Retiran dos vacas que pastaban sobre la vía por la que iba a pasar el tren.

La Policía Local de Pontecesures y el dueños de los animales retiraron en la mañana de ayer dos vacas que se habían escapado de una finca y pastaban sobre la vía del tren. Alguien que las vio dio aviso al 112 y las vacas fueron retiradas antes de que pasase el tren de las 10:50 horas que, por precaución, hizo el recorrido a baja velocidad. No es la primera vez que las vacas de una finca cercana invaden la vía del tren.

La Voz de Galicia

´En las reuniones ves a jóvenes de 18 años que han perdido a sus padres, es horrible´.

José Jamardo Villamarín es un vecino del municipio de Pontecesures. Su hermano, Antonio Jamardo, que ahora tendría 40 años es una de las víctimas mortales del accidente de tren que el pasado 24 de julio tuvo lugar en Santiago de Compostela.

-Algunas de las víctimas o familiares de éstas se han unido a diferentes asociaciones, ¿es su caso?

-No, la verdad es que no hemos querido. Lo que sí hacemos de vez en cuando es acudir a algunas de las reuniones que se hacen entre las víctimas para enterarnos de cómo van las investigaciones o de algún dato nuevo que pueda ir saliendo.

-¿Qué es lo que ven en esas reuniones?

-Esas situaciones son terribles. Se te caen los pies al suelo, ves por ejemplo personas de 60 o 70 años con secuelas físicas que ya no podrán curar pero también ves a jóvenes de 18 años que tienen que dar la cara porque en ese tren viajaban sus padres. Ellos son los que están ahora a cargo de sus hermanos, tienen que tirar para adelante tanto por ellos como por el resto de su familia.

-¿Qué temas son los que se tratan en estos encuentros?

-Nosotros no solemos ir a todos pero sí hemos acudido en varias ocasiones. Hablamos por ejemplo de cómo nos parece que está yendo el juicio pero también cada uno cuenta su caso personal. Allí me he enterado por ejemplo que gente que ha quedado en silla de ruedas quieren darle desde el seguro la mínima minusvalía para que así tengan que cobrar lo menos posible. Las cosas están muy mal hechas, pero no es solo esto.

-¿Qué más?

-Desde el principio las cosas han sido muy difíciles. Por ejemplo cuando se comentó que la aseguradora pedía los billetes de tren de los hospitalizados para poder pagarle el hotel a los acompañantes era totalmente verdad, en nuestro caso fue así.

-Serían momentos muy complicados tanto para usted como para su cuñada…

-Por supuesto que sí. Imaginaos la situación: estás en esos momentos horrorosos y lo que te piden es que presentes el billete conforme tu familiar viajaba en ese tren. ¿Cómo vas a encontrar ese papel si muchas de las pertinencias de las personas que viajaban en ese tren aparecieron muchos días posteriores?. No sé, hay muchas incongruencias y muchos problemas desde el minuto uno.

Faro de Vigo

´Venían a nuestra boda, es muy difícil´.

-Para la familia la pérdida ha sido una desgracia, ¿quienes son las personas que lo están llevando peor?

-Todos lo estamos pasando mal pero cada uno muestra los sentimientos de manera diferente. Por supuesto su viuda lo está pasando realmente mal, es lógico, como lo haría cualquier otra persona y mi madre, su madre también. Lo recuerdan mucho.

-Usted y sus hermanos desconectan más…

-Sí, está claro que todos sentimos la pérdida de mi hermano pero quizás nosotros con el trabajo o al tener a nuestro pareja al lado hace que desconectemos, pero eso no significa que lo quisiéramos más o menos. No nos lo van a devolver así que lo que hay que hacer es tirar para adelante y luchar por él.

-Supongo que tendrán muchos momentos en los que les vendrá a la cabeza…

-Por supuesto pensamos mucho en él, por lo menos yo, porque es mi hermano y porque me lo han robado. En los momentos que estoy más de bajón a veces pienso que venía a mi boda, que ese tren lo cogió porque venía a este evento.

-Pero no se puede sentir culpable.

