Pontecesures se sube a la bici.

La villa ribereña afronta otro intenso fin de semana.

Público asistente a la feria del comercio de Pontecesures desplegada el pasado finde.
Público asistente a la feria del comercio de Pontecesures desplegada el pasado finde. / Concello de Pontecesures

Pontecesures vuelve a estar de fiesta. Después de la exitosa celebración de la feria del comercio local, desplegada el pasado fin de semana, ahora es el turno del encuentro con las bicicletas y nuevas actuaciones musicales.

El sábado, desde la cinco de la tarde y con punto de encuentro en A Prazuela, las familias pontecesureñas están llamadas a participar en el Día de la Bicicleta, con un recorrido adaptado para que lo disfruten los niños y otro pensado para los adultos.

El recorrido del Día de la Bici.
El recorrido del Día de la Bici. 

Una cita en la que se sortear un bici y para la que es preciso recoger la acreditación correspondiente a partir de las 16.30 horas, tal y como explican en el gobierno que dirige la nacionalista Maite Tocino.

Faro de Vigo

Los pontecesureños aplauden la fiesta del churro y actividades como la cabalgata.

Vecinos, hosteleros y churreos de Pontecesures aplauden tanto la programación sociocultural desplegada en Navidad como la organización del día del patrón, San Julián, ya que esta importante efeméride se complementó con una exitosa Festa do Churro, en la que se repartieron unos 30.000.

“Nunca se vio tanta gente como en esta cabalgata de Reyes y esta fiesta del churro que está mucho mejor ahora que en el verano”, señalan los ciudadanos y hosteleros. Coinciden con los churreros y la alcaldesa, Maite Tocino, al resaltar que la degustación gratuita de churros y chocolate contribuyen “a engrandecer el San Julián”, por lo que se revitaliza la economía local y se genera “un gran ambiente festivo”. Visiblemente satisfecha, la regidora anuncia que el año que viene se repetirá la experiencia.

Faro de Vigo

Dejan sin agua y sin luz a un inquilino septuagenario.

Tiene contrato en vigor y parece que todas las facturas pagadas

Una vista de Pontecesures.

Aunque tiene todos los papeles en regla, un contrato en vigor hasta mayo de 2024 y ni una sola factura pendiente de pago, según asegura, un vecino de Pontecesures de 71 años está sufriendo todo tipo de penurias en el piso de alquiler en el que vive.

Su situación empieza a movilizar a los vecinos, que tratan de ayudarlo como buenamente pueden y explican que la mujer que le arrendó el piso, también de avanzada edad, está ingresada en una residencia.

Llegó el hermano

El problema surgió cuando hace unos días un hermano de esa mujer acudió al edificio y, al parecer, “cortó el suministro de agua y luz al inquilino; sin previo aviso y aún teniendo el contrato en vigor”.

“Eso no se le hace ni a los okupas; y este señor resulta que lo tiene todo en regla, pero aún así lo dejan sin servicios básicos”, proclaman con indignación algunos vecinos de Pontecesures.

Por cierto, que el septuagenario vive en una tercera planta sin ascensor y en condiciones cada día más precarias, según alertabn los propios vecinos.

De ahí que denuncien los hechos y pidan ayuda al concello y a quien corresponda, alegando que se trata de un caso de “emergencia social extrema”.

El contrato

Fue el 1 de junio de 2019 cuando Manuel S.B. firmó en calidad de arrendatario el contrato de alquiler en el que figura como arrendadora María de la Paz B.C.

En ese documento se establece un precio por el piso de 120 euros mensuales y se fija un plazo de cinco años que “finalizará el 31 de mayo de 2024, procediéndose a la finalización del mismo a firmar uno nuevo si las partes así lo acuerdan, estableciendo nuevos plazo y renta”.

Faro de Vigo

Cesáreo Pardal, presidente del Clúster Turismo de Galicia: “Con la inflación este año tenemos un turismo diésel: mucho paseo y poco gasto”.

El sector turístico afronta la recta final de un verano “bueno”, que no ha llegado al nivel “extraordinario” de 2022

“La gente sale, pero economiza en restaurantes”, señala

Cesáreo Pardal.

Cesáreo Pardal. 

– ¿Cómo está siendo el verano? A partir de la tercera semana de agosto lo habitual es que la afluencia de visitantes caiga. ¿Se han cumplido las expectativas en estas tres primeras semanas del mes turístico por excelencia en Galicia?

– Por lo que respecta a la primera quincena de agosto, ha funcionado muy bien, con una ocupación de entre el 85% y el 95%, con especial intensidad los días de puente, por lo que se han cumplido las expectativas que teníamos. En conjunto, está siendo un buen verano.

– Habla de un buen verano en cuanto a resultados, pero el sector turístico confiaba en que fuese un verano extraordinario, como lo fue el pasado. Sin que los datos globales sean malos, parece que no se ha llegado al nivel que se esperaba…

– Sí, es cierto. Estábamos muy mal acostumbrados a las cifras del año pasado, que sí que fueron francamente extraordinarias. Pero yo creo que está siendo un muy buen verano con las cifras que estamos teniendo. Sí que es cierto que ha descendido el gasto medio, pero aún así está siendo un buen verano.

– Precisamente por ese descenso del gasto medio se habla este año de un ‘turismo diesel’…

– Sí, se pasea mucho, pero se gasta poco. Lo que está claro es que la gente tiene ganas de salir. Y, tal y como están las cosas, cuando se sale, hay que mirar mucho la economía. O se trae algo de casa para picar o se va al supermercado. Eso lo notamos en el tique medio diario de los restaurantes. Vemos cómo se economiza más a la hora de comer o a la hora de cenar. Se elige entre ir fuera al mediodía o por la noche o se hace una mayor compra en el supermercado. La prioridad es poder salir, pero adaptando el presupuesto que tiene cada uno.

