Tomás Sobrino: “Sí se puede hablar de prevención del alzhéimer”.

Galicia diseña un kit diagnóstico para poder prevenir el alzhéimer en el 2022.

El proyecto de investigación busca detectar y tratar la enfermedad simultáneamente.

Sí se puede hablar de prevención del alzhéimer. Lo afirma con claridad Tomás Sobrino (Pontecesures, 1979), que tiene en sus manos un proyecto europeo tan ambicioso como esperanzador, el PANA. Su objetivo, en lo social, es prevenir y, en lo científico, detectar precozmente y atajar. Para eso, el grupo de investigación que él dirige desde Compostela ha incluido un concepto nuevo: teragnóstica. Porque, aclara, «o que se busca é un diagnóstico e a terapia ao mesmo tempo».

Investigador Miguel Servet del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), Sobrino -con el neurólogo José Castillo como coinvestigador- coordina a once grupos de trabajo de universidades y hospitales y a empresas punteras de seis países europeos. Con 8 millones de euros sobre la mesa, la Unión Europea ha confiado en Galicia para el programa PANA (Promoting active Ageing: Functional Nanostructures for Alzheimer??s Disease at ultra-early stages), que busca la promoción de una vida activa y saludable para frenar la aparición de las demencias.

Más allá de esa prevención primaria y genérica, los investigadores del PANA se han marcado un doble reto a 5 años. Por un lado, detectar; por otro, tratar. En la actualidad, detalla Sobrino, que ofrece hoy una conferencia sobre los retos del alzhéimer en el centro cultural Marcos Valcárcel de Ourense organizada por la Fundación San Rosendo, «todas as ferramentas que temos fan que cheguemos tarde ao diagnóstico, cando a maioría do dano neuronal xa está producido; esa é a causa de que todas as terapias fracasasen ata agora». Lo atestiguan los cerca de 40 millones de europeos que padecen demencia y los 400 casos nuevos que se detectan, tan solo en Santiago, cada año.

El trabajo de Sobrino se centra, como primer paso, en el diagnóstico precoz. La investigación busca diseñar una herramienta útil, un kit que, «mediante unha analítica, permita identificar as persoas que teñen un biomarcador concreto máis elevado e que, por iso, son susceptibles de desenvolver a enfermidade. Despois, desenvolvemos unhas nanoestruturas que permiten levar fármacos no seu interior e que deixan ver, mediante técnicas de radiodiagnóstico, se ese biomarcador está a nivel cerebral». El fármaco podrá llegar directamente.

En el primer año de trabajo, los investigadores están satisfechos con el ritmo de cumplimiento de objetivos. Respecto al kit diagnóstico, que ya se está probando con muestras biológicas de pacientes, Sobrino considera que, económicamente, es una propuesta asumible por el servicio público de salud «porque é facer un biomarcador máis dos que se fan todos os días en análises clínicas».

De aquí a 2 años, concreta, «podemos ter un biomarcador e en 4 anos teremos dispoñible, se todo vai ben, unha ferramenta para testar en doentes con alzhéimer». A partir de ahí podrá comenzar la fase final del proceso.

Será un éxito de la ciencia hecha desde Galicia. «Que nos encarguen un proxecto de 8 millóns de euros quere dicir que en Galicia hai investigadores con talento e potencial. A falta de medios en España, cun gasto en investigación que non é comparable ao doutros países, súplese con ilusión, ganas e capacidade de traballo», asegura Sobrino. En lo personal, «para un investigador biomédico o máximo aliciente é mellorar a calidade de vida da poboación. Non hai máis satisfacción que axudar a diagnosticar mellor unha enfermidade ou a tratala mellor, é a maior ilusión que temos».

La Voz de Galicia

En Pontecesures hay más nacimientos que defunciones.

Desde 1987 Galicia no puede celebrar el contar con más nacimientos que fallecimientos, circunstancia que sin embargo en el conjunto de España se produjo por primera vez el año pasado desde la Guerra Civil, igual que antes había ocurrido con la epidemia de gripe de 1918 y más atrás como uno de los efectos de la guerra napoleónica.