-No, no me siento culpable sé que yo no provoqué nada pero en los momentos en los que estás mal, estás más bajo de ánimo llegas a pensar en estas cosas que realmente no me hacen ningún bien.

-¿Cómo intenta salir hacia adelante?

-Yo lo que no quiero es dar pena a nadie porque esa no es mi manera de actuar. No me gusta llorar ni que me vean llorando ni tampoco cuento a la primera de cambio de que mi hermano falleció en ese terrible accidente con decenas de personas más, no es mi estilo. Lo que quiero es salir haciendo mi vida, con mi familia, pero siempre teniéndolo presente, porque es mi hermano.

El pontecesureño que perdió su vivienda se alegra de haber salvado a los obreros.

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José Jamardo Villamarín y su esposa Dolores Mirás, ambos de 36 años, empiezan a respirar un poco más tranquilos. Se trata del matrimonio que el jueves por la tarde tuvo que ser desalojado de su vivienda, en Pontecesures, tras constatar que a causa de las obras que se llevan a cabo en el solar contiguo la estructura del inmueble empezaba a resquebrajarse.

Pasaron la primera noche en casa de su madre, situada a apenas unos metros, y ahora se van de alquiler porque saben bien que pasarán aún unos meses antes de poder regresar a su hogar, si es que se salva de la demolición. Ayer, ya un poco más tranquilo, José Jamardo Villamarín se lamentaba de la mala suerte de su familia -uno de sus hermanos murió en el accidente de tren ocurrido en Angrois cuando venía a su boda- y explicaba que “pudo haber ocurrido una verdadera desgracia, pues cuando vimos que las grietas se abrían en las paredes salimos inmediatamente para alertar a los obreros que trabajaban en el solar de al lado; con el ruido de las máquinas ellos no se habrían dado cuenta de que nuestra casa se caía, y si excavan un poco más no hay duda de que todo el edifico se les habría caído encima y a estas alturas estaríamos hablando de varios obreros muertos”.

Sabe, y este es el consuelo que le queda, que “a pesar de la gravedad de los hechos y del mal momento que pasamos al menos no hay víctimas que lamentar”.

Por eso quiere pensar con optimismo -dentro de la moderación- e indice en que “hay una lectura positiva, y es que desde el primer momento todos están ayudándonos y tratando de encontrar soluciones”.

Valora positivamente la capacidad de actuación y respuesta del Concello de Pontecesures, pero también la de la empresa constructora, “que se ha brindado a asumir todos los gastos necesarios para recuperar nuestro hogar, tanto si paga su empresa aseguradora como si tienen que sacar el dinero de su bolsillo”.

La parte mala de todo esto, reflexiona, es que “no hay fecha para que podamos entrar en casa a retirar nuestras cosas, y desde luego tampoco la hay para volver, pues si todo va bien tendrán que pasar al menos cinco o seis meses antes de que nuestra casa reúna las condiciones de habitabilidad exigidas”.

El pontecesureño, casado hace ocho meses y ahora dispuesto a “empezar de nuevo desde cero”, explica que “aún es pronto para determinar si habrá que recurrir a la demolición parcial o total de nuestra vivienda, e incluso para saber si bastará con apuntalarla y reparar la grietas”.

En cualquier caso cree que mañana, cuando el hormigón depositado en el solar anexo esté lo suficientemente compacto, será el momento de empezar a colocar vigas metálicas para apuntalar la estructura de su vivienda, la misma que él y su esposa estuvieron arreglando durante un año antes de casarse.

“Hay que resignarse y volver a caminar”, manifiesta el pontecesureño, quien sabe que “este tipo de cosas pueden suceder y no es posible predecirlas”.

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´Uno de mi hijos murió en el tren y ahora le pasa esto al hermano´.

