A correspondencia de Carlos Maside, reunida nun libro.

masid

O pintor de Pontecesures mantivo unha fecunda relación con intelectuais como Seoane, Castelao, García Lorca, Díaz Pardo ou Laxeiro.

Carlos Maside (Pontecesures 1897-Santiago 1958) mantivo, durante toda a súa vida, unha rica e continuada relación epistolar con boa parte da intelectualidade galega do seu tempo, a do exilio e tamén a do chamado «exilio interior», como era o seu caso. Agora, o Consorcio de Santiago e Alvarellos Editora ven de publicar Correspondencia (1928-1958). Cartas inéditas e dispersas. Carlos Maside, un volume que reúne 179 cartas do pintor, case todas inéditas, dende 1928 ata 1958. «Iluminan un período de trinta anos de relación entre amigos e personalidades nacidas arredor de 1900. Na súa lectura quedan reflectidas non só situacións conxunturais moi relevantes, senón tamén a forma de afrontalas e a evolución persoal dos seus protagonistas a medida que cambian as condicións circundantes», sinala a catedrática de Historia María Esther Rodríguez, que reuniu e transcribiu toda a correspondencia que se recolle na publicación, presentada onte no Museo de Pontevedra.

Estas páxinas contan a historia íntima dun tempo e dun país. Reúnen cartas a Luís Seoane, Castelao, Federico García Lorca, Bal y Gay, Otero Pedrayo, Isaac Díaz Pardo, Cunqueiro, Paz Andrade, Fernández del Riego, Laxeiro, Manuel María, Ánxel Fole? Recóllese a correspondencia de ida, e moitas veces tamén a de volta, entre a que destaca o fecundo e prolongado intercambio epistolar con Luís Seoane. A el dirixiu a súa derradeira misiva, o 16 de marzo de 1958.

O volume complétase coa incorporación de fotografías, ilustracións e manuscritos que nunca antes viran a luz.

La Voz de Galicia

Oferbike 1º na categoría de 3 participantes

O pasado sábado día 3 de Outubro, o equipo Oferbike, acadou a 1ª posición na categoría de equipo de 3 participantes nas 12 Horas Non-Stop de Pontevedra, referente no calendario de mountain bike de resistencia de Galicia.

O equipo Oferbike está composto por Diego Casal Andrade de A Escravitude, por Chema García Moure de Cordeiro e por J. Luis Liñares (Gulli) de Pontecesures e contou ca asistencia mecánica de Felipe Castro, responsable da tenda de bicicletas Biciestrada (Oferbike.com) de A Estrada.

image

Un escenario llamado Pontevedra.

violin

Artistas de varias disciplinas toman las calles de la ciudad este verano.

El verano trae sol, calor y ambiente a Pontevedra. Y con ello, una multitud de artistas callejeros que hacen de las calles su sescenario, su sala de exposiciones o su pista de baile. Todo vale en una ciudad donde no existen restricciones a todo aquel que quiera exponer sus habilidades en el medio urbano. Sin embargo, detrás de la expectación que genera cada pieza musical, lienzo o paso de baile se oculta una cara más amarga: «A la mayoría no nos gusta trabajar en la calle», afirma Gabriel. Este rumano lleva quince años viviendo en Pontecesures, pero cuando puede se acerca a la praza de Curros Enríquez para deleitar con su violín al público sentado en las terrazas de la zona. A la gente le gusta su música y lo recompensa con dinero, pero poder comer y mantener una familia exige muchos más esfuerzos. «Esto es una lotería, hay días en los que te sacas treinta euros y otros en los que no llegas ni al cinco, que no da ni para cubrir los gastos de venir hasta aquí», asegura el músico con resignación.

Día tras día, artistas de varias disciplinas se instalan en diferentes recovecos de las plazas de la ciudad. Es su hábitat, una ley no escrita hace que ese rincón sea su lugar, donde en la mayoría de los casos ganan lo justo para vivir y en otros tantos, ni eso. «O que gañas con isto é simbólico, principalmente para repoñer materiais», afirma el pintor Serxio Suárez. El artista pasa los veranos en la praza de A Peregrina, al lado de la estatua de Ravachol, exponiendo sus lienzos. Representaciones de la ciudad con toques de fantasía. El resto del tiempo ofrece una muestra de sus lienzos en Santiago. La afluencia de peregrinos en la ciudad del apóstol hace que se concentre un mayor número de posibles clientes. Aunque para él, Pontevedra tiene unas características que la hacen especial para el que se dedica a la pintura: «A temperatura é estupenda e a luz abondosa. Estás en contacto coa xente pero non é unha multitude como para non deixarte traballar».