La actual excepcionalidad española es en Galicia, en cambio, una curva demográfica continua y descendente que se extiende por casi todo su territorio. Baste un dato: de los 313 municipios de la comunidad, 225, el 72 %, llevan 20 años seguidos contando más decesos que partos.

El mapa del centro de la página demuestra cómo el color gris y azul domina como reflejo de las localidades donde desde 1996 hay más fallecimientos que nacimientos, lo que se conoce como saldo vegetativo negativo. Solo en 88 ayuntamientos hubo un balance positivo al menos en algún ejercicio de los dos últimos decenios, y únicamente 29 de ellos logran un balance final con más nacimientos que decesos. Esa situación ocurre en la provincia de A Coruña en Ames, Arteixo, Boiro, Camariñas, Culleredo, Oroso y Teo; y en la de Lugo, solo en Burela. En Ourense ese saldo positivo solo se encuentra en Barbadás y O Barco. Y en Pontevedra, en Baiona, Cambados, Cangas, Gondomar, Marín, Moaña, Nigrán, Pontevedra, O Porriño, Poio, Ponteareas, Pontecesures, Redondela, Salceda, Sanxenxo, Soutomaior, Vigo, Vilaboa y A Illa.

Pero la mayoría de esas islas poblacionales han empezado a ver cómo les llega también el agua demográfica al cuello en esta década, acumulando ya muchos de esos municipios varios ejercicios negativos, que no se reflejan aún en el balance vegetativo gracias a los nacimientos sumados antes de la crisis.

Solo hay cinco casos en toda Galicia en los que se mantiene el volumen de nacimientos por encima de los fallecimientos en todos y cada uno de los últimos veinte años. El caso más excepcional es Ames, que acumula en ese tiempo 3.592 alumbramientos más que decesos, lo que sumado a la captación de nuevos residentes lo ha llevado a superar los 30.000 censados y convertirse en la decimotercera localidad gallega más poblada, rebasando ya a Redondela.

Arteixo, que, como Ames respecto a Santiago, hace las veces de polo residencial de A Coruña y además da suelo a gran parte de la industria de su área, es el segundo municipio con el mejor resultado de los que no han tenido en los últimos dos decenios números demográficos adversos, al sumar 2.018 nacimientos más que fallecimientos, balance que en Cambre se sitúa en 1.606 alumbramientos más; en O Porriño, en 936, y en Poio, en 884, conformando las cinco excepciones que de momento no conocen en Galicia un saldo vegetativo negativo.

Falleció Doña Gloria.

A los 91 años de edad, falleció el pasado día 14 de los corrientes, Asunción Gloria Sexto López, que fue durante muchos años maestra del Colegio de Pontecesures.

Sus restos mortales recibieron sepultura en el Cementerio de Boisaca de Santiago de Compostela.

Descanse en paz.

Pontecesures reúne a medio millar de atletas en su carrera.

El alcalde sostiene que la fecha elegida “fue un acierto, a pesar de las críticas de la oposición” -Se vivió “un gran ambiente festivo”.

Pontecesures volvió a vestirse de fiesta ayer, esta vez para asistir a su tradicional carrera popular. La cita fue un éxito rotundo, a juzgar por la gran cantidad de participantes -cerca de medio millar- y los numerosos vecinos de esta localidad y otras cercanas que se agolparon en las aceras de la villa ribereña para seguir desde cerca las evoluciones de la prueba y animar a los corredores, muchos de ellos de corta edad. (máis…)

Herbón despidió a su párroco de más de medio siglo.

Herbón despidió a su párroco emérito, Anacleto Domínguez Suárez, que falleció en la noche del martes a los 77 años de edad en su casa de la parroquia padronesa. El sacerdote llevaba unos tres años sin ejercer, debido a su estado de salud. Fue párroco de Herbón durante más de 50 años, tras dos como sacerdote coadjutor en Boiro.

A la vez que atendía la parroquia de Herbón, también ayudaba en otras del concello, como la de Iria-Flavia y la de Carcacía, así como en las de Santa Mariña y San Miguel de Barcala, en el municipio de A Estrada.

Anacleto Domínguez era natural de Badajoz, aunque su infancia la pasó, con su familia, en Zas, para después asentarse en la parroquia de Busto, en Santiago. Fue enterrado el jueves en el cementerio de Herbón.

La Voz de Galicia