?ltimo impulso de los alcaldes a la Mancomunidad del Ulla Umia.

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El objetivo es compartir más servicios que la prevención de incendios.

«Unha mancomunidade só para tres meses non ten sentido». Esta afirmación del alcalde de Portas, Víctor Estévez (PP), podría firmarla cualquiera de sus homólogos en los municipios de Moraña, Caldas o Cuntis. Los cuatro regidores están convencidos de que el futuro de la entidad pasa por compartir más servicios que la lucha contra el fuego, y los cuatro mandatarios coinciden al señalar que un servicio de basuras y de mantenimiento de carreteras conjunto serviría para aliviar las arcas municipales y garantizar la continuidad de la Mancomunidad.

La intención de los nuevos alcaldes de Portas y Cuntis es la de revitalizar una institución que en el último mandato solo sirvió para luchar de forma conjunta contra los incendios forestales. Una medida adoptada en el 2012 después de más de tres años sin prestar ningún servicio, lo que motivó el abandono de los concellos de Catoira, Valga y Pontecesures, que siguen formando parte de la Mancomunidad pero no participan en sus planes.

El más crítico con el actual funcionamiento es el alcalde de Caldas, Juan Manuel Rey (PSOE). «Non estou moi namorado dela, serviu para aforrar un pouco pero a ver como se presentan os próximos meses», apunta el regidor, que vería con buenos ojos mancomunar el servicio de basuras, aunque esperará la llamada de sus compañeros para tomar una decisión sobre el papel de Caldas en el ente.
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Por el contrario, Víctor Estévez es el que más esperanzas deposita en la entidad. «Quero que teña futuro. ? moi importante para os concellos pequenos», afirma el alcalde de Portas, quien propone nuevos servicios, como la compra de maquinaria para la limpieza de montes o el mantenimiento de carreteras. Asimismo, «compartir un servizo de lixo serviría para diminuír moito os custes», sugiere Estévez.

Por su parte, la regidora de Moraña, Luísa Piñeiro (PP), sostiene que «hay que revitalizarla. Hay proyectos que se quieren retomar». Añade además que unir esfuerzos abriría la puerta para optar a subvenciones que por separado sería imposible. En la misma línea se pronuncia el regidor de Cuntis, Manuel Campos (PSOE), que apoya mancomunar servicios pero descarta que se retomen los antiguos grandes proyectos como la perrera o el parque de maquinaria.

Otra medida que no descartan los cuatro mandatarios es la posibilidad de incorporar nuevos concellos, aunque será un debate que se tratará en una reunión pendiente para el otoño.
Roberto Vázquez dejará la presidencia en noviembre

El presidente de la Mancomunidad del Ulla Umia y ex alcalde de Portas, Roberto Vázquez, llevó a cabo el pasado viernes una de sus últimas actividades al frente de la entidad, la puesta en marcha de la tercera campaña de prevención de incendios, el único servicio que presta la Mancomunidad y que se implantó durante su mandato.

El presidente hace una valoración «moi positiva» de sus cuatro años al frente de la entidad y sostiene que no abandonará su puesto hasta el mes de noviembre, «cando remate a campaña de incendios», declara Roberto Vázquez.

Aunque en los últimos años no hubo grandes iniciativas, lo que motivó que algunos de los integrantes dejasen de abonar sus cuotas, el secretario de la Mancomunidad, Ramón Pose, asegura que la situación económica del organismo es correcta. «No hay deudas, pero el remanente se fue gastando al no haber ingresos», justifica el secretario Pose.

La Mancomunidad del Ulla Umia se fundó en el año 1994 sin llegar a ejecutar ninguno de los grandes proyectos planteados. Se buscó la construcción de una perrera, un parque de bomberos, un servicio de protección civil, un parque de maquinaria y un sistema de recogida de basuras. Todos fracasaron y la entidad vive ahora un momento decisivo. El objetivo de los alcaldes es dar un nuevo impulso al ente compartiendo servicios. Sin embargo, un nuevo fracaso podría desembocar en la disolución.

La Voz de Galicia

Crean un registro para impulsar la promoción de empresas locales.

De izquierda a derecha: Alberto García, alcalde de Catoira; Roque Araújo, concejal de Pontecesures; y Juan Manuel Rey, alcalde de Caldas

De izquierda a derecha: Alberto García, alcalde de Catoira; Roque Araújo, concejal de Pontecesures; y Juan Manuel Rey, alcalde de Caldas

La iniciativa parte del departamento que dirige Roque Araújo.