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José Jamardo Villamarín y su esposa tuvieron que ser desalojados en la tarde del jueves ante la posibilidad de que su casa se desplomara, parece que debido a las obras que se realizan en el solar anexo. Solo tuvieron que cruzar la calle para dormir en casa de su madre, pero no pueden quedarse en ella por falta de espacio, de ahí que estén buscando un lugar para alquilar. Tampoco pueden volver a su casa, ni siquiera para recoger los alimentos del frigorífico, la ropa y los artículos de primera necesidad, de ahí que ayer tuvieran que hacer compras para empezar de nuevo. Así lo confirma su madre, Josefa Villamarín Miniño, absolutamente desconsolada a causa de los sucedido ahora y de la desgracia que afectó a su familia en épocas aún no olvidadas. “Es una desgracia; uno de mis cuatro hijos murió en el accidente del tren en Santiago y ahora nos pasa esto”, explicaba entre llantos esta vecina pontecesureña de 65 años. “Claro que no es lo mismo, porque uno está enterrado y al menos su hermano se salvó porque la casa no se le cayó encima, pero pudo haber pasado”.

La vivienda desalojada el jueves en la calle Portaraxoi, en el Concello de Pontecesures, parece irrecuperable. Las grietas son importantes, las paredes están inclinadas, las puertas ya no abren ni cierran y estar en su interior puede suponer una tragedia. Así lo atestiguan los técnicos, quienes confirman que es inhabitable y que puede llegar a caerse en cualquier momento.

Por este motivo, la familia desalojada no puede volver a su interior, ni siquiera para recoger sus pertenencias, y el Concello, presidido por el nacionalista Manuel Luis Álvarez Angueira, ha dado órdenes para que se apuntale la estructura tanto en el exterior como en el interior.

Deberá encargarse la empresa constructora que trabaja en el solar anexo a la vivienda; unas obras que inicialmente parecen ser las causantes del brutal deterioro de la casa desalojada, en la que viven José Jamardo Villamarín y su esposa, quienes contrajeron matrimonio recientemente.

El alcalde pontecesureño explicó ayer por la tarde que a primera hora de la mañana el arquitecto municipal había inspeccionado el inmueble “e inmediatamente exigimos a la empresa constructora de la obra anexa que procediera a apuntalar la casa afectada”.

El regidor advierte de que su gobierno va a hacer todo lo necesario “para garantizar la seguridad tanto de los habitantes de este inmueble, que lógicamente no pueden acceder a su interior, como la seguridad de los peatones que transitan por esta calle”.

Angueira confirma que “la habitabilidad de la vivienda es inviable, ya que hay grietas enormes y la estructura amenaza con desplomarse”. Con cautela, el alcalde explica que “a estas alturas no se puede saber aún si finalmente habrá que demoler de forma controlada esta vivienda o será suficiente con introducir reparaciones, pero es evidente que el peligro actual es muy importante”.

En la familia propietaria de esta casa no dan crédito a lo sucedido y lamentan su mala suerte. Y es que José Jamardo Villamarín es hermano de uno de los fallecidos en el accidente de tren ocurrido en Angrois en 2013. Venía a Pontecesures, precisamente, para asistir a su boda.

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El dueño perdió a su hermano en el accidente de tren de Angrois.

En la mañana de ayer, Jose Jamardo y su mujer no estaban en la zona cero. La vida sigue pese a todo y habían tenido que ir a resolver unos asuntos a Vigo. Quien sí estaba era Josefa, la madre de Jose, que admitía que no había pegado ojo por la noche. Pero reconocía también que «hai xa tempo que non podo dormir, despois do que nos pasou…». Se refería a la tragedia de Angrois que dejó huérfanas a tantas familias gallegas y que dejó a Josefa sin un hijo, fallecido en el accidente ferroviario. «E agora isto, xa sei que non ten nada que ver, pero é que non lle deixa a unha levantar cabeza».

Josefa sufre por su hijo y por su nuera, que tuvieron que retrasar la boda por la tragedia que azotó a la familia la víspera del Apóstol y que, empeñados en recuperar su vida pese al dolor, invirtieron sus ahorros en la reparación de la casa en la que habían instalado de su hogar. «Non saían nin nada, todo era aforrar para a casa, e mira agora, perdérono todo». Pero Josefa lo dice con resignación y si rabia. No culpa a nadie. «A rapaza que está facendo a casa estaba a pobre desfeita, cando a culpa non é dela. Non é de ninguén, pero eu pregúntome por que nos tén que pasar a nós todo isto, nós que non fixemos outra cosa na vida máis que traballar».

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