María de Xacobe, escritora cesureña: «Tenemos una historia muy rica, llena de traiciones, triunfos y derrotas. Es fascinante e inspiradora»

María de Xacobe (1981) es una enamorada de la historia medieval española, algo que suele reflejar en sus escritos de esencia costumbrista y alma gallega. En el año 2020 sale a la luz su primer libro, y desde entonces no ha dejado de publicar; ha colaborado en diversas antologías, en su mayor parte benéficas. Suele abarcar los géneros de ambientación histórica, romántica y fantasía; sus libros son intimistas, una mirada al pasado, a las mujeres que nos precedieron.


P.- ¿De qué trata Doña Gontrodo de Sos?

Gontrodo, en su infancia, fue dama de la corte, hasta que la reina falleció. A partir de ese momento y perdido su anterior trabajo, Gontrodo se convierte en soldado de la corte, esperando que su madre se sienta orgullosa de ella. A la vez, por casualidad, una noche descubre una conspiración dentro de su propia casa, en la que descubre que pretenden asesinar al príncipe Tello, heredero a la corona de Sos. Gontrodo se propone evitar que algo así suceda. No cuenta más que con su voluntad, ¿será esta suficiente para lograrlo?

P.- ¿Qué te atrae exactamente de la época medieval que traspasas a tus novelas?

Tenemos una historia muy rica, llena de traiciones, asesinatos, duelos de espadas, venganzas, pasiones, triunfos y derrotas. A mí me parece fascinante e inspiradora. Una fuente inagotable de la que beber. Además de basarme muchas veces en ese tiempo para mis libros, el lenguaje que suelo usar, evoca esa época pretérita.

P.- ¿Dónde y en qué te has documentado para escribir esta novela?

La novela está creada con retazos de aquí y allá. Inspirada en conversaciones mantenidas, en las fotografías de pueblos antiguos llenos de casas y calles de piedra, en la música escuchada en una feria medieval… No ha habido una fuente concreta de la que documentarse, pues ha sido creada con múltiples detalles variados, tomados ora del pasado, ora de algo actual.

P.- ¿Existió el reino de Sos?, ¿por qué has ambientado allí la novela?

No, no existió, pero sí que está inspirado en Sos del Rey Católico, un municipio de Zaragoza en el que nació Fernando el Católico. Un lugar que siempre me ha parecido precioso, como de cuento. He querido que el lector se transporte a un reino que sea muy semejante a esas ciudades medievales que tenemos en la memoria.

P.- ¿Cómo consigue Gontrodo ser una soldado, con la misoginia tan fuerte que había en la época?

Es una historia de fantasía, y en fantasía todo tiene cabida, cualquier cosa puede suceder, tú pones las reglas y hacer que lo que en el pasado era impensable sea posible.

P.- Cuéntanos quién es Gontrodo y por qué has querido contar su historia.

Gontrodo es una joven que podría haber pasado inadvertida para el mundo, pero cuyas circunstancias le hacen estar en un momento clave de la historia de su reino. Tiene la posibilidad de dejar que todo siga su curso y no hacer nada, igual que sus hermanas, o intentar actuar. Es, a la vez, una mujer que me sirve para contar una historia de maltrato, para gritar que sí, que cada persona es importante, independientemente de lo que te hayan hecho creer, que todo el mundo merece explorar sin miedo su propia existencia, equivocarse y levantarse, en esencia, vivir.

P.- Háblanos de la cubierta, ¿por qué has elegido ese diseño?

La cubierta la ha hecho mi pareja. Con ella se muestra la dualidad de Gontrodo, por un lado, ha sido dama de la corte, pero también es una soldado. A la vez, vive en una perenne crisis existencial, una batalla tiene lugar dentro de ella y es como si fuera dos Gontrodos a la vez, la que quiere ser y la que se ve obligada a ser. Siempre dividida en dos.

