El PSOE denuncia el “desmantelamiento” y agradece que los voluntarios sigan colaborando.

Frente a los argumentos manejados por el alcalde, Juan Manuel Vidal Seage, el grupo municipal socialista comunicó a través de las redes sociales que el Concello de Pontecesures “continúa con el desmantelamiento de Protección Civil”, pues “desde la moción de censura” que colocó a Seage como alcalde, durante el pasado mandato, “el gobierno local lleva a cabo una campaña de acoso y derribo de la agrupación municipal de voluntarios”. Creen en el PSOE que tiene que ver con el hecho de que el ejecutivo, “incumpliendo su compromiso con la agrupación de voluntarios, se negó a aumentar la subvención anual, de 300 euros”. Parece que “a partir de ahí siguieron los desplantes, pues no se volvió a contratar un técnico municipal de emergencias, uno de los coches del servicio está siendo utilizado por la Policía Local y los otros vehículos de titularidad municipal no tenían pasada la preceptiva ITV”. Los socialistas, liderados por Roque Araújo, se felicitan porque, a pesar de todo, “los voluntarios de Protección Civil siguen colaborando con los vecinos, por ejemplo, en la erradicación de la plaga de avispa velutina“.

Faro de Vigo

Desconsuelo en el Auditorio municipal.

La capilla ardiente con los cuerpos de las mujeres asesinadas el lunes se instaló en el edificio público, donde hoy a las 18.30 horas se oficiará el funeral -Recibirán sepultura en Campaña.

Cientos de personas pasaron en la tarde de ayer por el Auditorio Municipal de Valga, situado en la parroquia de Cordeiro, para velar los cuerpos sin vida de Elena Jamardo Figueroa, de 58 años, Sandra Boquete Jamardo, de 39, y su hermana Alba, de 27.

Los ataúdes, procedentes del Instituto de Medicina Legal de Pontevedra, donde se practicó la autopsia a las tres mujeres valguesas, llegaron al filo de las 15.00 horas a este edificio multiusos situado a apenas un kilómetro de Carracido, el lugar en el que fueron asesinadas el lunes, presuntamente a manos del exmarido de Sandra, José Luis Abet Lafuente.

Los cuerpos fueron depositados en el salón de actos, donde hoy a las 18.30 horas se oficiará el funeral. Los restos mortales serán trasladados al cementerio parroquial de Santa Cristina de Campaña, donde recibirán sepultura.

Fue a eso de las tres y media de la tarde cuando llegaron al edificio multiusos los primeros familiares, quienes habían mostrado su deseo de estar durante un rato a solas con sus seres queridos.

Llegados de todas partes

De ahí que la capilla ardiente no se abriera oficialmente hasta las cinco de la tarde, registrándose desde ese momento una gran afluencia de vecinos, tanto del Concello de Valga como de otras localidades cercanas.

La bisabuela de los niños de 4 y 7 años que perdieron a su madre, Sandra Boquete; el padre de esta y de su hermana Alba, además de viudo de Elena; la pareja de la menor de las víctimas y demás familiares cercanos podían sentir así que no están solos en un momento tan duro como el actual.

Solidaridad de un pueblo

Pudieron entender, aunque nunca exista consuelo suficiente para hacer frente a una tragedia como la que ahora les toca vivir, que sus vecinos y amigos están a su lado, ahora más que nunca.

Al mismo tiempo que les brindaban ese apoyo -como a buen seguro volverá a suceder hoy-, los ciudadanos que ayer se acercaron al Auditorio de Cordeiro también quisieron dar su último adiós a las víctimas y expresar su más enérgico rechazo frente a la violencia de género.

Un problema de todos

Una lacra social “que afecta a toda la sociedad” y que, en consecuencia, “requiere de la respuesta de toda ella”, tal y como indicó ayer María Debén, la coordinadora del Área de Igualdad de la Delegación del Gobierno en Galicia.

