El número de viajeros que suben al tren en Pontecesures aumentó un 12% en el primer semestre de 2010.

El número de viajeros que sube al tren en la estación de ferrocarril de Pontecesures se ha incrementado en el primer semestre del año en un 12%, en comparación con el mismo período de 2009. También se ha detectado un incremento en las cifras de personas que bajan de los convoyes en la villa cesureña. En este caso el crecimiento ha sido de un 15%. Esta diferencia entre los porcentajes de subidas y bajadas tiene una explicación ??doada?, para el concejal de Relacións Institucionais, Luis Sabariz, uno de los máximo defensores del tren de proximidad en la comarca. Al no expedirse billetes en la estación de Pontecesures, en muchos casos los interventores de los trenes ??non teñen tempo de cobrar as tarifas aos usuarios?, algunos de los cuales acaban viajando gratis y no entran en las estadísticas.
Estos buenos datos los achaca el edil no adscrito a la campaña de fomento del uso del tren emprendida por el Concello en los últimos meses ­con colocación de anuncios, distribución de los horarios en los establecimientos, publicitando este medio de transporte en los canales de comunicación…­ y al logro, hace casi un año, de que dos nuevos trenes hicieran parada en el municipio. A mediados de diciembre de 2009, tras reiteradas peticiones por parte del gobierno local, Renfe Operadora estableció dos nuevos servicios en Pontecesures: el convoy procedente de Vigo y con llegada a a Santiago a las 7:54 horas, que para en la localidad del Ulla a las 7:31; y el tren que circula en dirección opuesta, que llega a Pontecesures alrededor de las 14:58 horas.

Con estos servicios se consiguió compatibilizar algo más los horarios de los ferrocarriles con los de estudiantes o trabajadores, por ejemplo, de manera que el uso de este medio de transporte aumentó de forma ??considerable?. Sabariz cita como ejemplo que, el pasado 26 de septiembre (un domingo) alrededor de una docena de viajeros tuvieron que quedar en tierra en la estación de Pontecesures porque el tren de las 20:03 horas estaba repleto de gente. Para recoger a algunos de estos usuarios ­otros improvisaron alternativas por carretera­ tuvo que hacer una parada no prevista un R-598 alrededor de las 21:05.

Es por ello que Luis Sabariz considera necesario incrementar todavía más los servicios en la estación cesureña. El responsable de Relacións Institucionais se puso en contacto con la Gerencia de Media Distancia de Renfe Operadora en A Coruña para solicitarle que un tren más pare en la villa: el R-598 que sale de Santiago a las 21:33 horas y que llegaría a Pontecesures sobre las 21:50. En él podrían regresar estudiantes y trabajadores que finalizan su jornada lectiva o profesional a las nueve de la tarde.

DIARIO DE AROUSA, 08/10/10

La Xunta supedita a un estudio técnico que elabora Fomento el futuro del tren de cercanías.

En respuesta a una pregunta formulada en el Parlamento de Galicia por el Bloque Nacionalista Galego, la Consellería de Medio Ambiente ha reiterado su interés por el fomento del uso del ferrocarril, por considerarlo uno de los medios de transporte con mayores ventajas ambientales y energéticas.
Tomando como base esa declaración de principios, la consellería explica que le ha trasladado al Ministerio de Fomento el interés de la Xunta por implantar una jefatura de cercanías para Galicia, como existe ya en otras comunidades autónomas.
Además, la Administración autonómica está en contacto con el Ministerio de Fomento, que realiza actualmente un estudio técnico que aborda, entre otros aspectos, el futuro de las vías que quedan en desuso con la futura puesta en marcha de la línea de alta velocidad.
En lo que se refiere al caso concreto del tramo entre Vilagarcía y Santiago, por el que preguntaba expresamente el BNG, el conselleiro de Medio Ambiente recuerda que el trazado de la alta velocidad es independiente hasta A Escravitude de la vía convencional, de manera que las dificultades en este tramo serían menores. Sin embargo, a partir de este punto ambos trazados se solapan, lo que dificultaría, en principio, la prestación de un servicio de proximidad.
Por tanto, según la Xunta, sería necesario esperar a que ese estudio esté finalizado con el fin de conocer la intención del ministerio sobre las vías en desuso para poder negociar su transferencia.

LA VOZ DE GALICIA, 05/10/10

Más de 700 firmas contra la subida del precio del tren.

Usuarios de Renfe muestran las firmas que entregaron ayer en Santiago.

Subirse al tren todos los días para acudir al trabajo o a la facultad es desde el pasado julio un 20% más caro. Cansados de los incrementos en los abonos, los usuarios de la línea Vigo-Santiago-A Coruña han comenzado a organizarse. Ayer presentaban en la estación de la capital gallega 528 firmas contra los nuevos precios, que se suman a las 200 entregadas ya el pasado agosto.

