La normalidad de las mociones de censura.

ANTONIO TOURI?O

Pontecesures cambia de alcalde dentro de veinticuatro horas por una una moción de censura tras un pacto que hace unos meses se antojaba inviable. El acuerdo suscrito por PP, Independientes y Tega era impensable tras los comicios del 24 de mayo de 2015 por una simple razón de inquina personal, argumento que sirvió para aupar a la nacionalista Cecilia Tarela, que se puso al frente de un totum revolutum.

El relevo es, sin duda, un acto legítimo y de normalidad democrática porque así lo prevé la Constitución, pero el abuso de este instrumento hace que pueda convertirse en un “caramelo envenenado” y acarrear nuevos disgustos.

Los ciudadanos acudieron a las urnas con una intención muy clara para que nadie se casara con nadie y dejaron que los propios partidos conformasen el gobierno más adecuado.

Pero los pactos tienen que ser muy sólidos para que no quiebren a la primera de cambio. Y en Pontecesures había demasiadas grietas en el acuerdo de gobierno, y la afinidad de Tega con nacionalistas y socialistas nunca se había visto demasiado clara. Y así, rompió.

Restan ahora otros tres años de mandato. Es demasiado tiempo el que queda por delante para que el nuevo gobierno se ponga a trabajar y garantice la estabilidad del flamante triunvirato.

El acuerdo parece sólido, al menos en lo económico pues el nuevo alcalde del PP, José Manuel Vidal Seage, se queda con las mieles del cargo y quizás una dedicación parcial mientras que Maribel Castro (IP) y Souto Cordo (Tega) llevarán el peso de las principales concejalías y Cordo, además, la única dedicación exclusiva prevista, con sus emolumentos. El acuerdo es al menos goloso.

Pero el reparto necesariamente debe dar frutos a los vecinos. Los pontecesureños exigen estabilidad y que no les vuelvan a dar gato por liebre a la primera de cambio.

Y ahora ya no cabe dar cien días de cortesía para empezar a actuar. Tendrán que hacerlo de inmediato aunque solo sea por la inminencia de la campaña electoral para las generales y las próximas autonómicas.

Lo importante es que no se maree a los vecinos hasta la siguiente cita municipal. Al nuevo gobierno le toca demostrar el sentido de la moción y si realmente busca el interés del pueblo.

Faro de Vigo

Jorge Janeiro: “Ni firmé la moción ni me iré de TeGA”.

Discrepancias con la Relación de Puestos de Trabajo del Concello motivaron hace ahora tres meses la salida del gobierno de los dos concejales de TeGA, el portavoz Ángel Souto Cordo y su compañero de partido, Jorge Janeiro Cortés. La moción de censura abre ahora una brecha en el seno de Terra Galega, al negarse Janeiro a respaldar el pacto para aupar a Alcaldía al popular Vidal Seage. “Ni firmé la moción, ni la voy a apoyar”, ratifica Janeiro sin querer hacer públicos los motivos por los que disiente con su “jefe de filas”. Lo que deja claro es que “no voy a ceder mi acta de concejal” ni tampoco quiere convertirse en edil no adscrito. “Seguiré en TeGA si no me echan. Tengo un compromiso con mis votantes y no pienso faltar a la palabra que di al pueblo. Soy de los que piensa que cada uno es esclavo de sus palabras”.

En lo que respecta al todavía gobierno bipartito, la alcaldesa no contestó ayer a las llamadas de Faro de Vigo. Sí lo hizo su socio socialista, Roque Araújo, afirmando que la moción de censura “era algo previsible. Aunque, a día de hoy no se presentó nada, habrá que esperar”. A su juicio, “algunas alianzas que se están forjando eran inviables” hace escasos meses, “pero parece que ahora son posibles. Si se confirma, supondrá el incumplimiento de varias promesas por parte de los partidos implicados en la moción”.

Nada oficial se sabe por ahora del contenido del pacto entre PP, IP y TeGA, en lo que respecta al reparto de concejalías. Algunas fuentes apuntan que se establecerán dos dedicaciones, una exclusiva y otra parcial, pero ninguna de ellas sería para la independiente Maribel Castro, que desde el pasado mes de noviembre cobra la jubilación. Asimismo, avanzan que la moción de censura podría presentarse en cuestión de semanas o incluso de días. Desde el momento en que entre por registro, se abrirá un plazo de diez días para celebrar el Pleno en el que se nombre al nuevo alcalde.

