Onte pechamos o ciclo de actos conmemorativos do 40 Aniversario da Bibliotecal Municipal poñendo o mellor broche posible á efeméride.
A presentación do libro “La Higuera Yerma”, da cesureña María de Xacobe presentado por Fernando Cabeza Quiles, novela costumbrista ambientada no século XIX coa Guerra de Independencia de fondo, na que se recolle a historia dunha muller que loita por rachar coas convencións sociais da época, foi un éxito.
Con este acto, o Concello de Pontecesures quixo agradecer o traballo de María Teresa Gil García ó longo da súa carreira profesional , trás cuarenta anos ó frente da institución municipal como encargada da mesma pero, tamén, organizando actividades para os máis cativos, asesorando e formando a lectoras e lectores e fomentando o hábito da lectura e a cultura dende a Biblioteca Municipal.
Unha pequena homenaxe en nome de todos e todas as veciñas e veciños de Pontecesures, a unha muller que fixo da súa profesión unha forma de vida. Grazas por todo, Teresa!
Fernando Salgado con el libro que presentará el viernes en Pontecesures.
El periodista y escritor Fernando Salgado estará esta tarde, a partir de las 20 horas, en la biblioteca de Pontecesures para presentar su nueva novela, “¿Qué miras?”, en la que narra la historia de superación de Susi Maquieira, una vecina de Cuntis que tiene acondroplastia, pero que hace ya muchos años que decidió que sus 110 centímetros de estatura no le iban a condicionar la vida.PUBLICIDAD
En la presentación literaria, que se enmarca en la programación por el 40 aniversario de la biblioteca cesureña, estará presente el autor, Fernando Salgado, la protagonista, Susi Maquieira, la alcaldesa, Maite Tocino, y el poeta Cándido Duro. Se trata de la penúltima actividad del programa, que concluirá el 10 de mayo con la presentación del libro “La Higuera Yerma”, de la autora María de Xacobe.
Por su parte, el Multiusos de Moraña acogerá este domingo, a mediodía, la presentación del libro de Fernando Salgado, con la presencia del autor, la protagonista y la escritora Baia Fernández de la Torre.
María de Xacobe (1981) es una enamorada de la historia medieval española, algo que suele reflejar en sus escritos de esencia costumbrista y alma gallega. En el año 2020 sale a la luz su primer libro, y desde entonces no ha dejado de publicar; ha colaborado en diversas antologías, en su mayor parte benéficas. Suele abarcar los géneros de ambientación histórica, romántica y fantasía; sus libros son intimistas, una mirada al pasado, a las mujeres que nos precedieron.
P.- ¿De qué trata Doña Gontrodo de Sos?
Gontrodo, en su infancia, fue dama de la corte, hasta que la reina falleció. A partir de ese momento y perdido su anterior trabajo, Gontrodo se convierte en soldado de la corte, esperando que su madre se sienta orgullosa de ella. A la vez, por casualidad, una noche descubre una conspiración dentro de su propia casa, en la que descubre que pretenden asesinar al príncipe Tello, heredero a la corona de Sos. Gontrodo se propone evitar que algo así suceda. No cuenta más que con su voluntad, ¿será esta suficiente para lograrlo?
P.- ¿Qué te atrae exactamente de la época medieval que traspasas a tus novelas?
Tenemos una historia muy rica, llena de traiciones, asesinatos, duelos de espadas, venganzas, pasiones, triunfos y derrotas. A mí me parece fascinante e inspiradora. Una fuente inagotable de la que beber. Además de basarme muchas veces en ese tiempo para mis libros, el lenguaje que suelo usar, evoca esa época pretérita.
P.- ¿Dónde y en qué te has documentado para escribir esta novela?
La novela está creada con retazos de aquí y allá. Inspirada en conversaciones mantenidas, en las fotografías de pueblos antiguos llenos de casas y calles de piedra, en la música escuchada en una feria medieval… No ha habido una fuente concreta de la que documentarse, pues ha sido creada con múltiples detalles variados, tomados ora del pasado, ora de algo actual.
