Dejan sin agua y sin luz a un inquilino septuagenario.

Tiene contrato en vigor y parece que todas las facturas pagadas

Una vista de Pontecesures.

Aunque tiene todos los papeles en regla, un contrato en vigor hasta mayo de 2024 y ni una sola factura pendiente de pago, según asegura, un vecino de Pontecesures de 71 años está sufriendo todo tipo de penurias en el piso de alquiler en el que vive.

Su situación empieza a movilizar a los vecinos, que tratan de ayudarlo como buenamente pueden y explican que la mujer que le arrendó el piso, también de avanzada edad, está ingresada en una residencia.

Llegó el hermano

El problema surgió cuando hace unos días un hermano de esa mujer acudió al edificio y, al parecer, “cortó el suministro de agua y luz al inquilino; sin previo aviso y aún teniendo el contrato en vigor”.

“Eso no se le hace ni a los okupas; y este señor resulta que lo tiene todo en regla, pero aún así lo dejan sin servicios básicos”, proclaman con indignación algunos vecinos de Pontecesures.

Por cierto, que el septuagenario vive en una tercera planta sin ascensor y en condiciones cada día más precarias, según alertabn los propios vecinos.

De ahí que denuncien los hechos y pidan ayuda al concello y a quien corresponda, alegando que se trata de un caso de “emergencia social extrema”.

El contrato

Fue el 1 de junio de 2019 cuando Manuel S.B. firmó en calidad de arrendatario el contrato de alquiler en el que figura como arrendadora María de la Paz B.C.

En ese documento se establece un precio por el piso de 120 euros mensuales y se fija un plazo de cinco años que “finalizará el 31 de mayo de 2024, procediéndose a la finalización del mismo a firmar uno nuevo si las partes así lo acuerdan, estableciendo nuevos plazo y renta”.

Faro de Vigo

Cesáreo Pardal, presidente del Clúster Turismo de Galicia: “Con la inflación este año tenemos un turismo diésel: mucho paseo y poco gasto”.

El sector turístico afronta la recta final de un verano “bueno”, que no ha llegado al nivel “extraordinario” de 2022

“La gente sale, pero economiza en restaurantes”, señala

Cesáreo Pardal.

Cesáreo Pardal. 

– ¿Cómo está siendo el verano? A partir de la tercera semana de agosto lo habitual es que la afluencia de visitantes caiga. ¿Se han cumplido las expectativas en estas tres primeras semanas del mes turístico por excelencia en Galicia?

– Por lo que respecta a la primera quincena de agosto, ha funcionado muy bien, con una ocupación de entre el 85% y el 95%, con especial intensidad los días de puente, por lo que se han cumplido las expectativas que teníamos. En conjunto, está siendo un buen verano.

– Habla de un buen verano en cuanto a resultados, pero el sector turístico confiaba en que fuese un verano extraordinario, como lo fue el pasado. Sin que los datos globales sean malos, parece que no se ha llegado al nivel que se esperaba…

– Sí, es cierto. Estábamos muy mal acostumbrados a las cifras del año pasado, que sí que fueron francamente extraordinarias. Pero yo creo que está siendo un muy buen verano con las cifras que estamos teniendo. Sí que es cierto que ha descendido el gasto medio, pero aún así está siendo un buen verano.

– Precisamente por ese descenso del gasto medio se habla este año de un ‘turismo diesel’…

– Sí, se pasea mucho, pero se gasta poco. Lo que está claro es que la gente tiene ganas de salir. Y, tal y como están las cosas, cuando se sale, hay que mirar mucho la economía. O se trae algo de casa para picar o se va al supermercado. Eso lo notamos en el tique medio diario de los restaurantes. Vemos cómo se economiza más a la hora de comer o a la hora de cenar. Se elige entre ir fuera al mediodía o por la noche o se hace una mayor compra en el supermercado. La prioridad es poder salir, pero adaptando el presupuesto que tiene cada uno.

– ¿Hay una estimación de cuánto puede haber descendido ese gasto turístico?