P.- En el interior hay ilustraciones. ¿Por qué quisiste incorporarlas?, ¿quién las ha hecho?

Las ilustraciones las ha hecho mi pareja, al igual que la cubierta y todo el diseño de maquetación. Nosotros ofrecemos servicios editoriales a escritores y la parte de maquetación suele llevarla él. En ese momento estaba enfrascado en varios encargos y, para facilitarle el trabajo, estuve buscando ideas para la portada. Mientras navegaba por los bancos de imágenes habituales que solemos usar, me encontré con una serie de fotografías de una chica vestida como si fuera a batallar y con los rasgos muy similares a los que había descrito que tenía la protagonista de mi novela. Nada más verla, dije: «Esta es Gontrodo». Después le envié a él toda la serie de fotografías y, a partir de ahí, se le ocurrió la idea de que podríamos ilustrar cada capítulo con imágenes, ya que «teníamos» a Gontrodo. Fue un trabajo laborioso, y es que cada ilustración se hace con fotomontajes. Pero el resultado ha sido maravilloso.

P.- Cuéntanos, María. ¿Qué te gusta leer más allá de la novela histórica?

Soy una lectora omnívora. Leo poesía, novelas de cualquier género, teatro y ensayo. Disfruto mucho con la novela histórica, pero, en general, me emociono con cualquier libro que me transmita algo, desde versos que tocan el alma a una trama que me atrape.

P.- ¿Lees novela histórica cuando estás escribiendo sobre ella, o prefieres dejarla a un lado mientras escribes y adentrarte en otros géneros?

No suelo pararme a pensar o seleccionar lo que leo según lo que escribo, excepto si necesito echar mano de libros de consulta. Por ejemplo, ahora mismo estoy escribiendo una novela ambientada en el siglo XVI, será una crítica social y también cuenta con una trama romántica, y mis lecturas son La vuelta al mundo del Gipsy Moth de Francis Chichester Alguien camina sobre tu tumba de Mariana Enríquez. Es decir, dos libros que no tienen nada que ver con lo que estoy escribiendo. Ha coincidido así, pero podría ser perfectamente que estuviera leyendo uno de histórica.

P.- Se acercan periodos de ferias de libros, firmas, etc. ¿Vas a participar o a estar en algún evento?

Estoy pendiente de cerrar algunos eventos en verano, pero para el 10 de mayo ya tengo confirmada la presentación de mi libro La higuera yerma en la biblioteca de Pontecesures, dentro del marco de eventos conmemorativos del 40 aniversario de la misma; estoy emocionada con esta presentación, ya que es el pueblo en el que sucede la trama de dicha novela.

P.- ¿Podrías recomendarnos una novela histórica que te haya apasionado?

Los muertos siempre sonríen, de Marta González Peláez. Es una novela ambientada en España, a principios del siglo XVII, protagonizada por dos hermanos,  Inés y Diego Torrearusa, ella monja y él comisario inquisidor. Se verán envueltos en una investigación por causa de un asesinato. Es una novela muy bien documentada y escrita, además de ser ágil y de esas que no puedes parar de leer. Por no mencionar la crítica social que encierra. Una novela que recomiendo a todo el mundo.

»También recomendaría la trilogía Crónicas del señor de la guerra, de Bernard Cornwell, basadas en el mito artúrico y que combinan detalles de este y ficción histórica. Para mí el señor Cornwell es un imprescindible para los que amamos la novela histórica y las batallas de espadas.

La Boca del Libro

Recollida de tapóns na Praza de Abastos de Pontecesures.

O Concello de Pontecesures informa que está dispoñible na Praza de Abastos un contedor para recollida de tapóns en colaboración coa Fundación Seur.

A Fundación Seur é unha Fundación sen ánimo de lucro. A súa misión é axudar aos colectivos desfavorecidos, con especial atención á infancia, a través da loxística solidaria, para que a axuda chegue a quen máis a necesita.

