio de Mercedes Calvelo, profesora de soldadura y calderería en el CIFP Politécnico de Santiago.

Las jornadas continuarán hasta el jueves. Hoy tendrá lugar una mesa de empleo en la que participarán Andrés Quinta, presidente de la Asociación de Empresarios dos Vales Ulla-Umia; y Juan Ramón Angueira, orientador laboral del concello de Valga. Miércoles y jueves habrá visitas a distintos centros como la EASD Mestre Mateo.

El centro educativo dedica esta semana a unas jornadas sobre orientación y empleo.

«O mellor é estar no taller, soldar con eléctrodos»

Sara Iglesias es la única alumna del ciclo medio soldadura y calderería. El resto de los matriculados son todo chicos. «O meu mozo fixo este mesmo ciclo fai un par de anos e xa me advertiu de que rapazas poucas. O ningunha», explica la joven. Pero, ella tiene claro desde hace mucho que es lo suyo: «Dende pequena gustáronme moito tódolos traballos que implican o uso dun martelo ou dun desparafusador, pero foi aos trece anos cando descubrín que existía este ciclo». Con el tiempo se fue informado: Internet y un tío soldador fueron las mejores fuentes de información para despejar sus dudas. «Foi o meu tío quen me deu as primeiras explicacións», relata. A partir de ahí, se planteó encaminar su futuro por esta rama profesional. Está encantada: «Estou moi contenta porque é un ciclo moi práctico. A miña parte favorita é estar no taller». Especialmente, soldar con electrodos. Sara anima a todas la mujeres a apostar por aquello que les gusta: «Hai que tirar para adiante, sen vernos influenciadas». «A busca de traballo resultou complicada»

Hace seis años que Nansi González concluyó el ciclo superior de Construcións Metálicas. Y, ya había hecho inicialmente el de soldadura y calderería. También fue la única mujer de ambas promociones. Una vez concluidos sus estudios, la búsqueda de trabajo no fue fácil: «? un ciclo de homes e creo que aínda non se nos acaba de visualizar exercendo determinadas profesións». Estuvo trabajando ??de lo suyo?? en una empresa, pero cuando esta cerró se fue al paro. Ante la falta de oportunidades decidió reinventarse: «Fixen outro ciclo, nesta ocasión de administracións e finanzas, para intentar buscar outra saída». Lo consiguió. Comenzó a trabajar de administrativa en ODL. Desde ese puesto pudo dar el salto a uno que le gusta más: gestión del almacén. «Falei co xefe e pouco a pouco foron cambiando as miñas competencias», relata. Un punto intermedio entre su formación inicial y su alternativa: «Necesito ambas, controlar de soldadura, para sabe que me pide, pero tamén de albaranes».

La Voz de Galicia

El paro en Valga y Pontecesures.

En lo que respecta al Ullán, las cifras son más esperanzadoras que en O Salnés, ya que entre los tres ayuntamientos lograron una bajada del desempleo de 17 personas. Así las cosas, Valga experimentó una disminución de 16 parados y Catoira de 3. Sin embargo Pontecesures sigue la tónica de la mayor parte de O Salnés, al sumar en enero más vecinos a las listas del antiguo INEM, concretamente 7. Actualmente en este municipio las estadísticas oficiales computan 323 personas sin una ocupación laboral, en Pontecesures 251 y en Valga 442.

Faro de Vigo

Catoira aguarda una revisión de su estación que el ADIF sí ha llevado a cabo en Pontecesures.

Intermodalidad al margen, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) mantiene otras tres deudas pendientes. Que el AVE entre Vigo y Madrid discurra por Vilagarcía, en lugar de utilizar la antigua ruta del Miño, parece cosa imposible mientras Abel Caballero no le dé su visto bueno. No ocurrió en la última etapa del PSOE en el Gobierno central, ni tampoco en los sucesivos gabinetes del popular Mariano Rajoy. Descartado también este empeño, resta por abordar la situación en la que se encuentran las históricas estaciones de Pontecesures y Catoira.