– No, en absoluto. Tendremos que esperar a las cifras del Instituto Nacional de Estadística para tener esos datos.

– En todo caso, se constata que hay un descenso del gasto generalizado, ¿no?

– Sí. La vida ha subido una auténtica burrada. En un sueldo normal de 1.200 euros, vemos cómo la vida se ha encarecido unos 300 euros. A final de año son 3.600 euros que tenemos que descontar de nuestro presupuesto. Y a lo primero que se le saca en una economía familiar es al ocio y al tiempo de vacaciones.

– Al final, la inflación castiga doblemente al sector, porque se le va más dinero pagando facturas, pero sus clientes gastan menos…

– Ahí es donde el empresario ha sacado pulmón por enésima vez. No ha incrementado las tarifas en la misma proporción que ha subido la inflación. Sí que es cierto que los precios se han incrementado entre un 3% y un 12% en los establecimientos fundamentalmente de hotelería, pero la vida ha subido mucho más. El sector está sufriendo sobre todo el incremento de precios en los carburantes y la electricidad, con facturas que se han triplicado en la hostelería y la restauración, y no lo estamos repercutiendo en nuestras tarifas.

– ¿Puede ayudar el turismo internacional, que estadísticamente destina más dinero a sus vacaciones, para compensar ese menor gasto que hace el visitante nacional?

– Es cierto que los extranjeros duplican o triplican el gasto que hace el turista nacional. Pero en estos momentos representan solo en torno al 32% del total de visitantes. Es una cifra que ojalá se pudiera duplicar. Pero ahora mismo es algo inviable, porque no tenemos las conexiones internacionales que tienen aeropuertos como el de Oporto y otros.

– Otra de las preocupaciones del sector en los últimos tiempos tiene que ver con la falta de personal. ¿Está siendo difícil cubrir los puestos de trabajo que se generan en verano?

– Estamos en la misma línea que el año pasado y que hace dos años. De hecho, el problema se ha incrementado. Lo que ha tenido que hacer el sector es adaptar los turnos a la gente que tiene contratada y cerrar algún día a la semana. Con lo cual, hay un bajón en la cuenta de resultados, porque tener un día cerrado en temporada estival supone una reducción de ingresos considerable.

– Que expectativas tienen de cara a septiembre. Tradicionalmente, es un mes que puede variar mucho en función de la meteorología…

– Esperamos que sea un mes bueno, como ha ocurrido en años anteriores. Por supuesto, el tiempo influye mucho en la ocupación final. Pero cada vez hay más gente que se da cuenta de que Galicia se puede disfrutar en cualquier época del año. Uno de los atractivos que tiene septiembre, por ejemplo, es poder combinar el turismo con la enología, aprovechando la recogida de la uva en las zonas vitivinícolas.

– A pesar de lo avanzado, Galicia sigue sin tener buenas conexiones aeroportuarias y ferroviarias…

– Sí, es la gran asignatura pendiente, pero los que tienen que decidir miran para otro lado. El sector debería salir a la calle para pedir que no se malgaste el dinero público en algunas campañas que se hacen y que se trabaje para que haya una mayor coordinación aeroportuaria, que en estos últimos diez años no ha existido.

– Sí que es cierto que los aeropuertos gallegos crecieron este año en número de pasajeros…

–Así es, pero lo que realmente nos interesa es traer pasajeros internacionales y no pelearnos por una repetición de destinos. Lo que le parece raro al sector es que salgan tres aviones de cada uno de los tres aeropuertos gallegos y lleguen al mismo destino. Eso es una muestra de la descoordinación aeroportuaria que existe. Cada aeropuerto mira sus propios números. No existe interlocución entre ellos y esto es algo que sí notamos a la hora de que lleguen a Galicia más turistas internacionales. El turista extranjero llega a Oporto, que ha pasado de dos a catorce millones de pasajeros. Allí lo están haciendo bien. Y a lo mejor tenemos que copiar ese modelo.

Faro de Vigo

Siguen los problemas con la empresa de recogida de basura que afecta a Pontecesures.