En lo que todos coinciden es en que Pontevedra es una ciudad que respeta más la labor del artista de calle. Se sienten valorados por el público y ese es, en muchas ocasiones, el gran consuelo que se llevan. Además, agradecen que la ciudad deje libre albedrío al artista para que encandile al público en sus calles. «He tocado en ciudades como Vigo, A Coruña e incluso en orquestas y en Pontevedra tu trabajo es mucho más reconocido. La gente aquí sabe reconocer cuando alguien lleva trabajando años», dice Gabriel con orgullo. Unas tablas y un público que demuestran estar entregados al arte.

La Voz de Galicia

Un ciclista herido en un accidente en Pontecesures.

Según testigos presenciales, el joven fue alcanzado por un coche en la rotonda de Pontevedra.

Pasadas las diez de la noche, el sonido de las sirenas rompió la tranquilidad de la noche en Pontecesures. En la rotonda de Pontevedra, un joven ciclista acababa de ser alcanzado por un turismo. El joven, vecino de la zona, fue trasladado a un centro sanitario. Según testigos presenciales, el muchacho estaba consciente en el momento de su evacuación.

Pontecesures sigue con el saldo vegetativo de población positivo. Hubo más nacimientos que defunciones (14).

En 1998 solo un municipio de la comunidad gallega, Parada de Sil, cerró el año sin que su registro civil hubiese inscrito ningún nacimiento. Dos años después, los primeros doce meses del siglo se cerraban sin que hubiese venido al mundo ningún bebé en los concellos de Ribas de Sil y Esgos. Diez años más tarde, en el 2010, fueron once los ayuntamientos en los que no se produjo ningún nacimiento, el mismo número que en el 2013, cuando fueron también once las localidades sin alumbramientos. El año pasado la cifra se redujo a cinco. Fueron Pedrafita do Cebreiro y Negueira de Muñiz, en Lugo, y Lobeira, Gomesende y Pontedeva, en Ourense. Sin embargo, fueron 25 los concellos en los que a lo largo de los doce meses del 2014 solo vino al mundo un bebé.

Pero la sangría demográfica gallega se extiende más allá de los concellos en los que no nacen niños. Según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), si en el año 2010 nacieron menos de diez niños en 110 ayuntamientos gallegos, en el 2014 se habían sumado a ese grupo 22 localidades más, de manera que los municipios con menos de diez nacimientos fueron 132, el 42 % del total. Si se toman como referencia las localidades en las que vinieron al mundo quince bebés o menos, la clasificación reúne a más de la mitad de los concellos gallegos. Son, en concreto, 159 municipios, el 50,3 % del total. Veinticinco de ellos se localizan en A Coruña, de un total de 93 que tiene esta provincia. En Lugo son 44 ayuntamientos, de un total de 67, los que registraron menos de 15 nacimientos, igual que en once de los 62 de Pontevedra. Por último, en Ourense tuvieron menos de quince nacimientos 79 de sus 92 concellos. Es decir, solo en trece localidades de esta provincia nacieron más de dieciséis niños en el año 2014.

Más defunciones
Todo esto en un contexto general de pérdida de población. En toda Galicia nacieron 19.727 niños en el año 2013, una cifra que está muy lejos de las 30.433 defunciones que se registraron en la comunidad en ese mismo ejercicio. Los datos provisionales del año 2014 que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE) mantienen esa tendencia. Los nacimientos bajaron todavía un poco más, hasta los 19.559, frente a 29.687 fallecimientos que se produjeron ese año en la comunidad.

Por provincias, la estadística del 2014 contabiliza 8.202 nacimientos en A Coruña, donde murieron 11.956 personas. En Lugo las defunciones (4.835) fueron más del doble que los nacimientos (2.139), un fenómeno todavía más acusado en el caso de Ourense, donde vinieron al mundo 1.846 pequeños y se produjeron 4.351 fallecimientos. Por último, en Pontevedra nacieron 7.372 bebés y se certificaron 8.545 defunciones a lo largo del año.

Estos datos confirman, por un lado, que Galicia sigue perdiendo población, pero también que la caída demográfica sigue siendo más grave e intensa en las provincias orientales, Lugo y Ourense, frente al eje atlántico, donde se sitúan los municipios demográficamente más dinámicos.

Además, ese nuevo retroceso en nacimientos empeora la ya desde hace años baja tasa bruta de natalidad gallega. De hecho, Galicia fue en el 2013 la segunda comunidad de España con peor indicador en este capítulo, con 7,16 nacimientos por cada mil habitantes. Solo Castilla y León empeoró este dato, con 7,11. Mientras, la edad bruta de mortalidad fue de 11 muertes por cada mil habitantes. La media de hijos por mujer fue, en ese ejercicio, 1,1.

Madres con más de 30 años
Además de tener pocos niños, las mujeres gallegas tienden a retrasar la edad de la maternidad. 77 de cada cien mujeres que dieron a luz en Galicia en el año 2013 superaban los treinta años, y el 42 % rebasaban en el momento del parto los 35 años. En 1975 la situación era completamente distinta. Según el INE, el 59,5 % de los alumbramientos los protagonizaron madres de entre 20 y 29 años, y solo el 27,6 % de los partos fueron de madres en la treintena.