A finales del año pasado, el ADIF anunció una campaña de revisión de 117 estaciones en toda Galicia. Entre ellas, las dos que se encuentran en el trazado del Baixo Ulla, en la primera línea de ferrocarril que funcionó en Galicia. Las instalaciones de Cesures sí han sido objeto de un lavado de cara. Las de Catoira, en cambio, aguardan su momento. En todo caso, lo que el operador ferroviario manifestaba en noviembre era su intención de mejorar el estado de las terminales, pero también su propósito de estudiar alternativas de uso que rescaten los edificios del abandono en el que languidecen.

Ni la terminal de Catoira ni la de Pontecesures tienen, en la actualidad, un uso conocido. Los viajeros que suben y bajan del tren en ellas adquieren sus billetes a bordo. Las taquillas están ciegas desde hace largo tiempo.

La Voz de Galicia

Renfe reconoce que hay trenes que carecen de interventor en algunos trayectos.

Pide disculpas a Luis Sabariz, que denunció la situación por el riesgo que entraña “estropear” las estadísticas.

Renfe asume que “por cuestiones técnicas de índole interno” hay trenes que pueden carecer de revisor “en todo o parte del recorrido”. De este modo la compañía reconoce lo denunciado en varias ocasiones por Luis Ángel Sabariz Rolán, portavoz de la comisión creada en defensa del tren de proximidad entre Vilagarcía y Santiago.

Desde el Ullán

El pontecesureño alertó a través de FARO de que es posible viajar gratis en algunos trenes que avanzan desde A Coruña hacia Vigo, y especialmente entre los apeaderos de Padrón, Pontecesures y Valga con destino Pontevedra, y viceversa. Lo que quiere decir Sabariz es que como no siempre hay interventores, muchos viajeros se desplazan sin pagar billete, y esta circunstancia “estropea” las estadísticas.

Más control

De lo que alerta con ello es de que si cae el “consumo” del tren en esos trayectos el servicio de proximidad puede estar amenazado, de ahí que reclamara mayor control sobre los viajeros, entre los cuales él mismo se incluye. En Renfe se comprometen a tomar medidas para tratar de corregir la situación, es decir, para que exista mayor control sobre la venta de billetes para los viajeros que toman el tren en los municipios del Ullán. Según las estimaciones del propio Sabariz, en el año 2016 unas 16.000 personas habrían viajado gratis desde las estaciones de Pontecesures, Catoira y Padrón.

Faro de Vigo

La Guardia Civil tiene cinco patrullas nocturnas para un territorio seis veces mayor que todo Vigo.

La Compañía de Vilagarcía de la Guardia Civil despliega durante las noches cinco patrullas por los 17 municipios de las comarcas de O Salnés, Caldas y parte de la de Pontevedra que le corresponden. Cubren así un territorio de 620 kilómetros cuadrados, lo que supone una superficie unas seis veces superior a la de todo el concello de Vigo, que cuenta de forma habitual por las noches con cuatro patrullas de la Policía Nacional. Pero la cifra de cinco dotaciones en O Salnés y Caldas incluso se puede reducir a tres en los periodos de vacaciones del personal.

En las últimas semanas se produjo una oleada de robos en O Grove. A raíz de estos episodios, su alcalde, José Cacabelos, puso sobre la mesa la necesidad de que la Guardia Civil tenga mayor presencia por las noches, ya que la práctica totalidad de los municipios de O Salnés carecen de medios humanos y económicos para contar con guardias nocturnas de la Policía Local. Pero este deseo choca con una compleja distribución de los medios humanos de la Guardia Civil, que obliga a los agentes a recorrer cada noche grandes distancias para atender las emergencias.

Así, por lo general hay dos patrullas de una pareja cada una para cubrir las eventualidades que se produzcan en Vilanova, A Illa, Catoira, Caldas, Portas, Campo Lameiro, parte de Barro, Moraña, Valga y Pontecesures. Un inmenso territorio de más de 400 kilómetros cuadrados, que se hace especialmente largo cuando hay que atender una urgencia.

