Los ediles del futuro conocen el Concello de Pontecesures.

Los niños de la guardería de Pontecesures recorrieron los despachos del Consistorio, charlaron con la alcaldesa y le regalaron dulces.

El Concello de Pontecesures recibió ayer la visita de los que podrían ser concejales o alcaldes del futuro. Los niños de 2 y 3 años de la guardería municipal cumplieron con su tradición anual de conocer la Casa del Concello, en la que fueron recibidos por la alcaldesa, Maribel Castro, y por el concejal de Educación, Jesús Rey.
La regidora los llevó a su despacho y les explicó su trabajo. Los pequeños recorrieron las fistintas dependencias del edificio y, si algo les llamó la atención, fue el ascensor, en el que entraron y salieron en varias ocasiones. “Daba gusto verlos”, comentaba después Maribel Castro, que tuvo ocasión de degustar alguno de los dulces que los niños repartieron entre los empleados municipales y que ellos mismos habían elaborado en la guardería.
Los infantes (acompañados por el personal docente y directivo de la guardería) llegaron cargados de regalos, puesto que también agasajaron a Castro y a Jesús Rey con un libro creado por ellos en el que se recogen con dibujos y palabras los derechos de los niños. Y como no se podían ir de vacío del Consistorio, los responsables municipales también les reservaban una sorpresa: un cuento infantil y una bolsa con chucherías para cada uno.
La de ayer fue una mañana de visitas en el Consistorio cesureño, al que también se acercaron escolares de varios cursos de primaria del colegio de Infesta. Alrededor de 160 alumnos, divididos en grupos, acudieron a contemplar la exposición “Galicia: Conservando a natureza”, organizada por la Consellería de Medio Ambiente. Una educadora se encargó de explicarles el jcontenido de la muestra, que consta de una veintena de paneles sobre los principales espacios naturales protegidos que existen en Galicia.

DIARIO DE AROUSA, 06/12/08

La rotura de un latiguillo en un baño inunda dos plantas del colegio Infesta y obliga a suspender las clases.

Las empleadas de la limpieza, los electricistas y fontaneros trabajaron a marchas forzadas para que el colegio pueda retomar su actividad esta mañana.

Los 337 alumnos del colegio de Pontecesures no pudieron ayer asistir a clase ya que las instalaciones escolares amanecieron anegadas de agua en dos de sus plantas. La rotura de un latiguillo de un baño provocó que se inundaran hasta cuatro aulas diferentes y dejó el edificio sin luz, lo que llevó a la dirección del centro a tomar la determinación de suspender las clases. Un ingeniero de la delegación de Educación y personal de fontanería y electricidad acudieron a media mañana al colegio para valorar los daños y acometer las reparaciones necesarias, con el objetivo de que hoy pueda retomarse la actividad formativa. Una de las aulas afectadas estará inutilizada durante varios días y sus alumnos se recolocarán en otras .

La rotura de un latiguillo de la instalación de fontanería de un baño obligó ayer a suspender las clases en el colegio de Pontecesures puesto que dos de sus plantas estaban anegadas de agua. La inundación afectó a dos baños y dos aulas del primer piso del centro y, desde ahí, se filtró a través del techo y las escaleras hacia la planta baja, donde otras dos aulas también resultaron dañadas.
La avería se produjo durante el fin de semana ­se desconoce exactamente qué día­ y provocó que la alarma del colegio comenzase a sonar. Fue sobre las ocho de la mañana de ayer cuando el ruido que provocaba alertó a personal municipal que, cuando llegó al colegio, se percató de lo que sucedía. La inundación dejó sin luz a buena parte de las instalaciones educativas y fue precisamente este hecho el que motivó que la dirección decidiera suspender las clases. La mayoría de cajas eléctricas estaban mojadas y se temía que pudiera producirse un cortocircuito. Tampoco funcionaban los ascensores y sus huecos estaban igualmente llenos de agua.

Aunque inicialmente los alumnos de Secundaria mantuvieron las clases un par de horas, poco después se optó porque la suspensión afectase a toda la actividad del centro. Los 337 niños que reciben clase en el CPI Pontecesures fueron trasladados al pabellón polideportivo mientras los responsables del colegio se encargaban de llamar a sus padres para que vinieran a recogerlos. Otro grupo de alumnos aguardó en la biblioteca a que llegasen sus familiares para irse a sus casas.

La alcaldesa, Maribel Castro, y otros representantes del gobierno local, como el concejal Luis Sabariz, se acercaron al centro para comprobar su estado y colaborar en las tareas de limpieza y retirada del agua, que primero se realizó manualmente con escobas y otros utensilios, y después siguieron con ayuda de una bomba de achique. La inundación afectó a material escolar, un piano del aula de música, varios ordenadores y también mobiliario, que fue retirado de las aulas anegadas para el pasillo para poder acondicionar todo.

La delegación provincial de Educación envió al colegio a un arquitecto técnico y a personal de fontanería y electricidad para reparar los daños. Cambiaron varios latiguillos en los baños ­entre ellos el que causó la inundación­ y revisaron las instalaciones eléctricas, además de analizar posibles soluciones y evitar que vuelvan a repetirse sucesos similares. En este sentido, Luis Sabariz indicó que ??Educación vai realizar melloras na fontanería do colexio? para corregir cuestiones como la excesiva presión de agua que hay en algunos baños. El concejal recordó que no es la primera vez que las tuberías del centro causan problemas, aunque nunca de este calibre. Agradeció también la diligencia con la que actuó Educación ­cuyo seguro podría hacerse cargo de los daños causados­ para garantizar que hoy sí pueda haber clase. Un aula permanecerá inutilizada durante varios días, y está previsto que sus alumnos sean reubicados en otras dependencias.

