La Diputación Provincial de Pontevedra ha concedido al Ayuntamiento de Pontecesures la subvención de 55.179 euros para la contratación de 12 peones desempleados a tiempo parcial durante seis meses y con un salario bruto de 502,15 euros.
En concreto se contratarán seis peones de obra pública, cuatro peones de jardinería y dos trabajadores para la limpieza de edificios, según informa el alcalde, Luis Álvarez Angueira, a través de un bando.
La selección de los candidatos se realizará a través del Servizo Público de Emprego, a donde remitirá el concello la próxima semana las correspondientes ofertas de emprego. La selección definitiva, en la que participarán todos los candidatos que envíe la oficina de empleo, tendrá lugar a finales de mayo en dependencias del consistorio cesureño.
Sin blindaje contra los ladrones en Pontecesures.
Pontecesures vive una ola de robos permanente. El bar Katamarán, que ocupa las oficinas de un banco, ha sufrido cuatro robos en un año.
Antes de convertirse en un bar famoso en Pontecesures por sus bocadillos, el local que ahora ocupa el Katamarán era la sede que la oficina de Caixa Pontevedra tenía en la localidad. Así que en todos los ventanucos hay barrotes, “e temos alarma, que mete bastante ruido”. Pero ni la sirena, ni los cristales blindados, ni la doble puerta han logrado impedir que el local que regenta Juan Pardal haya sido violado por los ladrones cuatro veces en el último año. La dos últimas, con apenas siete días de diferencia.
“Xa costa moitísimo aforntar os gastos dun negocio para que che boten un roubo enriba”, reflexionaba ayer el responsable del local. Así que, echando mano de un humor que se resiste a perder, advierte a los ladrones “que non veñan máis, que non hai un duro”. Lo que no hay en el bar, seguro, es tabaco. Tras los últimos robos ha decidido dejar la máquina expendedora de cigarrillos vacía y abierta. La tragaperras blindada contra los cacos. Y la registradora se vacía todas las noches. “Ao mellor quedan algúns céntimos pero nada máis. Todo o que queda de certo valor, vaise conmigo para a casa”, explica.
Juan se declara en “estado de guerra”. Y parece que en su bando solo estuviera él y quienes como él, tienen negocios en Pontecesures. “De feito, non sei como non hai aínda máis roubos, porque a Garda Civil non anda por aquí”. “Polo día temos de todo: policía local, tráfico, controis de alcoholemia…Pero a partir das nove non hai ninguén”, sentencia.
Esto le facilita las cosas a los ladrones como el que en las últimas semanas se acercó dos veces, de madrugada al local. Maza en mano, destrozó los cristales blindados de la puerta demostrando que “está cheo de enerxía, porque para romper isto vinte golpes, e ben fortes, tivo que dalos. Traballador tamén é”, vuelve a ironizar Juan. Y rápido, añadirá después: en su última incursión se llevó hasta una tele y el mando correspondiente.
El mismo varón visitó el C’est la vie. La propietari de este local, Teresa Blanco, se declara tan harta de los robos como su compañero de sector. Su cafetería ha sido violentada dos veces: suficientes para que haya decidido ya quitar la máquina tragaperras, el objetivo perseguido por los cacos. “Estmos pensando en poner reja o verja. Pero mientras no lo decidamos, no ponemos la máquina”, argumentaba ayer.
También Juan está pensando en poner unas verjas en la puerta y en la gran luna de su local. Pero no lo tiene nada claro. “Pode ser que me gaste 6.000 euros para nada”, argumenta. Lo que más le preocupa, en estos momentos, es el seguro. Tras el cuarto robo sufrido, la compañía con la que trabaja no quiere saber más de su negocio. “O seguro é de roubos. E cando che rouban xa non interesa”, explica el hombre, cansado de las paradojas a las que debe hacer frente día a día.
DIARIO DE AROUSA, 13/04/13
Aquella chica que fue a OT con 18 años.
Hacer una entrevista con Bea Porrúa en una sección como ??¿Qué fue de…??? es un tanto engañoso. Porque ella, en realidad, no ha parado, nunca ha dejado de estar ahí. Quizás ahora se encuentra en un plano más oscuro, más secundario, pero ha seguido cantando y viviendo la música desde que hace casi diez años se convirtiese en la primera artista
de la provincia de Pontevedra en participar en Operación Triunfo. Bea (Pontecesures, 1984) cumplió con creces y se quedó a un paso de conseguir una de aquellas carreras musicales que, también hay que decirlo, no garantizaban el éxito.
