Ante o perigo de caída, foron talados os abetos que quedaban fronte a gardería municipal.

No día de hoxe, persoal municipal talou estes tres abetos. Realmente é unha mágoa verse na obriga de curtar ás árbores ornamentais. Formaban partes estes abetos bermellos da paisaxe da zona escolar e serán lembrados por todos.

? moi posible que estes abetos fosen danados na súa raíz cando se pavimentou a pista e se fixeron as beirarrúas, ou cando se instalaron diversos servizos soterrados na zona (auga ou saneamento). O certo é que había seis. Un deles curtouse hai uns seis sete anos, cando se comezaba a desprender no chan e abaneaba nunha noite de forte temporal. Outro caiu de cuaxo o día 23 de xaneiro polo forte vento sen causar, afortunadamente, danos persoais ou materiais. O terceiro foi curtado o día 6 de febreiro cando estaba resquebraxado á metade, tamén polos efectos do forte vento, levándonos un gran susto polo perigo xerado.

Ante o risco considerable de caída no futuro (o asfalto sa estaba algo levantado e cuarteado preto dun tronco), tomouse a decisión de talar os tres abetos restantes. Decisión tomada con moita dor, sí, pero non podiamos esperar a que ocorrera calquera desgraza, pois podía desplomarse algunha árbore sobre a escola infantil.

Na semana que ven tamén será talado un sétimo aberto que está situado fronte as antigas vivendas dos mestres. Este está practicamente seco.

Ante el riesgo de caída fue talado otro abeto rojo en las inmediaciones de la guardería municipal.

Hace unos minutos fue talado dicho abeto por operarios muncipales. La planta, de grandes dimensiones, estaba resquebrajada al medio y amenazaba con venirse abajo por los fuertes vientos.
Sólamente quedan en pie tres abetos rojos en pie en la zona. Ante su gran tamaño, los frecuentes temporales y la proximidad tanto de la escuela infantil como del colegio, serán talados todos en las próximas horas. Ya hay signos preocupantes en el asfalto y no queda más remedio que adoptar esta medida de seguridad.

El dueño cesureño del “Abrente” deberá pagar el reflotamiento del barco.

El Puerto le da un plazo de quince días para que lleve a cabo los trabajos

Ya se sospechaba que tanto la responsabilidad como los gastos de reflotamiento y desguace del Abrente correrían a cargo de su actual propietario, un empresario de Pontecesures, pero ahora ya es oficial. El dictamen de la Abogacía del Estado, a quien recurrió la Autoridad Portuaria para que se pronunciase sobre el conflicto, indica que, en efecto, la operación corre a cargo del dueño del buque, que además deberá correr también con los gastos de la operación.
En base a ese escrito, que se justifica en lo que dice el artículo 107 de la Ley de Puertos y Marina Mercante del año 1992, el presidente de la Autoridad Portuaria firmó ayer un requerimiento en el que da un plazo máximo de quince días a Andrés García para que lleve a cabo las labores de reflotamiento, transporte y deguace del buque. O sea, que la operación que nadie fue capaz de poner en marcha en casi un decenio, deberá hacerse ahora en dos semanas, a raíz de los hechos que tuvieron lugar el pasado sábado, cuando a causa del temporal, se hundió el viejo palangrero.
Y es más, el dueño del buque, un empresario que se dedica a la construcción de estructuras metálicas y nada sabe de barcos, deberá presentar un plan en el que especifique cómo se van a desarrollar los trabajos, «así como las medidas que se van a adoptar para evitar un nuevo hundimiento».
Andrés García no quiso ayer pronunciarse al respecto, ya que prefirió esperar a que le llegase la comunicación del Puerto y consultarlo con sus abogados. Con la ley en la mano, ratificada con el requerimiento de la Autoridad Portuaria, el empresario deberá invertir unos 154.000 euros en el reflotamiento y desguace del buque. Y se le advierte de que, en caso de no hacerlo, los trabajos correrán a cargo de la Autoridad Portuaria, que luego le pasará la factura. Si no paga, se pondrán en marcha las medidas legales para que lo haga, con vías de apremio y el último recurso de Hacienda. Javier Gago lamentó ayer que se hubiese llegado a esta situación, que incluso llegó a calificar como «desagradable».

LA VOZ DE GALICIA, 06/02/09