Y es una reflexión sobre la que cabe meditar, sobre todo teniendo en cuenta, como ella misma apuntó, que “en Galicia hay 3.565 casos activos de violencia de género”.

Es por ello que tras animar a las mujeres a denunciar los casos de malos tratos -en este de Valga, en concreto, no existió denuncia previa-, la representante del Gobierno de España en la comunidad gallega garantizó que en el momento en que una víctima del machismo se presenta ante las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado “su situación varía sustancialmente”.

De ahí que crea necesario centrar todos los esfuerzos en plantar cara a los agresores, para lo cual es fundamental que el conjunto de la sociedad se implique y se disponga a poner en conocimiento de las administraciones públicas cualquier situación o problemática “que afecte a una mujer o a sus hijos”.

Faro de Vigo

El autor de la barbarie de Valga entra en los juzgados de Caldas entre gritos de “asesino” y “desgraciado”.

José Luis Abet llegó fuertemente escoltado.

El autor confeso del triple asesinato machista de Valga pasó la noche en los calabozos de la Guardia Civil de Pontevedra tras confesar que mató a tiros a su exmujer, a su exsuegra y a su cuñada. Un triple asesinato machista que conmociona a toda España.

Un centenar de personas le esperaban esta mañana a las puertas de la sede judicial de Caldas de Reis y lo recibieron a gritos de “asesino” y “desgraciado”.

Por el juzgado, especializado en Violencia sobre la Mujer, han pasado ya desde primeras horas testigos del atroz crimen, que han declarado ante la jueza. En los próximos minutos, también pasará a disposición judicial el triple asesino.

Los hechos

Un divorcio de mutuo acuerdo en enero de 2018 acabó ayer en tragedia con un triple asesinato machista en la localidad pontevedresa de Valga. José Luis Abet Lafuente, de 45 años, acabó a tiros con la vida de su exmujer, Sandra Boquete Jamardo, de 39, en presencia de los dos hijos menores de ambos. El asesino confeso aprovechó que su exmujer abría el portalón para salir con el coche, ya que los menores se iban al colegio, y se introdujo en la finca. Allí la mató, al igual que hizo con su excuñada Alba Boquete, de 27, que llegó a la finca entonces y María Elena Jamardo Figueroa, de 58 años y madre de ambas.

El hombre realizó varios disparos con un revólver contra cada una de las víctimas y será la autopsia la que concrete cuántos, si bien algunos vecinos afirman que escucharon “varias ráfagas”.

Tras asesinar a las tres mujeres, abandonó el lugar y se desplazó a Bertamiráns, en el Concello de Ames -cerca de Santiago-, donde residía con sus padres tras el divorcio. Fue allí donde este hombre, padre de otro hijo -fruto de una relación anterior-, contactó con la Guardia Civil para confesar el triple crimen, aunque posteriormente se habría acogido a su derecho a no declarar.

Faro de Vigo

La sinrazón de la violencia machista siega la vida y trunca los planes de futuro de tres mujeres.

José Luis Abet Lafuente disparó su revólver a bocajarro contra su expareja Sandra, su exsuegra María Elena y su excuñada Alba. Truncó la vida de tres mujeres queridas en su entorno de amistades y de trabajo.

Sandra Boquete, exmujer del asesino, (a la izquierda) y su hermana Alba (en la derecha).

El asesinato de Sandra Boquete, de su hermana y de su madre a manos de su expareja José Luis Abet Lafuente conmocionó ayer al tranquilo lugar de Carracido, en Cordeiro (Valga). Las tres mujeres eran muy queridas tanto en su entorno familiar y de amistades como en sus trabajos. Sandra se casó hace diez años con José Luis y con él tuvo dos hijos que ahora tienen 4 y 7 años. El proceso de separación se inició hace dos años y el divorcio se consolidó el pasado mes de enero. Sin embargo las relaciones con su ex nunca fueron buenas en los últimos tiempos. Sandra ejercía de auxiliar administrativo desde hace más de diez años en la empresa padronesa Stac. Algunos de sus compañeros de trabajo la defendían como una persona “amable e bondadosa”. La firma, tras conocerse el trágico suceso, emitía ayer un comunicado de rechazo absoluto a lo acontecido y de apoyo y petición de respeto a los allegados de las víctimas. Un mensaje en el contestador de Stac, así como un comunicado, anunciaban que las oficinas permanecían cerradas durante todo el día en señal de duelo por su compañera asesinada.

