Una de las churrerías que este año se estrenan en Santiago en Año Nuevo es La Quinta, el negocio de la rúa Calderería gestionado por Ibai Castiñeiras, que en su nombre alude a la quinta generación que él representa. Su tatarabuelo ya se dedicaba a endulzar la vida con su puesto ambulante en la feria de Pontecesures desde 1842.
Fue el pasado abril cuando el joven, de 25 años, abrió con éxito su primer local fijo en la transitada rúa del casco histórico. Ahora Ibai se declara «absolutamente ilusionado» por afrontar su primer Año Nuevo en Santiago. Avanza que abrirá desde las 05.00 y que continuará de forma ininterrumpida hasta las 22.00 horas. La previsión es la de poder servir entre 5.000 y 6.000 chocolate con churros.
Ibai Castiñeiras y sor Alicia Lourido, el día de la acción solidaria de la churrería La Quinta.
La churrería abierta este año en el casco histórico pone en marcha una tradición solidaria que aspira repetir cada Navidad.
Allá por abril, Ibai Castiñeiras cogió el relevo del negocio familiar y abrió en Compostela La Quinta, una churrería asentada en pleno casco histórico cuyo nombre hace un guiño a la quinta generación que él representa. Y, además, también ha decidido perpetuar el espíritu navideño y las buenas tradiciones implantadas por sus antecesores. Su tatarabuelo, cuenta el joven de 25 años, ya se dedicaba a endulzar la vida con su puesto ambulante en la feria de Pontecesures desde 1982: «Mi intención nunca había sido coger el relevo en la churrería, pero mi abuelo falleció hace dos años y medio de forma trágica, y mi abuela estaba sin fuerzas para seguir al frente del negocio. Eso hizo que diese un paso al frente para dar continuidad al que fue el sustento de mi familia durante más de 180 años. Sin embargo, yo no quería enfocarme en los mercados ambulantes sino crear una marca propia, desarrollarla y expandirla». Tras inaugurar con éxito su primer establecimiento en la rúa da Caldeirería, ahora este cesureño ha puesto en marcha una acción solidaria siguiendo la estela de su abuela Fina (quien da nombre a la Churrería Fina): «Ella, en las fechas navideñas señaladas, siempre tenía un detalle con las personas necesitadas y les daba churros al final de la jornada». Con ese mismo espíritu llevó Ibai un cargamento de churros y chocolate caliente de La Quinta a la Cocina Económica de Santiago.
En el comedor social dirigido por sor Alicia Lourido sirvieron el viernes por la tarde más de 150 chocolates y 600 churros para entibiar el alma de los usuarios, personal y voluntarios. La iniciativa, explica, «tuvo una acogida espectacular tanto por parte del equipo que gestiona la Cocina Económica como por las personas que van allí. Cuando comunicaron por megafonía que iban a repartir chocolate caliente con churros, al ser la primera vez que lo hacemos y no estar acostumbrados, se les cambiaron las caras. Ver esa ilusión fue lo más bonito». El dueño de La Quinta aspira a repetir cada año: «Estaremos encantados de hacerlo mientras podamos. Sabemos que esto es un lujo para muchas personas, en cuanto que no es un alimento de primera necesidad. Es algo de lo que se priva la gente con menos recursos, pero con este frío apetece mucho tomarse un chocolate caliente, y queríamos que disfrutaran de ello, que se sintieran queridos y en familia con este gesto».
A pesar de coincidir con unas fechas de mucho ajetreo para La Quinta, cuyo establecimiento (con capacidad para unos 50 clientes) se llena cada tarde y hasta hay colas para disfrutar allí de su producto estrella, están dispuestos a hacer un esfuerzo extra. De hecho, Ibai contó con el apoyo de un grupo de amigos que le ayudaron a llevar el chocolate y los churros hasta las instalaciones de la Cocina Económica: «Nosotros les acercamos todo el material, que era bastante pesado y costoso de trasladar, y ellos hicieron el trabajo de repartirlo».
¿Y por qué siendo de Pontecesures decidió Ibai abrir La Quinta en la capital gallega? «Queríamos abarcar todos los públicos y aquí teníamos la posibilidad de llegar al cliente local, pero también al turista, durante todo el año. Santiago a nosotros nos encantaba y poder abrir aquí el primer establecimiento fue un sueño cumplido. La idea de negocio es crear una marca y que nuestro producto puedan llegar a encontrarlo en otras ciudades de España, incluso en otros países», responde Ibai.
Aunque el churro clásico con chocolate es la combinación más demandada, explica que le sigue de cerca «una combinación que nació un poco improvisada», la de los churros pintados con crema de Kinder y de Nutella, así como por los churros bañados en chocolate (negro o blanco). Además, los ofrecen también rellenos. Y, en el apartado de bebidas, hay asimismo distintos tipos de cafés y batidos. Aunque en La Quinta hay tanto la opción de take away y delivery a través de Just Eat, «donde más sale el producto es en el local, que además está diseñado con mucho cariño y hecho al detalle a nuestro gusto», destaca su joven dueño.