FCC aclaró ayer que la resolución del TSXG vuelve a dar la razón a la empresa al exigir a la Mancomunidade Serra do Barbanza que pague por los servicios que demanda y que no están incluidos en el contrato (en este caso el incremento de los puntos de recogida). Según la concesionaria del servicio de recogida y tratamiento de basura, la nueva resolución no pone en duda que FCC tenga derecho a cobrar los 2,2 millones de euros que reclama, simplemente falla sobre tres aspectos obligando a la entidad supramunicipal a pagar 34.000 euros más las facturas mensuales que correspondan por dichas ampliaciones del servicio (más de 12.000 ?/año y los intereses y revisiones). Para la empresa “no es de recibo” que la mancomunidad celebre una resolución judicial que pone en evidencia su incumplimiento de una sentencia.

El Correo Gallego

La Audiencia Provincial absuelve al alcalde de Pontecesures y al encargado de obras del delito de malversación.

El jurado anticipó el veredicto de no culpabillidad en abril. Se juzgó un gasto excesivo de gasoil.

El alcalde de Pontecesures, Luis Álvarez Angueira y el encagado municipal Xurxo Gerpe Jamardo han sido absueltos de un delito de malversación de fondos públicos tras conocerse ayer la sentencia dictada por el magistrado de la Sección Cuarta de la Audiencia de Pontevedra, José Ramón Sánchez Herrero, quien se atuvo al veredicto de no culpabilidad que emitió el jurado el pasado mes de abril.
La sentencia establece que durante la vista no se ha acreditado que el alcalde y el encargado de obras “hubieran sustraído durante ese período (de 2003 a 2006) el exceso de combustible facturado o que hubiesen colaborado de algún modo a terceros a hacerlo”.
Se explica que el Ayuntamiento de Pontecesures disponía de un Nissan Patrol destinado al servicio de obras “y repostaba habitualmente en la gasolinera Jers de dicha localidad”. Añade la sentencia que el mecanismo habitual “consistía en que el empleado correspondiente de la gasolinera emitía un justificante por el combustible suministrado, donde constaban datos de identificación del vehículo y más adelante Gerpe, en cumplimiento de las tareas encomendadas lo validaba con su firma”.
Dichos justificantes, agrega el magistrado en la sentencia, “servían para emitir una factura que era presentada con posterioridad en el Concello donde tras su comprobación, Angueira autorizaba el pago mediante decreto de la Alcaldía”.
Asimismo expone el juez que en el período estudiado de 2003 a abril de 2006 “los consumos facturados, en relación con el kilometraje que presentaba superaron ampliamente el consumo normal del fabricante en proposiciones del 30% al 50%, excesos que fueron valorados en 6.822,94 euros”.
Cabe recordar que el Jurado aunque reconoció el exceso de consumo observó que ese desfase pudo haberse destinado a otros coches del parque móvil o a motivos similares, que en absoluto tienen que ver con un enriquecimiento de los dos acusados. Por otra parte quedó al margen la acusación sobre facturas del coche privado del regidor.

Faro de Vigo

El juez no ve pruebas de que el alcalde cargara al Concello repostajes particulares.

La Audiencia de Pontevedra emitió ayer la sentencia mediante la cual ratifica la inocencia del alcalde, Manuel Luis Álvarez Angueira, y del exjefe de Obras del Concello, Xurxo Gerpe, tal y como los declaró el jurado popular tras el juicio celebrado en marzo. Considera el magistrado que el exceso de consumo de gasoil registrado en un vehículo municipal, no puede atribuirse a un delito de malversación pública porque ??no se ha acreditado? que los acusados lo ??hubieran sustraído? o destinado a usos ajenos a la función pública, ni que tampoco el regidor municipal hubiera repostado su vehículo particular y cargara el gasto al Ayuntamiento.
Esta acusación marcó en buena parte la vista debido a la insistencia del abogado de los denunciantes, Luis Sabariz y Alfonso Diz ??concejales no adscritos cuando denunciaron, en 2006?? y a pesar de la negativa del magistrado porque se había dejado fuera del auto de hechos enjuiciables y del de apertura de juicio oral, dictado por un juzgado caldense, y sin que ninguna de las partes lo impugnase. Con todo, dice ahora en la sentencia, que la única prueba a tener en cuenta sobre esta acusación fue la declaración de una empleada de la gasolinera donde se compró el combustible y ??no podría constituir prueba suficiente para llegar a un pronunciamiento de condena?. Y es que indica que el ??pincho? en el que se ponían los tickets ??se correspondía a todos los clientes?, que ??no había uno específico para el Ayuntamiento? y porque además, susodicha trabajadora, declaró que ??ignoraba? que pasaba después con esos albaranes o tickets y que ese destino correspondía a los dueños de la gasolinera. Pero sobre todo, porque los propietarios ??afirmaron que el alcalde siempre pagó los consumos de su coche? en metálico, tarjeta u otro instrumento bancario.

