Transportes y Grúas Estación ofrece la solución a cualquier problema de altura.

Transportes y Grúas Estación es una de esas empresas de siempre que ayudan cada día a construir Galicia. Y nunca mejor dicho: el suyo es un trabajo de altura, la mayoría de las veces revestido de una enorme responsabilidad. Con raíces en Pontecesures, que luego se extendieron a Padrón, donde actualmente se encuentra su sede central, Grúas Estación nació en 1981 como un pequeño taller que fue creciendo hasta convertirse en una empresa con más de 120 empleados y una facturación anual de casi once millones de euros.

Los padres de la compañía son los reconocidos empresarios Santiago Montenegro y Carlos Mosquera, quienes desde los inicios siempre tuvieron muy claro que el mayor peso de su negocio, incluso por encima de los vehículos de gran tonelaje, debía residir en el capital humano. Sus trabajadores son el principal baluarte de la Casa.

Estación tiene como propósito ofrecer servicios de transportes especiales, grúas, plataformas elevadoras y taller de reparación de maquinaria. Desde 1996 la sede de la empresa está situada en A Escravitude, en la capital del Sar, donde se ha convertido en una de las empresas más importantes y con mayor flujo de negocio de la localidad.

Dispone de una flota de alquiler de más de 400 unidades (desde un solo día de trabajo hasta largos plazos), y es pionera en Galicia y España en la adquisición de máquinas de dimensiones y alturas especiales. Así, desde Grúas Estación ofrecen soluciones para trabajar a cualquier altura y circunstancia. Es muy habitual encontrarse con una de las inmensas grúas de Estación en cualquier parque eólico de Galicia o incluso de otras regiones de España, pero también en las obras de restauración de catedrales, como la de Santiago, en la construcción de grandes infraestructuras, como la ampliación del puente de Rande u otras vías de alta capacidad, o instalando en un buque mercante una hélice de 40 toneladas; a la vez que también es muy fácil cruzarse en cualquier carretera de España con alguna de sus impresionantes plataformas rodantes realizando un transporte especial: una pala de rotor rumbo a cualquier parque eólico remoto o quizás un yate de grandes dimensiones que cambia de puerto por travesía de secano. O también a alguno de sus elevadores realizando labores de mantenimiento en la Cidade da Cultura o mismo en el pazo de Raxoi.

Ofrece servicios de alquiler de plataformas de todos los tamaños para elevación de cargas y elevación de personas, además de transportes especiales, asesoramiento profesional, formación y asistencia técnica.

La empresa padronesa centra parte de su actividad en el alquiler de vehículos para elevación de cargas de pequeño hasta gran tonelaje, para lo que dispone de más 60 de grúas y camiones grúa manejadas por personal técnico cualificado con formación en normativa de seguridad.

Precisamente, acaba de recibir su nueva grúa de 230 toneladas con 75 metros telescópicos (en la silueta de la derecha). Se trata de la única unidad de este modelo que hay actualmente en Galicia, y en breve recibirán una segunda.

Para manejar vehículos de estas características es preciso recibir previamente una imprescindible formación. Todos los trabajadores de Transportes y Grúas Estación están especializados en el manejo de las diversas máquinas con las que trabajan. Destacan desde la empresa que el manejo de una grúa de gran tonelaje implica trabajar con una escrupulosa precisión y conocer las técnicas necesarias para afrontar cualquier imprevisto. Es necesario, por ejemplo, saber reaccionar ante la dirección y la fuerza del viento, además de que muchas veces estas labores se realizan en medio de un monumento Patrimonio de la Humanidad o de una ría.

De ahí la importancia que los responsables de Transportes y Grúas Estación dan al capital humano y a su correcta formación.