“Tapones para una nueva vida”, é un proxecto co que xa conseguiron axudar a 205 nenos e nenas mediante a reciclaxe de tapóns de plástico. Esta iniciativa permitiu achegar 1.402.052 euros para axudar a financiar tratamentos médicos e ortopédicos que non estean cubertos pola seguridade social, ou só parcialmente. Pero isto non é todo porque, grazas a este proxecto e á axuda de todos, xa se reciclaron 8.019 toneladas de tapóns de plástico, evitando a emisión de 10.044 toneladas de CO2, o principal gas causante do cambio climático.

Concello de Pontecesures

MAÑÁ MARTES REALIZARASE UNHA ACTIVIDADE CONTRA A VIOLENCIA DE XÉNERO NO CPI DE PONTECESURES

Unha vez máis, o Concello de Pontecesures, no seu compromiso coa loita e prevención da violencia machista, será promotor da actividade que se levará a cabo ao longo da xornada do 15 de xuño no CPI Pontecesures dentro das medidas encadradas no Pacto de Estado Contra a Violencia de Xénero.

Nesta actividade o alumnado participante, logo de realizar un traballo conxunto de formación e investigación, pintará un mural no que se reflectirá e visibilizará a importancia das mulleres dentro da nosa sociedade.

A iniciativa, ademáis de fomentar a creatividade do alumnado,  servirá para concienciar á poboación, especialmente á infancia e xuventude, en materia igualdade e prevención e loita contra a violencia de xénero.

MANIFESTO DO CONCELLO DE PONTECESURES: 25 DE NOVEMBRO.

O Concello de Pontecesures, con motivo do Día Internacional para a eliminación da violencia de xénero que se conmemora o día 25 de novembro, quere amosar o seu firme compromiso contra a  violencia de xénero, a manifestación máis cruel e inhumana da desigualdade existente entre mulleres e homes no mundo.

A eliminación da violencia contra as mulleres é un reto de toda a sociedade, unha tarefa conxunta que require unha actuación unitaria e a máxima coordinación, colaboración e cooperación, sempre desde o respecto ao réxime de distribución competencial en todas as accións que se desenvolvan, posto que o traballo que se realiza para conseguir a súa erradicación implica a multitude de axentes, tanto desde o sector público como desde o privado.

Para iso, necesítase un consenso institucional, político e social que mostre, sen fisuras, o compromiso de todas as institucións coa sociedade galega para alcanzar os acordos que permitan avanzar na erradicación da violencia contra as mulleres.

Combater calquera forma de violencia de xénero: violencia física, violencia  psicolóxica, violencia económica, violencia sexual, abusos  sexuais, acoso sexual e a trata de mulleres e nenas explotadas  sexualmente, debe ser unha cuestión de Estado, xa que a violencia contra a muller constitúe unha violación dos dereitos humanos e as liberdades fundamentais.

Así o esixe a sociedade no seu conxunto xa que, nesta materia, só se conseguen avances se hai un compromiso de todos os sectores políticos e sociais para poñer na axenda, como un asunto prioritario, a loita contra todas as formas de violencia cara ás mulleres, conscientes de que se trata dunha cuestión que nos afecta como sociedade e como país e da que depende o futuro da nosa convivencia.

É unha tarefa que require unha actuación unitaria de todas as forzas políticas e da cidadanía, polo que é necesario seguir traballando na senda da máxima coordinación, colaboración e cooperación entre todos e todas e seguir concienciando á sociedade da necesidade de rematar con esta lacra para entre todos erradicar completamente a violencia de xénero.

Nos últimos anos tense producido notables avances neste eido, pero hai que seguir traballando e acabar con calquera forma de violencia exercida contra a muller coa posta en marcha de leis e medidas para combatela. Entre estas medidas xa postas en marcha, están  a aprobación da Lei Orgánica 1/2004, de 28 de decembro, de medidas de protección integral contra a violencia de xénero, a Lei 11/2007, do 27 de xullo, para a prevención e o tratamento integral da violencia de xénero e o Pacto de Estado contra a Violencia de Xénero, que supuxo un gran avance na unión de partidos políticos, administracións, institucións e organizacións na formulación de medidas para a erradicación da violencia de xénero.