No hay tickets
De la declaración de esa empleada, para el juez también se desprende que habrían sido los empleados quienes no habrían cubierto los datos correspondientes a los consumos del alcalde o que los habrían imputado al vehículo, objeto de toda esta causa, un Nissan, o al Concello, pues ??tendría que haber quedado constancia de la existencia de tickets sin identificación o en que apareciera la matrícula del vehículo del alcalde?.
En cuanto a si Angueira o Gerpe destinaron ese exceso de consumo del Nissan, registrado entre 2003 y 2006 y que un perito estimó en más de 6.000 euros, teniendo en cuenta el kilometraje del mismo y los datos de consumos medios del fabricante, efectivamente el jurado lo consideró excesivo, pero tras escuchar a los acusados, testigos y las pruebas documentales, consideraron que no había prueba alguna de que esto obedeciera a ??maniobras? de los imputados, ??bien para sustraerlo, bien para destinarlo a usos ajenos a la función pública?. Tampoco consideraron suficiente el hecho de que, en 2006, una vez que el caso saltó a la opinión pública, se redujese el gasto. Angueira explicó en el juicio que esto fue así porque dio orden de evitar la práctica de atribuir al Nissan facturas por el rellenado de garrafas de combustible que luego se utilizaban para otros vehículos y herramientas de uso municipal. Este argumento fue la principal defensa del alcalde y de Gerpe para justificar ese exceso de gasto en combustible.
El magistrado considera que de ese sobre consumo ??puede estimarse la concurrencia de indicios de una actividad irregular?, no obstante, insiste en que no se aportaron pruebas de que se robó o destinó a otros usos que no fueran de la función pública y, por tanto, ratifica la absolución de ambos de los cargos de un delito de malversación de fondos públicos, como también pedía el Ministerio Fiscal. La acusación pedía tres años de cárcel para cada uno.

Costas de oficio
La sentencia es firme y en cuanto a las costas, se declaran de oficio y no las carga a la acusación particular porque los órganos judiciales ordenaron la celebración del juicio al considerar en primera instancia que había indicios que era preciso aclarar.

Diario de Arousa

El gobierno local de Pontecesures defiende su gestión del parque móvil.

El equipo de gobierno de Pontecesures salió al paso en los últimos días de unas declaraciones lanzadas desde las filas populares en las que se criticaba la gestión económica del parque móvil del Concello. “Non sabemos cal é a pretensión do PP” señalaban desde el ejecutivo, “pero o que sí podemos dicir é que as contas están ben claras”, puesto que “nesta lexislatura mirouse ata o último céntimo con lupa”.
Para dar cuenta de todo ello subrayan que el coste medio de mantenimiento de cada vehículo, al año, es de unos 971 euros, dentro de lo que entran reparaciones, cambios de aceites, ruedas mantenimientos mecánicos y renovaciones de la Inspección Técnica, en muchos casos semestral.
“Tamén lle recordamos ao PP que na lexislatura anterior na que o seu partido formaba parte do goberno compraron un camión en estado ruinoso que leva un número cuantioso de facturas de reparacións. Para ser máis exactos, 12.677 euros, un lastre.

Diario de Arousa