Arousa registra un 13 % más de accidentes laborales que el año pasado.

La comarca de Pontevedra registró en los tres primeros meses del año un 16 % más de accidentes laborales que en el mismo período del año pasado. Así, si en el trimestre inaugural del 2014 se produjeron 292 siniestros, en el 2015 la cifra se ha incrementado hasta los 348, aunque en su inmensa mayoría no tuvieron consecuencias graves. La tendencia es muy similar a la que reflejan las estadísticas de Arousa, donde la subida fue del 13 %, quedando constancia de 223 accidentes desde enero hasta marzo de este año: en los del anterior no llegaron a 200 (193).
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La capital de la provincia fue la que concentró la mayor parte de los incidentes, aunque fue de los pocos municipios en los que se notó un mayor descenso -de 160 a 147-. A continuación, por número de accidentes se encuentra Vilagarcía, donde también se redujeron -de 77 a 54-. Marín, el tercer ayuntamiento de la lista, nada a contracorriente con un incremento de siniestros que va de los 37 del 2014 a los 64 del 2015. Les siguen Poio -de 41 a 51-; Cambados -de 34 a 29- Vilanova y Valga -de 34 y 9, respectivamente, a 24-; O Grove -de 14 a 22, pero acapara las únicas dos víctimas mortales, masculinas-; Sanxenxo y Bueu -de 5 y 17, a 19-; Caldas -de 10 a 15-; Ribadumia y Meaño -de 10 y 6 a 10-; Moraña y Pontecesures -de 3 y 0 a 9-; Ponte Caldelas -de 5 a 7-; A Lama, A Illa y Catoira -de 2, 20 y 6, respectivamente a 6-; Barro y Portas -de 2 y 4 a 3-; Cerdedo -2, sin variación- y Cotobade -de 3 a 1-. Del total, 8 fueron graves (5 hombres) y 563 leves (194 mujeres).

La Voz de Galicia

El bipartidismo se atrinchera en Valga.

PLENO MUNICIPAL VALGA /

Miembros del PP y al fondo del PSOE en una sesión plenaria de Valga.

Poco después de las anteriores municipales, el Bloque celebró su XIII Asamblea Nacional en medio de una profunda división interna que desembocó en el nacimiento de otras organizaciones como Anova y Cerna. Esta situación también se trasladó a pequeñas localidades como la de Valga, donde hubo una importante baja de militantes, entre ellas la del único concejal que había conseguido en los comicios, Xosé Manuel López, Peque. No obstante, nunca tuvieron ansias de continuidad y, de hecho, el edil y la coalición acordaron mantener el acta en su poder por respeto a los ciudadanos que depositaron su confianza en la fuerza nacionalista. Así, en estos últimos comicios y tras muchos años de concurrencia, el Bloque desaparece del ruedo electoral, incapaz de aunar nuevos aspirantes y dejando a Valga a merced de ese bipartidismo PP-PSOE, repudiado por una amplia mayoría social y que la convierte en la excepción de estos tiempos convulsos, pues en prácticamente todos las localidades limítrofes y más allá, la oferta electoral ha variado bastante, pero el Ulla-Umia no es el hervidero de mareas que se vive en otras zonas.
Así, la única novedad para los electores valgueses será la candidata socialista, María Ferreirós, que se enfrentará al popular José María Bello Maneiro, que suma 16 años de gobierno con mayorías absolutas encadenadas. Los tres partidos tradicionales también son la única opción en Catoira y repiten en el resto de las localidades del Ulla-Umia. En los otros cuatro municipios hay listas de grupos independientes, pero ninguna directamente impulsada por las mareas ciudadanas como Somos Maioría o mismo Podemos, que no han cuajado, por ahora, en esta zona y a diferencia de la comarca de O Salnés u O Barbanza, donde triunfan.

Unión excepcional en Portas
El escenario político actual ofrece variedad, pero la única apuesta relativamente nueva es la de Veciñanza de Cuntis (es una coalición con participación de Anova). El resto son partidos nacidos al calor de la política local que repiten bastantes nombres y caras. El caso más llamativo es el de Portas donde el expopular y actual alcalde, Roberto Vázquez, fundó Veciños Unidos de Portas (VUP), que incluye a miembros de su actual equipo de gobierno y algunas caras nuevas.
La situación en esta localidad ha sido, en resumen, pasar de un clásico a la efervescencia. El partido que lo expulsó se presenta, pero deberá enfrentarse a la unión de BNG, PSOE e Independientes ??bajo las siglas del primero?? que decidió hacer frente común con el objetivo de poner fin a dos décadas de gobierno conservador.
Así, Portas no engendró mareas, pero sí encarna el espíritu de este tipo de agrupaciones de quieren ser alternativas a lo que llaman los de siempre. Algo similar sucedió en Moraña donde la unión de los socialistas y la Agrupación AME ha rebajado las opciones de los electores de cinco partidos a cuatro. También baja el número en Pontecesures donde, a pesar de ser una localidad pequeña en población, políticamente es muy activa y es donde mayor oferta hay, aunque baja: Cinco grupos, frente a los siete de 2011. Esto responde a la retirada de los independientes API y la agrupación ACP, encabezada por Luis Ángel Sabariz que se marcha tras 16 años de gobiernos y oposición, poniendo fin a una etapa encarnizada en la política cesureña y de la que también es protagonista el regidor, Luis Álvarez Angueira, quien también lo deja.
Por último, en Caldas jugarán las cuatro fuerzas que asistieron a las últimas, pero el PP concurre con nuevo alcaldable y una candidatura renovada casi al 50%, con aspirantes que irán por primera vez. El BNG también cambia a casi toda su lista, por las mismas circunstancias que en Valga, pero se presenta con Iñaki Fernández, que ya fue concejal.