Así, por ejemplo una patrulla que está de noche en Pontecesures y sea requerida para actuar en Campo Lameiro tendrá que hacer lo más rápido posible un viaje de 30 kilómetros por sinuosas carreteras secundarias que en condiciones normales llevaría algo más de 40 minutos. Y si está en Cuntis y es requerida en A Illa, le llevará también poco más de 40 minutos recorrer los 33 kilómetros de distancia que hay entre las dos localidades.

Un vecino de A Illa cuenta, a modo de ejemplo, que una noche de fin de semana llamó a la Guardia Civil porque encontró rotos los espejos retrovisores de su coche. Le dijeron que esperase allí, y la patrulla tardó tres horas. “Venían de Caldas, pero antes de llegar a A Illa los desviaron a Cambados, y después surgió otra cosa en Valga y tuvieron que irse allá”, afirma el afectado.

La situación es algo mejor en el sur de la comarca. Así, en el cuartel de Cambados funciona siempre una patrulla nocturna, que salvo casos especiales, tiene que centrar la vigilancia en los municipios de Cambados, Meis y Ribadumia. Sanxenxo y O Grove tienen también sus respectivas patrullas, que han de velar también por la seguridad en Meaño. Pero no siempre actúan las dos de forma simultánea. Esto perjudica especialmente a O Grove por su situación geográfica en el extremo de la comarca, cuando los agentes que están de guardia se encuentran por Sanxenxo o Meaño.

Los alcaldes

El regidor de O Grove, José Cacabelos, afirma que aunque el Ayuntamiento va a intentar reforzar la plantilla de la Policía Local durante el presente año, “necesitamos una mayor presencia de la Guardia Civil”. Por ello, anuncia que va a solicitar una reunión con la subdelegada del Gobierno, Ana Ortiz, con la finalidad de abordar este asunto.

Pero Cacabelos no se refiere solo a la necesidad de que haya mayor presencia policial por las noches, sino que también demanda que el cuartel de O Grove esté abierto al menos por las tardes. “Ahora mismo solo abre por las mañanas y cierra a las tres, de modo que la gente que necesita interponer una denuncia por la tarde se tiene que ir a Cambados, llamar a un número de teléfono que habilitan o esperar al día siguiente. A veces acuden a denunciar a la Policía Local, pero nosotros tenemos las competencias que tenemos”.

Según Cacabelos, la necesidad de que el puesto esté operativo por las tardes es especialmente acuciante en los períodos vacacionales y durante la Festa do Marisco, cuando O Grove se llena de turistas. Por todo ello, confía en poder abordar con los responsables de la Guardia Civil “la posibilidad de realizar otro reparto organizativo”. “Se hace necesaria una presencia más directa y presencial en el Ayuntamiento. La seguridad es algo que cada vez aprecian más tanto los ciudadanos como los turistas”.

El alcalde de otro de los municipios situado en un extremo geográfico, como es Carlos Iglesias, de A Illa, declara a su vez que “el servicio a veces se hace escaso, pero somos un pueblo pequeño y no hay muchos problemas de noche. Además, los fines de semana se dejan ver por aquí”.

Eso sí, considera que “aunque la calidad del servicio es buena, sí que a veces se nota una cierta tardanza porque las patrullas vienen de lejos. El Ministerio del Interior debería incrementar las dotaciones, sobre todo en las épocas de mayor afluencia turística”.

Faro de Vigo

La rotura de una tubería deja a buena parte del Baixo Ulla sin agua.

La incidencia, en la que se está trabajando, dejó a Catoira sin agua y al depósito de Cordeiro, Valga, bajo mínimos.