Solo 19 localidades, en el área de Vigo, A Coruña, Santiago y Pontevedra tienen saldo positivo
El resultado del modesto número de nacimientos es que, en el total de Galicia, pero también en la mayoría de sus municipios, las muertes superan a las nuevas vidas y, en consecuencia, la población mengua. De hecho, ningún municipio gana población en la provincia de Ourense, y solo 19 de los 314 de Galicia tuvieron crecimiento vegetativo positivo el año pasado. La mayor parte de los concellos que crecen se sitúan en el área de influencia de A Coruña, Santiago, Pontevedra y Vigo. En la provincia de Lugo solo Burela tuvo un crecimiento vegetativo positivo, en concreto 24 nacimientos más que fallecimientos. En A Coruña el saldo entre nacidos y fallecidos fue positivo en Arteixo (91), Cambre (41) y Culleredo (62), los tres en el entorno de la capital provincial. Y también en Oroso (26), Ames (206) y Brión (4), en el área de Santiago en este caso.

La provincia de Pontevedra es la que aglutina el mayor número de municipios con saldo vegetativo positivo. Salvo Pontecesures (14) y Cambados (16), todos los demás se sitúan en la órbita de las dos grandes ciudades pontevedresas. En la zona de influencia de la capital provincial, que también crece, con 20 nacimientos más que defunciones, se sitúan Barro (5) y Poio (31).

En el entorno de Vigo tuvieron saldo vegetativo positivo el pasado año Baiona (20), Gondomar (13), Mos (3), O Porriño (89), Salceda de Caselas (40), Soutomaior (33) y Moaña (17). En todos los demás concellos gallegos, 295, las personas que murieron durante el último año fueron más que las que nacieron en ese mismo período.

Media de 45,9 años
Según los datos recién publicados del año 2014, la edad media de los gallegos es de 45,9 años, y la densidad de población en la comunidad es de 92,9 habitantes por kilómetro cuadrado. Otro de los indicadores que dan buena cuenta de la situación demográfica gallega es el índice de envejecimiento -porcentaje de población mayor de 64 años sobre la de menos de 16-. La media gallega es de 149,3, pero las diferencias entre provincias son sustanciales en este caso. En A Coruña, el índice de envejecimiento es 144,1; en Lugo, 215,7; en Ourense, 227,6; y en Pontevedra, 117. El índice de sobreenvejecimiento -relación entre la población mayor de 84 años y la mayor de 64 años- es 16. Por provincias, 14,8 en A Coruña, 19,6 en Lugo, 18,5 en Ourense y 14,6 en Pontevedra.

La Voz de Galicia

La Audiencia Provincial absuelve al alcalde de Pontecesures y al encargado de obras del delito de malversación.

El jurado anticipó el veredicto de no culpabillidad en abril. Se juzgó un gasto excesivo de gasoil.

El alcalde de Pontecesures, Luis Álvarez Angueira y el encagado municipal Xurxo Gerpe Jamardo han sido absueltos de un delito de malversación de fondos públicos tras conocerse ayer la sentencia dictada por el magistrado de la Sección Cuarta de la Audiencia de Pontevedra, José Ramón Sánchez Herrero, quien se atuvo al veredicto de no culpabilidad que emitió el jurado el pasado mes de abril.
La sentencia establece que durante la vista no se ha acreditado que el alcalde y el encargado de obras “hubieran sustraído durante ese período (de 2003 a 2006) el exceso de combustible facturado o que hubiesen colaborado de algún modo a terceros a hacerlo”.
Se explica que el Ayuntamiento de Pontecesures disponía de un Nissan Patrol destinado al servicio de obras “y repostaba habitualmente en la gasolinera Jers de dicha localidad”. Añade la sentencia que el mecanismo habitual “consistía en que el empleado correspondiente de la gasolinera emitía un justificante por el combustible suministrado, donde constaban datos de identificación del vehículo y más adelante Gerpe, en cumplimiento de las tareas encomendadas lo validaba con su firma”.
Dichos justificantes, agrega el magistrado en la sentencia, “servían para emitir una factura que era presentada con posterioridad en el Concello donde tras su comprobación, Angueira autorizaba el pago mediante decreto de la Alcaldía”.
Asimismo expone el juez que en el período estudiado de 2003 a abril de 2006 “los consumos facturados, en relación con el kilometraje que presentaba superaron ampliamente el consumo normal del fabricante en proposiciones del 30% al 50%, excesos que fueron valorados en 6.822,94 euros”.
Cabe recordar que el Jurado aunque reconoció el exceso de consumo observó que ese desfase pudo haberse destinado a otros coches del parque móvil o a motivos similares, que en absoluto tienen que ver con un enriquecimiento de los dos acusados. Por otra parte quedó al margen la acusación sobre facturas del coche privado del regidor.

Faro de Vigo