Las jornadas finalizarán hoy a mediodía en los nueve locales que se han sumado a esta iniciativa
La ruta de las Tapas da Matanza arrancó el viernes por la noche en nueve establecimientos de Pontecesures. Y este sábado, tanto a la hora del vermú como al caer la noche, los bocados elaborados a partir de productos derivados del cerdo volvieron a salir de las cocinas de A Redonda, O Choco, Casa Chaves, Mambís, Carabela, Telebar, Reencontro, Sol y Mar y Pizzería Bambino para conquistar paladares y estómagos en una jornada desapacible y fría. ¡No podía haber un plan mejor! Hoy domingo, a mediodía, seguirá esta experiencia culinaria, en la que los establecimientos han comprometido su buen hacer en la cocina y su creatividad gastronómica, elaborando propuestas de lo más variadas para que quienes se decidan a hacer la ruta puedan disfrutar de un abanico de sabores más amplio de lo que pudiera parecer.
Las tapas se venden a un precio de tres euros. Probando al menos tres de ellas, la clientela entrará en el sorteo de un buen puñado de regalos: desde una cesta elaborada con productos derivados del cerdo, hasta un buen números de bonos para canjear en los establecimientos comerciales de la localidad. Y es que, al fin y al cabo, estas jornadas llegan al calendario otoñal para dar vida al tejido económico local.
Resucita una ruta de tapas que pretende atraer a esta localidad del Baixo Ulla a visitantes de toda la zona
¿No tiene aún planes para este fin de semana? Pues atienda, porque Pontecesures lanza una oferta que tal vez le interese. Desde el viernes por la tarde-noche y hasta el domingo al mediodía, se celebrará en esta localidad a orillas del Ulla la que será la tercera edición de la Ruta de tapas da matanza. Esta propuesta culinaria nació hace años con la intención de imprimir vida a los negocios de la localidad cuando cae el otoño, pero luego desapareció del calendario… Hasta ahora.
Un total de nueve establecimientos de este municipio (A Redonda, O Choco, Casa Chaves, Bar Mambís, Carabela, Telebar, Reencontro, Sol y Mar y Pizzería Bambino) se han sumado a la iniciativa. Y lo han hecho con entusiasmo. De ello da buena cuenta la originalidad de las propuestas que brindarán a sus clientes. En Casa Chaves, por ejemplo, prometen una «matanza de Texas» que «soa máis grave do que é», bromea la responsable del establecimiento: un taco relleno con productos del cerdo. En el Reencontro han apostado por una tosta de chicharrones con salsa de nata y puré de patata. El Carabela optó por un «cosido de matansa», mientras que en el Tele Bar optan por servir un solomillo en salsa con patatas y pan de maíz.
Las tapas, ya lo ven, prometen, y se podrán saborear por un precio de tres euros. «A verdade é que este ano todo o mundo se molestou por facer algo diferente e orixinal, polo que esperamos que a ruta funcione ben», explicaban ayer varios de los locales consultados. Y es que la intención, tanto de los hosteleros como del Concello, es dar a quienes viven en Pontecesures, pero también a quienes habitan en las localidades del entorno, un motivo más para visitar esta villa y disfrutar tanto de su oferta gastronómica como de su comercio.
Por si las tapas no fuesen suficiente reclamo, el evento va acompañado por un sorteo: se pone en juego una cesta de productos vinculados al cerdo, así como cheques-regalo donados polos propios establecimientos participantes y que deberán gastarse en el comercio local. «Para iso, só deberán visitar polo menos 3 dos locais participantes e selar os pasaportes, que poden conseguir nos propios establecementos».
Anxo Angueira, o presidente da Fundación Rosalía de Castro.
AReal Academia Galega (RAG) vén de elixir como novo académico de número ao escritor e investigador Anxo Angueira Viturro (Manselle-Dodro, 1961) como novo académico de número. O profesor da Universidade de Vigo, que preside a Fundación Rosalía de Castro ocupará así a cadeira que quedou vacante co falecemento o pasado mes de marzo do poeta Salvador García Bodaño-Zunzunegui.
A RAG tamén nomeou ao tradutor e profesor de lingua e literatura galegas Takekazu Asaka (Tokio, 1952), que xa era académico correspondente dende o 2017, como novo académico de honra. Premia así o seu traballo como tradutor ao xaponés de clásicos das letras galegas e o labor desenvolvido no seu país en prol da lingua e da cultura galegas durante os últimos tres decenios.
Anxo Angueira, a maiores do seu labor como profesor titular da área de Filoloxía Galega e Portuguesa da Universidade de Vigo, ten unha ampla traxectoria como creador literario, que lle valeu o premio Xerais, entre outros moitos. Tamén preside dende o ano 2012 a Fundación Rosalía de Castro. É un dos grandes especialistas do país na figura da poetisa e, en xeral, no orixe e as características do Rexurdimento.
Neste eido, editou boa parte das principais obras de Rosalía e é autor de traballos como Das copras de Sarmientoós cantares de Rosalía de Castro. Cara a unha nova periodización do Rexurdimento (2013) ou Rexurdimento: a palabra e a idea (2019).
Como poeta, o académico electo ten no seu haber Val de Ramirás (1989), O valo de Manselle (1996), Libro da vertixe (1997), Fóra do sagrado (2007) e Palmeiras, piueiros (2021). Como narrador é autor de Bágoas de facer illas (1997), Pensa nao (1999), novela gañadora do Premio Xerais; A morte de A (2003) e Iria (2012).