“Apostamos por la formación de los usuarios y técnicos de nuestros equipos, sin dejar de lado su desarrollo profesional y su seguridad. Cada gruista puede realizar una media de seis cursos de adaptación cada año”, señalan desde la compañía gallega, antes de apuntar que para impartir estos conocimientos cuentan con un equipo de instructores y expertos, “que se dedica al desarrollo de cursos de formación teórico prácticos, poniendo a disposición de los usuarios aulas de formación para grupos y circuitos adaptados para la evaluación práctica”.

Aunque tiene su sede en Padrón, la empresa ofrece servicios en toda España y también en países vecinos. En Galicia cuenta con delegaciones en Santiago, A Coruña, Lugo y Pontevedra, desde donde desplazan sus unidades a cualquier punto.

CURSOS DE FORMACIÓN PARA TODO TIPO DE PLATAFORMAS

Grúas Estación cuenta con el programa de formación de IPAF (certificado por Bureau Veritas) para los operarios de plataformas elevadoras. Se trata de un sistema desarrollado por los mejores profesionales de la industria del acceso motorizado y cumple con el estándar internacional ISO 18878:2004 (Plataformas Elevadoras Móviles de Personal – Formación del Operador), lo que garantiza una formación de alta calidad certificada por normas internacionales reconocidas.

Recientemente se ha actualizado en España una norma (UNE 58923:2014) que redefine los requisitos mínimos de formación para los operarios de plataformas elevadoras móviles de personal. Se ha realizado entre varios expertos del sector de reconocida solvencia profesional, bajo la coordinación de Bureau Veritas, y centrando la atención en la seguridad del personal que utiliza las plataformas en su trabajo diario.

Así pues, en Grúas Estación ofertan cursos de Plataformas Elevadoras Móviles de Personal (PEMPS) para operadores y demostradores, para lo que cuentan con las siguientes categorías: estática vertical (1a), estática de brazo (1b), móvil vertical (3a), móvil de brazo (3b), elevador vertical con translación manual (PAV), dispositivos aéreos aislados (IAD) y plataformas especiales (SPECIAL).

AMPLIO CATÁLOGO

Transportes y Grúas Estación tiene dirigida su actividad a todo tipo de obras civiles, públicas, parques eólicos, centrales hidroeléctricas, centros de transformación, o mantenimiento y construcción de fábricas y otros inmuebles.

Para ello, dispone de plataformas elevadoras (orugas, tijeras eléctricas, articuladas eléctricas, brazos telescópicos, carretillas elevadoras, tijeras diésel, articuladas diésel, manipuladores telescópicos); así como numerosos modelos de camiones grúa, grúas de gran tonelaje, camiones cesta o transportes especiales.

El Correo Gallego

No se coloca el nuevo mobiliario urbano en la Estación de Pontecesures.

Pasa el tiempo y no se coloca el mobiliario urbano en la estación de FF.CC. de Pontecesures. Permanecen tres asientos contados en el andén principal y una papelera destartalada. Cada vez tenemos más usuarios del ferrocarril en la estación y en lugar de incentivarse el uso del servicio, los viajeros tienen que soportar todo tipo de incomodidades en las instalaciones. El nuevo techo de la marquesina aún presenta alguna filtración de agua, no se coloca la megafonía ni las pantallas con los horarios que van llegando los trenes, como hay, por ejemplo, en la estación de Padrón, y el mobiliario urbano más elemental brilla por su ausencia.

odas estas cuestiones fueron comunicadas al ADIF en varias ocasiones. Esperemos que algún día se acuerden de nosotros. Bien está que se inviertan cantidades elevadas de fondos en las estaciones de las grandes ciudades, pero el transporte de viajeros por la vía convencional con estaciones cerradas en villas y poblaciones medias y pequeñas (Pontecesures, Padrón, Catoira y otras) bien merecen un estado de conservación digno. El apoyo al transporte público y a los trenes de proximidad que proclaman las fuerzas políticas esperemos que no se quede en meras palabras bonitas.

Luis Ángel Sabariz Rolán
Exconcejal de Pontecesures

Pontecesures homenajeará al fallecido en Angrois hasta que la familia pida pasar página.

