Horarios de autobuses Pontecesures/Vilagarcía co estado de alarma.

Saídas de Pontecesures para Vilagarcía nos días laborais: 8:00 e 16:00 horas.

Saída de Pontecesures para Vilagarcía os sábados: 9:00 horas.

Saída de Vilagarcia para Pontecesures nos días laborais: 14:30 horas.

Saída de Vilagarcía para Pontecesures os sábados: 12:15 horas.

Os domingos e festivos non hai servizo.

Os autobuses en Pontecesures saen do “Coche de Pedra”. En Vilagarcía saen da Estación de Autobuses.

Teruel Existe… y Pontecesures también.

Poco se podía esperar en los concellos de Catoira y de Pontecesures que iba a ser una formación política aragonesa, Teruel Existe, la que iba a dar respuesta a una de sus demandas más destacadas en los últimos años en cuanto a transporte por ferrocarril. El partido político daba a conocer ayer por la tarde el acuerdo de investidura con el PSOE de Pedro Sánchez con un punto que paraliza el cierre de la venta de billetes en estaciones pequeñas. De esta situación vuelve a hacerse eco el exedil en la localidad, Luis Sabariz, que ha visto como en los últimos meses ni en Pontecesures ni en Catoira pueden comprarse billetes en ventanilla. La solución que se les pone sobre la mesa a los viajeros es que compren sus billetes vía internet o bien que le paguen al revisor cuando pase por sus asientos. Algo que ocurre, dice Sabariz, en muy contadas ocasiones. “Como la mayoría de los trenes que circulan por la vía convencional no llevan interventor pues viajarán gratis y punto. Desde el verano pasado el tren solo trae interventor un día o dos a la semana y después nos dicen que no tenemos viajeros suficientes. ¿Cómo van a constar en las cifras oficiales si no se computan?”, señala Sabariz.

Aunque es ahora Teruel Existe la que pone sobre la mesa de negociación el problema de la “España vacía” y la falta de conexiones en transporte, en Catoira y Cesures llevan años reivindicando un tren de cercanías que los acerque a las ciudades que, como es el caso de la estación de Vilagarcía, vive ajena al descuido de otras muy próximas. “Sin baños, con maleza y suciedad”. El ejemplo, dice Sabariz, de un evidente abandono.

Diario de Arousa

Cierra Casa Emilio, uno de los templos de la lamprea.

Cierra Casa Emilio en Catoira, uno de los clásicos de la cocina en la comarca. Este podría haber sido su último fin de semana a mesa puesta después de una trayectoria de décadas como referencia en la gastronomía local. El cierre es inminente según confirmó su propietario José, aunque ayer todavía no tenía muy clara la fecha exacta de la despedida. «O luns ou o martes, non sabemos aínda», explicaba en medio de la urgencia que imponía la hora. La llamada de La Voz llegó al mediodía, el momento de más trasiego en la cocina, donde su mujer, Clotilde estuvo al pie del cañón hasta el último momento. Con Casa Emilio se va una de las referencias a la hora de degustar la afamada lamprea del Ulla y de otras exquisiteces en pescados, mariscos y carnes, todas con el sello de la cocina casera.

Por su salón, en la plaza de la estación, han pasado miles de clientes, que tan pronto acudían a Catoira con el pretexto de una comida de trabajo como para celebrar un banquete o la cena de Navidad. No siempre fue así. Casa Emilio empezó siendo una tienda de comestibles y taberna de chiquiteo en la que saciaban el hambre los obreros de las fábricas de Catoira y los marineros de los galeones que transportaban la madera río arriba. Pero, tal y como nos ilustraba J. R Alonso de la Torre en uno de sus indispensables callejones del viento que publica este diario cada domingo, su historia se remonta a mucho atrás, 1910, cuando José Guillán, un emigrante retornado de América, puso una casa de comidas al lado de la estación de ferrocarril. Su hija Ángela cogió el testigo, y ya casada con Emilio Rodríguez, abrió la casa del mismo nombre. Su cocina creó escuela y de allí surgiría el germen de Casa Hipólito y de Casa Suso. Ahora, en el ocaso del 2019, Casa Emilio pone punto y final a una historia de buen comer.

La Voz de Galicia

El ADIF cederá al Concello de Padrón el uso del edificio de la estación de tren.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) del Ministerio de Fomento ejecuta desde hace unas semanas la obra de acondicionamiento del edificio de la estación de tren de Padrón, situado en A Matanza y que, tras una mano de pintura, no parece el mismo. Así, los trabajos, que aún no acabaron, se centran en la mejora del exterior del inmueble, que tenía la pintura descolorida y estaba lleno de pintadas.

Una vez rematada la obra de condicionamiento del edificio, el gobierno local tiene previsto firmar un convenio con el ADIF para la cesión de uso de la casa al Ayuntamiento, según informa el alcalde Antonio Fernández. Este añade que el Concello tiene escasez de locales disponibles, para uso por parte de los distintos colectivos del municipio o para actividades. De hecho, el gobierno municipal barajó la idea de llevar la sede de la Escuela de Música Municipal para la casa de la estación pero, finalmente, se decantó por el edificio de la antigua azucarera de Iria-Flavia.PUBLICIDAD

La intención del Concello es, según explica el regidor, usar la casa de la estación y encargarse de su mantenimiento, además del entorno, que, en manos del ADIF, está muy lejos de estar en buenas condiciones. Así, el Ayuntamiento quiere mejorar la iluminación de la zona y mantener al día la casa, como primer paso para acabar con la mala imagen que, durante meses, ofrecía el edificio y la zona, una vez que el ADIF ni se preocupaba de tener adecentadas los espacios verdes. Además, esta semana las papeleras estaban a rebosar de basura sin contar que, en general, había una sensación de abandono de la casa y del entorno pese a que, cada día, son decenas los viajeros que suben y bajan en este punto. A ello tampoco ayudaban los actos vandálicos, que se cebaban con las instalaciones.

La Voz de Galicia