P.- ¿Existió el reino de Sos?, ¿por qué has ambientado allí la novela?
No, no existió, pero sí que está inspirado en Sos del Rey Católico, un municipio de Zaragoza en el que nació Fernando el Católico. Un lugar que siempre me ha parecido precioso, como de cuento. He querido que el lector se transporte a un reino que sea muy semejante a esas ciudades medievales que tenemos en la memoria.
P.- ¿Cómo consigue Gontrodo ser una soldado, con la misoginia tan fuerte que había en la época?
Es una historia de fantasía, y en fantasía todo tiene cabida, cualquier cosa puede suceder, tú pones las reglas y hacer que lo que en el pasado era impensable sea posible.
P.- Cuéntanos quién es Gontrodo y por qué has querido contar su historia.
Gontrodo es una joven que podría haber pasado inadvertida para el mundo, pero cuyas circunstancias le hacen estar en un momento clave de la historia de su reino. Tiene la posibilidad de dejar que todo siga su curso y no hacer nada, igual que sus hermanas, o intentar actuar. Es, a la vez, una mujer que me sirve para contar una historia de maltrato, para gritar que sí, que cada persona es importante, independientemente de lo que te hayan hecho creer, que todo el mundo merece explorar sin miedo su propia existencia, equivocarse y levantarse, en esencia, vivir.
P.- Háblanos de la cubierta, ¿por qué has elegido ese diseño?
La cubierta la ha hecho mi pareja. Con ella se muestra la dualidad de Gontrodo, por un lado, ha sido dama de la corte, pero también es una soldado. A la vez, vive en una perenne crisis existencial, una batalla tiene lugar dentro de ella y es como si fuera dos Gontrodos a la vez, la que quiere ser y la que se ve obligada a ser. Siempre dividida en dos.
P.- En el interior hay ilustraciones. ¿Por qué quisiste incorporarlas?, ¿quién las ha hecho?
Las ilustraciones las ha hecho mi pareja, al igual que la cubierta y todo el diseño de maquetación. Nosotros ofrecemos servicios editoriales a escritores y la parte de maquetación suele llevarla él. En ese momento estaba enfrascado en varios encargos y, para facilitarle el trabajo, estuve buscando ideas para la portada. Mientras navegaba por los bancos de imágenes habituales que solemos usar, me encontré con una serie de fotografías de una chica vestida como si fuera a batallar y con los rasgos muy similares a los que había descrito que tenía la protagonista de mi novela. Nada más verla, dije: «Esta es Gontrodo». Después le envié a él toda la serie de fotografías y, a partir de ahí, se le ocurrió la idea de que podríamos ilustrar cada capítulo con imágenes, ya que «teníamos» a Gontrodo. Fue un trabajo laborioso, y es que cada ilustración se hace con fotomontajes. Pero el resultado ha sido maravilloso.
P.- Cuéntanos, María. ¿Qué te gusta leer más allá de la novela histórica?
Soy una lectora omnívora. Leo poesía, novelas de cualquier género, teatro y ensayo. Disfruto mucho con la novela histórica, pero, en general, me emociono con cualquier libro que me transmita algo, desde versos que tocan el alma a una trama que me atrape.
P.- ¿Lees novela histórica cuando estás escribiendo sobre ella, o prefieres dejarla a un lado mientras escribes y adentrarte en otros géneros?
No suelo pararme a pensar o seleccionar lo que leo según lo que escribo, excepto si necesito echar mano de libros de consulta. Por ejemplo, ahora mismo estoy escribiendo una novela ambientada en el siglo XVI, será una crítica socialy también cuenta con una trama romántica, y mis lecturas son La vuelta al mundo del Gipsy Moth de Francis Chichester y Alguien camina sobre tu tumba de Mariana Enríquez. Es decir, dos libros que no tienen nada que ver con lo que estoy escribiendo. Ha coincidido así, pero podría ser perfectamente que estuviera leyendo uno de histórica.
P.- Se acercan periodos de ferias de libros, firmas, etc. ¿Vas a participar o a estar en algún evento?