«Yo tenía 18 años recién cumplidos», cuenta ahora Bea. «Fui a Operación Triunfo porque nunca me había presentado a un casting y el de OT fue el primero que salió en la tele. Acudí sin ninguna pretensión de nada. Ya estaba estudiando música. Tenía claro que este camino lo iba a seguir, más rápido o más lento, pero lo iba a seguir. Y no me arrepiento para nada de aquello. No suelo arrepentirme de lo que hago. Aprendí bastante, sobre todo de los errrores».
Errores. No se puede decir que fuese culpa suya que no ganase aquella edición de OT, la tercera, o, al menos, que no se quedase cerca. Una fisura de peroné sufrida en uno de los ensayos seguidos en la academia la dejó fuera, la echaron. Aunque aquello no le impedía cantar, la dirección opinaba que esa lesión podría ayudarle a conseguir la simpatía del público, lo que, creían, significaba aceptar un favoritismo.
A pesar de aquel palo, participó en la última gala, en la que optó a conseguir una de las carreras musicales patrocinadas por Gestmusic. Se quedó muy cerca, con un 32,3% de los votos frente al 34,6 que consiguió la última elegida, Davinia. En las entrevistas posteriores, Bea traslucía una frustración motivada por la oportunidad que le había pasado por delante y, sobre todo, por sentir que no había sido tratada en igualdad de
condiciones. Se quejaba amargamente de que, por ejemplo, sus líneas habían sido cerradas antes de tiempo. Ahora, casi diez años después, Bea transmite una madurez y un aplomo que impresionan.
«No tengo ninguna frustración. Soy la única que tiene tres discos publicados. Ni el que ganó tiene tres. Me costó mucho a nivel mental, físico y económico, pero hice lo que quería hacer. Y si no hubiese podido, tampoco pasaba nada. No me voy a comer la cabeza ochenta años de mi vida. Olvídate».
El tiempo cura heridas, forja el carácter y llena la mochila de experiencias. ¿Habría sido diferente enfrentarse a todo aquello con la edad que tiene ahora? «Si me hubiera tocado con un poco más de madurez seguramente no me habría presentado. Aquel era el momento. Tenía 18 años recién cumplidos. Estaba en la etapa del ??no sé, a ver qué hago… Mira, un casting.,. Pues voy??. Fue como si ves una montaña rusa y decides montarte. Igual ahora, con 28 años, no me monto en esa montaña rusa porque me mareo», cuenta entre risas.
Esa montaña rusa, en realidad, era una burbuja, un búnker en el que no se sabía demasiado del exterior. Ni de cómo iban las votaciones ni del impacto que el programa tenía, a pesar de que ya se habían celebrado las dos primeras ediciones en las que se dieron a conocer David Bisbal, Bustamante Rosa o Beth. «No nos daba tiempo a tener vértigo. Estábamos en cerrados y no sabíamos cómo se estaba viendo todo desde fuera. Hacías lo que te gustaba, te lo pasabas bien con tus compañeros… Una vez que sales, ves lo volcada que está la gente, todo. Yo no sabía que fuese tan fuerte. Fui a vivir una experiencia y nada más».
Aquella chica de la edición de OT de 2003 decidió que el concurso era una etapa más y siguió luchando. En 2004 publicó su primer disco, ??Fuego y miel??. En 2006 editó ??Volver a amanecer?? y en 2009 ??Berce galego??. Entre medias, un poco de todo. Se tituló en Arte Dramático, en la especialidad de Interpretación, y, dentro de esta, en Voz, Ortofonía y Dicción. Ahora da clase en dos escuelas de canto, imparte cursos de formación para actores y doblaje y, lo que quizás es más importante para ella, canta en un trío de jazz, versionando temas gallegos tradicionales. «Van saliendo cosas. El trío para mí es un momento de distensión, es mi momento de ocio. Canto lo que me gusta y cuando sale alguna fecha, perfecto».
Los escépticos opinarán que no tiene mucho sentido que una participante en OT viva enamorada del jazz, pero es que los tópicos no suelen ser más que eso: tópicos. «La canción de música comercial, popera, nunca fue mi devoción ni mi estilo ni nada de eso. Con el trío de jazz hago lo que realmente me gusta». Ahora mira al futuro y se ve igual dentro de cinco o diez años. «Aguantando todo lo que pueda en el mundo de la música y en el arte. Llevo en esto desde hace quince años y aquí sigo, mejorando». Está la crisis, claro, la maldita crisis, no solo de las familias, sino de las administraciones, que cuando cogen las tijeras de recortar se paran primero en los apartados culturales y luego pasan la desbrozadora al resto. «Es complicado. Se recorta en cultura, aunque no debería ser así. En otros países sí se ha invertido pese a la crisis; aquí no».