Han pasado seis años desde que Antonio Jamardo Villamarín murió junto a otras 80 personas en el trágico descarrilamiento del Alvia 04155 en la curva de Angrois, llegando ya a Santiago. Pero Pontecesures sigue recordándole gracias al empeño de una vecina, Belén González Silva, que año tras año ha convocado un homenaje en la estación de tren a través de las redes sociales. También lo hizo este año, y numerosas personas se dieron cita a las 21.00 horas para depositar unas flores y velas encendidas en el andén, y guardar un minuto de silencio para recordar a Antonio Jamardo.

La promotora del evento no tiene parentesco alguno con el fallecido, ni una amistad especial con la familia Jamardo, pero avanza que seguirá convocando el acto mientras los parientes del fallecido no le pidan que deje de hacerlo. “Esto se conmemorará hasta que la familia quiera. Yo también imagino que puede llegar un momento en que para ellos pueda resultar doloroso recordar el accidente año tras año. Pero por ahora creo que les reconforta sentir el apoyo de los vecinos”.

Antonio Jamardo Villamarín trabajaba de comercial del Grupo Quintá, y estaba afincado en Madrid. En vísperas de la fiesta del Apóstol de 2013 cogió un tren Alvia en la capital de España con destino a Galicia, y su intención era bajar en la estación de Santiago. Iba a Pontecesures en compañía de su novia, que era de Granada, para asistir a la boda de un hermano. La mujer sobrevivió al trágico accidente, pero no el pontecesureño, en cuya memoria se organizó el acto de anoche.

Redes sociales

Belén Silva lo organizó por primera vez en 2014, y como en aquella primera ocasión, hoy sigue convocando a sus vecinos a través de las redes sociales. “Las personas que ya son mayores o que no tienen redes sociales se enteran a través de los medios de comunicación y por el boca a boca”, afirma.

Aunque es natural de Padrón, lleva mucho tiempo afincada en Pontecesures, “y conocía tanto a Toño (el fallecido) como a sus hermanos”. Por eso, la tragedia de Angrois le dolió profundamente. “Es un día que tenemos grabado a fuego en la memoria”, sostiene.

Belén Silva se muestra indignada por el trato que las instituciones están dispensando a las víctimas y sus familias. En su opinión, están siendo poco transparentes y hasta irrespetuosas con el dolor provocado por la tragedia.

“Me duele que las instituciones lleven seis años pasándose la pelota de un tejado a otro, y si me duele a mí, cómo no va a ser doloroso para las familias de las víctimas. Los políticos creen que con pagar unas indemnizaciones ya está resuelto el problema, y no es así”, declara.

Silva opina que hace ya tiempo que las familias deberían conocer una explicación coherente y clara de por qué descarriló el tren poco antes de llegar a Santiago, y quienes fueron responsables de la tragedia. “Cada vez que voy a Santiago, y veo los vagones aún allí junto a la carretera me indigno. Parece que no pasó nada, pero sí que pasó, murieron 81 personas”.

Belén Silva no pudo acudir el año pasado al homenaje por razones familiares, pero aún así mantuvo la convocatoria, y fueron muchos los vecinos que asistieron a la estación de tren a las nueve de la noche. “Yo no tengo ningún mérito. El mérito es de los que vienen”, remachó.

Faro de Vigo

Intentan atracar a punta de navaja una gasolinera de A Picaraña.

Eran dos jóvenes en motocicleta, pero no han logrado robar nada.

Dos individuos han intentado atracar esta mañana una gasolinera de A Picaraña, a pie de la carretera N-550, en el municipio de Padrón. Ha ocurrido a las ocho y media de la mañana, hora a la que había dos empleados trabajando, uno en el interior de la estación de servicio y otro en el exterior. En ese momento han llegado dos jóvenes en una motocicleta, uno con casco y otro sin el. Uno de ellos se dirigió al interior de la estación, donde «se puxo a dar voltas», según cuenta el empleado al que el atracador le puso una navaja en la barriga antes de pedirle todo el dinero que tuviese. 