Estoy pendiente de cerrar algunos eventos en verano, pero para el 10 de mayo ya tengo confirmada la presentación de mi libro La higuera yerma en la biblioteca de Pontecesures, dentro del marco de eventos conmemorativos del 40 aniversario de la misma; estoy emocionada con esta presentación, ya que es el pueblo en el que sucede la trama de dicha novela.
P.- ¿Podrías recomendarnos una novela histórica que te haya apasionado?
Los muertos siempre sonríen, de Marta González Peláez. Es una novela ambientada en España, a principios del siglo XVII, protagonizada por dos hermanos, Inés y Diego Torrearusa, ella monja y él comisario inquisidor. Se verán envueltos en una investigación por causa de un asesinato. Es una novela muy bien documentada y escrita, además de ser ágil y de esas que no puedes parar de leer. Por no mencionar la crítica social que encierra. Una novela que recomiendo a todo el mundo.
»También recomendaría la trilogía Crónicas del señor de la guerra, de Bernard Cornwell, basadas en el mito artúrico y que combinan detalles de este y ficción histórica. Para mí el señor Cornwell es un imprescindible para los que amamos la novela histórica y las batallas de espadas.
La biblioteca municipal está de aniversario y para celebrarlo se celebró ayer un encuentro con escritores locales del que fue anfitriona la mujer que, desde el principio, guio a los lectores de la localidad
El 1 de abril de 1984 comenzaba a funcionar la biblioteca municipal de Pontecesures. Aquel mismo día se incorporó a su puesto de trabajo María Teresa Gil García. «Algún funcionario municipal xa colocara os libros, pero eu cando cheguei empecei de cero», cuenta. Hizo bien poniéndolo todo a su gusto: el pequeño edificio se iba a convertir en su centro de trabajo durante la friolera de cuarenta años. «Encántame o que fago», relata Teresa, que estudió para maestra pero acabó convertida en la bibliotecaria de Pontecesures. Ella fue, ayer, la anfitriona en un acto convocado para celebrar esos cuarenta años de libros y de dinamización cultural. Presidido por la alcaldesa, al evento estaba invitada toda la ciudadanía. Los discursos corrieron a cargo de la editora Andrea Jamardo y los escritores Cándido Duro, Fernando Rodríguez y María Vázquez. Sus nombres son sobradamente conocidos para quienes pasan por la biblioteca. «Sempre nos regalan exemplares dos seus libros para a nosa sección local», explica Teresa.
Ella ha visto pasar por la biblioteca a generaciones enteras de cesureños y cesureñas. En cuarenta años el mundo ha cambiado mucho, y esos cambios se han dejado notar, también, en este pequeño rincón junto al Ulla. «Cando empezou, a rapazada ao saír do colexio paraba aquí e facían fila para deixar os libros que xa leran e coller outros novos», recuerda. Habla con cierta nostalgia de aquellos años en los que los deberes de la escuela se resolvían en las mesas de la biblioteca. «Estábase moito aquí», cuenta Teresa. Ahora ya no es así. La gente acude junto a ella para entregar un libro y recoger otro. «E ás veces, cando lles mandan facer un traballo en grupo, a rapazada vén para aquí tamén». Pero no es lo habitual. Sin embargo, «temos novos usuarios, como a xente que ven usar os ordenadores. Tendemos a pensar que todo o mundo ten ordenador e Internet na casa, pero non é así», explica la responsable de esta casa de los libros, bien nutrida con más de 15.500 títulos.
Sería difícil mantenerlos todos bajo control si no fuese por los nuevos sistemas de organización y digitalización de las bibliotecas. «Agora unha persoa cun carné de calquera biblioteca pode utilizar todas as da rede pública de Galicia», cuenta Teresa, que parece encantada con haber dejado atrás, hace ya tantos años, las fichas de cartón en las que se registraba la información de cada tomo, sus venturosas idas y venidas.