Una avería en la red que suministra Augas de Galicia deja a buena parte del Baixo Ulla sin agua. La incidencia fue detectada ayer por la noche por la empresa concesionaria del suministro, Espina&Delfín, que percibió como la presión bajaba en un 90 %. Pero, hasta esta mañana no pudieron ponerse manos a la obra para solucionar el problema: la tubería afectada se encuentra en el islote de Bello, en el río Ulla, situado entre el límite de los municipios de Dodro y Valga, siendo imposible actuar al anochecer. La derivación afectada es la que lleva el agua sin depurar hasta los depósitos de Catoira y Valga. Desde el Concello de Catoira explican que se está llevando agua al centro de salud y colocando bandos informativos en bares y bloques de edificios para que los vecinos estén informados de la avería. Una avería que también afecta a Valga, donde todavía no hubo cortes, pero puede terminar afectando a las zonas más altas de Cordeiro, más concretamente entre los lugares de Ferreirós y Vilar. “los depósitos estaban llenos y también beben del río Valga”, indican desde el Concello. Pero, “en el depósito de Cordeiro solo queda una capa de cincuenta centímetros de agua”. Desde Espina&Delfín indican que el problema quedará solventado a primera hora de la tarde, sin llegar a afectar a Valga.

La Voz de Galicia

Los restaurantes tienen lista de espera para consumir lamprea, que se vende a 50 euros la pieza.

Hosteleros y pescadores elogian la calidad de los ejemplares que, “a cuentagotas”, fueron capturados durante la semana en el Ulla.

A medida que aumenta el caudal del río Ulla parecen incrementarse también las capturas de lamprea en aguas de Pontecesures. Aunque nunca es suficiente, dada la importante demandada de este producto en algunos restaurantes especializados en su elaboración, en los cuales, según confirman sus gerentes y chefs, “hay lista de espera” entre los clientes más fieles.

“Es cierto que en los últimos días aumentaron las capturas, pero tenemos que estar muy pendientes de nuestros proveedores habituales y pagarles bien para que nos abastezcan y nos traigan el producto a medida que lo vayan capturando”, explican en uno de los establecimientos.

“De momento la lamprea llega a cuentagotas, y aunque no pudimos atender todos los pedidos que teníamos, nos vamos arreglando”, manifiestan en Casa Farrucán, un negocio asentado a orillas del Ulla -en el Concello de Padrón-, justo donde se encuentran los pantalanes que emplea el colectivo de valeiros.

“A precio de oro”

En este caso pagan cada ejemplar “a 50 o 55 euros”, y por lo que parece es la tarifa que se maneja en la mayoría de negocios hosteleros del entorno, desde Padrón y Pontecesures hasta Santiago, Valga o Catoira, donde los clientes que se confiesan amantes del primitivo pez y saben apreciar el sabor y textura de su carne no dudan en pagarlo casi “a precio de oro”.

Aunque nada que ver, claro está, con lo sucedido con las dos primeras piezas de la temporada; aquellas que fueron a parar al restaurante Santiaguiño por importe de 150 euros, cada una de ellas.

Siete en una semana

Las habían capturado, cabe recordar, los valeiros Ramón Martínez Agrasar y su esposa, Tania Rodríguez, a bordo de la embarcación “Viviana”; en la que ayer capturaron otro ejemplar, elevándose a siete el número de piezas obtenidas en esta lancha desde el pasado lunes.

También estos pescadores, con puerto base en Pontecesures, indican que están vendiendo actualmente sus capturas “a 50 o 60 euros la pieza”, ya que “de momento hay mucha demanda y poco producto, que además tiene muy buen tamaño”.

A la bordelesa

Otros valeiros, parece que los menos, marcan un precio de entorno a 45 euros y solo abastecen a sus clientes habituales, que como en los demás casos son restaurantes especializados en la preparación de este pez cartilaginoso, que en la inmensa mayoría de las ocasiones es cocinado al estilo bordelesa.

Habrá que esperar un tiempo, hasta que el caudal suba más y la lamprea sea abundante -si las cosas marchan como espera el sector- para poder adquirirla a entre 25 y 35 euros, e incluso para tener la opción de conseguirla a título particular, ya que hasta entonces los restaurantes tienen prioridad absoluta.

En lo que coinciden absolutamente todos los pescadores y hosteleros consultados es en decir que “las lampreas que están entrando este año tienen una calidad enorme y muy buen tamaño”.

Faro de Vigo