Faro de Vigo

Preparan un premio de periodismo para rendir homenaje a “Borobó”.

El Concello de Pontecesures y la Diputación de Pontevedra han decidido colaborar para organizar un premio de periodismo con el que rendir homenaje a Raimundo García Domínguez, popularmente conocido como “Borobó”. Y es que el 10 de julio se cumple el centenario del nacimiento de este escritor pontecesureño, de ahí que se busque el modo de difundir su vida y obra.

La intención inicial es crear el citado premio, al que podrán concurrir artículos publicados en gallego durante los nueve primeros meses del año que estén vinculados a la memoria histórica, valorándose especialmente que los textos estén ligados de algún modo a Pontecesures y la comarca.

La alcaldesa de Pontecesures, Cecilia Tarela, encargada de recabar el apoyo del ente provincial para hacer realidad este premio, destacó que “es una iniciativa necesaria para poner en valor una figura como la de Borobó por todo lo que significó para Pontecesures”.

A su juicio “se trata de una excelente oportunidad para promover y divulgar el trabajo y compromiso de Borobó a favor de las libertades”.

Otras actividades

Al margen de comprometerse a cofinanciar el premio de periodismo en homenaje a Borobó, la Diputación de Pontevedra anunció ayer una ayuda de 137.290 euros para desplegar acciones culturales, deportivas, sociales, turísticas y medioambientales en ocho localidades de la provincia, entre las que se encuentra, precisamente, Pontecesures.

Faro de Vigo

Falleció el creador de la Fiesta del Carneiro de Moraña. Laurentino Castro era hermano del vecino de Pontecesures, Manolo Castro.

laurentino

Laurentino Castro Piñeiro falleció recientemente en su casa de Moraña.

Moraña acaba de perder a uno de sus vecinos más ilustres, Laurentino Castro Piñeiro, nombrado en su día “Hijo Predilecto” por su gran aportación al desarrollo de este municipio. En el recuerdo de todos los que lo conocieron quedará su carácter firme y su amor por este pueblo, cuyo crecimiento quiso impulsar a través de la implicación activa de la juventud.

En 1968 un joven nacido en Muxía que ejercía como maestro en las escuelas de Barro y Souto compaginaba su trabajo con la dirección del Banco Pastor y su bufete de abogado cuando fue nombrado alcalde de Moraña. Tomó el bastón de mando con muchas ganas de poner en marcha sus ideas visionarias lo que no estuvo exento de problemas con los defensores del antiguo régimen, pero sus férreas convicciones consiguieron hacer realidad proyectos como un colegio denominado “Los Grupos” donde estudiarían niños de distintas parroquias, algo nunca visto en la época, lo que propició un avance en la socialización de los niños. Además impulsó la instalación del alcantarillado y del alumbrado público lo que convirtió a Santa Lucía en la parroquia más desarrollada del ayuntamiento de Moraña.

Don Lauro, como era conocido en la villa,, finalizó su mandato en el año 1972 dejando otros proyectos que se finalizarían más tarde como el Campo de Fútbol de Mirallos o la Cabalgata de Reyes y también dejó otras propuestas que nunca verían la luz como un Instituto de Secundaria.

Adelantado a su tiempo y gran defensor de las libertades y los derechos de las mujeres, Don Lauro amaba a la juventud y el potencial de ésta para llevar a cabo cualquier proyecto. Siempre intentando motivarlos y apoyarlos, decidió crear una fiesta que estuviese gestionada por los jóvenes de Santa Lucía y fuese acorde a sus gustos, por eso se denominó “Fiesta de la Juventud” y para su celebración se fijó el último sábado del mes de julio. Para completar la fiesta decidió añadir una comida al día siguiente domingo, que consistía en asar unos corderos al estilo “pampero”, un estilo que estaba cobrando fuerza en esos años, desde que un emigrante retornado de Argentina comenzara a usar esa novedosa técnica en diversas celebraciones. Se denominó “Fiesta de la Juventud y del Carneiro ó Espeto”, lo que fue un poco polémico por el uso del gallego, algo que estaba mal visto en la época, pero el entonces regidor del municipio morañés fue fiel a sus principios e instauró el nombre y la tradición tal y como se conserva hoy en día. Desde ese momento la celebración no hizo más que crecer cada año hasta convertirse en el evento multitudinario que es hoy.