Teresa presta una especial atención a estar al día en el campo de la novela y la literatura infantil: son, sin duda, los campos que más interés generan entre los 856 socios de la biblioteca. «Tamén temos lectores máis especializados», reconoce. Para los que no lo son y no tienen claro qué llevarse a casa, está ella, cargada de sugerencias. Eso sí: ser bibliotecaria en Pontecesures exige mucho más que saber de libros y mantener bajo control sus entradas y salidas. «Tes que estar ao tanto das cousas que pasan no Concello, porque a xente vén e pregunta de todo. E nestes últimos anos tamén fai falla saber da historia da vila, que ten moita, para poder contestar a todos os peregrinos que pasan por aquí». Y es que es en la biblioteca, entre libros e historias, donde se cuña ese carné que certifica que se han cubierto las etapas del Camino.
«Aquela idea de que a biblioteca ten que estar en silencio desapareceu», reflexiona Teresa, mientras hace un repaso mental por todo lo que han cambiado las cosas en los últimos cuarenta años. Ahora, este local funciona más bien como un punto de encuentro, como un espacio desde el que se intenta alimentar el amor por la lectura, que a fin de cuentas es el amor por la curiosidad, por el conocimiento, por la sabiduría. A lo largo de los años, Teresa ha organizado actividades que tenían como objetivo atraer a la rapazada hacia los libros, una tarea que se ha vuelto especialmente complicada desde la irrupción de alternativas con tanto tirón como los teléfonos móviles y las redes sociales.
La biblioteca cesureña, que trabaja codo con codo con el colegio, organiza talleres, cuenta cuentos, teatrillos… Y organiza, también, actos de presentación de libros y muchas cosas más, siempre con las letras, las palabras y la inteligencia en el centro de todo.
Los libros de la escuela Vicente Moure
Entre los muchos libros que forman el catálogo de la biblioteca municipal de Pontecesures hay un grupo de ellos que destaca: son los que componían la biblioteca de la escuela Vicente Moure, un edificio que se demolió cuando se construyó la carretera nacional que parte Pontecesures por la mitad. Durante muchos años, los tomos que se encontraban en aquel espacio anduvieron a tumbos por el pueblo, unos años almacenados en el Concello, otros siendo enviados al colegio… Hasta que, por fin, encontraron su sitio en la biblioteca municipal. «Para nós son un orgullo», cuenta Teresa. Ella está muy orgullosa de la historia de su pueblo. Y por eso, en este mes de abril —el último de su vida laboral— se han organizado varias actividades para dar a conocer la figura de Manuel Otero Acevedo, pionero de la neurocirugía.
Con máis de 50 anos de idade esta veciña de Pontecesures descubriu o seu talento innato para crear fermosas e realistas figuras de cerámica. En pouco tempo foi quen de dar vida a impresionantes recreacións de persoeiros, xente do cotiá e dun Belén de Nadal que chegou a estar exposto no Museo Provincial de Pontevedra
Foi a partires da década dos 60 cando María Magariños, coñecida como “A Cuca”, comezou a deseñar unhas pezas moi delicadas, que aínda hoxe conservan os seus familiares.
No pleno ordinario de xaneiro, a Corporación de Pontecesures acordaba render homenaxe a unha das grandes persoeiras de Pontecesures no pasado século. O vindeiro día 9, un tramo da Subida do Requeixo pasará a levar o nome de María Magariños Figueira. “A Cuca”, como era coñecida, foi unha artista naif, autodidacta e improbable, porque nin ela mesma foi consciente do seu don ata superar os 50 anos de idade.
Filla de Ramón Magariños e María Figueira, María naceu o 10 de agosto de 1910. Costureira de oficio, non sería ata xa entrada a década dos 60 cando comezaría a dar vida ao seu legado infinito: a creación de figuras de barro sen cocer. Facendo uso dunha forquiña para o cabelo e dunha pequena navalla de man, o que comezou como un pasatempo acabaría por confirmarse como un brote artístico sen precedentes. En apenas uns meses creou un espectacular Belén de Nadal, que chegou a ser exposto no Museo Provincial de Pontevedra a principios dos 70. As primeiras recreacións de temática relixiosa deron paso a reproducións de persoas do cotiá, ata dar vida coas súas mans a réplicas impresionantes de Rosalía de Castro, Carlos Maside ou Félix Rodríguez de la Fuente. Así o recolle José Piñeiro Ares no seu libro Historia de Pontecesures.