Graduado social. Lo bueno de la diversificación de Bea es que opta a muchos campos y, sobre todo, que no para. Ahora ha empezado otra carrera más: Graduado Social. Y la elección, que puede parecer extraña teniendo en cuenta su currículum anterior, no lo es tanto cuando ella se explica. «Hice arte dramático para especializarme en voz y ver lo que hay detrás de las tablas, aunque también he estado delante en algunas producciones y disfruto como una enana. Hice además un master en pedagogía teatral y trabajamos mucho el teatro social. De ahí lo de la carrera. Tenemos mucho que aprender en ese ámbito».
Su gusto por lo social, eso sí, no está reñido con la idea que la hizo famosa: el talent show. Desde que OT empezó, el formato se ha reproducido sin cesar. Tanto la versión original (primero en La1 y después en Telecinco) como los sucedáneos (Factor X, Tú sí que vales y el más reciente de La Voz), y quizás sea este último el que más ha seguido Bea, aunque de hecho sea todo producto de una casualidad. «Este verano estuve en Tenerife. Había una chica cantando en la calle y aluciné al escucharla, así que nos
sentamos allí a tomar algo. Después me conoció y hablé con ella, pero allí quedó la cosa. Cuando la vi en La Voz, no me lo podía creer, era surrealista. Lo seguí a raíz de eso». La chica era Mara Ferrándiz, que estaba en el grupo de David Bisbal.
«Me enganchó ese concurso. Había voces alucinantes. Mayka era…. Nos quedamos con la boca abierta. Pensé: ??¿Pero esta chica de dónde sale???». Pues igual que Bea, de su casa, con ganas de cantar.
Sección ¿Qué fue de…..?, por ADRIÁN RODRÍGUEZ
DIARIO DE PONTEVEDRA, 06/04/13
Hace 50 años: Funerales por el Doctor D. Víctor García Lozano.
En la villa de Puentecesures tuvieron lugar ayer los actos de funeral y sepelio de los restos mortales del distinguido y veterano médico de aquella comarca doctor don Víctor García Lozano. A la medida exacta del general y profundo sentimiento causado por la muerte de don Víctor, fue la magnitud y sinceridad del póstumo homenaje que le tributaron destacadas personalidades y gentes llegadas de diversos puntos de Galicia, especialmente de Santiago, Pontevedra y A Coruña. El pueblo cesureño se reunió en masa, haciendo demostración de los grandes afectos que sentía hacia el abnegado médico.
Sección “Hace 50 años”.
EL CORREO GALLEGO, 04/04/13
Roban en dos bares de Pontecesures que fueron asaltados hace menos de un mes.
Los ladrones volvieron a visitar la pasada noche dos bares de Pontecesures, el C’est la Vie y el Catamarán, dos establecimientos que ya fueron asaltados hace poco más de un mes. Poco antes del amanecer, alguien rompió con una maza las cristaleras de los locales y se llevó la recaudación de las máquinas tragaperras. Ante esta situación, el Concello de Pontecesures ha remitido un escrito al Subdelegado del Gobierno en Pontevedra en la que se solicita «a adopción de medidas para que haxa unha maior presenza de efectivos das forzas de seguridade do Estado en tarefas de vixiancia e seguridade cidadá».
LA VOZ DE GALICIA, 28/03/13
Un edificio lleva tres meses pendiente de un arreglo.
Sabariz pide al gobierno que actúe, pues el andamio de la plaza Pontevedra impide usar una calle.
El concejal de la Agrupación Cidadá de Pontecesures, Luis Ángel Sabariz Rolán, pide al concello que tome cartas en el asunto y que ordene el arreglo de la fachada de un edificio de la plaza de Pontevedra, que lleva varios meses pendiente.
Sabariz explica que en su día se desprendieron varios elementos de la fachada del inmueble, sin causar heridos, y que “después de permanecer mucho tiempo unas vallas para impedir el paso de personas, fueron colocados unos andamios y unas redes en el edificio para proceder a su reparación”.
El problema, añade el concejal de la oposición, es que al instalarse esos elementos de protección fue necesario cambiar el sentido del tráfico en la zona, de modo que los vehículos no pueden circular desde la calle Portarraxoi hasta la plaza Pontevedra, y tienen que ir hacia San Lois. Según el edil esto supone un importante contratiempo para los afectados, y el andamio lleva puesto tres meses sin que haya empezado la obra de arreglo.
Por ello, Sabariz añade que si bien “todos comprendemos las molestias que ocasionan las obras para el tráfico rodado y de peatones, no se pueden admitir estas demoras sin justificación alguna”. Por ello, el representante de la Agrupación Cidadá solicita al gobierno local que actúe pronto, forzando a los vecinos o a la empresa a empezar ya la reparación, ya que “esta pasividad perjudica, incluso, la imagen del municipio”.
FARO DE VIGO, 16/01/13