Después de su etapa como alcalde, sus otras obligaciones lo llevaron a trasladarse a Ferrol donde pasó la mayor parte de su vida hasta que, jubilado de la banca y enseñanza, se dedicó por entero a la abogacía y regresó a Moraña para vivir sus últimos años.

En el recuerdo de todos sus vecinos queda la huella de este buen hombre, extremadamente culto, que cosechó éxitos personales gracias a su tesón y a su gran inteligencia.

Su reciente muerte, a los 86 años, constituye una gran pérdida para su familia y sobre todo para este municipio que sin duda no hubiera sido el mismo sin su valiosa aportación.

Faro de Vigo

Un trayecto que conocía y un remolque vacío para recoger leña.

El accidente sufrido ayer por Francisco Barreiro Cordo causó gran sorpresa en el lugar de Barcia, ya que este septuagenario conoce a la perfección la carretera que recorría con su tractor y el pequeño puente en el que se produjo el suceso, a escasos metros de su casa. Cuando sufrió el percance y se precipitó al río Louro el tractor estaba vacío, y eso pudo haberle salvado la vida, ya que las consecuencias podrían haber resultado dramáticas si el remolque estuviera lleno. El que realizaba en ese instante era el segundo viaje de la mañana para recoger leña, que por otra parte es una acción en la que también está experimentado. Lo que más repiten los vecinos, y sus familiares, es que no se trata de ningún novato, pues “lleva media vida con el tractor”.

Faro de Vigo

Rueda aparca posibles mociones de censura en los concellos para activar la renovación del PP.

Según explica el nuevo líder de los populares de Pontevedra, cambiará los equipos en aquellos municipios que obtuvieron un mal resultado electoral.

Sin perder casi un minuto, apenas 24 horas después de ser elegido nuevo presidente provincial del PP de Pontevedra, Alfonso Rueda citó ayer en la sede del partido a su comité de dirección, integrado por 13 personas, con el objetivo de activar cuanto antes la “renovación” del partido, especialmente en aquellos lugares en los que se consiguió un mal resultado en anteriores elecciones y en donde es “urgente” engrasar y reparar la maquinaria electoral de los populares.

Ante la celebración de las próximas elecciones autonómicas (y a la espera de lo que pueda pasar con las generales), Rueda explicó que su objetivo es “que el partido esté preparado” para la cita con las urnas. “Tenemos que empezar cuanto antes la renovación territorial, establecer un calendario de actos, un sistema de trabajo, no queremos perder el ritmo”, añadió.

Rueda también dejó en un segundo plano las posibles mociones de censura que auguraba su antecesor, Rafael Louzán, en algún concello de la provincia, priorizando esta renovación del partido. Aunque no las descartó por completo, dado que reconoce que “la situación de desgobierno en algunos concellos parece clara”, Rueda insistió en que prefiere analizar primero la situación del partido con su comité de dirección, los coordinadores comarcales y el propio Louzán; antes de entrar a valorar posibles mociones en los ayuntamientos. Adelantó que el trabajo de dirección del partido se desarrollará muy a menudo fuera de la sede provincial, con visitas y reuniones a las diferentes comarcas.

Además de Rueda, el comité de dirección lo integran el secretario general Cores Tourís; la vicepresidenta, Nidia Arévalo; la vicesecretaria, Elena Muñoz, siendo los coordinadores de área Luisa Piñeiro en Organización, Jorge Cubela en Participación y Nuevo Canales de Comunicación; Acción Electoral, José Juan Durán; Mar, Luis Aragunde; Medio Rural, Miguel Dubois; Política local, Marián García, Economía y Empleo, Nava Castro; y Relación con los Afiliados, José Benito Suárez Costa.

Faro de Vigo