Desde hace 12 años, Pablo Fernandes, se pasa un mínimo de 3 horas diarias sobre raíles. Hasta julio desembolsaba 166 euros por un abono mensual con un número ilimitado de viajes entre Vigo y Santiago, pero en septiembre ha pagado 198 euros.

Renfe defendía ayer la subida del precio y la achacaba a la renovación de los trenes del Eje Atlántico. Ahora por las vías gallegas circulan los 599, “más modernos, con más plazas y más rápidos”, señalaban ayer fuentes de la compañía. Renfe explica que hasta septiembre de 2009 funcionaban regionales de más de 20 años de antigüedad que se fueron sustituyendo paulatinamente. En las tarifas individuales resultó sencillo aplicar los precios de las máquinas más modernas, pero como los abonos servían para cualquier horario y tipo de tren se mantuvieron los precios anteriores. Sustituidos todos los regionales, las tarifas han subido de golpe.

Pero pese a que las máquinas son mejores, no todos los usuarios han visto rebajado el tiempo de trayecto. Entre A Coruña y Santiago las nuevas vías (preparadas ya para el AVE) han permitido reducir el tiempo de viaje a una media hora, pero de Santiago a Vigo dura hora y media en el mejor de los casos y dos horas en el peor. Pese a todo Pablo Fernandes prefiere el tren. “Una vez que te subes te despreocupas, es más cómodo”, indica. La alternativa de la autopista “es una sangría” (el peaje entre las dos ciudades alcanza los 15 euros diarios) y además hay que enfrentarse a inviernos de lluvias, heladas y poca visibildad en carretera. “La única posibilidad es encontrar a un grupo de gente que venga todos los días de Vigo, pero es díficil que todos tengan el mismo horario” comenta.

Pablo Fernandes incide en otro de los aspectos positivos del tren, la reducción de gases efecto invernadero responsables del cambio climático. “Se habla de la ley de la economía sostenible, pero luego no se fomenta el uso del transporte colectivo”, indica. Considera que el Eje Atlántico debe de ser una de las líneas “más rentables” debido a que en horas punta no quedan sitios libres e incluso hay gente que en los nuevos trenes (onde no permiten viajar de pie) se queda sin plaza.

EL CORREO GALLEGO, 02/10/10

Los peatones siguen cruzando las vías del tren en el paso a nivel central de Pontecesures.

¿Imprudencia o temeridad?. Esa es la pregunta que puede hacerse cualquiera si observa los que ocurre en varios pasos a nivel, con o sin barreras. En ocasiones, cuando el tren es inminente hay quien se juega la vida para ganar apenas un par de segundos y cruzar un poco antes que los demás.
Es cierto que a veces fallan las barreras, que los maquinistas pueden cometer errores humanos o que los pasos a nivel sin ningún tipo de protección o señalización son un peligro constante. Pero también lo es que en otras ocasiones no hay medida de prevención que valga, pues los peatones las desatienden por completo. Puede comprobarse, por ejemplo, en un paso a nivel tan importante y transitado como el del centro de Pontecesures.
El tren atraviesa lo que puede considerarse una de las arterias viarias principales de la localidad, y en ocasiones los hace a una velocidad considerable. El paso está bien protegido, o eso parece, pero es demasiado frecuente ver como los peatones, y en ocasiones incluso algún vehículo a motor, se salta todas las normas.
Hace días, por ejemplo, se comprobó como un grupo de jóvenes atravesaba el paso a nivel cuando las bareras estaban bajas y todos los semáforos en rojo, tanto para evitar el paso de personas como de vehículos. Aquellos ciudadanos cruzaron apenas unos segundos antes de que llegara el tren.
Alguien puede decir que hay visibilidad suficiente, y que si el convoy estaba aún en la estación cesureña hay tiempo suficiente para reaccionar, e incluso para cruzar antes de que llegue. Pero las normas están para ser cumplidas, y las señales, para ser respetadas.

FARO DE VIGO, 26/09/10

Mellor sen AVE.

Columna “Vento Fresco” por MANUEL MIRAGAIA DOLDÁN.
DIARIO DE AROUSA, 04/09/10

De entre os medios de transporte o que sempre estivo menos desenvolvido na Galiza foi o ferroviario. E isto é unha verdadeira mágoa, pois o tren é o mellor de todos eles, por economía, comodidade e ecoloxía. Co seu uso diminuirían de xeito significativo os engarrafamentos das cidades, reduciríanse os niveis de contaminación e os accidentes de tráfico. As sociedades máis avanzadas do Ocidente dispoñen desde hai décadas de extensas e ben trazadas redes de camiños de ferro e de comboios modernos, non só para o transporte de viaxeiros, senón tamén de mercadorías.
Os galegos padecimos a falta de vontade dos gobernos do Estado para contarmos cun ferrocarril en condicións. Mantivéronos sen a dobre vía, con camiños de ferro con curvas sinuosas, con ausencia de electrificación, sen trens de proximidade nas zonas urbanas, carentes das necesarias frecuencias e de máquinas eficientes. Todo o anterior impediunos dispor duns servizos ferroviarios decentes.