Diario de Arousa

Creciendo al calor del Camino.

cahves

A la orilla de la ruta Jacobea, bares y comercios florecen gracias a los peregrinos.

Después de ganarle la batalla a un cáncer, Frida cogió la segunda oportunidad que le dio la vida, la metió en una mochila, y se echó a hacer todos los Caminos de Santiago. Lleva años explorando esas rutas, perdiéndose y encontrándose al mismo tiempo. «Mi corazón está en el camino», chapurrea mientras se toma una tónica para apagar la sed de la primera caminata de la mañana. A Frida, que es belga, nos la encontramos sentada en la barra del Autoservicio San Miguel (Valga), una tienda de las de toda la vida que florece gracias a los peregrinos.

La responsable de este negocio es Amalia. Amalia tiene una sonrisa acogedora y ganas de escuchar las historias que le cuentan los caminantes que llegan hasta su casa. Así, gracias a lo que ellos le narran, tiene la sensación de haber recorrido varias veces esa ruta Jacobea que le da vida a su negocio. «Dicen que este tramo, entre Caldas y Padrón, es el más bonito de todos», señala orgullosa. También dicen que en el local de Amalia se come bien, que hace un café excelente y que las roscas que ofrece son un manjar divino. Por si no fuesen esas unas buenas credenciales, Amalia también pone al alcance de los peregrinos lo que puedan necesitar. En su tienda se puede encontrar de todo. Embutido y gallegas para el trayecto, calcetines y ropa interior para una urgencia, sombreros y mochilas por si surge un imprevisto. Por haber, hasta hay conchas de vieiras, la enseña de quienes hacen el viaje espiritual a Compostela. «Pero una cosa que se llevan mucho son chucherías y chocolates», quizás para endulzar los pasos y aportar azúcar a los cuerpos ya magullados tras varios días de paseo.

Todo el año
Dice Amalia que vale la pena cuidar los detalles, y vale la pena cuidar a unos clientes que no paran de pasar. El número de personas que se lanzan a la conquista de Santiago desde Portugal no para de crecer. «Cuando yo llegué aquí, hace 17 años, no pasaba nadie por el Camino. Y ahora pasan todo el año». Más en verano y en Semana Santa -este año Amalia ha tenido que multiplicar sus manos para atender a grupos de más de cien personas-. «Pero este año, en febrero ya había gente».

«En el Camino hay de todo, rapaces y abuelos», relata. Y hay todo tipo de acentos, porque esta ruta se ha vuelto tan cosmopolita como una calle de Nueva York. En ruta, la belga Frida comparte charla con el lisboeta José Manuel, y con ingleses, italianos, coreanos, japoneses, australianos, sudafricanos y árabes. «Hay gente de todas las partes del mundo», confirma Amalia sacando una lista en la que ha apuntado el origen de algunos de sus clientes. «Y aquí no paran todos los que pasan», advierte. Eso que su local está situado justo al pie del trazado.

Casa Chaves (Pontecesures) no está tan bien colocada sobre el mapa. Una señal en el Camino indica que a treinta metros de este se encuentra este local en el que han reformulado el «menú del día» y lo han reconvertido en el «menú del peregrino». «Esta xente prefire tomar un plato único e contundente, así que facémoslle iso». Nos lo cuenta Isabel Silva, la mujer de José Manuel Castroagudín, el hombre que atiende la barra.

Puestos a saciar el apetito de los caminantes, han diseñado varias propuestas. Una a base de jamón asado «con patacas e pementos. Se é época dos de Padrón, de Padrón. Se non, dos que haxa». Otro plato que triunfa son los huevos con patatas y chorizo, y parece que también están teniendo buena aceptación las patatas con zorza y huevos rotos. «Para os vexetarianos temos ensaladas de todo tipo», dice en este local de Pontecesures.

Gente valiente
En Casa Chaves también sienten mucho respeto por los peregrinos. «Esa rapaza é de Canadá e está facendo o Camiño soa. Contounos que se atopou cunha serpe», relatan señalando a una joven que, sentada ante un plato ya vacío, tiene la vista fija en la pantalla de su móvil. Es lo que tiene la tecnología: que hasta haciendo el Camino de Santiago puedes seguir conectado a ese mundo real que te espera a la vuelta.