El Concello de Pontecesures ha impulsado una campaña para intentar apoyar la promoción de las empresas, negocios y comercios del municipio. Con tal objetivo, ha creado un nuevo registro donde se pueden inscribir todas estas firmas, que luego será incorporado a un directorio para reservar espacios de publicidad.
En concreto, el Ayuntamiento trabaja en la creación de una lista de sociedades para proporcionar un espacio promocional para cada negocio a través de la página web del Concello.
Por ello, el concejal de Promoción Económica, Roque Araújo, anima a todos los comercios, empresas y autónomos a cubrir el formulario que se puede conseguir en la Casa Consistorial o en la propia web.
El escrito pide la incorporación de datos básicos e información comercial sobre la actividad de cada negocio. Además de permitir la publicidad de las empresas en www.pontecesures.org, los datos facilitados quedarán también en manos de la administración local, con lo que se podrá hacer llegar a los inscritos ??información puntual e actualizada sobre axudas, subvencións, cursos ou eventos? de su interés, concluyeron desde el Concello.

Diario de Arousa

Diez siniestros laborales en Pontecesures en 2014.

Los trabajadores de la comarca sufrieron a lo largo del año pasado 808 accidentes laborales, de los que 15 fueron graves y 793 fueron leves. Hubo que lamentar también cuatro personas fallecidas por accidentes mortales en su jornada laboral.

Fue en Vilagarcía donde se produjeron más siniestros el año pasado, con 220 del total; concello al que le sigue Cambados, con 132 leves y seis graves. En Catoira fueron 21 leves; en O Grove, 94 leves; en A Illa, 68 leves; en Meaño, 26 leves y dos graves; en Pontecesures, nueve leves y uno grave; en Ribadumia, 33 leves; en Sanxenxo, 65 leves y uno grave; en Valga, 53 leves y uno grave y en Vilanova, 85 leves y tres graves.

En cuanto a los accidentes de carácter mortal, uno tuvo lugar en una empresa de Pontecesures, cuando dos trabajadores que reparaban una cubierta cayeron de la grúa en la que estaban subidos y fallecieron en el acto. El otro siniestro mortal tuvo lugar en Inglaterra, con el fallecimiento de dos trabajadores de la provincia, uno de Sanxenxo y otro de Caldas, cuando el coche en el que viajaban chocó contra un camión. Ambos eran operarios de una empresa de Sanxenxo, por eso el siniestro aparece contabilizado en la comarca.
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Por sexos, fueron 256 mujeres las que resultaron heridas el año pasado dentro de su jornada laboral, frente a 567 hombres.

Algo superior fue el número de accidentes laborales en el área de Pontevedra, con 1.315 personas que resultaron heridas de diversa consideración a lo largo del año pasado.

En toda la provincia de Pontevedra se registraron 7.249 accidentes laborales en el 2014, de los que 7.097 fueron leves y 130 graves. Hubo que lamentar, además, 22 fallecidos en la provincia, y todos ellos fueron varones.

4 fallecidos

Dos siniestros mortales

Uno de ellos tuvo lugar en Valga, y el otro en Inglaterra, aunque los trabajadores eran de Sanxenxo y Caldas.

La Voz de Galicia

Ocho desempleados menos en Pontecesures.

También son buenos los datos de Ullán, aunque en menor medida. Los 603 parados de Valga son 20 menos que en mayo; los 366 de Catoira significan una reducción de cuatro con respecto a la anterior estadística; y Pontecesures cerró junio con 326 personas sin trabajo, ocho menos que en el mes anterior al inicio de la campaña estival.

Faro de Vigo

El ladrillo toca fondo: En Pontecesures no se levantó ningún edificio nuevo ni en 2012 ni en 2013.

En concellos como Vilagarcía apenas se levantaron ocho edificios nuevos en el 2013 cuando llegaron a ser decenas en pleno bum; en otros como Pontecesures, ninguno.

Durante unos años sostuvo aquella hipérbole triunfalista que equiparaba la economía española con la de potencias industriales como Francia. Fueron miles los ayuntamientos de la Península que cayeron en las tentadoras redes del ladrillo. De pelotazo en pelotazo, las finanzas ibéricas miraban al cielo catapultadas por un crecimiento desordenado y caótico que infló la burbuja hasta que esta no dio para más. Y el sector saltó por los aires. De la era dorada de la construcción apenas queda nada. La comarca es fiel testigo de ello. El Instituto Galego de Estatística (IGE) divulgó ayer un minucioso informe que da cuenta del vertiginoso desplome de esta actividad.