Os intereses das grandes construtoras de obras públicas e das compañías eléctricas explican en boa medida a extraordinaria expansión da alta velocidade na Península. As cuantiosas adxudicacións poden servir para financiar as actividades dos partidos políticos gobernantes. E como cómpre que as irredentas cidades de Vigo e da Coruña estean moi unidas coa capital do Estado, vainos chegar tamén o AVE. Aínda que polo visto non chegará a iso, pois só será un tren de velocidade alta, non un tren de alta velocidade, xa que non superará os 200 km/h.

Ningunha das grandes organizacións políticas da Galiza cuestionan esta obra faraónica. Malia estarmos en plena crise económica e seguirmos carecendo de servizos públicos básicos, como xardíns de infancia, camas hospitalarias, residencias para a Terceira Idade e axudas aos dependentes, o Estado vai gastar a fortuna de 8.720 millóns de euros, para que logo, cuase seguro, explote as liñas creadas unha compañía privada que buscará o máximo beneficio, como pasa coa Autoestrada do Atlántico. Mellor sería empregaren estes recursos nos servizos sociais dos que aínda somos moi deficitarios e, por mor diso, xerar moito emprego, ou en apoiar ás iniciativas dos emprendedores que desenvolvesen unha economía social ou a creación de tecnoloxía substentábel.

E non falemos do enorme impacto ambiental que terá, ao destruír a paisaxe cos seus viadutos e túneles, separando definitivamente partes da mesma zona e aumentando seis veces o consumo enerxético con relación a un tren convencional. Máis de cincuenta estacións serán suprimidas. E ao construíren os novos camiños de ferro sobre tramos dos antigos imposibilitarase a continuídade do tren entre as vilas de tamaño medio, desequilibrando aínda máis as zonas urbanas das rurais, e a implantación de liñas de proximidade nas áreas metropolitanas.

Coa mellora do tren que xa tíñamos e o uso da tecnoloxía pendular alcanzaríase a suficiente velocidade para contarmos cun medio de transporte eficaz entre as nosas cidades e vilas. Alén diso, sería substentábel e poderíanse dedicar neste período de vacas fracas eses inxentes recursos públicos a outras iniciativas de maior rendibilidade social.

Las cercanías.

Pues la verdad es que, ahora que se confirma que las obras de los AVE, y los trámites para las que faltan, van (farragosos y lentos, pero van) quizá resulte un momento adecuado para preguntar por los otros trenes, de diferente condición, que son para Galicia de una importancia especial. Y sobre los que apena se sabe algo (como de los de cercanías) pese a los esfuerzos de una plataforma cívica que los reclama.
Es cierto que la cuestión resulta redundante, que cada cierto tiempo se airea y que no falta quien se cansa de ella, pero eso no desvirtúa su importancia ni rebaja su necesidad. Aunque sólo fuera por el efecto vertebrador que el ferrocarril tiene para comarcas gallegas condenadas sin él al aislamiento, por no decir al olvido que precede casi siempre a la agonía económica.
En este punto, y ya puestos, resulta conveniente añadir a la reclamación de atención y soluciones el caso de las mercancías ferroviarias. Que, por más que el señor ministro de Fomento insista en que no corre peligro la modernización de ese sistema de transporte, no acaba de ir más allá de las palabras. Y como pasa el tiempo, otros avanzan y Galicia no, llega la hora de espabilar.
Es cierto, desde luego, que este lado del Padornelo es uno de los lugares de España en donde más y mejor se cumple eso de que las cosas de palacio van despacio. Y si es en lo que al tren se refiere, la exactitud del dicho roza lo absoluto tanto si el palacio está en Madrid como si en Santiago. Baste recordar una decisión del Parlamento gallego, de 1995, instando al gobierno a desarrollar un plan de mejora. Y hasta hoy.
En lo que a personas se refiere, hay cada vez más ciudadanos que utilizan el ferrocarril para sus desplazamientos diarios de trabajo, lo que ahorra vidas y gastos. Y en la medida en que la frecuencia, y la comodidad, de los trenes creciese, el índice de ocupación aumentaría y los negativos se reducirían aún más. Que es casi lo mismo que decir que todo iría mucho mejor para todos.
En lo material podría acaecer algo muy parecido. Y la mejora en las comunicaciones implicaría, junto a la citada vertebración, el rescate para la economía del conjunto, al tiempo que una notable inyección para la propia de las comarcas afectadas. En otras comunidades se multiplicó ya el uso turístuco de las viejas líneas y de las antiguas estaciones, y el balance es más que positivo.
La moraleja es “a ello”. Porque hay cosas en las que copiar es útil y además sano.
¿O no?

Crónica política de Javier Sánchez de Dios
FARO DE VIGO, 23/08/10