Isabel también sabe bastante de tecnología y de redes sociales. En ellas cuelga fotos de los grupos de peregrinos que se dejan caer por su local. «Veñen por oleadas. Hai semanas que hai moitísimos canadienses, por exemplo. E outras que hai moitísimos brasileiros. Creo que coincide un pouco cos voos que chegan a Oporto. A semana pasada, por exemplo, pasaron moitísimos irlandeses», relata Isabel, que busca el origen del éxito de la ruta portuguesa en que «resulta ao mellor un pouco máis barata que facer o Camiño Francés».

Las caras famosas
En Casa Chaves también disfrutan atendiendo a los peregrinos que aportan alegría al local y dinero a la caja. «A maioría chega ata aquí encantada. Din que hai zonas nas que a xente é moi antipática, que os tratan moi mal, pero de aquí marchan moi contentos». Puede dar testimonio de ello mucha gente. Incluso caras conocidas como la del televisivo Fernando Schwart. «Estivo aquí o pasado verán, cun grupo de catorce ou quince persoas. Viñeron un domingo, e aos domingos nós facemos callos. Encantáronlle, ata quixeron levar a receita», recuerda Isabel.

Muchos de los peregrinos van a volver. Muchos ya han vuelto, de hecho. Y es que dicen que el Camino engancha. Así que piénsenselo bien antes de hacerlo: tal vez se enamoren de la experiencia.

La Voz de Galicia

El jurado absuelve al alcalde de Pontecesures, que estudia querellarse contra sus denunciantes.

«Agora tócame a min». El polémico caso del gasóil, que sentó en el banquillo de la Audiencia de Pontevedra al alcalde de Pontecesures, Luís Álvarez Angueira, y al trabajador municipal Xurxo Gerpe Jamardo, podría dar un giro de 180 grados tras ocho años de periplo. Minutos después de conocer la absolución concedida por el jurado popular formado casi en su totalidad por gente joven, Angueira anunciaba que está estudiando tomar medidas legales contra los dos concejales que lo denunciaron en el 2006 y que han seguido insistiendo en su culpabilidad desde entonces a pesar de las tres ocasiones en las que el juzgado de Caldas decretó el sobreimiento del caso.
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Hasta el propio fiscal mantuvo en todo momento la falta de pruebas para imputar a ambos acusados un delito de malversación de caudales públicos por el exceso de consumo de combustible achacado a un Nissan Patrol propiedad del servicio de Obras del Concello.

La Voz de Galicia

Sabariz desvincula su decisión del procesamiento y despedida de Angueira.

Entre la decisión hecha pública por el alcalde de Pontecesures, el nacionalista Luis Álvarez Angueira, de no presentarse a la reelección y la suya no existe el menor vínculo, subraya Luis Sabariz.
El regidor tendrá que sentarse, hoy y mañana, en el banquillo de los acusados para ser sometido a un juicio en la Audiencia Provincial acusado de un delito de malversación de caudales públicos.
La vista oral se celebra ochos años después de que se hubiera presentado la denuncia, junto con un compañero de su grupo, al considerar que no están justificados los gastos de combustible de un automóvil del Concello.
Como sucedió en ocasiones anteriores, cuando fue preguntado por este tema, Sabariz insistió en que la decisión fue tomada apelando al bien comun y sin la menor intención de “hacer sangre” a consta de quien fue su socio de gobierno entre 1999 y 2006.
Angueira subrayó que su marcha obedece a la necesidad de dar un giro a su vida después de 24 años en la Corporación , de los que fue alcalde durante doce, y recuerda que la causa fue archivada en tres ocasiones por el Juzgado de Caldas. El regidor reconoce que le afecta la prolongada incertidumbre de la situación que considera extraña.

Diario de Pontevedra

La disputa Sabariz-Angueira, a juicio.

A la cuarta va la vencida. Eso esperan, al menos, el alcalde de Pontecesures, Luís Álvarez Angueira, y el trabajador municipal Xurxo Gerpe Jamardo, acusados de abonar hasta 6.822 euros de más en concepto de combustible para un vehículo del servicio de obras del Concello. Tras la interposición de la denuncia por los entonces concejales del ACP y PP Luis Ángel Sabariz y Alfonso Diz, en el 2006, el juzgado de Caldas archivó el caso hasta en tres ocasiones. Exactamente las mismas que la Audiencia de Pontevedra ordenó reabrirlo.

A día de hoy, de hecho, la Fiscalía sigue pidiendo el sobreseimiento provisional de la causa por entender que no existen ni pruebas ni indicios suficientes que demuestren su culpabilidad.

Aún así, tanto Sabariz como Diz recurrieron cada una de las decisiones del juzgado de instrucción. No fue hasta esta cuarta vez cuando la jueza titular decidió abrir juicio oral, tal como solicitaba la acusación. Es esta insistencia la que llevará al regidor y al operario municipal al banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial, donde se enfrentarán a una acusación por malversación de caudales públicos. El fiscal mantiene que no es posible demostrar que el vehículo no estuviese averiado, no consumiera más de lo habitual debido a su antigüedad u otra razón mecánica o, incluso, que los gastos no se puedan imputar a otra maquinaria pertenenciente al servicio de obras del Ayuntamiento.

la Voz de Galicia