El trabajador le dijo que él no tenía el dinero y el atracador «cabreouse», de modo que, al verse acorralado en la oficina de la estación de servicio, el empleado le aseguró que la recaudación la tenía el compañero que estaba fuera, junto a los surtidores. El atracador salió y ese empleado, al verlo con la navaja, se echó a correr hacia la carretera y, aunque fueron tras él, no consiguieron cogerlo por lo que los ladrones se fueron sin llevarse nada. «Foi un pouco surrealista», dice el empleado al que le han amenazado con la navaja que, ahora, más tranquilo, dice que «non tiñan moitas ganas de roubar».

Los empleados han avisado a la Guardia Civil, que se ha llevado las grabaciones de las cámaras y les ha informado de que en las últimas semanas han atracado cuatro gasolineras en la zona. 

La Voz de Galicia

La Audiencia absuelve a los tres administradores de Grúas Estación.

Considera acreditado que había una «caja b», pero no que existiese delito fiscal.

Después de quince años de instrucción y trámites judiciales hasta la celebración de la vista oral el pasado mes de octubre, el caso de Grúas Estación se ha quedado en nada. La sección sexta de la Audiencia Provincial, con sede en Santiago, ha dictado sentencia absolutoria de los delitos de los que fueron juzgados los tres administradores del grupo empresarial, los hermanos Santiago y Serafín Montenegro González, y Carlos Mosquera Fragua. El tribunal considera probado que en la administración de las sociedades del grupo con sede en Padrón funcionó una «caja b», pero los hechos acreditados serían «más bien merecedores de un reproche administrativo», ya que la alteración contable no constituiría delito.

La gestión de Grúas Estación habría transcurrido sin conflictos desde su constitución, por parte de los tres socios citados, en 1978, hasta el 2002, cuando Santiago Montenegro y Carlos Mosquera desconfiaron de la actuación de Serafín en la administración de la empresa, después de que este adquiriese un pazo. Tras ser apartado de la gestión de la sociedad, Serafín denunció a Santiago y a Carlos Mosquera, a lo que los dos últimos respondieron de la misma forma contra el primero. Estas denuncias cruzadas dieron lugar a la prolija investigación judicial, sobre la presunción de delitos contra la hacienda pública, apropiación indebida y administración desleal, en el caso de Serafín Montenegro; y de apropiación indebida, falseamiento de cuentas y administración desleal, en el de Santiago Montenegro y Carlos Mosquera. Ninguno de estos delitos ha quedado acreditado, según la Audiencia Provincial, por lo que los tres han sido absueltos, así como otros dos imputados por apropiación indebida y administración desleal, a quienes la acusación particular ejercida por Serafín Montenegro atribuyó la constitución, de acuerdo con Santiago y Carlos, de una sociedad pantalla (Grúas Arosa) para vaciar patrimonialmente el grupo Grúas Estación. La sala considera que «no ha quedado suficientemente acreditada dicha finalidad y dicho vaciamiento», y al mismo tiempo ha declarado extinguida, por prescripción, la responsabilidad penal que hubiera podido derivarse del delito de encubrimiento del que había sido acusado el informático del grupo empresarial.

Respecto a la existencia acreditada de una contabilidad paralela en el Grupo Estación y teniendo en cuenta el volumen de negocio ocultado, la sentencia indica que «no estaríamos ante un delito contable, sino ante una infracción administrativa». En cuanto a la operativa de la «caja b», el tribunal señala que, independientemente de quién hubiese llevado a cabo los movimientos, los tres socios estaban de acuerdo en que así fuera y en la forma en que se realizaban los ingresos, cómo se contabilizaban y cómo se llevaban a cabo los pagos. Prueba de ello es «la constante salida a lo largo del tiempo de fondos para pagos a dichos socios, como una especie de reparto extraoficial de dividendos o beneficios».

La Voz de Galicia