A concienciación social foi e é esencial para erradicar o problema, por  iso a necesidade de alcanzar acordos.

Esta é unha responsabilidade conxunta e por tanto, a solución debe ser compartida.

Agradecemos a solidariedade de todas esas persoas anónimas que mostran as súas condolencias e acompañan os minutos de silencio e fixamos a mirada en quen, ademais, esfórzanse por debilitar a multitude de microviolencias invisibles e sistemáticas que sustentan relacións baseadas no trato desigual.

Reafirmamos o noso compromiso cos dereitos fundamentais da infancia e poñemos de manifesto, novamente, a nosa repulsa e preocupación polo aumento de menores asasinados a mans dos seus pais como instrumento de control e de poder sobre as mulleres.

Comprometémonos a implementar todas as medidas de coordinación interadministrativa para protexer , defender e liberar ás mulleres e menores vítimas da violencia de xénero.

 

Un «hiperactivo» al que ni los santos calman.

Vende cirios y figuras religiosas y le encanta crear. Por inventar, hasta inventó una bicicleta con esquís.

A casi todo el mundo, o por lo menos a muchas personas, les gustaría tener varias vidas en una; poder llevar una existencia camaleónica para no aburrirse nunca del día a día. Pero solo algunos consiguen tal cosa. Entre los que están hechos de esa pasta, capaces de hacer tantas cosas a la vez que parece que se multiplicasen, está Joaquín Diéguez. En su caso curioso el suyo. Porque recibe él en la cerería que regenta en la calle San Román de Pontevedra, un sitio donde parece que el tiempo se detuvo en algún momento y no avanzó más. Es un negocio pequeño, con viejísimas estanterías llenas de santos y velas y olor inconfundible a cera, casi a iglesia en realidad. En ese áurea de teórica paz, uno se imagina que el tendero, que tiene puesto el abrigo tras el mostrador, será un hombre de vida tranquila y sosegada. Pero nada más lejos de la realidad. Joaquín se define como hiperactivo. Y, francamente, debe de serlo.

Antes de iniciar la entrevista, hay que esperar a que Joaquín atienda. Despacha primero a una joven que busca unos cirios que se mantengan encendidos los nueve días de una novena; le pone incienso y mirra a otra clienta; saluda efusivamente al repartidor que viene a traerle un buen número de paquetes; atiende a otra persona más que busca velas para una ceremonia… y al fin queda libre. Viaja entonces a su infancia, a Pontecesures, el lugar donde todavía sigue viviendo parcialmente -a ratos lo hace también en Pontevedra-. Cuando él era un niño que dedicaba su tiempo «a matar pájaros e incluso venderlos», su padre estaba al frente de Cerería Diéguez, una factoría fundada en Pontecesures por el bisabuelo de Joaquín, que empezó a hacer velas en el siglo XIX. Joaquín, por tanto, entre pájaro y pájaro, creció rodeado de moldes de cera. Y se enamoró del oficio. «Trabajé un poco como mensajero pero luego ya me centré en la cerería», explica. Primero lo hizo en su tierra natal, a pie de fábrica. Luego, como ahora, a medio camino entre Cesures y Pontevedra. Porque resulta que su abuelo cogió el traspaso de la antigua cerería que había en la calle San Román. Su padre continuó con ella y ahora la regenta él, al igual que todo el negocio familiar. No quiere deshacerse de las estanterías de madera, ni del olor a antiguo del local. «Esto tiene que tener su esencia», sostiene.