Tres vidas truncadas

Sandra mantenía una íntima relación con su hermana Alba, a la que llevaba doce años y que vivía con sus padres en el lugar de A Devesa, en Campaña, a pocos minutos en coche de su casa de Carracido. Alba, al igual que Sandra, era muy conocida. De hecho ambas participaron durante tiempo en las actividades culturales que se realizan en la parroquia en momentos señalados. La joven de 27 años era logopeda de profesión y era la titular de un gabinete de esta especialidad ubicado en el vecino municipio de Pontecesures. Además trabajaba activamente con la asociación vilagarciana Amencer-Aspace. Familiares de los niños a los que ella atendía la recuerdan como una “chica muy jovial y encantadora” con un “tratamiento exquisito” con todos los pequeños. De hecho la propia asociación vilagarciana emitía un comunicado tras conocerse el suceso de condena. “La violencia machista golpea a la familia de Amencer-Aspace. No hay palabras para decir la gran persona y profesional que se va”, reproducía el colectivo en sus redes.

La tercera víctima de José Luis Abet Lafuente era su exsuegra, María Elena Jamardo. Ella vivía con su marido y su hija en su casa de campaña y mantenía una relación fluida con Sandra a la que visitaba prácticamente todos los días. Su marido, que ahora se queda sin su mujer y sin sus dos hijas, es muy conocido en la localidad porque trabaja en el departamento de Obras del Concello. Así lo confirmó el propio alcalde, Bello Maneiro, que apuntó que él al asesino nunca lo había tratado, pero sí conocía a las víctimas.

Diario de Arousa

Valga decreta tres días de luto oficial y se convocan actos de repulsa en toda Arousa.

Cientos de personas se concentraron ayer a las puertas del Concello en repulsa al triple crimen de Cordeiro.

Con evidente angustia e incluso lágrimas entre los asistentes la Corporación Municipal de Valga celebró ayer por la tarde una sesión extraordinaria en la que se decretaron tres días de luto oficial por el asesinato de sus tres vecinas: Sandra, Alba y María Elena. Un pleno triste que recordaba al vivido este mismo año, en el mes de marzo, cuando la víctima fue María José Aboy Guimarey asesinada a tiros por su marido, también de Valga.

La edila de Igualdade de la localidad, Begoña Piñeiro, fue la encargada de leer el texto consensuado por los tres grupos políticos presentes en la Corporación y ante un salón de plenos abarrotado de vecinos consternados.

Su intervención empezó, de hecho, recordando el asesinato de María José, y durante la misma enfatizó “a máxima condena a este asasinato machista e a todas as formas de violencia contra as mulleres, xa sexa psicolóxica, económica, física ou sexual, e que supoñen un atentado contra a dignidade e integridade das mulleres”.

En el comunicado apelaron al “traballo conxunto entre institucións e cidadanía para erradicar a barbarie que representa a violencia machista, unha lacra que afecta de xeito dramático á nosa sociedade e expresión máxima da desigualdade de xénero”. El Pleno también puso a disposición de todos los valgueses los servicios del CIM y animó a denunciar a todas aquellas mujeres que se sientan víctimas de violencia machista.

Diferentes puntos de Arousa y de Galicia, instituciones y asociaciones, han convocado para la jornada de hoy y también de mañana concentraciones de repulsa a un crimen que engrosa las largas cifras de asesinatos por violencia machista en 2019.

Diario de Arousa