– ¿Hay una estimación de cuánto puede haber descendido ese gasto turístico?

– No, en absoluto. Tendremos que esperar a las cifras del Instituto Nacional de Estadística para tener esos datos.

– En todo caso, se constata que hay un descenso del gasto generalizado, ¿no?

– Sí. La vida ha subido una auténtica burrada. En un sueldo normal de 1.200 euros, vemos cómo la vida se ha encarecido unos 300 euros. A final de año son 3.600 euros que tenemos que descontar de nuestro presupuesto. Y a lo primero que se le saca en una economía familiar es al ocio y al tiempo de vacaciones.

– Al final, la inflación castiga doblemente al sector, porque se le va más dinero pagando facturas, pero sus clientes gastan menos…

– Ahí es donde el empresario ha sacado pulmón por enésima vez. No ha incrementado las tarifas en la misma proporción que ha subido la inflación. Sí que es cierto que los precios se han incrementado entre un 3% y un 12% en los establecimientos fundamentalmente de hotelería, pero la vida ha subido mucho más. El sector está sufriendo sobre todo el incremento de precios en los carburantes y la electricidad, con facturas que se han triplicado en la hostelería y la restauración, y no lo estamos repercutiendo en nuestras tarifas.

– ¿Puede ayudar el turismo internacional, que estadísticamente destina más dinero a sus vacaciones, para compensar ese menor gasto que hace el visitante nacional?

– Es cierto que los extranjeros duplican o triplican el gasto que hace el turista nacional. Pero en estos momentos representan solo en torno al 32% del total de visitantes. Es una cifra que ojalá se pudiera duplicar. Pero ahora mismo es algo inviable, porque no tenemos las conexiones internacionales que tienen aeropuertos como el de Oporto y otros.

– Otra de las preocupaciones del sector en los últimos tiempos tiene que ver con la falta de personal. ¿Está siendo difícil cubrir los puestos de trabajo que se generan en verano?

– Estamos en la misma línea que el año pasado y que hace dos años. De hecho, el problema se ha incrementado. Lo que ha tenido que hacer el sector es adaptar los turnos a la gente que tiene contratada y cerrar algún día a la semana. Con lo cual, hay un bajón en la cuenta de resultados, porque tener un día cerrado en temporada estival supone una reducción de ingresos considerable.

– Que expectativas tienen de cara a septiembre. Tradicionalmente, es un mes que puede variar mucho en función de la meteorología…

– Esperamos que sea un mes bueno, como ha ocurrido en años anteriores. Por supuesto, el tiempo influye mucho en la ocupación final. Pero cada vez hay más gente que se da cuenta de que Galicia se puede disfrutar en cualquier época del año. Uno de los atractivos que tiene septiembre, por ejemplo, es poder combinar el turismo con la enología, aprovechando la recogida de la uva en las zonas vitivinícolas.

– A pesar de lo avanzado, Galicia sigue sin tener buenas conexiones aeroportuarias y ferroviarias…

– Sí, es la gran asignatura pendiente, pero los que tienen que decidir miran para otro lado. El sector debería salir a la calle para pedir que no se malgaste el dinero público en algunas campañas que se hacen y que se trabaje para que haya una mayor coordinación aeroportuaria, que en estos últimos diez años no ha existido.

– Sí que es cierto que los aeropuertos gallegos crecieron este año en número de pasajeros…

–Así es, pero lo que realmente nos interesa es traer pasajeros internacionales y no pelearnos por una repetición de destinos. Lo que le parece raro al sector es que salgan tres aviones de cada uno de los tres aeropuertos gallegos y lleguen al mismo destino. Eso es una muestra de la descoordinación aeroportuaria que existe. Cada aeropuerto mira sus propios números. No existe interlocución entre ellos y esto es algo que sí notamos a la hora de que lleguen a Galicia más turistas internacionales. El turista extranjero llega a Oporto, que ha pasado de dos a catorce millones de pasajeros. Allí lo están haciendo bien. Y a lo mejor tenemos que copiar ese modelo.

Faro de Vigo

Sigue la mejoría: bajan a cinco los concellos en riesgo máximo y solo cuatro están en nivel alto.

La situación de la comunidad gallega en los que a incidencia de los municipios que la componen se refiere no deja de mejorar día tras día. Prueba de ellos son las continuas salidas de municipios de la zona de máximo riesgo por COVID. A Pobra do Brollón fue el último en salir de la lista de ayuntamientos en riesgo extremo, pese a que hasta las 00.00 horas del próximo martes tendrá que mantener su cierre total. Así, solo cinco de los seis ayuntamientos anunciados el martes por el Comité Clínico como zonas en riesgo máximo se mantendrán la próxima semana: A Mezquita, Boborás y Vilardevós, en Ourense; Pontecesures, en Pontevedra; y Paradela, en Lugo.

El Correo Gallego

Pontecesures entra en el nivel máximo de restricción con cierre de la hostelería.

El comité clínico acordó anoche incluir al concello de Pontecesures en el nivel máximo de restricciones, lo que implica el cierre total de la hostelería y la restauración, así como las limitaciones de movilidad de los ciudadanos. También decidió mantener en el nivel alto de restricciones a los ayuntamientos de Cambados y Vilanova de Arousa, a pesar de que en ambos han estado bajando los casos activos en los últimos días. La medida entrará en vigor este viernes.

En el caso de Pontecesures, que pertenece al área sanitaria de Santiago, pasa de un nivel medio a la máxima restricción por tener una incidencia de más de 500 casos por 100.000 habitantes a 14 días. Con esta limitación, sus habitantes no podrán salir del municipio, excepto para trabajar, por temas educativos o sanitarios.

Faro de Vigo