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Vilagarcía, por ejemplo, apenas vio levantarse ocho edificios nuevos en el 2013 (último dato analizado por el IGE), una cifra incluso inferior a los de los tres ejercicios precedentes, con la crisis económica en plena ebullición. Muy lejos quedan los tiempos en los que Ravella contabilizaba las licencias por decenas. Entre el 2003 y el 2007, y con la única excepción del 2004 (89), en la capital arousana se construyeron no menos de un centenar de nuevos inmuebles.

Desde entonces, esa estadística ha entrado en caída libre y año tras año se ha ido desplomando sin dar ni una sola señal de recuperación. Lo explica gráficamente un joven arquitecto vilagarciano que hace tiempo ya que desistió de trabajar en lo suyo en su lugar de origen: «El sector es un erial. Apenas hay trabajo y lo que es peor, no se ve ningún síntoma de que vaya a recuperarse».

Registro a cero

El análisis del IGE resulta elocuente en este sentido. En municipios como Pontecesures no se levantó ningún edificio nuevo ni en el 2012 ni en el 2013, y en otros las cifras son poco menos que anecdóticas: uno en Valga, dos en Ribadumia, tres en Catoira… Sanxenxo es el único concello de la comarca en el que se construyeron al menos una decena de edificios en el 2013 (quince en total), un dato en todo caso que está a años luz de los 214 del 2014, los 186 del 2006 o los 191 del 2007.

La rehabilitación de viviendas o edificios, una alternativa en la que se habían depositado esperanzas para que animase la actividad, tampoco está como para echar cohetes, a tenor de lo que dicen las estadísticas. En Vilagarcía apenas se sustanciaron cuatro proyectos de estas características en el 2013, mientras que en otros ayuntamientos como Ribadumia, Catoira o Meis no se tramitó ni uno. El caso de este último concello es ciertamente llamativo, pues en el 2013 se construyeron en su término municipal nueve edificios de nueva factura, la cifra más elevada de la comarca tras Sanxenxo.

La Voz de Galicia

Presentan un plan para aprovechar 300 hectáreas de terreno de Dodro.

Plantea un uso forestal para una zona entre el río Ulla y la vía comarcal.

Un vecino de Dodro, que fue presidente de la Comunidad de Montes de San Xoán de Laíño, José Ramón Janeiro Gil, quiere recuperar un proyecto que planteó en el año 2005 y que, según explica, sigue siendo viable en la actualidad para sacar un rendimiento forestal sostenible a toda una franja de terreno comprendida entre el río Ulla y la carretera comarcal AC-305, a su paso por este municipio.

El proyecto es más amplio y afecta, además, a Padrón, Rianxo, Pontecesures, Valga y Catoira, aunque se ejecutaría por fases y la primera se centraría en Dodro, donde el territorio a explotar está ordenado desde la concentración parcelaria. Se trata, según explica su promotor, de sacar un provecho forestal sostenible a una zona de Dodro que, en la actualidad, está en desuso, con un proyecto que es respetuoso con las condiciones medioambientales de la zona, que tiene protección en la Brañas de Laíño y en la ribera del río Ulla, según relata José Ramón Janeiro.

En todo el concello, la franja ocupa en torno a 570 hectáreas de terreno, de las que unas 300 serían susceptibles de aprovechar de un modo sostenible, económico, equitativo y social, de acuerdo con el promotor del proyecto, que se desarrollaría a través de una cooperativa de propietarios de los terrenos afectados.

Unas 250 hectáreas corresponden a las llamadas tierras bajas o de aluvión, las que el río formó en el decurso de los años y otras 50 a zonas más elevadas, en este caso ubicadas más hacia la carretera comarcal. Para este último espacio, el proyecto contempla la plantación de especies como castaños, robles o pino oregón, además de otras de alto valor añadido. En la primera franja, propone especies como el freixo, pero el híbrido, en concreto las variedades francesa y americana.

Reuniones

También contempla la plantación de especies autóctonas, pero en las zonas de baja densidad, que tienen menor interés comercial y si ambiental. José Ramón Janeiro expuso este proyecto por primera vez al gobierno de Fernando Vila Brión; después se lo planteó a la coalición de PSOE y BNG, que al parecer lo remitió a la Xunta pero «tumbouno», y en el mandato anterior se lo hizo llegar al alcalde Valentín Alfonsín.

Este vecino no quiere tenerlo más tiempo guardado en el cajón, por lo que en breve convocará una reunión para darlo a conocer a los propietarios de los terrenos afectados, para ver su interés de cara a ponerlo en marcha. Sería, según explica, a través de una cooperativa que podría beneficiarse de ayudas europeas para echar a andar el proyecto forestal, del que Janeiro destaca su respeto medioambiental, pero también su viabilidad.

La Voz de Galicia