A propia “Cuca” contaba a súa experiencia nunha entrevista concedida a Diario de Pontevedra en 1971. Foi nun serán do Día do Pilar cando recolleu restos de barro sobrantes da obra da nova estrada, que utilizou para moldear a súa primeira figura: “un macaco”. A partires de aí, viría todo o demais. “Encántame facer isto, as horas pasan moi rápido”, declaraba na devandita entrevista, na que tamén explica que as figuras do Belén “fíxenas todas nun mes porque non as podía mercar”.
Figuras de barro sen cocer feitas por ‘A Cuca’.
María Magariños tivo cinco fillos e oito netos e netas. Unha delas, Olga Vieites, explica con orgullo que o prezado tesouro artístico da súa avoa o garda a familia. “Son pezas moi delicadas, porque están feitas sen cocer, pero tanto as do Belén como moitas outras aínda as gardamos”, sinala Olga. “Era unha persoa con boa formación para a época. Sempre comentaba que lle tería gustado ser mestra, pero as circunstancias eran as que eran”, recoñece a súa neta, en referencia á Galicia da emigración e da dura vida do rural, na que a figura da muller alcanzaba unha importancia que non era recoñecida como tal.
A pesar do interese suscitado, María negouse a sacar rédito económico das súas creacións. “Nunca quixo vender nada e iso que ofertas tivo de sobra”, asegura Olga. “Como moito, regalábaas”. O polígrafo Fernando Cabeza Quiles, que pasou parte da súa nenez en Cesures, visitou o taller da “Cuca” cando contaba cuns dez anos de idade. Aínda hoxe recoñece a sorpresa que se levou ao ver as figuras. “Estaban feitas con verdadeira mestría”, recorda. Sobre a súa autora, fala dunha muller “amable, humilde, loitadora e indomábel”.
A proposta de dar o seu nome ao tramo da Subida do Requeixo no que se atopa a súa casa forma parte dos actos organizados polo Concello co gallo do Día da Muller. O Goberno local cesureño sinala que o feito de chamar a este espazo Rúa María Magariños Figueira recoñece “o talento e a creatividade dunha muller que deixou unha fonda pegada e un legado artístico cun valor incalculable para Pontecesures”.
“A Cuca” finou en 1995, aos 84 anos. Nembargantes, preto de tres décadas despois do seu pasamento, o seu legado e o seu recordo continúan máis vivos ca nunca no seu Pontecesures natal.
O vindeiro 8 de Marzo conmemoramos o Día da Muller
Este ano queremos facer especial fincapé nas nosas mulleres. Cesureñas que, ó longo de case cen anos de historia, abriron, con moito esforzo e sacrificio, o camiño para que as rapazas e cativas de hoxe afronten un futuro en igualdade.
O 𝟴 𝗱𝗲 𝗠𝗮𝗿𝘇𝗼, inauguramos a exposición 𝐌𝐮𝐥𝐥𝐞𝐫𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐈𝐠𝐮𝐚𝐥𝐝𝐚𝐝𝐞, na que poderemos facer un pequeno percorrido polos case cen anos de historia de Pontecesures a través dalgunhas das nosas veciñas.
O día 𝟵 𝗱𝗲 𝗠𝗮𝗿𝘇𝗼, ás 12:00, inauguraremos a 𝗥ú𝗮 𝗠𝗮𝗿í𝗮 𝗠𝗮𝗴𝗮𝗿𝗶ñ𝗼𝘀 𝗙𝗶𝗴𝘂𝗲𝗶𝗿𝗮, Maruja A Cuca. Artista naíf e autodidacta cunha prolífica obra que chegou a expoñer no Museo de Pontevedra. O acto terá lugar na casa da artista en San Xulián (Subida de Requeixo).
O día 𝟭𝟬 𝗱𝗲 𝗠𝗮𝗿𝘇𝗼, en colaboración co Concello e CIM de Valga, faremos unha andaina solidaria dende o CODI ata a Prazuela e retorno ó punto de saída.