El caso es que Joaquín se pasa buena parte del día ahí metido, entre velas y santos. Pero no le transmiten demasiada quietud las estáticas figuras. ?l es un torbellino en toda regla. Es casi imposible resumir sus actividades. Pero promete intentarlo. Empezamos hablando de su querencia por los animales. Cuenta que tuvo varios caballos. Y que le encanta la aventura. Entonces, se acuerda de cuando a lomos de un equino se metió a navegar un buen trecho del Ulla. «Fue una pasada», dice. También le apasionan los reptiles. «Tengo un reptilario bastante grande, con más de veinte animales. Tengo por ejemplo camaleones o tortugas», cuenta mientras se apura a buscar en el móvil fotos que demuestren que no habla en broma.

Está buscando imágenes del reptilario pero, mientras lo hace, aparecen otras que van narrando sus mil y una actividades, sus diferentes vidas. «Mira esta, aquí está la bicicleta que yo inventé para ir a esquiar. La probé y funciona de maravilla», explica mientras muestra una foto de un aparato que, efectivamente, es un híbrido casero de bici y esquí. Paseando por su galería de imágenes también aparece Joaquín haciendo trial, otra de sus pasiones, alguna que otra vestido de buzo y listo para hacer pesca submarina o con la autocaravana con la que le gusta irse de excursión «al lugar más raro que uno se pueda imaginar».

Ritmo frenético

Reconoce que si se sometiese a examen, posiblemente, sería un claro caso de hiperactividad clínica. Y que es muy difícil seguirle el ritmo. «La verdad es que ando muy frenético. Ahora en Pontevedra tengo un amigo que viene conmigo a entrenar en bicicleta… y siempre me pregunta si no me agoto, porque yo siempre tengo las pilas puestas», explica con energía. En ese afán suyo por no estarse quieto nunca, también le gusta experimentar con la cera, con las velas y con todo lo que incluye su negocio. Fue así cómo logró hacer una vela que apenas genera humo; cómo logró sacar aromas nuevos y velas decorativas… «Me gusta crear, este oficio tiene muchísimo de artesanía. Yo estoy todo el tiempo dándole vueltas a la cera y a los materiales, no me gusta hacer las cosas siempre igual», insiste una y otra vez. Mientras habla, vuelve a rebuscar entre sus fotos en el móvil. Y saca entonces una especie de cenador que está haciendo con restos de poda de palmeras. «¿Ves? Esto es lo mío, buscar la manera de reutilizar materiales. Esto es lo que más me gusta», indica. Joaquín sonríe viendo sus palmeras desmenuzadas cogiendo forma de cenáculo. Entonces, piensa en sus dos hijas. Recuerda los experimentos con ellas en la fábrica de velas. Y reflexiona: «Se puede ser feliz en el sitio menos previsto, ¿verdad?». Cierto.

¿De dónde procede?. Joaquín viene de una estirpe de cereros. Es la cuarta generación de una familia de Cesures dedicada a este negocio.

¿Dónde trabaja?. A medio camino entre la cerería que regenta en Pontevedra y la fábrica de Pontecesures donde se fabrican las velas y demás material.

La Voz de Galicia

Herbón despidió a su párroco de más de medio siglo.

Herbón despidió a su párroco emérito, Anacleto Domínguez Suárez, que falleció en la noche del martes a los 77 años de edad en su casa de la parroquia padronesa. El sacerdote llevaba unos tres años sin ejercer, debido a su estado de salud. Fue párroco de Herbón durante más de 50 años, tras dos como sacerdote coadjutor en Boiro.

A la vez que atendía la parroquia de Herbón, también ayudaba en otras del concello, como la de Iria-Flavia y la de Carcacía, así como en las de Santa Mariña y San Miguel de Barcala, en el municipio de A Estrada.

Anacleto Domínguez era natural de Badajoz, aunque su infancia la pasó, con su familia, en Zas, para después asentarse en la parroquia de Busto, en Santiago. Fue enterrado el jueves en el cementerio de Herbón.

La Voz de Galicia