DIARIO DE AROUSA, 02/12/08

Maribel Castro: “El agua me llegaba a los tobillos”.

La alcaldesa cesureña. Maribel Castro, fue una de las primeras personas que en la mañana de ayer acudió al colegio de Pontecesures. “Cuando salí de casa, a las ocho de la mañana, escuché la alarma, que estuvo sonando muchísimo rato y me acerqué al centro. Cuando llegué ya estaba allí un trabajador del Concello. El agua afectaba a dos plantas porque se filtraba por la placa, y comenzamos a barrela y arrastrarla hacia fuera con escobones”. La regidora indica que la avería debió producirse durante el fina de semana porque el nivel de la inundación era bastante importante:”El agua me llegaba a los tobillos”, aseguró, aunque su principal procupación era “que pudiera haber un cortocircuito”.

DIARIO DE AROUSA, 02/12/08

Un vecino salvó a una menor que saltó por la ventana y salió ilesa de las llamas.

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Un vecino, José Jorge Darrocha, salvó a una de las hijas menores de la familia, Esther, de aproximadamente seis años de edad, cuando la invitó a saltar por una ventana, para evitar que las llamas la alcanzasen, prometiéndole que no la iba a dejar caer. La pequeña le hizo caso y consiguió escapar del fuego, al igual que otro pequeño, de escasamente un año de edad, que su madre (que se encuentra ingresada con quemaduras de primer y segundo grado) logró que saliera de la vivienda. Pero estos no son los únicos héroes de la jornada. El herido más perjudicado de todos, M.L.P., consiguió saltar al tejado con su hijo en brazos, a pesar del dolor y la trascendencia de sus heridas que ahora lo mantienen hospitalizado y ??muy grave?.

La familia que vive en el número 1 de la Calle Agro do Muíño, nunca olvidará la jornada de ayer. Eran aproximadamente las dos de la tarde cuando las llamas alertaban a todos sus miembros. La tragedia se cernía sobre ellos y se saldó con cuatro heridos graves, uno de ellos incluso permanece entubado en la unidad de quemados del Hospital Juan Canalejo. Pero podría haber sido más terrorífico pues en el momento del incendio había otros dos menores de corta edad, uno de ellos con poco más de un año de edad, que gracias a la agilidad de sus parientes y a la colaboración de los vecinos salieron ilesos.

Esther saltó > Y es que los residentes de las casas colindantes prestaron toda su atención y ayuda posible en el rescate de los habitantes del inmueble. Este fue el caso de uno de los ocupantes de la vivienda afectada, pues está dividida en dos partes. Su nombre es José Jorge Darrocha y gracias a él la pequeña Esther salvó su vida o por lo menos se libró de sufrir quemaduras graves.

Según contó el propio Darrocha, la niña se encontraba postrada en una de las ventanas de la casa, dispuesta a saltar, huyendo del fuego. ??Entón eu gritéille que se tirase que non a ía deixar caer?, explicó el hombre, quien la recogió entre sus brazos.

Una vez en el suelo, testigos presenciales indicaron que la pequeña se encontraba desorientada y preocupada porque llevaba el vestido de su abuela, según decía, y estaba estropeado, luego una vecina la llevó a su casa, hasta que pasase lo peor.

En cuanto al otro menor, de escasamente un año de edad, algunos vecinos indicaron que su madre (que sufrió heridas de primer y segundo grado, y se encuentra en el Clínico de Santiago) logró colocarlo cerca de una ventana para que no respirase el aire e intentó sacarlo por ella.

Otro héroe.
Pero Darrocha y esta madre no fueron los únicos héroes de este trágico suceso. El hombre que se encuentra en la unidad de quemados del Juan Canalejo, también actuó con gran valentía. A pesar de sus graves heridas (pues tenía quemado el tronco del cuerpo) recogió a su hijo en brazos, se subió con él al tejado y lo bajó hasta el suelo, para que lo atendiera una ambulancia, hasta que su euforia por salvar a su pequeño dio paso al grandísimo dolor que le producían las heridas de su cuerpo.

Incluso la alcaldesa de Pontecesures destacó la valentía de M.L.P.. Maribel Castro acudió al lugar de los hechos en cuanto tuvo conocimiento del incidente, además de estar toda la tarde y parte de la noche llamando a los familiares más cercanos. Y es que, al igual que muchos vecinos, la regidora municipal no pudo evitar derramar unas lágrimas, ??sin olvidar a impotencia que sentes de non poder facer nada?.

Castro manifestó que en estos momentos de tragedia ??pregúntaste que podo facer dende o meu cargo?, pero que nada estaba en su mano. Además aprovechó para incidir en la necesidad de que el municipio cuente con medios propios con que actuar en estos casos. En esta misma línea recordó que la compra de una motobomba está pendiente de la elaboración de los presupuestos.

DIARIO DE AROUSA, 27/08/08